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Mis poemas del alma

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Comentarios

  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado enero 2012
    "...
    Te escribo para decirte
    que eres un almendro de fuego

    te escribo para decirte
    que no quiero decirte nada
    que sólo quiero abrazarte
    buscar el calor de tu vida."

    Pedro Casariego
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado enero 2012
    UNA DROGA MORTAL

    Me fui poniendo ciego con la vida
    porque me fue gustando,
    lo confieso.

    Enamorarme de sus trucos más viejos:
    las tardes, los paseos,
    las citas en los bares,
    comer fuera de casa,
    charlar con los amigos,
    probar lo prohibido,
    amar sin compromiso,
    liarme y desliarme.

    Tener sueños de gloria
    y utopías de una existencia mejor,
    más razonable.
    Gritar contra lo injusto
    y ponerme del lado
    del que no es nadie.

    Había un no sé qué
    por cargar lo que me echaran,
    comerme el mundo
    en un instante
    y tropezar tantas veces
    en la misma piedra.

    Con el paso del tiempo
    me ido quitando
    de muchos de esos vicios,
    de todo aquello que ya no es necesario
    y que es casi todo.

    Por la borda he tirado
    manías y prejuicios,
    ambiciones que no valen la pena.

    A pesar de los años
    no me he desenganchado
    de esta droga tan dura
    que es vivir con un tiempo prestado
    mientras el deseo me mata.

    Francisco Ortega



    Saludos
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado enero 2012
    Angel Gonzalez
    GLOSAS A HERÁCLITO

    1
    Nadie se baña dos veces en el mismo río.
    Excepto los muy pobres.

    2
    Los más dialécticos, los multimillonarios:
    nunca se bañan dos veces en el mismo
    traje de baño.

    3
    (Traducción al chino)
    Nadie se mete dos veces en el mismo lío.
    (Excepto los marxistas-leninistas)

    4
    (Interpretación del pesimista)
    Nada es lo mismo, nada
    permanece.
    Menos
    la Historia y la morcilla de mi tierra:
    se hacen las dos con sangre, se repiten.
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado enero 2012
    Olores

    Comemos y nos cuidamos. ¿Quién
    nos cuida la desesperación? A veces
    la voluntad se tierniza y piensa
    este mundo cómo una
    ilusión favorable. A condición
    de que se queden los piés,
    de que los buques no lastimen.
    Ésta debe ser una tristeza urbana
    los edificios no dialogan y
    el cansancio silba. Niños
    piden limosna y no huelen
    a gardenia. Allí, secos.


    Juan Gelman
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado enero 2012
    Abolir la nostalgia

    Es la hermana tullida del deseo.
    De nada verdadero se predica.
    Le place avasallar: busca vasallos.
    No le miréis las manos,
    perder es imposible.

    Abolir la nostalgia, esa tenia violenta,
    esa impotencia desovillada en máscara,
    mi desdentada enemiga más voraz.
    Untarle el cuerpo de brea y de vergüenza.

    Sea
    la desolada quimera del presente
    nuestro empeño imborrable.

    Jorge Riechmann
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado enero 2012
    De la casa del hombre
    salen zapatos cansados que otro hombre
    hace embarcación para andar el mundo.

    De la casa de la máquina rota
    sale un pedazo de nada que sirve para cualquier cosa.

    De la casa del gran inquisidor sale un misil
    imperial que hará crecer memorias, oratorios,
    puños que devolverán el odio algún día.

    De la casa en la basura sale un manojo de niños
    gastados de hambre, ahuecados por la infamia.

    De la casa de gobierno sale un cretino satisfecho
    rodeado de pares que no se satisfacen con poco.

    De la casa del poeta sale un grito y otro y otro
    que llegará más temprano que tarde al hombre
    del zapato, a la casa de la máquina rota, al niño
    del residuo y enhebrando las voces se hará basta
    en la casa de gobierno.

    Gabriel Impaglione
  • MenziesMenzies San juan de la Cruz XVI
    editado febrero 2012
    [FONT=Arial, Helvetica, sans-serif] VALENTÍN
    Y ¿por qué no la muerte antes que tan insoportable tormento?
    Matarme es expulsarme de mí mismo;
    Y Silvia es mi persona: desterrarme de su lado
    Es arrancarme de mí mismo: ¡un destierro mortal!
    ¿Qué luz es luz, si no veo a Silvia?
    ¿Qué alegría es alegría, si Silvia no está a mi lado?
    A menos que piense que ella está aquí
    Y alimentado por la sombra de la perfección
    [/FONT][FONT=Arial, Helvetica, sans-serif]Si no estoy con Silvia de noche
    No hay musica en el ruiseñor;
    Si no contemplo a Silvia por el día
    [/FONT][FONT=Arial, Helvetica, sans-serif]Tal dia[/FONT]
    [FONT=Arial, Helvetica, sans-serif] no existe para mí.
    Ella es mi esencia, y dejaría de existir,
    Si no fuese amparado, iluminado,
    Cuidado y mantenido por su brillante influencia.
    No huyo de la Muerte para evitar su mortal destino:
    Si me quedo aqui, no me queda si no la muerte:
    Pero si huyo, me separo de mi propia vida.


    WILLIAM SHAKESPEARE

    [/FONT][OCULTAR]
    VALENTINE
    And why not death rather than living torment?
    To die is to be banish'd from myself;
    And Silvia is myself: banish'd from her
    Is self from self: a deadly banishment!
    What light is light, if Silvia be not seen?
    What joy is joy, if Silvia be not by?
    Unless it be to think that she is by
    And feed upon the shadow of perfection
    Except I be by Silvia in the night,
    There is no music in the nightingale;
    Unless I look on Silvia in the day,
    There is no day for me to look upon;
    She is my essence, and I leave to be,
    If I be not by her fair influence
    Foster'd, illumined, cherish'd, kept alive.
    I fly not death, to fly his deadly doom:
    Tarry I here, I but attend on death:
    But, fly I hence, I fly away from life.
    [/OCULTAR]
  • MenziesMenzies San juan de la Cruz XVI
    editado febrero 2012
    Yo soy ardiente, yo soy morena,
    Yo soy el símbolo de la pasión:
    De ansia de goces mí alma está llena...
    ¿A mí me buscas? –No es a ti; no.

    Mi frente es pálida, mis trenzas de oro;
    Puedo brindarte dicha sin fin;
    Yo de ternura guardo un tesoro.
    ¿A mí me llamas? –No; no es a ti.

    Yo soy un sueño, un imposible,
    Vano fantasma de niebla y luz;
    Soy incorpórea, soy intangible:
    No puedo amarte –¡O, ven; ven tú!

    Gustavo Adolfo Bécquer
  • MedeaMedea Miguel de Cervantes s.XVII
    editado febrero 2012
    Pues, señora, yo he llegado
    perdido a Dios el temor
    y al duque, a tan triste estado,
    que éste mi imposible amor
    me tiene desesperado.

    En fin, señora, me veo
    sin mí, sin vos, y sin Dios.
    Sin Dios, por lo que os deseo;
    sin mí, porque estoy sin vos;
    sin vos, porque no os poseo.

    Y por si no lo entendéis,
    haré sobre estas razones
    un discurso, en que podréis
    conocer de mis pasiones
    la culpa que vos tenéis.

    Aunque dicen que el no ser
    es, señora, el mayor mal,
    tal por vos me vengo a ver,
    que para no verme tal,
    quisiera dejar de ser.

    En tantos males me empleo,
    después que mi ser perdí,
    que aunque no verme deseo,
    para ver si soy quien fui,
    en fin, señora, me veo.

    A decir que soy quien soy,
    tal estoy, que no me atrevo,
    y por tales pasos voy,
    que aun no me acuerdo que debo
    a Dios la vida que os doy.

    Culpa tenemos los dos,
    del no ser que soy agora,
    pues olvidado por vos
    de mí mismo, estoy, señora,
    sin mí, sin vos y sin Dios.

    Sin mí no es mucho, pues ya
    no hay vida sin vos, que pida
    al mismo que me la da;
    pero sin Dios, con ser vida,
    ¿quién si no mi amor está?

    Si en desearos me empleo,
    y él manda no desear
    la hermosura que en vos veo,
    claro está que vengo a estar
    sin Dios, por lo que os deseo.

    ¡Oh, qué loco barbarismo
    es presumir conservar
    la vida en tan ciego abismo
    hombre que no puede estar
    ni en vos, ni en Dios, ni en sí mismo.

    ¿Qué habemos de hacer los dos,
    pues a Dios por vos perdí,
    después que os tengo por dios,
    sin Dios, porque estáis en mí,
    sin mí, porque estoy sin vos?

    Por haceros sólo bien,
    mil males vengo a sufrir;
    yo tengo amor, vos desdén,
    tanto, que puedo decir:
    ¡mirad con quién y sin quién!

    Sin vos y sin mí peleo
    con tanta desconfïanza.
    Sin mí porque en vos ya veo
    imposible mi esperanza;
    sin vos, porque no os poseo


    Lope de Vega
  • CielitoDeMiPiezaCielitoDeMiPieza San juan de la Cruz XVI
    editado febrero 2012
    "Yo soy como el fracaso total del mundo, ¡oh, Pueblos!
    El canto frente a frente al mismo Satanás,
    dialoga con la ciencia tremenda de los muertos,
    y mi dolor chorrea de sangre la ciudad.
    Aún mis días son restos de enormes muebles viejos,
    anoche «Dios» llevaba entre mundos que van
    así, mi niña, solos, y tú dices: «te quiero»
    cuando hablas con «tu» Pablo, sin oírle jamás.
    El hombre y la mujer tienen olor a tumba,
    El cuerpo se me cae sobre la tierra bruta
    Lo mismo que el ataúd rojo del infeliz.
    Enemigo total, aúllo por los barrios,
    un espanto más bárbaro, más bárbaro, más bárbaro
    que el hipo de cien perros botados a morir."


    Pablo de Rokha

    .
    ..
    .
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado febrero 2012
    Sentir que ya no siento
    Sino una leve irritación que se parece a la vida
    Que imita torpemente la vida
    Que sonríe levemente como un muerto
    Como un muerto que imita la vida
    ....
    y sigue.

    L. M. Panero
  • MedeaMedea Miguel de Cervantes s.XVII
    editado febrero 2012
    Jo, todo un día en entender que...

    Un día...

    Andas por esos mundos como yo; no me digas
    que no existes, existes, nos hemos de encontrar;
    no nos conoceremos, disfrazados y torpes
    por los caminos echaremos a andar.

    No nos conoceremos, distantes uno de otro
    sentirás mis suspiros y te oiré suspirar.
    ¿Dónde estará la boca, la boca que suspira?
    Diremos, el camino volviendo a desandar.

    Quizá nos encontremos frente a frente algún día,
    quizá nuestros disfraces nos logremos quitar.
    Y ahora me pregunto... cuando ocurra, si ocurre,
    ¿sabré yo de suspiros, sabrás tú suspirar?

    Alfonsina Storni
  • MedeaMedea Miguel de Cervantes s.XVII
    editado febrero 2012
    La caricia perdida

    Se me va de los dedos la caricia sin causa,
    se me va de los dedos ... En el viento, al rodar,
    la caricia que vaga sin destino ni objeto,
    la caricia perdida, ¿quién la recogerá?

    Pude amar esta noche con piedad infinita,
    pude amar al primero que acertara a llegar.
    Nadie llega. Están solos los floridos senderos.
    La caricia perdida rodará... rodará...

    Si en los ojos te besan esta noche, viajero,
    si estremece las ramas un dulce suspirar,
    si te oprime los dedos una mano pequeña
    que te toma y te deja, que te logra y se va,

    si no ves esa mano ni la boca que besa,
    si es el aire quien teje la ilusión de llamar,
    oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,
    en el viento fundida ¿me reconocerás?

    Alfonsina Storni




    Jo... que soy nivel Luis de Góngora y no lo he celebrado u_u mi soneto preferido de él y su nariz u_u

    De la brevedad engañosa de la vida

    Menos solicitó veloz saeta
    destinada señal, que mordió aguda;
    agonal carro por la arena muda
    no coronó con más silencio meta,

    que presurosa corre, que secreta
    a su fin nuestra edad. A quien lo duda,
    fiera que sea de razón desnuda,
    cada sol repetido es un cometa.

    ¿Confiésalo Cartago y tu lo ignoras?
    Peligro corres, Licio, si porfías
    en seguir sombras y abrazar engaños.

    Mal te perdonarán a ti las horas;
    las horas, que limando están los días,
    los días, que royendo están los años.
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado febrero 2012
    Me encantan tus poemas, Medea. Gracias.


    -Al otro lado-

    Te digo que esta vez lo digo en serio.
    No consigo dormir, me asusta el tiempo
    que tengo que pasar sin ver tu risa
    liviana apoderarse de la casa.
    Noche tras noche vienes y me dejas
    más sólo que la luna. Ese recuerdo
    me basta para hacer un melodrama
    del día que me espera, sin un beso
    que llevarme a la boca. Mi mujer
    no sospecha de ti; sólo pregunta
    de dónde ese aire huérfano, esa leve
    sonrisa que me vuelve transparente
    me llegan

    y hacia dónde me conducen.
    Ya no voy a fingir. Hoy es el día.
    Esta noche nos vemos para siempre.
    Cruzaré en un descuido la pantalla.
    Me quedaré contigo al otro lado.

    Eduardo García
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado febrero 2012
    Dejo dos poemas de Borges que me encantan.
    El primero es imposible pasarlo por alto sin emocionarse.
    Les recomiendo escucharlo versionado por Baglietto (Buscar "Baglietto 1964")

    1964

    I
    Ya no es mágico el mundo. Te han dejado.
    Ya no compartirás la clara luna
    ni los lentos jardines: Ya no hay una
    luna que no sea espejo del pasado,

    cristal de soledad, sol de agonías.
    Adiós las mutuas manos y las sienes
    que acercaba el amor. Hoy sólo tienes
    la fiel memoria y los desiertos días.

    Nadie pierde ( repites vanamente )
    sino lo que no tiene y no ha tenido
    nunca, pero no basta ser valiente

    para aprender el arte del olvido.
    Un símbolo, una rosa, te desgarra
    y te puede matar una guitarra.


    II
    Ya no seré feliz. Tal vez no importa.
    Hay tantas otras cosas en el mundo;
    un instante cualquiera es más profundo
    y diverso que el mar. La vida es corta

    y aunque las horas son tan largas, una
    oscura maravilla nos acecha,
    la muerte, ese otro mar, esa otra flecha
    que nos libra del sol y de la luna

    y del amor. La dicha que me diste
    y me quitaste debe ser borrada;
    lo que era todo tiene que ser nada.

    Sólo me queda el goce de estar triste,
    esa vana costumbre que me inclina
    al Sur, a cierta puerta, a cierta esquina.
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado febrero 2012
    Despedida

    Entre mi amor y yo han de levantarse
    trescientas noches como trescientas paredes
    y el mar será una magia entre nosotros.

    No habrá sino recuerdos.
    ¡Oh tardes merecidas por la pena!
    Noches esperanzadas de mirarte,
    campos de mi camino, firmamento
    que estoy viendo y perdiendo....
    Definitiva como un mármol
    entristecerá tu ausencia otras tardes.
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado febrero 2012
    He aquí que el silencio fue integrado
    por el total de la palabra humana,
    y no hablar es morir entre los seres:
    se hace lenguaje hasta la cabellera,
    habla la boca sin mover los labios,
    los ojos de repente son palabras...

    ...Yo tomo la palabra y la recorro
    como si fuera sólo forma humana,
    me embelesan sus líneas
    y navego en cada resonancia del idioma..."

    Pablo Neruda


    Saludos.
  • MedeaMedea Miguel de Cervantes s.XVII
    editado febrero 2012
    Julien, Julien, estos son los amorosos u_u


    Los amorosos

    Los amorosos callan.
    El amor es el silencio más fino,
    el más tembloroso, el más insoportable.
    Los amorosos buscan,
    los amorosos son los que abandonan,
    son los que cambian, los que olvidan.

    Su corazón les dice que nunca han de encontrar,
    no encuentran, buscan.
    Los amorosos andan como locos
    porque están solos, solos, solos,
    entregándose, dándose a cada rato,
    llorando porque no salvan al amor.

    Les preocupa el amor. Los amorosos
    viven al día, no pueden hacer más, no saben.
    Siempre se están yendo,
    siempre, hacia alguna parte.
    Esperan,
    no esperan nada, pero esperan.

    Saben que nunca han de encontrar.
    El amor es la prórroga perpetua,
    siempre el paso siguiente, el otro, el otro.
    Los amorosos son los insaciables,
    los que siempre -¡que bueno!- han de estar solos.
    Los amorosos son la hidra del cuento.

    Tienen serpientes en lugar de brazos.
    Las venas del cuello se les hinchan
    también como serpientes para asfixiarlos.
    Los amorosos no pueden dormir
    porque si se duermen se los comen los gusanos.
    En la oscuridad abren los ojos
    y les cae en ellos el espanto.
    Encuentran alacranes bajo la sábana
    y su cama flota como sobre un lago.

    Los amorosos son locos, sólo locos,
    sin Dios y sin diablo.
    Los amorosos salen de sus cuevas
    temblorosos, hambrientos,
    a cazar fantasmas.
    Se ríen de las gentes que lo saben todo,
    de las que aman a perpetuidad, verídicamente,
    de las que creen en el amor
    como una lámpara de inagotable aceite.

    Los amorosos juegan a coger el agua,
    a tatuar el humo, a no irse.
    Juegan el largo, el triste juego del amor.
    Nadie ha de resignarse.
    Dicen que nadie ha de resignarse.
    Los amorosos se avergüenzan de toda conformación.
    Vacíos, pero vacíos de una a otra costilla,
    la muerte les fermenta detrás de los ojos,
    y ellos caminan, lloran hasta la madrugada
    en que trenes y gallos se despiden dolorosamente.

    Les llega a veces un olor a tierra recién nacida,
    a mujeres que duermen con la mano en el sexo,
    complacidas,
    a arroyos de agua tierna y a cocinas.
    Los amorosos se ponen a cantar entre labios
    una canción no aprendida,
    y se van llorando, llorando,
    la hermosa vida.

    Jaime Sabines

    Julien, Julien u_u

    [OCULTAR][...] No quiero que nadie se entere,
    que nadie me mire a las tres de la mañana
    paseando de un lado a otro de la estancia,
    loco, lleno de ti, enamorado. [...]

    Sabines [/OCULTAR]
  • MenziesMenzies San juan de la Cruz XVI
    editado febrero 2012
    Jean Lorrain- La Muerte de los Lirios

    Hay una gracia extraña y desgarradora
    En la blanca muerte de los lirios,
    Desvanecidos en el agua es transparente
    De jarrones rebosantes.


    En su estrecho ataúd de cristal,
    Sus bellos cuerpos brillantes
    Tiene el encanto augusto y grave
    De vírgenes muertas a los veinte años.

    El sufrimiento les diviniza...
    Su elegancia y palidez
    En el Gran Carnaval de Venecia
    les hace parecer mártires de las flores.

    Esta columna, que llora y sangra
    Embriaga con su arrepentimiento
    Y el jarrón de agua que la baña,
    Absuelve a los verdugos en secreto.

    El misterio de este cáliz,
    Desconocido incluso para las mariposas,
    En la embriaguez del suplicio
    Entreabre los ojos, llenos de rayos.

    La muerte entre lirios es la gloria
    Coronada con perfumes sutiles,
    Su forma es la de un copón,
    Su halo es el oro de los pistilos;

    Y, asomado al borde del vaso
    Con un casto y calmado abandono,
    Su agonía es el éxtasis
    Y su perfume un perdón.



    (Traducido por Menzies)

  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado marzo 2012
    Canción de amor

    ¿Cómo sujetar mi alma para
    que no roce la tuya?
    ¿Cómo debo elevarla
    hasta las otras cosas, sobre ti?
    Quisiera cobijarla bajo cualquier objeto perdido,
    en un rincón extraño y mudo
    donde tu estremecimiento no pudiese esparcirse.

    Pero todo aquello que tocamos, tú y yo,
    nos une, como un golpe de arco,
    que una sola voz arranca de dos cuerdas.
    ¿En qué instrumento nos tensaron?
    ¿Y qué mano nos pulsa formando ese sonido?
    ¡Oh, dulce canto!

    Rainer María Rilke
  • eledendoeledendo Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2012
    ... sí, hay mucho y bueno aquí, mucho; excelente, Orión
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado marzo 2012
    Después de las fiestas.

    Y cuando todo el mundo se iba
    y nos quedábamos los dos
    entre vasos vacíos y ceniceros sucios,

    qué hermoso era saber que estabas
    ahí como un remanso,
    sola conmigo al borde de la noche,
    y que durabas, eras más que el tiempo,

    eras la que no se iba
    porque una misma almohada
    y una misma tibieza
    iba a llamarnos otra vez
    a despertar al nuevo día,
    juntos, riendo, despeinados.

    Julio Cortázar
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado marzo 2012
    Son mis voces cantando
    para que no canten ellos,
    los amordazados grismente en el alba,
    los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.

    Hay, en la espera,
    un rumor a lila rompiéndose.
    Y hay, cuando viene el día,
    una partición de sol en pequeños soles negros.
    Y cuando es de noche, siempre,
    una tribu de palabras mutiladas
    busca asilo en mi garganta
    para que no canten ellos,
    los funestos, los dueños del silencio.

    Pizarnik
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado marzo 2012
    Respira y canta.
    Donde todo se termina abre las alas.
    Eres el sol,
    el aguijón del alba,
    el mar que besa las montañas,
    la claridad total,
    el sueño.

    Blanca Varela
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado marzo 2012
    Amo lo que nadie ama

    Amo lo que nadie ama,
    los animales viejos,
    los árboles enfermos,
    la luz oscura de los rostros
    carcomidos por el abandono;
    el hombre a la deriva,
    el peso de los cuerpos
    llenos de soledad,
    cada fragmento
    de su tristeza amo
    como un metal precioso;
    amo la herida
    abierta, palpitante, sucia
    y aquella que no sangra,
    tan profunda;
    amo el dolor
    no como a un ídolo,
    amo el dolor porque nos une
    como no puede hacerlo nada más;
    amo también
    y creo en la belleza
    de las pieles marchitas
    en la belleza gris de las mujeres
    en la belleza oculta, que se esconde
    como un tesoro para quien sepa hallar;
    creo
    desesperadamente
    en los hombres que NO creen en sí mismos,
    creo en la voluntad
    de aquellos que se abandonan al destino
    creo en la fuerza
    de los que no se quieren levantar,
    creo
    en lo contradictorio, en la locura
    en lo que nadie ama salvo aquellos
    que pueden ver de cerca
    a La Vida.
    Amo al que nadie ama
    y al que no ama a nadie,
    -creo que el amor es eso:
    viajar del nunca al siempre
    sacar de nada un todo-
    pero amo sobretodo
    a los que nadie ha amado nunca,
    los siento junto a mi, cuando la noche
    los oculta aún más,
    -qué terrible certeza-
    y el pensamiento sabe, sin embargo,
    que están ahí,
    desconocidos rostros,
    almas
    a los que solo el viento nombra.
    Todavía.

    Salvador Negro
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado marzo 2012
    TRAS EL AGUA. PARA SIEMPRE
    José María Morón

    Cuando menos lo esperéis,
    yo me perderé en la mina
    una noche para siempre
    por sendas de sombra helada
    por las entrañas del mundo
    buscando el alma del agua
    para siempre
    para siempre
    hasta quedarme dormido
    allí donde el agua dice
    la canción que nadie ha oído
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado marzo 2012
    Pastor de estrellas

    "...
    Te escribo para decirte
    que eres un almendro de fuego

    te escribo para decirte
    que no quiero decirte nada
    que sólo quiero abrazarte
    buscar el calor de tu vida."

    Pedro Casariego
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2012
    Al cabo

    Al cabo, son muy pocas las palabras
    que de verdad nos duelen, y muy pocas
    las que consiguen alegrar el alma.
    Y son también muy pocas las personas
    que mueven nuestro corazón, y menos
    aún las que lo mueven mucho tiempo.
    Al cabo, son poquísimas las cosas
    que de verdad importan en la vida:
    poder querer a alguien, que nos quieran
    y no morir después que nuestros hijos.


    Amalia Bautista
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado abril 2012
    Aplastamiento de las gotas
    Cortazar.

    Yo no sé, mirá, es terrible cómo llueve. Llueve todo el tiempo, afuera tupido y gris, aquí contra el balcón con goterones
    cuajados y duros, que hacen plaf y se aplastan como bofetadas uno detrás de otro qué hastío. Ahora aparece una gotita
    en lo alto del marco de la ventana, se queda temblequeando contra el cielo que la triza en mil brillos apagados, va creciendo
    y se tambalea, ya va a caer y no se cae, todavía no se cae.
    Está prendida con todas las uñas, no quiere caerse y se la ve que se agarra con los dientes mientras le crece la barriga,
    ya es una gotaza que cuelga majestuosa y de pronto zup ahí va, plaf, deshecha, nada, una viscosidad en el mármol.
    Pero las hay que se suicidan y se entregan en seguida, brotan en el marco y ahí mismo se tiran, me parece ver la vibración
    del salto, sus piernitas desprendiéndose y el grito que las emborracha en esa nada del caer y aniquilarse.
    Tristes gotas, redondas inocentes gotas. Adiós gotas. Adiós.
  • letagueroletaguero Anónimo s.XI
    editado abril 2012
    Hola a todos,
    Escribo por este medio porque necesito conocer el título o autor de esta poesía, que marcó mi niñez, allá por el año 1986 aprox.
    Memoricé gran parte de la misma, que dice así:

    "Cuando en mi pueblo amanece
    con el nuevo día crece la alegría de vivir.
    Brillan rojos los tejados
    y en los muros [...] brilla su color rubí.

    Más verde el árbol parece
    la calandria que se mece
    sobre un fondo oro y marfil regala,
    en briosas cascadas,
    las notas alborozadas de un repertorio sin fin..."

    Me desvela poder encontrarla, he intentado de mil maneras sin éxito.
    Sé que la leí en un libro de lectura (escribí a editorial Kapelusz y no recibí respuesta). Estudié en la ciudad de Coronel Dorrego (prov. de Bs. As., Argentina)

    ¡¡¡¡¿Podrán ayudarme?!!!!

    Muchas gracias, Leticia Agüero
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