Los últimos rayos del sol se apresuraban por debajo del horizonte...
De pronto despertó, no podía recordar nada, un inmenso vacío parecía ser el único habitante de su mente.
El gusto pastoso que atenazaba las profundidades de su boca y se prolongaba hasta más allá de la garganta se imponía con primacía por encima de toda otra sensación.
Se asombró del incómodo bienestar que se expandía por todo su cuerpo. Estaba completo, contenido pero… insatisfecho. Tenía sed.
Como un destello de luz una imagen cruzó su mente y desapareció, el animal se había arrojado sobre él con una ferocidad increíble, seguramente el recuerdo de una pesadilla.
Levantó su cuerpo esforzándose casi sin esfuerzo… ¡Qué extraña sensación! sentía que se movía de manera fluida, como melaza; ocupando el siguiente lugar antes de llegar a él.
Se deslizó hasta el cuarto de baño, encendió la luz y se miró en el espejo.
El espejo no le devolvió la mirada.
Comentarios
Nada de espesa, es que a veces puede que no sea demasiado claro mi texto.
Los espejos no reflejan la imagen de los vampiros...
Gracias por leerlo, me hace feliz que te haya gustado la descripción y la narrativa.
Con afecto.
Sólo se trata de cómo me imagino el descubrimiento de una persona que su ser ha cambiado de substancia. Pero no cabe duda, el texto falla en la comunicación de su contenido. Es necesario revisarlo y darle un giro más contundente.
Gracias a las tres por vuestra opinión. Es muy valiosa.
Sí, efectivamente, la explicación que mencionas cubre todas las posibilidades del relato. Otra razón para mostrar la ambivalencia del texto. Demasiado corto, demasiado misterioso. Necesita retoque.
¡Gracias S. Cid!
Sí, es muy útil. ¿Sabes? mi impresión del vampiro es que se trata de un ser fluido, pegajoso y contaminante. De allí la frase y la idea de estar en el "próximo" lugar antes de llegar a él. Todo esto está muy bien y podría sustentarse si yo hubiera sido vampiro alguna vez