Buenos días, Antonio, son las 11:40 de la mañana en la Ciudad de México. Te contaré que hoy amanecí un poco agripàdo, pero ya desayuné y tomé una pastilla para contrarrestar las molestias. Por si acaso tengo puesto el saco, ya que la oficina se siente muy fresca, y no tiene el aire acondicionado. Quizás sea la mañana nublada y algo fría.
Hoy es un día especial para mí, ya que recibo el justo pago en efectivo por una revisión y correcciones que hice a una novela de un señor de la tercera edad que quiere publicar sus memorias.
Hoy es un día especial para mí, ya que recibo el justo pago en efectivo por una revisión y correcciones que hice a una novela de un señor de la tercera edad que quiere publicar sus memorias.
¿De dónde viene la expresión Gilipollas que se usa mucho en España?
¡GILIPOLLAS!
Seguramente todos hemos pensado alguna vez que alguien es un “gilipollas” o que hace el “gilipollas” y colgamos este calificativo a un prójimo, conocido o desconocido, que nos parece un imbécil, un estúpido o un tonto.
Pero, ¿de dónde viene eso de ser “gilipollas”? Las explicaciones que parecen más extendidas y plausibles son estas:
1) Etimológicamente puede venir de la unión de “jilí”, vocablo caló (sobre todo de la población gitana española) que significa, según la RAE, tonto, bobo, alelado, memo, idiota, imbécil, bobalicón, ingenuo, etc., y que ha mutado a “gilí”, y de la palabra “pollas” que, como a todos se nos pasa por la cabeza, se refiere al pene de los hombres. Es decir, que “gilipollas” viene a ser un imbécil donde más le duele a uno. O una variante del también extendido piropo “tonto del culo”.
2) O, la expresión “gilipollas” puede tener su origen en la siguiente historia: Había en Madrid allá por tiempos de los reyes Felipe III y IV, un noble llamado Baltasar Gil Imón de la Mota (1545-1629). Parece ser que Baltasar Gil Imón era un señor muy importante, con cargos muy notorios, entre otros: abogado, juez, caballero de Santiago, fiscal del Consejo Real de Castilla, Contador Mayor de Cuentas del rey y Consejero de Hacienda y estaba muy bien considerado por los validos reales, el duque de Lerma (de Felipe III) y el Conde-Duque de Olivares (Felipe IV).
Pues bien, este caballero tenía tres hijas llamadas Feliciana, Isabel y Fabiana. De las tres, solo una, Fabiana, estaba casada. A los chicos y las chicas solteros y en edad de merecer, en esa época se les llamaba “pollos” y “pollas”. Entonces era muy importante casar a las hijas y hacer buenos matrimonios con ellas. El caso es que las hijas de don Baltasar Gil Imón no eran demasiado agraciadas ni tenían demasiadas luces. Don Baltasar se llevaba a sus dos hijas solteras a las recepciones, fiestas y eventos con la esperanza de encontrar algún señor de buena posición que les pudiera tirar los tejos, pero a las jóvenes no les salía quién las cortejase. Como no eran muy listas, en alguna ocasión no se comportaban como se requería de una dama, vistiéndose de forma poco apropiada y con actitudes poco correctas, lo que les supuso durante una temporada el castigo de tener que vestir unos trajes más parecidos a hábitos de monja que a vestidos de la nobleza, y la estricta supervisión paterna.
Cuando la gente lo veía por la calle con sus hijas del brazo o en esos actos sociales, decían: “Ahí van Gil y sus pollas”. Y esto se repetía mucho, quizás con sorna, haciendo alusión a que el pobre Gil no era demasiado espabilado para encontrar marido a sus hijas y que no se enteraba de que estaba perdiendo el tiempo, porque los posibles pretendientes no estaban interesados en ellas.
Y de Gil y sus pollas vino lo de gilipollas.
En cualquier caso y por el bien de la convivencia, procuremos no utilizar ni esta ni otra palabra malsonante para insultar a nadie...
Buenos días, amigos. Voy a estar fuera de mi oficina como unas seis o siete horas por causa de un viaje relámpago que voy a hacer, pero entraré después para ver las novedades.
Me queda un poquito de dolor muscular y creo que el cerebro me va lento (más xd) pero salvo eso mucho mejor. Muchas gracias por preguntar! Tú cómo estás?
Me queda un poquito de dolor muscular y creo que el cerebro me va lento (más xd) pero salvo eso mucho mejor. Muchas gracias por preguntar! Tú cómo estás?
Ya mismo va a desaparecer ese dolor muscular, te lo dice el pitoniso Antonio
Yo me encuentro bien, gracias.
Mi sentido del humor no lo perderé nunca jamás, es mi fiel compañero de toda la vida.
Me queda un poquito de dolor muscular y creo que el cerebro me va lento (más xd) pero salvo eso mucho mejor. Muchas gracias por preguntar! Tú cómo estás?
Ya mismo va a desaparecer ese dolor muscular, te lo dice el pitoniso Antonio
Yo me encuentro bien, gracias.
Mi sentido del humor no lo perderé nunca jamás, es mi fiel compañero de toda la vida.
eso, eso! Con dos velitas (pero no negras
El sentido del humor es un seguro de vida psíquica.
Comentarios
Reyes, tú y yo somos socios en iniquidades contra Morfeo
Te contaré que hoy amanecí un poco agripàdo, pero ya desayuné y tomé una pastilla para contrarrestar las molestias.
Por si acaso tengo puesto el saco, ya que la oficina se siente muy fresca, y no tiene el aire acondicionado. Quizás sea la mañana nublada y algo fría.
A ver si a mí al menos es para algo productivo esta noche... me gustaría escribir algo.
Charly, espero que te sientas mejor.
Yo tengo aquí encendida una estufita que me compré en las navidades xd.
Me imagino que en España también se está sintiendo algo de frío.
Buenos días a todos. Sevilla, viernes 16 febrero 2024
Quedamos que iríamos a medias, ¿no? jajajaja...
¿Sólo comer? de eso nada, yo quiero pasta. Vente a nada desde México a España, total, un charquillo de na... jajajajaja...
¿Y eso?
Es que he ejercido de abuelo casi todo el día; ya sabes, comida y parque con los nietos, aprovechando el magnífico día de Sol en Sevilla.
Y me da que voy a empalmar el viernes con el sábado, porque cuando llegué a mi casa me pegué una siesta de casi tres horas.
Buenos días a todos. Sevilla, sábado 17 febrero 2024
Es decir, que “gilipollas” viene a ser un imbécil donde más le duele a uno. O una variante del también extendido piropo “tonto del culo”.
Parece ser que Baltasar Gil Imón era un señor muy importante, con cargos muy notorios, entre otros: abogado, juez, caballero de Santiago, fiscal del Consejo Real de Castilla, Contador Mayor de Cuentas del rey y Consejero de Hacienda y estaba muy bien considerado por los validos reales, el duque de Lerma (de Felipe III) y el Conde-Duque de Olivares (Felipe IV).
Entonces era muy importante casar a las hijas y hacer buenos matrimonios con ellas. El caso es que las hijas de don Baltasar Gil Imón no eran demasiado agraciadas ni tenían demasiadas luces.
Don Baltasar se llevaba a sus dos hijas solteras a las recepciones, fiestas y eventos con la esperanza de encontrar algún señor de buena posición que les pudiera tirar los tejos, pero a las jóvenes no les salía quién las cortejase.
Como no eran muy listas, en alguna ocasión no se comportaban como se requería de una dama, vistiéndose de forma poco apropiada y con actitudes poco correctas, lo que les supuso durante una temporada el castigo de tener que vestir unos trajes más parecidos a hábitos de monja que a vestidos de la nobleza, y la estricta supervisión paterna.
Buenas tardes a todos. Sevilla, domingo 18 febrero 2024
Buenas tardes a todos. Sevilla, lunes 19 febrero 2024
Buenos días a todos. Sevilla, martes 20 febrero 2024
Buenas tardes a todos. Sevilla, miércoles 21 febrero 2024
Hola, guapa. ¿Cómo sigues?
Muchas gracias por preguntar!
Tú cómo estás?
Ya mismo va a desaparecer ese dolor muscular, te lo dice el pitoniso Antonio
Yo me encuentro bien, gracias.
Mi sentido del humor no lo perderé nunca jamás, es mi fiel compañero de toda la vida.
El sentido del humor es un seguro de vida psíquica.
Esto es lo que nos impulsa siempre a salir adelante.
—¡Mira, allá va un pájaro gigante!
—¡No, no es un pájaro gigante, es un Boeing 747 al que le vienen fallando los motores de retropropulsión!