Comentario mío (del 1 de diciembre de 2013) a un texto propio de mayo de 1.990
Borraría de esas líneas la palabra hábil, pues no me gusta nada; y lo mismo me pasa con la palabra listo. Sobre esto de ser hábil, pienso como Clarín, lo tengo claro:
Dios me libre de ser hábil.
Prefiero ser ingenuo y por mi ingenuidad cometer errores propios de la poca edad, a no cometerlos por sobra de listeza, de astucia, de tablas en el mundo del teatro, a ser un vivo y un espabilao para engañar. O.Goldsmith lo dijo antes que yo:
El hombre que se tiene por vivo es el más mentecato que hay bajo la capa del cielo.
...a los catorce años, conocía el mundo,... y desde entonces, mi cabeza se puso a organizar planes para engañar.
Así que yo prefiero ser inteligente, sencillamente.Y con inteligencia querría haberme conducido en aquella hora que cambió mi vida para siempre.Quiero creer que fui libre para obrar con inteligencia y humildad.Quiero creer -para consolarme algo, pues de no hacerlo, el dolor que sentiría al recordar aquella hora me torturaría- que siendo tan poco inteligente y humilde entonces, Dios -en quien también querría creer- permitió que me equivocara, que perdiera mi vida por un tiempo, para ganar mi alma por el camino del dolor y la humillación (mi propia humillación). Ad alta per aspera, así parece que lo quiso Dios. El dolor, para el de noble condición, es la mejor escuela para adquirir inteligencia y humildad verdaderas. Ambas las da Dios, ese Dios en quien querría creer. No sé si creo realmente, ¡pero me parece tan bella esa posibilidad! Quiero creer que el sufrimiento inteligente, es la medicina con que Dios nos cura la ilusión de nuestra falsa inteligencia.
Dios me libre de ser hábil, Dios me libre de ser listo, de la tontería de ser listo.
Quizás yo esté equivocado, esto no sería improbable.Y no importa si mis palabras no llegan a echar raíces en ningún oído, por no haberlo tal vez atento o dispuesto. Importa que a mí me sirvan para mejorarme, pues siempre es mejor pensar positivamente, y esto dará buen fruto al final.
Quizás alguien podría pensar que mi pensamiento no es positivo. Bueno, yo sí lo creo, esto me importa.
Para acabar con esta perorata, sobre los logros de ser tontamente listo, diré, parafraseando a Goldsmith:
El buen corazón, enterrado en un calabozo, es más precioso que el mal corazón sentado en un trono.)
[FONT="]Nombradme vuestro amador[/FONT]
[FONT="]para amaros por entero.[/FONT]
[FONT="]Seré vuestro caballero[/FONT]
[FONT="]y seguro servidor,[/FONT]
[FONT="]siendo entonces vos motivo[/FONT]
[FONT="]de mi vida y de mi honor.[/FONT]
[FONT="]¡Si no, moriré de amor[/FONT]
[FONT="]así como de amor vivo[/FONT]
[FONT="]estando de vos cautivo…!
¡Cuántas veces las cosas no ocurren como las planeas! Las combinaciones más extrañas pueden darse (¿la mano de Dios?).
Dios no interviene (eso parece).¿Murió Dios, sigue muerto, estamos solos, abandonados a nuestra suerte o a nuestra poca inteligencia o suficiente razón? Que esté muerto, si lo está -o que no exista-, ¿significa que no fue el creador-ordenador finalista, o que no existió?
Parece que llueve con intención, con orden. Sin mecánico, los artefactos se averían, enloquecen, nadie los arregla, nadie sabe, aunque creen saber, y más se lían, y más todo se estropea (desiertos, sequías, riadas, maldad, crímenes, sufrimiento, soledad, esclavitudes,...).
Pero puede haber orden en el desorden aparente, y Dios estar vivo. ¿No está bien ya de sufrir? ¿Hasta cuándo penaremos, desamparados?
Han concedido el premio Planeta a una mujer, muy joven, no fea, vasca. Laura Spido Freyre se llama. La otra finalista ha sido también una mujer, mayor, periodista, tampoco fea. Nativel Preciado es su nombre. Las dos hablan muy bien. Deben de ser muy cultas. La primera dice que le encanta ir a discotecas, salir. Me ha causado una dudosa, diría que incluso mala, impresión (no por esto que de ella acabo de escribir). Me ha parecido tener una intuición de su ser, haber recibido una mala vibración,... Me ha parecido mala mujer.
(No conozco aún a esa mujer, no he leído nada de ella. Y ya no pienso igual que entonces. Durante todos estos años pasados dejé de pensar en ella, olvidado de que existiera. No recordaba haber tenido esa impresión. Ahora pienso que quizás sea una buena mujer - o no lo sea. En cualquier caso, ése sería su problema-, y hasta es posible que escriba correctamente)
Parece ser que empezó a escribir a sus quince años. Ahora colabora con algún periódico; así como en la creación de tres de ellos. Es autora de varias novelas.
Dragó dice que cree en la existencia de los gnomos.
- ¿Qué es Dios, rico o pobre? Una vez leí que un hombre muy serio, muy culto, decía que Dios es pobre.
- También leí que san Bernardo decía que el arca de Noé era figura de María -la madre de Jesús-, pues por María nos salvamos los hombres del naufragio del pecado.
- Leído no recuerdo dónde:
Tendrá más lumen gloriae el que tenga mayor caridad. Esta gloria sólo se dará a los humildes.
También salta a la vista que la poesía que sigue me la inspiró mi Pequeña Flor. En cuanto a Eres mi amiga, que dediqué a mi mejor amiga, quiero dejar claro que esa amiga no es otra que ella: mi Pequeña Flor, Alicia.
Durante algo más de cuatro días de este mes de marzo he sido el hombre más feliz del mundo. Estoy tremendamente enamorado de mi amor.
25 de marzo de 2013
Cuatro días he pasado con mi amor. ¡De cuento!
1 de abril de 2.013
Alicia se ha ido de vacaciones y yo me he sentido terriblemente solo.
29 de junio de 2013
Las manos de Alicia tocaron este libro antes que las mías. Sus ojos, recorrieron estas líneas. Igual que yo estoy ahora pensativo ante él, ella lo estuvo.
La quiero; ella lo sabe. Me quiere; yo lo sé. El día es bello. ¡Fuera la tristeza hoy!
24 de agosto de 2.013
Yo sentí muchísimo la muerte de mi padre. Y cada día que pasa, más la siento. Cuando muera mi madre, estaré terriblemente solo de ellos. No me quedará sangre.Sólo Alicia me querrá.
«... la más hermosa y joven... sigo viéndote siempre como la primera vez». Alicia.
«... ahora, más que nunca, me pareces la mejor de las mujeres. Tu bondad ha sido para mí el mayor don del Cielo.
... tú no puedes envejecer». Alicia.
(Son palabras de una escritora las entrecomilladas. A su lado, al leerlas, escribí el nombre de mi amor)
Cuando pienso que tal vez después no haya nada, que quizás nunca más volveré a verte, nunca, el terror se apodera de mí...
(De nuevo, palabras de esa escritora; y otra vez Alicia en mi pensamiento. También, esta vez, mis padres, familia, personas con quienes me he sentido bien y a quienes agradezco su buen ejemplo y enseñanzas, y las personillas - todos mis gatitos y perritos, que tan feliz me han hecho con su alegría y fidelidad-; y mis libros, mis paisajes, mis recuerdos,... la Belleza de esta vida por la que nunca daremos suficientemente las gracias)
(Seguimos en el 24 de agosto de 2013)
Pienso continuamente en Alicia: el faro siempre encendido de mi vida. Pensar en ella, me la da (la vida y a ella misma). Apenas hago otra cosa que pensar en ella. Ha dado -mi vida, ella- sentido a mis días y a mis noches. Por ella, mi vida ha tenido un significado y un valor.
Ahora siento que mi padre no supiera más (casi nada supo) de ella (de mi vida, de mis vidas: ella y mis días). Ella le habría encantado; y habría sido feliz (mi padre) por mí. ¡Ojalá mi madre llegara a conocerla! Pero eso parece ahora casi imposible.
¡Siento ahora tanta nostalgia de... y de aquellos cuatro días de marzo!
Hay algunos que opinan que las lágrimas derivan su nombre de 'laceratio mentis' ('herida del espíritu').
Yo lloré y oré anoche. Lloré al orar y oré al llorar.En el verbo llorar, ya va incluido el verbo orar. Y orar es lo que hacen los que lloran con humildad. Y con la misma humildad con que se llora, se ha de sufrir. Yo, últimamente, oro siempre que lloro; pero no hablo de dos acciones simultáneas o sucesivas, sino de una misma cosa: mi oración es mi llanto, que ofrezco humilde, sin apenas palabras (Señor, ten misericordia de mí.Esta es en esta fase de mi vida mi casi única oración verbal), a la vida, a la Belleza. Y con ello, siempre me siento misteriosamente consolado y animado. Y espero paciente y confiadamente en que la luz de la gracia me será concedida.
Sé que recibiré más de lo que doy. Sé que la vida me ha beneficiado, me beneficia y me beneficiará siempre. Mis errores, mi cobardía y mi falta de generosidad no suscitarán contra mí la ira, la cicatería ni el desdén de la vida. Ella compensará mis errores y defectos con sus dones, con su Amor. Y yo, sea feliz o desafortunado, infeliz o agraciado, daré gracias a Dios, a la Belleza, a la vida, por todo.
Gracias, Mariajose. Quizás no sean muy buenas mis poesías, pero pueden tener su encanto, pues el encanto también puede estar en las personas que las leen y gustan de ellas, y las embellecen en su imaginación. Entre esos lectores de mis poesías me incluyo yo.
Ojalá sigan encantándote los versillos que aún me atreva a publicar.
Dedico esta parva poesía a mi Pequeña Flor. En mi paraíso deseado ella es la reina de las flores, la más bonita. Cuando ensueño con ella, me brillan los ojos y la gente me dice: tú estás enamorado.
Este que a continuación voy a publicar es un texto que dormía en un cajón, olvidado, desde hace casi treinta años. Yo era entonces un niño que empezaba (no por edad). Creo que eso se nota al leerlo. Pero a mí me gusta por su inocencia.
UN SUEÑO
Cae la tarde de mi vida
como caen las hojas
del paseo de mis sueños.
En mi soledad, el frío arrecia.
Un leve suspiro
se cuela en mi salón
por la entornada ventana;
y un hilo de luz
ilumina estas palabras.
Mis cansados ojos se pierden en la parede azul de la sala.
Sombras inquietas juegan tras el cristal gris de la ventana.
Fuera, los hombres viven para crear un incierto mañana.
Una estúpida nube acaba de cortar el cálido hilo.
Me siento helado entre tantas mantas.
Me invaden los recuerdos.
Vuela hacia atrás mi corazón nostálgico,
hacia un pasado de ensueño,
donde no hay duendes ni hadas,
ni princesas encantadas,
ni príncipes ni brujas,
ni enanos ni espejos mágicos,
ni bosques ni castillos.
Los sueños de cristal siempre se rompen:
"La mar verde, el cielo azul, azur y gris... Las flores rojas, rosas, blancas, amarillas,... Así doy vida a mis sueños. ¡Ah!, y verdes, también hay flores verdes, y negras, grises, marrones,... Grandes y pequeñas (éstas son mis preferidas).¡Ah!, y azules, también las hay azules. Mas, en verdad, azules sólo son las motitas de algunas; pero son ésas mis preferidas (pequeñas y con motitas azules). Pero te puedes pasar años, o una vida entera, sin ver una. Donde dicen que abundan es en los sueños de cristal."
El tiempo fugitivo no corre aquí,
en mi sombría habitación,
como debiera.
Parece, aquí, cansado el tiempo;
los objetos tiemblan
y terminan por borrarse.
Pasan las horas, eternas,
la eternidad a cámara lenta
me parece ahora este hoy,
me parece hoy este instante,
pesado como el plomo.
Hace horas que no veo a nadie.
¿Horas? Hace un momento creí que eran siglos. Es extraño, tampoco oigo nada desde hace... Debo de estar soñando; ¿pero entonces cómo puedo estar escribiendo? No entiendo nada.
Fuera, los hombres siguen construyendo su mañana.
Mientras, mi gato me mira sorprendido.
¿Qué habrá visto en mis ojos?
¡Qué triste se ha puesto al mirarme!
Creo que va a llorar.
¡Qué tonto soy!, los gatos no lloran,
todo el mundo lo sabe.
Pero... ¿y por dentro?
Quizás vio en mis ojos
cómo se rompía uno de mis sueños
de cristal, y sintió pena.
"Me gustaría ir a la playa, ahora, a una playa climatizada, y hacerme en ella un castillo de arena muy grande, con su puente levadizo y su foso, con sus almenas y sus poternas y su glacis, con sus troneras o aspilleras, y con su torre de homenaje. O un muñeco de nieve, de arena. O un caballo de madera, con alas de cartón para volar como en los cuentos. O un... No, de cristal no, que se rompe y se pone triste mi gato."
Mi siguiente escrito es, desde un punto de vista literario considerado, de poca o ninguna calidad, un poema sietemesino, como contrahecho, desgarbado, feo y muy árido. Pero como es mi hijo espiritual,... pues lo quiero también, tanto como a mis otros retoños literarios.
En seguida se echa de ver en él, en falta se echa, mi nula técnica literaria, mi vacío filosófico, a la vez que mi fatuidad - ridícula presunción, necedad-; pero también mi ansia por saber y hallar respuestas a las miles de preguntas vitales que me acuciaban. Y, porque soy vanidoso, querría que fuera cierta mi parecer de que no está ausente del todo en estos fríos versos una cierta vivencia sentimental de la Poesía. Sin duda, la Belleza ya empezaba a enamorarme.
En fin, advertidos quedan los incautos, por si, fiados de mi opinión, no quieren leer los versos que siguen.
Comentarios
Borraría de esas líneas la palabra hábil, pues no me gusta nada; y lo mismo me pasa con la palabra listo. Sobre esto de ser hábil, pienso como Clarín, lo tengo claro:
Dios me libre de ser hábil.
Prefiero ser ingenuo y por mi ingenuidad cometer errores propios de la poca edad, a no cometerlos por sobra de listeza, de astucia, de tablas en el mundo del teatro, a ser un vivo y un espabilao para engañar. O.Goldsmith lo dijo antes que yo:
El hombre que se tiene por vivo es el más mentecato que hay bajo la capa del cielo.
...a los catorce años, conocía el mundo,... y desde entonces, mi cabeza se puso a organizar planes para engañar.
Así que yo prefiero ser inteligente, sencillamente.Y con inteligencia querría haberme conducido en aquella hora que cambió mi vida para siempre.Quiero creer que fui libre para obrar con inteligencia y humildad.Quiero creer -para consolarme algo, pues de no hacerlo, el dolor que sentiría al recordar aquella hora me torturaría- que siendo tan poco inteligente y humilde entonces, Dios -en quien también querría creer- permitió que me equivocara, que perdiera mi vida por un tiempo, para ganar mi alma por el camino del dolor y la humillación (mi propia humillación). Ad alta per aspera, así parece que lo quiso Dios. El dolor, para el de noble condición, es la mejor escuela para adquirir inteligencia y humildad verdaderas. Ambas las da Dios, ese Dios en quien querría creer. No sé si creo realmente, ¡pero me parece tan bella esa posibilidad! Quiero creer que el sufrimiento inteligente, es la medicina con que Dios nos cura la ilusión de nuestra falsa inteligencia.
Dios me libre de ser hábil, Dios me libre de ser listo, de la tontería de ser listo.
Quizás yo esté equivocado, esto no sería improbable.Y no importa si mis palabras no llegan a echar raíces en ningún oído, por no haberlo tal vez atento o dispuesto. Importa que a mí me sirvan para mejorarme, pues siempre es mejor pensar positivamente, y esto dará buen fruto al final.
Quizás alguien podría pensar que mi pensamiento no es positivo. Bueno, yo sí lo creo, esto me importa.
Para acabar con esta perorata, sobre los logros de ser tontamente listo, diré, parafraseando a Goldsmith:
El buen corazón, enterrado en un calabozo, es más precioso que el mal corazón sentado en un trono.)
[FONT="]Nombradme vuestro amador
[/FONT]
[FONT="]Nombradme vuestro amador[/FONT]
[FONT="]para amaros por entero.[/FONT]
[FONT="]Seré vuestro caballero[/FONT]
[FONT="]y seguro servidor,[/FONT]
[FONT="]siendo entonces vos motivo[/FONT]
[FONT="]de mi vida y de mi honor.[/FONT]
[FONT="]¡Si no, moriré de amor[/FONT]
[FONT="]así como de amor vivo[/FONT]
[FONT="]estando de vos cautivo…!
L. E.
[/FONT]
¡Cuántas veces las cosas no ocurren como las planeas! Las combinaciones más extrañas pueden darse (¿la mano de Dios?).
Dios no interviene (eso parece).¿Murió Dios, sigue muerto, estamos solos, abandonados a nuestra suerte o a nuestra poca inteligencia o suficiente razón? Que esté muerto, si lo está -o que no exista-, ¿significa que no fue el creador-ordenador finalista, o que no existió?
Parece que llueve con intención, con orden. Sin mecánico, los artefactos se averían, enloquecen, nadie los arregla, nadie sabe, aunque creen saber, y más se lían, y más todo se estropea (desiertos, sequías, riadas, maldad, crímenes, sufrimiento, soledad, esclavitudes,...).
Pero puede haber orden en el desorden aparente, y Dios estar vivo. ¿No está bien ya de sufrir? ¿Hasta cuándo penaremos, desamparados?
UN CAFÉ FRÍO Y UNA BARRA VACÍA
Yo, solo, y este café caliente.
¡Qué vacía está la barra!
Huyo la gente que desbarra.
Yo no necesito a la gente.
¿Por qué me engaño de repente?
Yo hago mi vida y la deshago.
No hay culpa. Sino aciago,
ciega suerte, desviada mente,
del Bien es lo que hay. Un café
frío y una barra vacía.
En esta triste vida mía,
gozar lo Bello es mi única fe.
Al fin, la barra se atiborra.
Siguen vacías barra y vida.
Lucha es la vida, no convida.
Barra y vida, al pie, todo es borra.
Y arriba, reina la Belleza.
Yo, solo, en medio de la fiesta.
Humo echa ya mi pobre testa.
¿Por qué me quedo en la corteza?
Yo solo, y mi amiga cerveza,
en extraño y animado diálogo
-¿por qué me engaño? Es monólogo-.
Y a hacer efecto ya empieza.
PREGÚNTALE A LAS FLORES
Si una tarde lluviosa,
o una clara alborada,
tiemblan tus labios
y en tus ojos
cabrillean unas gotas
de agua salada,...
Si poemas de amor
en tus trémulas manos
-amarillo papel
por el tiempo ajado-
con dorados cascos
al galope cabalgan
en tu corazón,...
Piensa en mí,
por ti poeta enamorado,
de tus ojos y tu voz.
Pregunta a las flores por mi amor.
Que en tus ojos
nacen mis poemas,
confesarán entusiasmadas.
¡Mi amor, mi sol,
mi Pequeña Flor,
confiesa a las rosas
que tus labios,
con los ojos cerrados,
en mí posas.
Que tus manos, ensoñadoras,
con parsimonia
mi piel acarician
y rememoran.
Si una clara alborada,
si una tarde lluviosa,...
Han concedido el premio Planeta a una mujer, muy joven, no fea, vasca. Laura Spido Freyre se llama. La otra finalista ha sido también una mujer, mayor, periodista, tampoco fea. Nativel Preciado es su nombre. Las dos hablan muy bien. Deben de ser muy cultas. La primera dice que le encanta ir a discotecas, salir. Me ha causado una dudosa, diría que incluso mala, impresión (no por esto que de ella acabo de escribir). Me ha parecido tener una intuición de su ser, haber recibido una mala vibración,... Me ha parecido mala mujer.
(No conozco aún a esa mujer, no he leído nada de ella. Y ya no pienso igual que entonces. Durante todos estos años pasados dejé de pensar en ella, olvidado de que existiera. No recordaba haber tenido esa impresión. Ahora pienso que quizás sea una buena mujer - o no lo sea. En cualquier caso, ése sería su problema-, y hasta es posible que escriba correctamente)
Parece ser que empezó a escribir a sus quince años. Ahora colabora con algún periódico; así como en la creación de tres de ellos. Es autora de varias novelas.
Dragó dice que cree en la existencia de los gnomos.
1- La razón debe guiar a tu corazón.
2- Dios es el manantial del amor.
Otras ideas sobre el amor, íbidem:
- Ama sin buscar utilidad.
- El amor te ayudará a superar las dificultades; te hará sentir la alegría de vivir, con la cual podrás alcanzar las metas más difíciles.
- También leí que san Bernardo decía que el arca de Noé era figura de María -la madre de Jesús-, pues por María nos salvamos los hombres del naufragio del pecado.
- Leído no recuerdo dónde:
Tendrá más lumen gloriae el que tenga mayor caridad. Esta gloria sólo se dará a los humildes.
ERES MI AMIGA
Eres mi amiga...
si mi pena te entristece y te alegra mi gozo,
si te sientes dichosa mirándome a los ojos;
si al mirarme te ves a ti misma,
si sonríes al pensar en mí.
Eres mi amiga...
si eres mi ancla cuando voy a la deriva,
si eres ventana cuando estoy a oscuras,
si eres mi oasis cuando soy desierto,
si pones música en mis silencios.
Eres mi amiga...
si me hablas claro de mis defectos,
si eres valiente y, de vez en cuando, me dices "no",
si me cuentas tu pena y lloras en mi hombro,
si está mi nombre en cada página de tu diario.
Eres mi amiga...
si me respondes cuando te llamo,
si crees que es mi día cada día del año,
si me regalas a diario tu compañía
y cada hora tu corazón.
Eres mi amiga...
si me das tu mano cuando no te la pida,
si me esperas cuando no dije que iba,
si no me mientes nunca y confías en mí,
si al leer estos versos me dices que sí.
MI PEQUEÑA FLOR
La luminosa plenitud
de estos días espléndidos
paréceme mohína copia
de tu cándida sonrisa
y tus ojos claros
pletóricos de luz.
¡Mi amada Alicia,
mi Pequeña Flor!
Esta poesía, Alicia, también tú me la inspiraste, tu recuerdo, mojándote bajo la lluvia conmigo.
BAJO LA LLUVIA TÚ Y YO SOLOS
Hubo un día en que llovió sólo para ti y para mí,
en que quisimos mojarnos los dos solos.
Tú y yo solos.
¿Es que sólo me queda este recuerdo que me abrasa?
¿Qué razón misteriosa me trae a la memoria
el eco lejano de la lluvia
al rozar tu pelo, tus labios
de palabras de amor sedientos?
Yo no sé si aquella tarde un "te quiero"
levantó el vuelo ante nosotros.
Sólo sé que te tuve entre mis brazos,
bajo la lluvia tu cálida piel y tu sonrisa,
calándome hasta los huesos la dicha.
¿TE BESÉ O SÓLO FUE UN SUEÑO?
Cada día, esa foto,
única de que dispongo,
me dice que algo se ha roto
para siempre, supongo.
Ya dudo de todo. ¿Te besé o sólo fue un sueño?
Si de mí el tiempo se burla, ¿de qué soy dueño?
Tu cara se me borra, apenas te recuerdo.
Sólo esa foto tuya me dice que estoy cuerdo.
¿DÓNDE ESTÁS AHORA?
Tú fuiste la primera y quizás la última;
y si hubiere otra, no será como tú.
¡Pasión tiránica de irresistible ímpetu!
¡Niño visionario, me hiciste verla óptima!
Dulce compañera de las clases plomo,
yo no sé cuándo, ni siquiera cómo
te metiste en mi vida de una forma tal
que olvidarte un día, sería veneno mortal.
¿Dónde estás ahora, mi Pequeña Flor?
¡Tan vacía está mi vida, tan llena de dolor,
por no poderte ver! ¡Amor, amor, amor!
Un momento,
tan sólo un momento,
en el recodo de paz
se detiene la rama.
Luego, impetuosa,
la corriente vuelve a arrastrarla.
Un momento,
tan sólo un momento,
en sueños de cristal
se detiene el alma.
Luego, vuelve ésta
al cauce perenne
de dolor y de tristeza,
roto el cristal,
herida el alma.
Te crees en la élite,
altanera y altiva,
selectiva, no selecta,
excluyente, no exclusiva,
atrayente, no atractiva,
mirando de soslayo a la gente.
Te crees ingeniosa, independiente,
solidaria y rebelde.
Pero atiende,
porque el tiempo,
entre los dedos
se te escapa de repente.
Seguirás llorando en soledad, en silencio,
en el hastío del tedio.
No te salvará mostrarte respondona,
por mucho que afectes o insinúes;
ni siquiera esa sonrisa
maliciosa y un tanto bífida.
Te lloverán rechazos
por mucho que atesores.
Y llorarás sin llanto
al acabar el día,
aunque vestida de risa
aparentes dicha.
LA HUELLA
Cuando llega la ola
y borra la huella,
¿qué queda?
¿Un calambre de rabia?
¿Un pulso a las estrellas?
¿Un horizontes de sueños tiritando?
Durante algo más de cuatro días de este mes de marzo he sido el hombre más feliz del mundo. Estoy tremendamente enamorado de mi amor.
25 de marzo de 2013
Cuatro días he pasado con mi amor. ¡De cuento!
1 de abril de 2.013
Alicia se ha ido de vacaciones y yo me he sentido terriblemente solo.
29 de junio de 2013
Las manos de Alicia tocaron este libro antes que las mías. Sus ojos, recorrieron estas líneas. Igual que yo estoy ahora pensativo ante él, ella lo estuvo.
La quiero; ella lo sabe. Me quiere; yo lo sé. El día es bello. ¡Fuera la tristeza hoy!
24 de agosto de 2.013
Yo sentí muchísimo la muerte de mi padre. Y cada día que pasa, más la siento. Cuando muera mi madre, estaré terriblemente solo de ellos. No me quedará sangre.Sólo Alicia me querrá.
«... la más hermosa y joven... sigo viéndote siempre como la primera vez». Alicia.
«... ahora, más que nunca, me pareces la mejor de las mujeres. Tu bondad ha sido para mí el mayor don del Cielo.
... tú no puedes envejecer». Alicia.
(Son palabras de una escritora las entrecomilladas. A su lado, al leerlas, escribí el nombre de mi amor)
Cuando pienso que tal vez después no haya nada, que quizás nunca más volveré a verte, nunca, el terror se apodera de mí...
(De nuevo, palabras de esa escritora; y otra vez Alicia en mi pensamiento. También, esta vez, mis padres, familia, personas con quienes me he sentido bien y a quienes agradezco su buen ejemplo y enseñanzas, y las personillas - todos mis gatitos y perritos, que tan feliz me han hecho con su alegría y fidelidad-; y mis libros, mis paisajes, mis recuerdos,... la Belleza de esta vida por la que nunca daremos suficientemente las gracias)
(Seguimos en el 24 de agosto de 2013)
Pienso continuamente en Alicia: el faro siempre encendido de mi vida. Pensar en ella, me la da (la vida y a ella misma). Apenas hago otra cosa que pensar en ella. Ha dado -mi vida, ella- sentido a mis días y a mis noches. Por ella, mi vida ha tenido un significado y un valor.
Ahora siento que mi padre no supiera más (casi nada supo) de ella (de mi vida, de mis vidas: ella y mis días). Ella le habría encantado; y habría sido feliz (mi padre) por mí. ¡Ojalá mi madre llegara a conocerla! Pero eso parece ahora casi imposible.
¡Siento ahora tanta nostalgia de... y de aquellos cuatro días de marzo!
Aún llora la risa y ríe el llanto.
Muy poco ha cambiado.
Un vago fantasma merodea
por los ocultos escondrijos del alma.
Los recuerdos interrumpen,
irrumpen,
rompen el tono lineal
de un ahora taciturno,
adusto, solitario y dolorido.
Un chasquido, una chispa.
No más.
Levita una burbuja de esperanza.
Interno, el paisaje
ni snob ni cateto.
Entre muebles semicarcomidos,
el frío se instala señorito.
No más un halo de tristeza,
un canto ahogado de nostalgia.
Amor no suena bien en mi orquesta
y el himno al pasado se derrumba.
La gente va y viene presurosa
con señales inequívocas
del llanto enmascarado,
quizás vestidos de risa.
Yo lloré y oré anoche. Lloré al orar y oré al llorar.En el verbo llorar, ya va incluido el verbo orar. Y orar es lo que hacen los que lloran con humildad. Y con la misma humildad con que se llora, se ha de sufrir. Yo, últimamente, oro siempre que lloro; pero no hablo de dos acciones simultáneas o sucesivas, sino de una misma cosa: mi oración es mi llanto, que ofrezco humilde, sin apenas palabras (Señor, ten misericordia de mí.Esta es en esta fase de mi vida mi casi única oración verbal), a la vida, a la Belleza. Y con ello, siempre me siento misteriosamente consolado y animado. Y espero paciente y confiadamente en que la luz de la gracia me será concedida.
Sé que recibiré más de lo que doy. Sé que la vida me ha beneficiado, me beneficia y me beneficiará siempre. Mis errores, mi cobardía y mi falta de generosidad no suscitarán contra mí la ira, la cicatería ni el desdén de la vida. Ella compensará mis errores y defectos con sus dones, con su Amor. Y yo, sea feliz o desafortunado, infeliz o agraciado, daré gracias a Dios, a la Belleza, a la vida, por todo.
He de reconocer que me ha encantado... No creo que deje de seguir tus versos y expresiones!!!
Ojalá sigan encantándote los versillos que aún me atreva a publicar.
FLOR DE FUEGO
Mil fríos he sentido,
flor de fuego,
en tu mirada.
Llores o rías, no cambies,
mi Pequeña, sé grande
siendo toda risa.
Luego, cuando acabe el día,
el último, recordando
un "te quiero", un beso,
quizás los últimos...,
¡flor de fuego!,
quizás sientas helarte.
No se nuble tu sonrisa;
necesito esa luz
que tus ojos desprenden,
no puedo verte triste,
así no eres tú,
tu eres mi flor pequeña y alegre.
MAÑANA SERÁ EL AMOR
Viviremos mañana
en un día el pasado.
Será todo nuevo, como antes.
El mismo sol, el mismo amor.
En un instante, la eternidad,
un mundo nuevo será en tus ojos.
Será un adiós triste, maravilloso.
Y en nuestro corazón,
un "quizás..." vivo de esperanza
sonará eterno.
¿Con qué autoridad,
con qué derecho
y tan poca sinceridad,
te tomas tan a pecho
tu magisterio?
Pero dime, hombre serio,
qué puedes enseñarme,
si quiero volver a equivocarme,
y repetir aquellas muecas,
aquellas zapatetas...
... y ser libre, sin miedo.
UN SUEÑO
Cae la tarde de mi vida
como caen las hojas
del paseo de mis sueños.
En mi soledad, el frío arrecia.
Un leve suspiro
se cuela en mi salón
por la entornada ventana;
y un hilo de luz
ilumina estas palabras.
Mis cansados ojos se pierden en la parede azul de la sala.
Sombras inquietas juegan tras el cristal gris de la ventana.
Fuera, los hombres viven para crear un incierto mañana.
Una estúpida nube acaba de cortar el cálido hilo.
Me siento helado entre tantas mantas.
Me invaden los recuerdos.
Vuela hacia atrás mi corazón nostálgico,
hacia un pasado de ensueño,
donde no hay duendes ni hadas,
ni princesas encantadas,
ni príncipes ni brujas,
ni enanos ni espejos mágicos,
ni bosques ni castillos.
Los sueños de cristal siempre se rompen:
"La mar verde, el cielo azul, azur y gris... Las flores rojas, rosas, blancas, amarillas,... Así doy vida a mis sueños. ¡Ah!, y verdes, también hay flores verdes, y negras, grises, marrones,... Grandes y pequeñas (éstas son mis preferidas).¡Ah!, y azules, también las hay azules. Mas, en verdad, azules sólo son las motitas de algunas; pero son ésas mis preferidas (pequeñas y con motitas azules). Pero te puedes pasar años, o una vida entera, sin ver una. Donde dicen que abundan es en los sueños de cristal."
El tiempo fugitivo no corre aquí,
en mi sombría habitación,
como debiera.
Parece, aquí, cansado el tiempo;
los objetos tiemblan
y terminan por borrarse.
Pasan las horas, eternas,
la eternidad a cámara lenta
me parece ahora este hoy,
me parece hoy este instante,
pesado como el plomo.
Hace horas que no veo a nadie.
¿Horas? Hace un momento creí que eran siglos. Es extraño, tampoco oigo nada desde hace... Debo de estar soñando; ¿pero entonces cómo puedo estar escribiendo? No entiendo nada.
Fuera, los hombres siguen construyendo su mañana.
Mientras, mi gato me mira sorprendido.
¿Qué habrá visto en mis ojos?
¡Qué triste se ha puesto al mirarme!
Creo que va a llorar.
¡Qué tonto soy!, los gatos no lloran,
todo el mundo lo sabe.
Pero... ¿y por dentro?
Quizás vio en mis ojos
cómo se rompía uno de mis sueños
de cristal, y sintió pena.
"Me gustaría ir a la playa, ahora, a una playa climatizada, y hacerme en ella un castillo de arena muy grande, con su puente levadizo y su foso, con sus almenas y sus poternas y su glacis, con sus troneras o aspilleras, y con su torre de homenaje. O un muñeco de nieve, de arena. O un caballo de madera, con alas de cartón para volar como en los cuentos. O un... No, de cristal no, que se rompe y se pone triste mi gato."
Vaya, ya estoy otra vez soñando.
La prez que anhelan doctos nombres,
que ansían la fama con soez razón,
díceme poco, pues no me halagan
serviles entes de la ficción.
¡Quién hoy pudiera ser hombre libre!,
vivir sin metas y sin trofeos,
sin horas muertas, sin días feos,
llevando sólo de equipaje
muchas sonrisas y un gran amor.
Sé tú, la hierba que, silenciosa, duerme en el prado;
Sé tú, el león que, apartado del mundo, ruge solitario;
Sé tú, el aire que, tímido, besa mis cabellos;
Sé tú, el agua que, impetuosa, golpea la roca eterna y pura.
Sé tú, que nadie te quite eso.
No escribo cosas muy bonitas
para que me aplaudan.
Yo alabo al sol y a las estrellas,
que no me halagan.
Mi canto es breve, pero seguro.
No ando a ciegas,
aunque me crean un hombre oscuro.
En seguida se echa de ver en él, en falta se echa, mi nula técnica literaria, mi vacío filosófico, a la vez que mi fatuidad - ridícula presunción, necedad-; pero también mi ansia por saber y hallar respuestas a las miles de preguntas vitales que me acuciaban. Y, porque soy vanidoso, querría que fuera cierta mi parecer de que no está ausente del todo en estos fríos versos una cierta vivencia sentimental de la Poesía. Sin duda, la Belleza ya empezaba a enamorarme.
En fin, advertidos quedan los incautos, por si, fiados de mi opinión, no quieren leer los versos que siguen.
MOMENTOS DE AMOR SOÑADOS
Se van las olas,
acariciando la arena dormida,
para volver luego y besarla,
vehementes, calladas.
Así, se van de amor soñados los momentos,
para tornar de nuevo, eco apagado.
Canta la lluvia y juega
-e incluso en los charcos cuchichea-
en el trémulo pétalo de confiadas flores
que en la negra noche duermen entre cruces.
Así juegan mis sueños
en el antro tétrico,
esa cárcel, que es mi mente,
y duermen confiados
entre ideas de muerte:
alacranes coléricos.
Y vuelas surcando espacios ignotos,
buscando apagar la sed que te oprime.
Y agótante al cabo sonrisas ambiguas,
sentires variados y haceres banales.
¡Vanidad de vanidades!
Y a veces gotea la duda
en la metálica piel de un corazón permeable,
ése que quisiste forjar
golpeando el yunque insensible
que es la vida,
de esotéricos mundos paisaje.
Y auscultas la Clave, el comodín o tapahuecos.
Y llegas al Todo que es nada, a la nada total.
E intentas asir esa luz minúscula que sobrenada,
inasible, en ese de dudas mar eterno.
Y alivias la sed de ese cielo plagado
de llagas que pisa, inclemente,
tu pie dolorido, ya muy cansado,
con esas tus lágrimas del alma
que brotan de ese tu cielo
que mira a su Cielo infinito.