Adrienne Koleszar, de 31 años, es una oficial de policía de Dresde, Alemania, que está causando furor en su cuenta de Instagram con más de 200.000 seguidores.
Además de ser policía, está en un excelente estado físico, con un cuerpo de culturista.
Es por eso que los internautas la bautizaron como «la policía más guapa del mundo«.
Y ya sabéis cómo son estas cosas; incluso hasta algunos de sus seguidores expresaron en Internet el deseo de ser arrestados por esta mujer.
La sensación provocada por Adrienne en las redes sociales atrajo también la atención de los medios, que no sabemos hasta qué punto puede favorecer o perjudicar el desempeño de su oficio…
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que estamos en él, y con escritos propios, imágenes, vídeos... y no solamente se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.
No comía desde el jueves, y era sábado, y mi barriga crujía como un viejo somier. Me fui a la nevera y cogí lo primero que pillé y después me senté a la mesa de la cocina. Nada más sentarme, llamaron a la puerta. Era Mara, mi vecinita mulatita, que tenía un manera de mirar, de reír, de contonearse… que me ponía a cien con sólo mirarla. Y ella también conmigo, que eso se nota. Era por eso que apenas si hablamos. Lo justo. Antes de cinco segundos la tenía abierta de patas sobre la encimera, o como leche se llame ese mueble. Pero como la incomodidad le estaba pudiendo al deseo, nos miramos, sonreímos y, sin más, pasamos a mi dormitorio y directamente a la cama.
Ella gemía. Tenía yo que hacer un esfuerzo de tres pares de cojones para contenerme. Y en eso estaba, aguantando como buenamente podía. Pero, súbitamente, clavó sus diez uñas en mi espalda.
Tremenda Marita. No paraba la joía. ¡Jo, ardían mis pelotas! Y ahí seguía ella. Le cogí los pechos, le lamí los pezones, le mordí los labios y le metí dos dedos en en su cueva, y ella empezó a gemir más fuerte. No quería descarga tan pronto, pero Mara se daba cuenta, se daba media vuelta, aun mi pene dentro, y no sé cómo lo hizo, el caso es que empecé a mirar las vigas del techo para no echar a perder todo antes de tiempo. Cuando veía que lo hacía de nuevo, como si fuese una árabe; sí, esas que hacen virguerías con su vagina y por ende con los penes que pasan por su cama.
-¿Qué es lo que acabas de hacer y repetido? -sorprendido le pregunté, tremendamente excitado. -Nada. Sólo me he dado la vuelta. ¡Pero calla y sigue en lo que estábamos!
No podía más. Le di besos apasionados por todo el cuerpo, los mismos besos que tenía en lista de espera desde la semana anterior que se pasó por mi piso Se estremeció entera. "Sí, mi mulatita es mu putita en la cama" , pensé. Y durante el disfrute, así la iba llamando repetidamente: ¡putita, putita, putita …!
Y no sé explicar cómo me "fuí". Sentí un calambrazo. Mara ya no gemía, rugía. La colmé de besos de fuego. Se reviró y me miró con lujuria. No dijo palabra, seguía empujando contra mi cuerpo. No dejaba de mirarme con pasión, deseo; no apartaba los ojos de mí, la sentía desde lo más profundo. Pero ni se movía ni abría la boca, sólo se dejaba hacer. Pero cuando descargué de nuevo yo solo, sin esperarla a ella, para así compartir mi disfrute. Saqué mi canario de su cueva y me relajé un poco.
De repente, saltó de un brinco de la cama y se fue como un rayo al baño. Yo seguía tendido en la cama. Al poco, escuché abrir la puerta de mi casa y a continuación un fuerte portazo.
Sonriente y confundido, lancé un beso al aire, y me hice ovillo en la cama y poco a poco me quedé dormido
El maquillaje ayuda a las mujeres a rejuvenecer su cara, pero sólo si lo amoldan a las necesidades de la piel. No deben tratar el cutis a los 40 como lo hacían a los 20.
Cada etapa de la vida requiere nuevas adaptaciones, y el maquillaje forma parte de una de ellas. Y he aquí unos trucos sencillos para maquillar una piel madura y devolverle una apariencia atractiva y fresca.
Cuidado con la base de maquillaje. Existe un número infinito de bases de maquillaje y cada una de ellas ofrece un acabado distinto, pero cuidado porque hay bases que deben evitar ya que pueden hacer parecer a un rostro más maduro de lo que es.
Las bases claritas con un toque rosado anulan los tonos naturales de la piel, ofreciendo una apariencia opaca, contrario a lo que buscan. El maquillaje idóneo debe acabar con tonalidades amarillentas, ya que estas aportan el toque de luz adecuado.
Sí al colorete. Con el paso del tiempo, la cara se va apagando, va perdiendo brillo y la pigmentación natural de las mejillas desaparece poco a poco. El rubor es el cosmético que necesitan las mujeres, pues es la mejor opción para devolver la tonalidad a la piel.
Dado que las pieles de las maduras son más secas, la textura ideal de este cosmético será en crema. Estas composiciones son más hidratantes y por lo tanto no resecan la piel como el colorete en polvo.
Deben retirar de su neceser estos coloretes, así como también eliminar los polvos traslucidos. Estos, en lugar de realzar los rasgos, están destacando la línea de expresión y las arrugas, y esos efectos no no son los deseados.
Una ceja definida, poblada y arqueada. Las depilaciones de cejas demasiado angulosas ofrecen la imagen de una mujer con carácter. Una cara madura debe intentar dulcificar sus rasgos, y las cejas juegan un papel importante en esto. Atrás quedaron las cejas finas porque una ceja ancha, poblada y en forma circular, suaviza la mirada.
Stop a las ojeras y las bolsas. Cada vez más visibles, las ojeras se convierten en el enemigo nº 1 de una piel madura. El uso de un buen anti ojeras es necesario para hacer que estas si no desaparecen, disminuirlas. Para este tipo de pieles van mejor los cosméticos fluidos, por dos razones: son hidratantes y no marcan las arrugas, fundamental para un buen acabado.
Las bolsas son otro quebradero de cabeza. Eliminarlas resulta complicado, pero para todo hay solución; el tratamiento y la constancia tienen premio. El maquillaje puede disimularlas, pero siempre se percibirán y por eso es mejor cuidarlas. El uso de contorno de ojos o mascarillas frías puede ayudarlas a solucionar el problema.
No a los cosméticos brillantes. Deben olvidarse de las sombras metalizadas, los coloretes con reflejos y el gloss de labios. Estos cosméticos acentúan las arrugas, y por esta razón es recomendable no usarlos.
Los labios hidratados. Los labios pierden volumen con la edad, y con el maquillaje, las mujeres tienen que intentar devolvérselo. Las barras de labios hidratantes es la mejor opción, así como la elección de colores claritos. Los tonos oscuros tienen la capacidad de reducir la dimensión de las cosas, y para los labios todo lo contrario.
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que estamos en él, y con escritos propios, imágenes, vídeos... y no solamente se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.
Por fin llego a casa. Sudoroso y raudo me voy a mi dormitorio; una vez en él, con dos rápidos movimientos lanzo los zapatos contra la pared. Mientras me voy desvistiendo, saludo con una caricia a mi querido piano. No me encuentro de buen humor esta noche para hacerlo sonar, y con éste son ya diecinueve los días que no me siento con ganas para ello.
Sin más, me meto en la cama. Ha sido un largo y duro día de palmaditas en la espalda y de ‘le llamaremos’. Harto estoy de la misma copla. Lo único que ahora quiero es dormir, para no pensar que mañana me espera una jornada de más de lo mismo.
Cuando el sopor está venciéndome me espabila una música que proviene de detrás de alguna de las cuatro paredes de mi dormitorio. El sonido es claramente el de un clarinete, y el dueño o dueña que lo toca, a pesar de mi bestial cansancio, me produce un efecto sedante.
Mientras me debato entre el sueño y la realidad, y siempre con esa melodía de fondo, pienso que llevo diez meses viviendo en mi nuevo piso, y desde que me mudé nunca he oído nada igual, por lo que no me resulta difícil suponer que ha llegado algún vecino nuevo.
Cuando despierto, sobre las seis de la mañana, me encuentro relajado. El anónimo músico, sin él saberlo, me ha ayudado a dormir, y esto me anima a tocar mi piano.
Me desperezo y me voy a mi preciado instrumento; separo el banco y me siento, pongo mis dos manos en las teclas marfiles, me coloco los cascos y a tocar se ha dicho. De mi inconsciente aparecen las notas que me han ayudado a conciliar tan reparador y reconfortante sueño. Poco a poco me voy animando a tocar diferentes melodías.
Luego de una media hora tocando, me entra hambre; como algo ligero, preparo nuevos currículum y de nuevo me zambullo en la cama. Pasadas dos horas será un nuevo día y agotador como siempre.
Cuando mi puto despertador suena, me levanto, me ducho, me afeito, me visto y bajo las escaleras. Hoy no quería coger el ascensor, ya que quiero saber si el inquilino nuevo es de mi edificio. Llego al portal, sin ver movida de mudanza, pero en ningún descansillo. Decepcionado, vuelvo a mi piso, desayuno y me lanzo a la calle en busca de un trabajo, como últimamente vengo haciendo.
Pasan los días y me parece que quien toca el clarinete ha escogido las 10 de la noche como hora favorita para ensayar, pues siempre que llego a mi casa a esa hora justo cuando el reloj marca las 10, el clarinete empieza a sonar. Con el tiempo voy acostumbrándome, pero quien lo toca, siempre maneja la misma música.
Ayer a las diez menos diez, mientras subía en el ascensor pensaba: ‘¿y por qué no le acompaño con mi piano? Igual que yo le oigo, quien sea me oirá a mí'. Dicho y hecho. Cuando a las 10 en punto comenzó a sonar la música, emprendí mi acompañamiento a mi ignoto intérprete.
Pero, al contrario de cómo pensé, el oculto músico empezó a tocar suave, y yo entusiasmado le seguía. No recuerdo ya cuánto estuvimos tocando la misma pieza, pero sí recuerdo que no me cansaba de tocar, y tuvo que ser unas súbitas ganas por dormir las que interrumpiesen el éxtasis. Sin darme cuenta, me había metido en la una, y tenía que levantarme a las siete.
Hoy despierto interesado en lo ocurrido anoche. No salgo y me quedo en casa esperando a que mi vecino toque a otras horas. Pero pasa el tiempo y... nada. Sólo a las 10 en punto, tan puntual como mi despertador.
Vuelvo a acompañarle en su entrenamiento, y con la idea de que también en días sucesivos. Siempre a la misma hora. Ignorando si mi compañero músico tiene la misma obsesión que yo.
Una noche llegó nuestra furtiva hora, pero mi confidente musical no daba señales de vida. Lo esperé una hora, pero terminé por acostarme. Al otro día tampoco. Pasaban los días y el clarinete no se oía, y mi piano sin aquel clarinete parecía huérfano.
Una tarde decidí preguntarle a mi vecina de puerta por el inquietante músico. Aquella señora conocía a todos los residentes por llevar muchos años viviendo allí, y pensé que si ella no sabía quién era, nadie más podría saberlo, por lo que fui a su puerta y pulsé el timbre. A pocos segundos noté que alguien se apoyaba en la puerta, a la vez que oía un ligero ruido en la mirilla. Al fin, abrió.
-¿Desea algo? –dijo con voz sorprendida pues rara vez coincidíamos para hablar. -Perdone, señora. Sólo vengo para preguntarle por el nuevo vecino. Me gustaría saber en qué piso vive él o la que toca un clarinete que cada noche a las 10 podemos escuchar. Quisiera hablar con él o ella –le dije, ansioso por saber su identidad.
La mujer se pasó la mano por la cabeza como pensando, y luego me miró. Al fin, respondió:
-Disculpe, pero no sé de nadie nuevo en este edificio. -Verá, las 10 de la noche es la hora que emplea para entrenarse, pero hace ya varios días que… -me interrumpió. -¡Ah, sí! Siempre tocaba su clarinete a esa hora y siempre era la misma música, que hasta llegaba a cansar. ¡Pobre chica! -en su cara se dibujaba un gesto de pena. -¿Pobre? –pregunté, angustiado. -¿No lo sabía? ¿La dueña de su piso no se lo ha dicho? La persona a la que se refiere era una muchacha de 20 años que vivía en ese piso antes que usted. La infeliz se suicidó. Su madre vendió el piso porque un día, por cierto de mucho frío y lluvia, a las 10 en punto de la noche la encontraron ahorcada en su dormitorio.
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que estamos en él, y con escritos propios, imágenes, vídeos... y no solamente se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que estamos en él, y con escritos propios, imágenes, vídeos... y no solamente se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.
Comentarios
Esta es la policía mas guapa del mundo
Adrienne Koleszar, de 31 años, es una oficial de policía de Dresde, Alemania, que está causando furor en su cuenta de Instagram con más de 200.000 seguidores.
Además de ser policía, está en un excelente estado físico, con un cuerpo de culturista.
Es por eso que los internautas la bautizaron como «la policía más guapa del mundo«.
Y ya sabéis cómo son estas cosas; incluso hasta algunos de sus seguidores expresaron en Internet el deseo de ser arrestados por esta mujer.
La sensación provocada por Adrienne en las redes sociales atrajo también la atención de los medios, que no sabemos hasta qué punto puede favorecer o perjudicar el desempeño de su oficio…
ACHL
Buenos días. Sevilla, martes 16 junio 2026
Buenos días de martes 16 junio 2026
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que estamos en él, y con escritos propios, imágenes, vídeos... y no solamente se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.
Saludos
No comía desde el jueves, y era sábado, y mi barriga crujía como un viejo somier. Me fui a la nevera y cogí lo primero que pillé y después me senté a la mesa de la cocina. Nada más sentarme, llamaron a la puerta. Era Mara, mi vecinita mulatita, que tenía un manera de mirar, de reír, de contonearse… que me ponía a cien con sólo mirarla. Y ella también conmigo, que eso se nota. Era por eso que apenas si hablamos. Lo justo. Antes de cinco segundos la tenía abierta de patas sobre la encimera, o como leche se llame ese mueble. Pero como la incomodidad le estaba pudiendo al deseo, nos miramos, sonreímos y, sin más, pasamos a mi dormitorio y directamente a la cama.
Ella gemía. Tenía yo que hacer un esfuerzo de tres pares de cojones para contenerme. Y en eso estaba, aguantando como buenamente podía. Pero, súbitamente, clavó sus diez uñas en mi espalda.
Tremenda Marita. No paraba la joía. ¡Jo, ardían mis pelotas! Y ahí seguía ella. Le cogí los pechos, le lamí los pezones, le mordí los labios y le metí dos dedos en en su cueva, y ella empezó a gemir más fuerte. No quería descarga tan pronto, pero Mara se daba cuenta, se daba media vuelta, aun mi pene dentro, y no sé cómo lo hizo, el caso es que empecé a mirar las vigas del techo para no echar a perder todo antes de tiempo. Cuando veía que lo hacía de nuevo, como si fuese una árabe; sí, esas que hacen virguerías con su vagina y por ende con los penes que pasan por su cama.
-¿Qué es lo que acabas de hacer y repetido? -sorprendido le pregunté, tremendamente excitado.
-Nada. Sólo me he dado la vuelta. ¡Pero calla y sigue en lo que estábamos!
No podía más. Le di besos apasionados por todo el cuerpo, los mismos besos que tenía en lista de espera desde la semana anterior que se pasó por mi piso Se estremeció entera. "Sí, mi mulatita es mu putita en la cama" , pensé. Y durante el disfrute, así la iba llamando repetidamente: ¡putita, putita, putita …!
Y no sé explicar cómo me "fuí". Sentí un calambrazo. Mara ya no gemía, rugía. La colmé de besos de fuego. Se reviró y me miró con lujuria. No dijo palabra, seguía empujando contra mi cuerpo. No dejaba de mirarme con pasión, deseo; no apartaba los ojos de mí, la sentía desde lo más profundo. Pero ni se movía ni abría la boca, sólo se dejaba hacer. Pero cuando descargué de nuevo yo solo, sin esperarla a ella, para así compartir mi disfrute. Saqué mi canario de su cueva y me relajé un poco.
De repente, saltó de un brinco de la cama y se fue como un rayo al baño. Yo seguía tendido en la cama. Al poco, escuché abrir la puerta de mi casa y a continuación un fuerte portazo.
A Chávez López
Sevilla jun 2026
Hace tiempo que conozco yo a más de uno,
que deberían meterse su lengüita en el culo
ACHL
Si rana te sale la mioza...
¡a otra cosa, mariposa!
ACHL
Esos son los medicamentos que eliminan
los estrés y las depresiones femeninas
ACHL
Con lo que se gastaba esta Real Señora en gorritos,
podían haber comido millones de africanos negritos
ACHL
Una idílica aventura de altura
ACHL
Ir al dentista es duro,
más cruel que Maduro
ACHL
El maquillaje ayuda a las mujeres a rejuvenecer su cara, pero sólo si lo amoldan a las necesidades de la piel. No deben tratar el cutis a los 40 como lo hacían a los 20.
Cada etapa de la vida requiere nuevas adaptaciones, y el maquillaje forma parte de una de ellas. Y he aquí unos trucos sencillos para maquillar una piel madura y devolverle una apariencia atractiva y fresca.
Cuidado con la base de maquillaje. Existe un número infinito de bases de maquillaje y cada una de ellas ofrece un acabado distinto, pero cuidado porque hay bases que deben evitar ya que pueden hacer parecer a un rostro más maduro de lo que es.
Las bases claritas con un toque rosado anulan los tonos naturales de la piel, ofreciendo una apariencia opaca, contrario a lo que buscan. El maquillaje idóneo debe acabar con tonalidades amarillentas, ya que estas aportan el toque de luz adecuado.
Sí al colorete. Con el paso del tiempo, la cara se va apagando, va perdiendo brillo y la pigmentación natural de las mejillas desaparece poco a poco. El rubor es el cosmético que necesitan las mujeres, pues es la mejor opción para devolver la tonalidad a la piel.
Dado que las pieles de las maduras son más secas, la textura ideal de este cosmético será en crema. Estas composiciones son más hidratantes y por lo tanto no resecan la piel como el colorete en polvo.
Deben retirar de su neceser estos coloretes, así como también eliminar los polvos traslucidos. Estos, en lugar de realzar los rasgos, están destacando la línea de expresión y las arrugas, y esos efectos no no son los deseados.
Una ceja definida, poblada y arqueada. Las depilaciones de cejas demasiado angulosas ofrecen la imagen de una mujer con carácter. Una cara madura debe intentar dulcificar sus rasgos, y las cejas juegan un papel importante en esto. Atrás quedaron las cejas finas porque una ceja ancha, poblada y en forma circular, suaviza la mirada.
Stop a las ojeras y las bolsas. Cada vez más visibles, las ojeras se convierten en el enemigo nº 1 de una piel madura. El uso de un buen anti ojeras es necesario para hacer que estas si no desaparecen, disminuirlas. Para este tipo de pieles van mejor los cosméticos fluidos, por dos razones: son hidratantes y no marcan las arrugas, fundamental para un buen acabado.
Las bolsas son otro quebradero de cabeza. Eliminarlas resulta complicado, pero para todo hay solución; el tratamiento y la constancia tienen premio. El maquillaje puede disimularlas, pero siempre se percibirán y por eso es mejor cuidarlas. El uso de contorno de ojos o mascarillas frías puede ayudarlas a solucionar el problema.
No a los cosméticos brillantes. Deben olvidarse de las sombras metalizadas, los coloretes con reflejos y el gloss de labios. Estos cosméticos acentúan las arrugas, y por esta razón es recomendable no usarlos.
Los labios hidratados. Los labios pierden volumen con la edad, y con el maquillaje, las mujeres tienen que intentar devolvérselo. Las barras de labios hidratantes es la mejor opción, así como la elección de colores claritos. Los tonos oscuros tienen la capacidad de reducir la dimensión de las cosas, y para los labios todo lo contrario.
ACHL
El Santo Rosario
del perro Macario
ACHL
¿Es a mí, quizás?
¿Me quieres ligar?
ACHL
Si es una boca sana,
tiene que ser huelvana
ACHL
Buenas tardes. Sevilla, miércoles 17 junio 2026
Buenas tardes de miércoles 17 junio 2026
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que estamos en él, y con escritos propios, imágenes, vídeos... y no solamente se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.
Saludos
Por fin llego a casa. Sudoroso y raudo me voy a mi dormitorio; una vez en él, con dos rápidos movimientos lanzo los zapatos contra la pared. Mientras me voy desvistiendo, saludo con una caricia a mi querido piano. No me encuentro de buen humor esta noche para hacerlo sonar, y con éste son ya diecinueve los días que no me siento con ganas para ello.
Sin más, me meto en la cama. Ha sido un largo y duro día de palmaditas en la espalda y de ‘le llamaremos’. Harto estoy de la misma copla. Lo único que ahora quiero es dormir, para no pensar que mañana me espera una jornada de más de lo mismo.
Cuando el sopor está venciéndome me espabila una música que proviene de detrás de alguna de las cuatro paredes de mi dormitorio. El sonido es claramente el de un clarinete, y el dueño o dueña que lo toca, a pesar de mi bestial cansancio, me produce un efecto sedante.
Mientras me debato entre el sueño y la realidad, y siempre con esa melodía de fondo, pienso que llevo diez meses viviendo en mi nuevo piso, y desde que me mudé nunca he oído nada igual, por lo que no me resulta difícil suponer que ha llegado algún vecino nuevo.
Cuando despierto, sobre las seis de la mañana, me encuentro relajado. El anónimo músico, sin él saberlo, me ha ayudado a dormir, y esto me anima a tocar mi piano.
Me desperezo y me voy a mi preciado instrumento; separo el banco y me siento, pongo mis dos manos en las teclas marfiles, me coloco los cascos y a tocar se ha dicho. De mi inconsciente aparecen las notas que me han ayudado a conciliar tan reparador y reconfortante sueño. Poco a poco me voy animando a tocar diferentes melodías.
Luego de una media hora tocando, me entra hambre; como algo ligero, preparo nuevos currículum y de nuevo me zambullo en la cama. Pasadas dos horas será un nuevo día y agotador como siempre.
Cuando mi puto despertador suena, me levanto, me ducho, me afeito, me visto y bajo las escaleras. Hoy no quería coger el ascensor, ya que quiero saber si el inquilino nuevo es de mi edificio. Llego al portal, sin ver movida de mudanza, pero en ningún descansillo. Decepcionado, vuelvo a mi piso, desayuno y me lanzo a la calle en busca de un trabajo, como últimamente vengo haciendo.
Pasan los días y me parece que quien toca el clarinete ha escogido las 10 de la noche como hora favorita para ensayar, pues siempre que llego a mi casa a esa hora justo cuando el reloj marca las 10, el clarinete empieza a sonar. Con el tiempo voy acostumbrándome, pero quien lo toca, siempre maneja la misma música.
Ayer a las diez menos diez, mientras subía en el ascensor pensaba: ‘¿y por qué no le acompaño con mi piano? Igual que yo le oigo, quien sea me oirá a mí'. Dicho y hecho. Cuando a las 10 en punto comenzó a sonar la música, emprendí mi acompañamiento a mi ignoto intérprete.
Pero, al contrario de cómo pensé, el oculto músico empezó a tocar suave, y yo entusiasmado le seguía. No recuerdo ya cuánto estuvimos tocando la misma pieza, pero sí recuerdo que no me cansaba de tocar, y tuvo que ser unas súbitas ganas por dormir las que interrumpiesen el éxtasis. Sin darme cuenta, me había metido en la una, y tenía que levantarme a las siete.
Hoy despierto interesado en lo ocurrido anoche. No salgo y me quedo en casa esperando a que mi vecino toque a otras horas. Pero pasa el tiempo y... nada. Sólo a las 10 en punto, tan puntual como mi despertador.
Vuelvo a acompañarle en su entrenamiento, y con la idea de que también en días sucesivos. Siempre a la misma hora. Ignorando si mi compañero músico tiene la misma obsesión que yo.
Una noche llegó nuestra furtiva hora, pero mi confidente musical no daba señales de vida. Lo esperé una hora, pero terminé por acostarme. Al otro día tampoco. Pasaban los días y el clarinete no se oía, y mi piano sin aquel clarinete parecía huérfano.
Una tarde decidí preguntarle a mi vecina de puerta por el inquietante músico. Aquella señora conocía a todos los residentes por llevar muchos años viviendo allí, y pensé que si ella no sabía quién era, nadie más podría saberlo, por lo que fui a su puerta y pulsé el timbre. A pocos segundos noté que alguien se apoyaba en la puerta, a la vez que oía un ligero ruido en la mirilla. Al fin, abrió.
-¿Desea algo? –dijo con voz sorprendida pues rara vez coincidíamos para hablar.
-Perdone, señora. Sólo vengo para preguntarle por el nuevo vecino. Me gustaría saber en qué piso vive él o la que toca un clarinete que cada noche a las 10 podemos escuchar. Quisiera hablar con él o ella –le dije, ansioso por saber su identidad.
La mujer se pasó la mano por la cabeza como pensando, y luego me miró. Al fin, respondió:
-Disculpe, pero no sé de nadie nuevo en este edificio.
-Verá, las 10 de la noche es la hora que emplea para entrenarse, pero hace ya varios días que… -me interrumpió.
-¡Ah, sí! Siempre tocaba su clarinete a esa hora y siempre era la misma música, que hasta llegaba a cansar. ¡Pobre chica! -en su cara se dibujaba un gesto de pena.
-¿Pobre? –pregunté, angustiado.
-¿No lo sabía? ¿La dueña de su piso no se lo ha dicho? La persona a la que se refiere era una muchacha de 20 años que vivía en ese piso antes que usted. La infeliz se suicidó. Su madre vendió el piso porque un día, por cierto de mucho frío y lluvia, a las 10 en punto de la noche la encontraron ahorcada en su dormitorio.
A Chávez López
Sevilla jun 2026
Busco hombre, pero sólo para sexo
**NO SOY PROSTITUTA
**NO COBRO
**MI TELÉFONO MÓVIL ES...
**MI CORREO ELECTRÓNICO ES...
**MI CIUDAD ES...
**MI DOMICILIO ES...
Y pasaron diez meses y ni un hombre contactó con ella.
ACHL
Esto es lo que hoy hay:
Papá Noel es gay
ACHL
Buenas tardes. Sevilla, jueves 18 junio 2026
Buenas tardes de jueves 18 junio 2026
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que estamos en él, y con escritos propios, imágenes, vídeos... y no solamente se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.
Saludos
Buenos días. Sevilla, viernes 19 junio 2026
Buenos días de viernes 19 junio 2026
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios hacia los textos de los foreros que estamos en él, y con escritos propios, imágenes, vídeos... y no solamente se limiten a presentarnos sus obras. Gracias.
Saludos