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Mis poemas del alma

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Comentarios

  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2011
    Está todo el día bailando por mi cabeza


    Inmortalidad de la nada

    Todo lo consumado en el amor
    no será nunca gesta de gusanos.

    Los despojos del mar roen apenas
    los ojos que jamás
    -porque te vieron-,
    jamás
    se comerá la tierra al fin del todo.

    Yo he devorado tú
    me has devorado
    en un único incendio.

    Abandona cuidados:
    lo que ha ardido
    ya nada tiene que temer del tiempo.


    Angel Gonzalez
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado abril 2011
    Uff, hace apenas unos días dedique ese poema. Increíble.

    Dejo uno de Gelman
    Escribo en el olvido...

    Escribo en el olvido
    en cada fuego de la noche
    cada rostro de ti.
    Hay una piedra entonces
    donde te acuesto mía,
    ninguno la conoce,
    he fundado pueblos en tu dulzura,
    he sufrido esas cosas,
    eres fuera de mí,
    me perteneces extranjera.
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2011
    juan_gelman_poema03.jpg


    Lo llevo siempre conmigo, pepeto.

    Un abrazo
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2011
    pepeto escribió : »
    Uff, hace apenas unos días dedique ese poema. Increíble.

    Es cierto....

    ¿Quizás por éso me rondaba en la cabeza?

    Quizás sí, creo que sí.
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2011
    - Elogio de la durmiente -

    Yacer despierto a tu lado
    en el profundo cobijo de tu sueño.

    Boca abajo, respiras
    una canción de la tierra
    que no recordarás al despertar.

    Acompaso mi ser a esa canción.


    Jorge Riechmann
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2011
    Voy a apagar la luz
    para quedarme a oscuras con tu rostro,
    para inventar de nuevo aquel instante:
    Intimidad etérea y fulminante,
    piel en la voz,
    voz en el canto,
    en la mirada...
    Voy a apagar la luz
    porque la oscuridad me obliga a dibujarte,
    me da la dulce libertad de juntar las ternuras,
    de calcar las ansias y borrar las soledades...
    Voy a apagar la luz
    para pensar en ti.

    Viviane Nathan
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado abril 2011
    Uno de Pessoa, para un día raro como hoy..
    Esto

    Dicen que pretendo o miento
    En cuanto escribo. No hay tal cosa.
    Simplemente
    Siento imaginando.
    No uso las cuerdas del corazón.

    Todo cuanto sueño o pierdo,
    Que pronto cae o muere en mí,
    Es como una terraza que mira
    Hacia otra cosa más allá.
    Esa cosa me arrastra.

    Y así escribo en medio
    De las cosas no junto a mis pies,
    Libre de mi propia confusión,
    preocupado por cuanto no es.
    Sentir? Dejemos al lector sentir!
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2011
    Como la siempreviva

    Mi poesía
    es como la siempreviva
    paga su precio
    a la existencia
    en término de asperidad.

    Entre las piedras y el fuego,
    frente a la tempestad
    o en medio de la sequía,
    por sobre las banderas
    del odio necesario
    y el hermosísimo empuje
    de la cólera,
    la flor de mi poesía busca siempre
    el aire,
    el humus,
    la savia,
    el sol,
    de la ternura.



    Roque Dalton
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado abril 2011
    Hoy me levanté con ganas de dejar un tango.

    Desencuentro

    de Cátulo Castillo
    Estás desorientado y no sabés
    qué "trole" hay que tomar para seguir.
    Y en este desencuentro con la fe
    querés cruzar el mar y no podés.
    La araña que salvaste te picó
    -¡qué vas a hacer!-
    y el hombre que ayudaste te hizo mal
    -¡dale nomás!-
    Y todo el carnaval
    gritando pisoteó
    la mano fraternal
    que Dios te dio.

    ¡Qué desencuentro!
    ¡Si hasta Dios está lejano!
    Llorás por dentro,
    todo es cuento, todo es vil.

    En el corso a contramano
    un grupí trampeó a Jesús...
    No te fíes ni de tu hermano,
    se te cuelgan de la cruz...

    Quisiste con ternura, y el amor
    te devoró de atrás hasta el riñón.
    Se rieron de tu abrazo y ahí nomás
    te hundieron con rencor todo el arpón

    Amargo desencuentro, porque ves
    que es al revés...
    Creiste en la honradez
    y en la moral...
    ¡qué estupidez!

    Por eso en tu total
    fracaso de vivir,
    ni el tiro del final
    te va a salir.
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2011
    Quiero entender tu noche, tu sed, tus libramientos,
    tu vivir en las sílabas que componen tu nombre,
    tu quedarte dormida, tu me voy a la cama,
    tu silencio acostado, mi silencio acostado,
    las cosas que me pasan cuando sueñas conmigo

    Luis García Montero


  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2011
    Dolencias

    No sé que duele más, si la muñeca por el Síndrome Del Túnel Carpiano
    O el hombro derecho por la dolorosa tendinitis.
    Estas dolencias torturan lentamente
    Y atormentan mi cuerpo sin ninguna clemencia.
    Ya la cortisona no esta haciendo efecto
    Y el brazo me duele hasta hacer llorar.
    Debería dejar por un tiempo el ( PC )
    Pero yo no puedo estar si dejo de escribir.
    El brazo duele y el dolor es inmenso, otra cirugía ya no quiero más
    Tengo que escribir las palabras del alma y esta dolencia lo hace difícil.
    Ahora comprendo a la compatriota Kahlo
    El cuerpo le dolía y seguía pintando;
    El arte que se ama se vuelve imprescindible
    Y toda dolencia se manda ¡al carajo!
    Seguiré escribiendo a pesar del dolor
    Porque las palabras no las puedo ahogar.
    A ratos pequeños tomaré un receso,
    pero la dolencia ¡no podrá vencer!
    Palabras del alma.
    Y de un infinito dolor

    Martha Humphrey
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2011
    Déjame entrar a tu íntimo alfabeto...

    Déjame entrar a tu íntimo alfabeto
    para saber lo tuyo por su nombre
    y a través de tus letras
    hablar de lo que permanece
    y también de auroras y de nieblas
    Déjame entrar para aprenderte
    y girar en tu órbita de voces
    hablándote de lo que me acontece
    describiéndote a ti
    Quiero dar testimonio a los hombres
    de tus enes y tus zetas
    desnudarte ante ellos como una niña
    para que todos se expresen con acento puro.

    Homero Aridjis


  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2011
    Esperanza,
    araña negra del atardecer.
    Te paras
    no lejos de mi cuerpo
    abandonado, andas
    en torno a mí,
    tejiendo, rápida,
    inconsistentes hilos invisibles,
    te acercas, obstinada,
    y me acaricias casi con tu sombra
    pesada
    y leve a un tiempo.
    Agazapada
    bajo las piedra y las horas,
    esperaste,paciente, la llegada
    de esta tarde
    en la que nada
    es ya posible…
    Mi corazón:
    tu nido.
    Muerde en él, esperanza.

    Ángel González
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2011
    De la casa del hombre
    salen zapatos cansados que otro hombre
    hace embarcación para andar el mundo.

    De la casa de la máquina rota
    sale un pedazo de nada que sirve para cualquier cosa.

    De la casa del gran inquisidor sale un misil
    imperial que hará crecer memorias, oratorios,
    puños que devolverán el odio algún día.

    De la casa en la basura sale un manojo de niños
    gastados de hambre, ahuecados por la infamia.

    De la casa de gobierno sale un cretino satisfecho
    rodeado de pares que no se satisfacen con poco.

    De la casa del poeta sale un grito y otro y otro
    que llegará más temprano que tarde al hombre
    del zapato, a la casa de la máquina rota, al niño
    del residuo y enhebrando las voces se hará basta
    en la casa de gobierno.

    Gabriel Impaglione
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2011
    ENVÍOS

    Todo lo que se da llega a destiempo.
    No existe otra manera.
    Entre el ojo y la mano hay un abismo.
    Entre el quiero y el puedo hay un ahogado.
    Un país que asoma su cabeza deforme en una
    carta,
    y va a darse a destiempo, nada es lo que esperabas.
    Y lo que llega envuelto en papel de regalo se irá
    sucio de odio.
    Bailamos entre los escombros de una cita.
    Dibujamos una taza de café en el desierto.
    Vivimos de sumar y de restar:
    lo que te da el amor, lo que te quita el miedo.
    Al final nos entregan los huesos de un perfume.
    Aún así persistimos.
    En alguna montaña vive un pez resbaloso.
    Entre números rotos se desliza una estrella.

    Jorge Boccanera
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2011
    Los hombres tristes

    Los hombres tristes,
    que tienen en sus ojos un café de provincias,
    que no saben mentir como quien dice,
    que se esconden detrás de los periódicos,
    que se quedan sentados en su silla
    cuando la fiesta baila,
    que gastan por zapatos una tarde de lluvia,
    que saludan con miedo,
    que de pronto una noche se deshacen,
    que cantan perseguidos por la risa,
    que abrazan, que importunan hasta quedarse solos,
    que retornan después a su tristeza
    igual que a su pañuelo y a su vaso de agua,
    que ven como se alejan las novias y los barcos,
    esos hombres manchados por las últimas horas
    de la ocasión perdida,
    se parecen a mi.

    Luis García Montero


  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado abril 2011
    El peso del Tesoro

    Nunca debí escucharos, fantasmas
    que alojastéis en mi pecho esta absurda
    pasión por las palabras. Nunca debí seguiros.
    ¿Acaso vuestro arte os liberó de algún tormento,
    os procuró más dicha?
    No fuistéis sino necios mendigos del sueños,
    fanáticos avaros de ilusiones,
    mezquinos sequeadores de esperanzas.
    Nunca debí escucharos, oh amados maestros
    que enterrastéis en mi alma la fe
    de vuestro ingenuo botín.
    Nunca debí escucharos. Nunca debí seguiros.
    La realidad ahora me conoce.

    Paula Sinos Montoya
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado mayo 2011
    DONDE DECIRTE

    Si pudiera decirte tan sólo que las palabras
    hacen daño y que tarde o temprano
    se olvidan, no te lo diría.
    Si supiera quererte como se ama
    a quien no se tiene o está lejos,
    te rogaría que me olvidaras.
    Si hubiera una palabra más alta que la otra
    donde decirte que las palabras
    son como los hechos, te lo diría.
    Pero dónde, dónde puedo encontrar
    lo que nadie busca y existe,
    si en nada ni en nadie creo.

    Kepa Murua
  • juanchojuancho Francisco de Quevedo s. XVII
    editado mayo 2011
    Espero sea de su agrado.


    EXACTA DIMENSION
    Me gustas porque tienes el color de los patios
    de las casa tranquilas....
    y màs precisamente :
    me gustas porque tienes el color de los patios
    de las casa tranquilas
    cuando llega el verano....
    y màs precisamente :
    me gustas porque tienes el color de los patios
    de las casas tranquilas en las tardes de enero
    cuando llega el verano....
    y màs precisamente :
    me gustas porque te amo.
    Juan Gonzalo Rose

  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado mayo 2011
    Precioso :)

    Gracias por la compañía :p

    A ver si nos vemos más a menudo.

    Saludos!
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado mayo 2011
    Hola a todos, les dejo un poema..


    Arte Poética - Vicente Huidobro


    Que el verso sea como una llave

    Que abra mil puertas.

    Una hoja cae; algo pasa volando;

    Cuanto miren los ojos creado sea

    Y el alma del oyente quede temblando.

    Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;

    El adjetivo, cuando no da vida, mata.

    Estamos en el ciclo de los nervios.

    El músculo cuelga,

    Como recuerdo, en los museos;

    Más no por eso tenemos fuerza;

    El vigor verdadero

    Reside en la cabeza.

    ¡Por qué cantais la rosa, oh Poetas!

    Hacedla florecer en el poema;

    Sólo para nosotros

    Viven todas las cosas bajo el Sol.

    El poeta es un pequeño Dios.
  • juanchojuancho Francisco de Quevedo s. XVII
    editado mayo 2011
    Crepúsculo para Ana
    Sólo para alcanzarte escribí este libro.
    Noche a noche,
    en la helada madriguera
    cavé mi pozo más profundo,
    para que surgiera, más alta,
    el agua enamorada de este canto.
    Yo sé que un día las gentes
    querrán saber por qué hay tanto rocío en las praderas,
    yo sé que un día
    irán ansiosas a los campos,
    seguirán los hilos de los prados,
    y a través de las florestas
    llegarán hasta mi pecho,
    y comprenderán,
    -lo siento, estoy sintiéndolo-,
    que es mi amor quien platea por ti el mundo en las mañanas,
    y verás esta hoguera.
    Desde ciudades enterradas,
    desde salones sumergidos,
    desde balcones lejanísimos,
    verás este amor,
    y escucharás mi voz
    ardiendo de hermosura,
    y comprenderás que sólo por ti he cantado.
    Porque sólo por ti estoy cantando.
    ¡Sólo por ti resplandece
    mi corazón extraviado!
    ¡Sólo para que me veas,
    ilumino mi rostro oscurecido!
    ¡Sólo para que en algún lugar me mires
    enciendo, con mis sueños, esta hoguera!
    ¡El Mudo,
    El Amargo,
    El Que Se Quedaba Silencioso,
    te habla ahora a borbotones,
    te grita cataratas, inmensidades!
    Algún día amarás,
    alguna vez
    en las lianas de la ternura enredada
    comprenderás que cuando el dolor nos llega
    es imposible hablar;
    cuando la vida pesa, las manos pesan:
    es imposible escribir.
    Hasta que con los años las escamas se nos caen.
    Y un día, al volver el rostro,
    vemos a lo lejos,
    como remotos barcos encallados,
    cosas que creíamos llevar dentro,
    y miramos que son musgo los amores más ardientes.
    ¡El hombre enceguecido
    no escucha las campanadas silenciosas de la hierba,
    hasta que encuentra en los caminos,
    como culebra, su antigua piel,
    y reconoce entre las ruinas
    su vieja máscara oxidada,
    y descubre agujeros rotos
    do eran ojos fulgurantes,
    porque el tiempo crudelísimo
    injurió el Rostro Puro,
    y los años nos pusieron
    anteojos de melancolía,
    con los ojos que se mira la ruina,
    el otoño,
    la grosura de las mujeres!
    Surge entonces
    el Dolor inextinguible,
    cual surge ahora esta voz
    que llora por los días hermosos,
    cuando la vida era azul.
    Porque todo lo que nace ha de morir.
    ¡No digo más porque me entiendes!
    Tú sabes que sólo quiero
    que, en algún lugar, leas esta carta,
    antes que envejezcan los carteros
    que te buscan
    a la salida de las iglesias,
    entre las recién casadas,
    a la hora del jazmín rendido.
    ¡Quiero que el rayo de mi ternura
    traspase con lanza a los que no conozco,
    y salte noche hirviendo
    a los ojos de los que abran este libro,
    y en algún lugar
    un día de este mundo,
    me oigas
    y te vuelvas,
    como quien se vuelve extrañado
    al sentir detrás el resplandor de un incendio,
    y comprendas que estoy ardiendo por ti,
    quemándome
    sólo para que veas,
    desde tan lejos, esta luz!



    Manuel Scorza, del Libro "Los Adioses" 1960.
  • pepetopepeto Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado mayo 2011
    Un poema de Marcos Ana

    MI CASA Y MI CORAZÓN
    (sueño de libertad)


    Si salgo un día a la vida
    mi casa no tendrá llaves:
    siempre abierta, como el mar,
    el sol y el aire.

    Que entren la noche y el día,
    y la lluvia azul, la tarde,
    el rojo pan de la aurora;
    La luna, mi dulce amante.

    Que la amistad no detenga
    sus pasos en mis umbrales,
    ni la golondrina el vuelo,
    ni el amor sus labios. Nadie.

    Mi casa y mi corazón
    nunca cerrados: que pasen
    los pájaros, los amigos,
    el sol y el aire.
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado mayo 2011
    De poeta a poeta

    Sabes -y sueles- hacer el amor
    como el poeta construye sus versos:
    con acordada mezcla
    de pasión y sistema
    (y no digo artificio),
    de música, entusiasmo,
    intuición y saber.
    Precisas emociones
    las transformas en ri tmo
    y melodiosa fantasía
    enriquece tus gestos;
    sabrosa perversión
    los enloquece.
    Cuando estás inspirada, que es bastante a menudo,
    me transportas a límites nunca antes alcanzados.
    De poeta a poeta:
    enhorabuena.
    ¿Cómo podría hacerme
    con tus obras completas?

    Jesís Munarriz
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado mayo 2011
    Y otra poeta suicida......


    El peso del Tesoro

    Nunca debí escucharos, fantasmas
    que alojastéis en mi pecho esta absurda
    pasión por las palabras. Nunca debí seguiros.
    ¿Acaso vuestro arte os liberó de algún tormento,
    os procuró más dicha?
    No fuistéis sino necios mendigos del sueños,
    fanáticos avaros de ilusiones,
    mezquinos sequeadores de esperanzas.
    Nunca debí escucharos, oh amados maestros
    que enterrastéis en mi alma la fe
    de vuestro ingenuo botín.
    Nunca debí escucharos. Nunca debí seguiros.
    La realidad ahora me conoce.

    Paula Sinos Montoya
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado mayo 2011
    .... y otra

    La verdad viene a mí.
    La verdad, me quiere.

    Sylvia Plath
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado mayo 2011
    Todo ha terminado.
    Hasta límites que nadie podría sospechar
    mece el cansancio
    mi sosegada furia. Me aguardan
    ya los perros, las terribles alimañas
    que, en la noche, devoran mi vigilia.
    Me entrego y pido a Dios
    que su ira me fulmine
    si, con perversión malvada,
    logra seducirme el sueño: la magia
    de su cara en la pátina sangrienta
    del puñal.

    Jose Ignacio Fuentes Gamboa

    (El 14 de Diciembre de 1991, apareció colgado con su propio cinturón, en su celda, cuando estaba cumpliendo condena por haber degollado a su mujer 3 años antes).
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado mayo 2011
    se demoro mucho, tres años con remordimientos:eek::eek::eek:
  • NeguNegu Fray Luis de León XVI
    editado mayo 2011
    Sí, Amparo. Tienes mucha razón :(


    Como decir de pronto:
    Tómame entre las manos,
    No me dejes caer. Te necesito:
    Acepta este milagro.
    Tenemos que aprender a no asombrarnos
    De habernos encontrado,
    De que la vida pueda estar de pronto
    En el silencio o la mirada.
    Tenemos que aprender a ser felices,
    A no extrañarnos
    De tener algo nuestro.
    Tenemos que aprender a no temernos
    Y a no asustarnos
    Y a estar seguros.
    Y a no causarnos daño.

    Julia Prilutzky Farny
  • juanchojuancho Francisco de Quevedo s. XVII
    editado mayo 2011
    Quarta Ripresa

    La que nace es la rosa inesperada;
    La que muere, es la rosa consentida;
    Solo al no parecer pasa la vida,
    Porque viento letal es la mirada.

    --¡Cuanta segura rosa no en nada!...
    ¡Si no es sino la rosa presentida!...
    ¡Si Dios sopla a la rosa y a la vida
    Por el ojo del ciego... rosa amada!...

    --Triste y tierna, la rosa verdadera
    Es el triste y el tierno sin figura,
    Ninguna imagen a la luz primera.

    --Deseandola deshojase el deseo...
    Y quien la viere olvida, y ella dura...
    ¡Ay, que es asi la Rosa, y no la veo!...

    Martín Adán
    (Rafael De La Puente Benavides)
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