Más las mereces tú que yo, Al, por tu fidelidad de años a este mi diario, y por leerme con paciencia, pues se necesita para leerme.
En cuanto a lo que me dijiste antes, estoy seguro de que escribirías un muy buen diario si te lo propusieras. Pero no crees que pudiera interesar a alguien. De mí puedo decir que dudaba sobre si el mío atraería a mucha, a poca o a ninguna gente. Ahora sé que atrae algo, aunque no sé de qué modo ni con qué fruto.
Podemos preguntarnos si es prudente comunicar nuestros sentimientos o informar de algunos hechos de nuestro acaecer diario. Creo que ahí, precisamente, juega nuestra prudencia, no bajando al relato de intimidades que sólo sirva de excitante de la morbosidad de algunos, no dando pábulo a la vulgar indiscreción incurriendo nosotros en el no menor defecto de buscar, y creer que hemos hallado, los ajenos. ... et trabem in oculo tuo non vides. No sé si he adolecido de esa indiscreción en mi diario, no recuerdo haberlo sido; y me parece que de mi vida he abierto parcelas de buena tierra, para que den fruto, a quien quiera trabajarlas. Es decir, que he procurado mostrar aspectos sugerentes, de un camino poco atractivo muchas veces, pero que a mí me ha llevado a una cierta paz. Creo que nunca he entrado en detalles escabrosos, que he frecuentado la compañía de las ideas, de un sesgo pacífico, y quizás un tanto ingenuo (esta última palabra me recuerda que en la antigüedad eran llamados ingenuos aquellos que eran libres por naturaleza, y no por una libertad adquirida o recibida de Fortuna o por el esfuerzo, o comprada, como la de los esclavos que con dinero la alcanzaban de sus amos).
De de toda persona bien informada, es sabido que grandes, y numerosos, escritores llevaron un diario, y que muchos de ellos lo publicaron. Esos diarios, de personas muy sesudas y prudentes, de personas muy discretas, lo eran de sentimientos e ideas, análisis y exposiciones más o menos profundos, más o menos valientes o atrevidos, más o menos íntimos (sin duda, más profundos, más atrevidos y más íntimos que este gris diario mío). Pensemos en el intimísimo diario de Amiel; pensemos en la cotidianeidad de un Papini, contada con detalle, mas sin descender al bajo fondo de la vulgaridad y la soecia; pensemos en el desnudamiento espiritual de un Unamuno (bien que el suyo fuera un diario de póstuma publicación). Recordemos los diarios de Goethe, de Maine de Biran, de André Gide, de Marie Bashkirtseff, de A. Nin (no entro ahora en si inventó más o menos), de R. W. Emerson,... No he leído muchos diarios de figuras señeras del pensamiento; pero me atrevería a decir que todos se atrevieron, y que les movió un deseo acuciante de compartir con un alma compasiva y comprensiva la suya. Pensemos en aquella sinceridad asombrosa de un Agustín forjando inconscientemente su santidad, o en las confesiones de un Rousseau. Y pensemos que toda gran obra es en gran medida autobiográfica. De quién hablaba, v. gr., Dostoievski en toda su obra (más en unas que en otras, o de un modo más claro). ¿Fue pudoroso Nietzsche a la hora de hablar de sí mismo? ¿Qué hizo H. D. Thoreau al contarnos en Walden su experiencia?
Por supuesto, no es mi diario una obra de mucho mérito, no es el resultado de una experiencia rica y acrisolada, de un verdadero bagaje cultural. Y en consecuencia con esto, es una repetición de ideas prestadas, un buen intento que sólo roza las grandes cuestiones, un relato aburrido -que aburre- de nada, pues nada especialmente interesante me pasa por fuera.
¿Pero qué tuvo de interesante la vida de Amiel? ¿No es sorprendente, si admitimos esa grisura de la vida del mismo, que el suyo haya pasado a la historia como el paradigma de los diarios? Yo no tendré esa suerte, claro, pero habré de seguir escribiendo por un tiempo, pues por ahora no puedo evitarlo.
Miércoles, 16 de junio de 1.999, en la cama, a las 12'08 h.
Confiemos en Dios. Tengo ánimo porque se acrece mi fe en Dios. Ayer, vi claro que cada palabra que sale por nuestra boca la pronuncia Dios (aunque esto resulte, sin explicación, muy chocante, yo sé cuál fue mi idea entonces. También por detrás de las malas palabras puede haber una buena, inteligente, intención, un designio divino que no alcanzamos a ver; ser también la palabra injusta, necia, soberbia, malvada -la propia y la ajena- un medio para alcanzar un fin bueno. Por medio de la comprensión se ha de llegar); que somos medios de influencia, para ayudar; que no hay mal que por bien no venga; que la inteligencia lo es todo. Se me confirma mi vieja idea: todos influimos en todos (Dios influye en todos). Que no ocurre nada que no sea consentido (o causado) por Dios. Por lo tanto, todo está bien. Aunque sufriremos lo indecible, tanto, que no podremos evitar maldecir.
Señor, si nos guías, ¡alabado seas!
¡Ojalá no escriba con tristeza durante mucho tiempo! Ojalá pase un buen verano, de paseos, de libros, de Crazy y cine, música y risa, familia y salud.
Pienso que estaría bien intentar retener con ayuda de este diario ideas de pensadores famosos, o bien que, concebidas antes por otros, aquellos aprendieron y repitieron. Ideas bellas, ideas útiles, ideas sorprendentes,... Ideas que duermen, ideas latentes.
- Frívolos eran llamados en la antigüedad los vasos de arcilla quebradizos. Frívolo el matrimonio que se disolvía con la intención de los cónyuges de volver a unirse. Frívolo, aquel de pensamiento inseguro y vacilante.
- Comunicado por Isidoro, canonizado por la Iglesia católica:
-Tres son los motivos por los que se puede tomar mujer:
1- para tener descendencia ("... creced y multiplicaos", Gén. 1, 28).
2- evitar los efectos nocivos de la incontinencia ("... el que no tenga el don de la continencia, que se case", Pablo, 1 Cor. 7,9).
3- proporcionar una ayuda al hombre ("No es bueno que el hombre esté solo; proporcionémosle una ayuda que se le asemeje").
- Sobre la elección de marido y esposa, nos dice Isidoro lo siguiente:
"En la elección de marido, suelen tenerse en cuenta cuatro condiciones: el valor, el linaje, la belleza y la sapiencia (sabiduría, inteligencia, quizás personalidad, me permito matizar)... Cuatro son, igualmente, las razones que, en la elección de esposa, empujan al hombre: la hermosura, el linaje, las riquezas y las (buenas) costumbres. Es muy de desear que se busquen mejor en ella las (buenas) costumbres que la hermosura. Sin embargo, hoy día suelen codiciarse no las que son recomendables por la honradez de sus costumbres, sino por las riquezas o la belleza externa. Las mujeres se encuentran bajo la potestad del varón, porque suelen ser frecuentemente engañadas por la ligereza de su espíritu. De ahí que resultara justo que se vieran gobernadas por la autoridad del hombre."
Llama la atención que Isidoro nos diga que la mujer busca a un hombre inteligente para unir su vida a la de él, pero que no busca el hombre la misma característica en ella. También puede causar sorpresa que, según Isidoro, el hombre prefiera a una mujer rica, pero que para la mujer eso del dinero tenga menos importancia.
- Petrarca: " Y los hombres hacen largos viajes para asombrarse (con lo que ven)... ¡y no se descubren a sí mismos!"
- Leído en Ilustrísimos señores: "Clemenceau, al dar su juicio sobre dos ministros del gabinete presidido por él, afirmaba: Poincaré lo sabe todo, pero no comprende nada; Briand no sabe nada, pero lo comprende todo."
Saber y comprender, tener conocimientos y usarlos, servirse de ellos para hacer el bien.
- Moisés tenía dos mujeres; Abrahán, a Sara, a Agar y a Ketura; Jacob, tuvo cuatro mujeres; diez, el rey David; y... ¡700 esposas y 300 concubinas!, el rey Salomón.
"Un hombre sin mujer no es un hombre", puede leerse en un texto hebreo.
- Entre "éxito" y "exitio" (perdición, en latín), una letra sola hay de diferencia; así como entre "exitoso" y "exitiosus" (pernicioso, en latín).
Madrugada del 29 al 30 de junio del 99, a las 01'37 h.
¡Qué bien lo hemos pasado mi madre y yo en...! Ella ha sido en esas horas de asueto la persona más feliz. Necesitaba, necesita, y merece un desahogo, una evasión. Merece ser feliz: reír, jugar, cantar, bailar,...¡Dios la tenga aquí y ahora en la gloria, y en la Suya venidera cuando sea! Mi madre me muestra y demuestra, sin intención probatoria ni mostrativa, que por hacer daño sólo, no merece alguien ser castigado, si no hay maldad, mala intención; hay que ver el todo, el conjunto, hay que comprender, hacerse cargo de las motivaciones, del estado mental, de los factores o fuerzas influyentes, de la magnitud de los deseos y la voluntad, de la soledad en que tantas veces se lucha y se decide,... Mi madre me ha hecho daño a veces -siempre sin saberlo-, y ha podido, y podrá volver a hacérmelo, pero siempre ha sido y será inocente. Ningún hecho la hace ni la hará nunca culpable en mi corazón. Porque mi madre, aunque pueda equivocarse, siempre desea lo mejor para mí, y lo busca según su entender, y sacrifica su bienestar, se da, por verme feliz. Para mi mala memoria, los hechos dejan de ser en segundos, el dolor causado es borrado en breve por el mucho amor que recibo y la devoción que por ella yo siento.
1- Algunas de tus heridas las habrás restañado, y habrás sobrevivido aun a las más cruentas de ellas; pero ¿cuántas angustias y penas has soportado, por males que nunca llegaron?
2- ...El nombre de la hermosa flor que siempre invoco, mañana y tarde... (D., P. 23, 88)
3- No tenemos derecho a desanimarnos.
4- Te gusta compadecerte... Apuesto a que te dedicas a emborracharte y a llorar en la cama.
4 de junio de 2.005
Este poverello nunca te olvidará.
Dd, 20 de febrero de 2.005
¿Cuánta fuerza me queda?
Yo no me ofendo más que cuando me dan un puñetazo en la nariz.
¿Sacaste algo bueno de tu bautizo? ¿Te hiciste mejor en algún sentido?
No hay nada que me moleste más que cortarme un dedo del pie.
Viernes, 22 de abril de 2.011
Quiero coger el buen camino y recorrerlo en paz con buen fruto.
Creo que no trasladé a este mi diario el texto siguiente -comentario de un texto no mío-. Ahora lo hago:
Leyéndote, en cada línea me detengo, atrapado por el encanto de las ideas Bellas.Vaya el ejemplar de la primera de tu texto -idea a la que yo tanto tiempo he dedicado y dedico, sin buen fruto evidente, claro-. Se trata de... Te cito:
...pero lo que sabe mi corazón es una sabiduría imposible de compartir.
Siempre me ha admirado esto de la incomunicabilidad personal.Sigo pensando, después de muchos años de reflexión al respecto, que una comunicación total es imposible, y que así debe ser, pues bien dispuesto debe de estar por Natura que seamos individuos, o no podrá ser de otro modo quizás.
¿Cómo podrá saber alguien cuánto me duele un brazo, si ese alguien no siente el mismo dolor que yo, exactamente el mismo, con la misma intensidad cada segundo? ¿Cómo conseguiré que esa persona sepa lo que yo siento, en cualquier trance de mi vida? Tendría que ser esa persona otro yo, lo cual es imposible.
Para no alargarme demasiado con este comentario u opinión, sólo uno o una más haré o daré. Cerca de eso que preguntabas:
¿Y el amor? ¿Durará?
Carlo Carreto, aquel valiente religioso italiano, dijo algo sobre esto. Fue su opinión, es cierto, y como tal, nada probaba. Podemos seguir con nuestras opiniones. ¿Pienso que este hombre dijo verdad? Pienso que no lo sé. Esto es lo que dijo:
Ciudades y pueblos yacen pulverizados. El sol y el viento del Sáhara los redujeron a arena, a colinas de arena, a montañas de arena. Nada ha resistido el ritmo incesante del tiempo, este viento rabioso que desmenuza el granito.
¿Podrá tal vez resistirle el acero de nuestra civilización tecnológica? ¿Podrá tal vez resistirle la mastodóntica realidad actual? ¿Y esta civilización de la ciencia y la cultura? ¿Y las civilizaciones venideras, las del futuro, podrán resistir al tiempo, al viento y al sol?
No; no resistirán. Nueva York, Moscú, París, Pekín, Atenas, Roma, Madrid,... serán dunas de arena.
Acaso en vez de calor habrá frío, el frío del fin del mundo. Todo se hará arena, porque la arena simboliza la muerte, y todo debe morir.
Me ha venido la idea de juntar mis versos de este diario, aunque no sé si los pondré todos seguidos. A ver.
No soy grande
porque me atrevo a hablarte.
No me mueve
la fe o la esperanza;
me mueve el cansancio,
el dolor de saberte lejano.
Las palabras inundan el mundo:
ríos de dolor...
¡Cuántas noches eternas,
henchido el corazón de lágrimas!
Polvo es el mañana.
...................................
Si como el sol que hoy nos mira
es de grande nuestro amor,
¿por qué guardas en tu pecho
temores de la razón?
Si a pesar de su espina,
es hermosa hoy mi flor;
si detrás de la apariencia
es tan grande el corazón,
¿por qué entristecen tus ojos
temores de la razón?
.................................
¡Oh, diosa Incertidumbre,
incertidumbre odiosa,
a solas mi alma,
mi alma asolas!
.................................
Mil fríos he sentido,
flor de fuego,
en tu mirada.
Sé grande siendo toda risa.
.................................
Aún queda la magia y el encanto.
Voló la flor.
Sólo quedó el aroma,
cándido, perfecto.
Clown, histrión.
¿Dónde está el camino?
¿Dónde la posada?
Todo es laberinto.
Queja, llanto, suplicio.
Las manos están cerradas.
Un poco más,
y lo presente será nada.
...........................
¡ Oh, diosa Fortuna,
fortuna odiosa!
Casquivana y esquiva,
llévasme a la deriva.
Esquiva y casquivana,
mendaz y liviana.
Ciega,veleidosa,
cruel y capciosa.
.............................
Tu sonrisa me enamora y me embriaga.
Tu sonrisa y tu alegría.
Y tu cara de niña orgullosa
y un poco pícara.
Y ese pelo que anhelan mis manos;
y esa brisa marina en tus labios.
En las cálidas noches de estío,
imagino mi boca invadiendo la tuya.
Pero siento en seguida
el helado aguijón de la vida.
Y despierto.
.................................
Y vuelve aquel crujir de las hojas marchitas
en el jardín doliente de un pasado efímero,
aquel brillo indeleble de tus ojos de niña
bajo la lluvia púrpura de las tardes de junio.
.................................
Al comenzar el día, te pido que sean buenas mis palabras,
mis miradas y mis sentimientos,
que sean buenas mis acciones,
y el fondo de mi corazón.
..................................
Me encuentro como en casa
en la haza.
Es una buena amiga
la fatiga.
Las inclemencias
del día
llévolas con paciencia
y alegría.
.................................
¡Oh, diosa Soledad,
soledad odiosa!
A solas mi alma,
mi alma asolas.
................................
Fugitivos del sermón eclesiástico
matutino,
ganábamos la dulce orilla
de nuestra dicha sencilla,
el destino,
en aquel nuestro parque idílico.
Continuación de mi mensaje anterior, de la exposición conjunta y ordenada de mis versos de este diario:
Esta capilla oscura, aterciopelada;
este silencio ominoso,
esta nave vacía, helada;
el lienzo fosco, polvoroso.
Gélidos copos
tabalean
en los vitrales remotos.
En el cristal de mi alma,
tabalea una lágrima.
Esta vida mía, vacía, helada.
....................................
Los que humildes ser pretendemos,
en callado silencio obremos.
No nos engrifemos.
....................................
He podido hacer mucho bien,
pero estaba ocupado equivocádome.
¡Pude aprender tanto,
hasta saber lo importante!
Pero me equivoqué,
buscando lo innecesario.
Sentía un deseo de darme,
a alguien amable y amante.
Andar, andaba, mucho,
pero andaba perdido.
Mas un día, por milagro,
me cargué de ilusión.
Pregunté por mi amor,
ensoñé con mi bien:
mis besos y mis versos,
mis labios y mis sueños,
mis manos y mis ojos...
se los daba sin tregua,
cantaban su belleza,
pronunciaban su nombre,
me acercaban a ella,
acariciaban su cuerpo,
por fin volvían a verla.
Encontré el tesoro
que creí perdido.
Encontré la calma,
la belleza en todo.
Encontré un camino
y encontré un destino.
Aprendo, mejoro,
me divierto, río.
Cuanto más me doy, más recibo.
...........................................
Ya en sí, la belleza es una gloria.
Pero la gracia la redobla.
Agráciame,Señor, con la compañía de una mujer graciosa.
Quiero agradecerte,Señor, el día soleado
y de esplendentes sonrisas que hoy me has regalado.
Y estotro regalo de una crucecita oscura,
no por pequeña menos dura.
Dame,Señor,por gracia, una vida silenciosa,
sencilla
y sin mancilla.
Dame
que ame.
Dame un límpido mirar
y sin mácula un andar.
Y hágase tu voluntad.
............................................
... el apurado timiama del cáliz sagrado
depositaré en tu vaso secreto...
Mi boca acendrado olíbano consagrado
depositará en tu pecho discreto.
..........................................
No sé cuántas horas hará ahora
que vengo recorriendo esta orilla.
No sé en cuántos pozos de amargura
bebí los posos de mi soledad.
Casi siempre paseé a deshora,
Casi siempre hizo mala orilla.
No sé por qué siempre vi a caballo,
ufana y vacía, a la necedad;
y descalzos a los humildes sabios,
los pies aspeados de tanto andar.
Yo ya no sé nada; sólo preguntar.
De tanto ver, se me cansó la vista.
Tengo callos en los ojos, de tanto llorar.
Sólo pido a Fortuna que me sea bienquista.
Yo ya no sé nada; sólo preguntar.
Y soñar.Y andar, siempre, andar.
............................................
UNA VIDA NUEVA
Cuando parezca que el gélido viento
las lágrimas de un solitario viejo
secará.Cuando los ruinosos huesos
habite el aire recio, un dulce beso
lo adormecerá.Soñará esa noche
que añosa mano abre el dorado broche
de una vida nueva, ésta sin reproche.
Y la mañana será luminosa:
antes que Aurora con sus dedos rasgue
la tela oscura de sus viejos miedos,
verá primero sus ojos radiantes.
Cada día la verá más hermosa.
Y llorará quizás cuando despegue
de su boca aquel pelo con sus dedos,
y vuelva a besar sus labios como antes.
Hola Jugo.
Ya he leido muchas páginas de tu diario y desde luego que no eres gris, eres arco iris, y a mí me encanta el arco iris, así que... me encantas tú:o Helyzia
En una noche de frío intenso
-ya habrán pasado muchos años-,
celebraréis la navidad en familia.
Entre risas y buenos recuerdos,
al brindar por vuestra alegría,
detendrás tu mirada
en un punto impreciso;
mirarás para adentro,
a un pasado lejano,
y cerrarás los ojos
para sentir más hondo:
¡cuánto me quería!
Sabrás tal vez que partí un día,
sin despedida, sin votos,
triste y sin compañía.
Tal vez harás el Camino
muy bien acompañada
-ese Camino con que tanto soñé,
y que contigo haría-
Y al llegar a Santiago,
pletórica de abrazos
y de buenos deseos,
detenido el tiempo,
volverás al pasado,
para verme ilusionado
con cumplir contigo
ese viejo deseo.
Pero yo no estaré.
Pero yo no te oiré.
Pero yo no te veré.
Ni volveré a ensoñar.
O tal vez volverás a esas ciudades mágicas.
O tal vez volverás a esos bellos paisajes.
Y tal vez volverás a escribir;
o a escuchar You are so beautiful
con la misma emoción, renovada.
Recordarás entonces que yo te lo dije
con palabras infinitamente cambiantes.
Si fui algo en la vida,
poeta fui por ti.
Poeta en la distancia;
y poeta en efímera presencia,
en fugaces horas de amorosa ebriedad.
Y si a veces saboreas
horas de melancólica soledad,
piensa en las que durante tantos años,
yo solo pasé sin ti.
Cuando con lánguida ternura,
como sombra de aquella que te hizo tan feliz,
y con nostalgia casi insoportable,
quieras revivir con memoria prestante
aquellas horas que te hicieron mujer,
que te hicieron persona,
que te hicieron flor
y te hicieron diosa,
acuérdate de que por ti sonreía,
de que un te quiero era cada sonrisa mía.
Y acuérdate de cómo te miraba,
y acuérdate de cómo te besaba,
y acuérdate de cómo te quería.
Los estoicos defienden que nadie puede ser feliz si carece de virtud.
En la madrugada (02'15 h.) del 13 al 14 de julio del 99
Acaban de dar la noticia: ¡Steffi se va!, se retira. Steffi Graf, un nombre mítico para mí, un nombre principal en mi vida. ¡Cómo, qué bien, me suena! No habrá para mí otra igual. De las que yo he conocido o seguido, sólo Martina y Chris Evert han tenido, para mí, un halo parecido.
Steffi me ha salvado algunas vidas. Quizás me enamoré de ella. La mitad de mi vida, con ella la he pasado; ha acompañado mi soledad, mi amargura, mi enfermedad. Y a veces, gracias a ella me he curado. Se me cae un trocito de corazón; me hago viejo, me deprimo, vuelvo al pozo,
Dejad aquí toda esperanza
Con Steffi, volvió la vida, la ilusionante primavera, lágrima a lágrima. Y con su adiós, quizás vuelva al infierno. Acaba un ciclo para mí.
Todo mortal
También mueren los sueños.
He envejecido mucho. Se me ha escapado la vida y no la he saboreado; la he soñado, entre lamentos.
Estoy tranquilo, será lo que tenga que ser. Yo sólo tengo que preocuparme por intentar -de corazón, con voluntad, decididamente, con hechos- ser un poco mejor. Y si lo consigo alguna vez, que sea para seguir intentándolo: ser un poco mejor cada día, aunque sé que nunca llegaré a ser en verdad una gran persona, tal como a mí me gustaría ser. He de intentarlo por mi bien. Ese querría que fuera mi negocio: mejorar, si esto me fuera posible. Y después, si consigo andar ese camino, que me quiera o valore quien pueda o sepa quererme o valorarme.
Algunas frases e ideas, y algunos libros comprados por mí estos días:
- Cuando Lamartine se vio viejo, triste y arruinado, tuvo que escribir para vivir.
- Si alguno cree ser algo, se engaña a sí mismo, pues es nada.
- Los que aman otra cosa distinta de la verdad, quisieran que lo que aman fuera la verdad. Como no quieren engañarse, pero tampoco quieren reconocer la verdad, odian la verdad a causa de aquello que aman en su lugar.
- El aislamiento llegó a constituir para mí un verdadero placer.
- Oír con paciencia es mayor caridad que dar.
- Convéncete de que no eres buen consejero de ti mismo, y por eso, teme y desconfía de tus opiniones.
Anteayer, compré estos libros:
1- De Séneca: sus tratados filosóficos, sus tragedias ysus Epístolas morales.
2- Cartas de amor, de Freud.
3- De H. James, Whasington Square.
4- Marianela, de Galdós.
5- La obra completa de Jorge Manrique.
6- Poesía completa de fray Luis de León.
7- La dama duende y Casa con dos puertas, mala es de guardar, de Calderón.
8- De Balmes, El criterio.
9- De Pascal, sus ensayos, su correspondencia y sus Pensamientos.
10- La Política, de Aristóteles.
11- Un nuevo, viejo, Nuevo Testamento, por Eloíno Nácar Fuster y por Alberto Colunga Cueto.
Dios se sirve regularmente del infortunio como de un estribo para levantarnos.
El que tiene la verdad en el corazón, no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión.
El signo más evidente de que se ha encontrado la verdad es la paz interior.
Amigos son aquellos seres extraños que nos preguntan cómo estamos y se esperan a oírla contestación.
El saber que no se aumenta todos los días, disminuye un poco cada mañana.
¿Piensa mal y acertarás? ¡No!; piensa bien, aunque no aciertes.
¡Qué silenciosas son las cosas, y qué a gusto se está con ellas!
Si había un río en el lugar donde crecimos, probablemente lo oiremos siempre.
Caín, el fundador de la primera ciudad, mató a su hermano; Rómulo, fundador de la "ciudad eterna", también mató al suyo.
Si te sobreviene alguna contradicción, bendice al Señor, que dispone las cosas del mejor de los modos...
... las cruces, Dios te las manda para humillarte, para debilitar tu orgullo y presunción.
Si alguien te reprende y te dice malas palabras, o si censura tu conducta uno que es inferior a ti o más merecedor que tú de reprensión, y que debería más bien ocuparse de sus cosas, no desprecies sus indicaciones, ni rechaces los consejos que te da, ni dejes de examinar con calma tu conducta.
Decían los romanos antiguos (seguramente, no todos lo decían, o no así):
venari, lavari, ludere, ridere, hoc est vivere (cazar, bañarse, jugar, reír, esto es vivir).
(¿cazar? ¿Matar sin necesidad, por gusto?)
Dice Umbral que está de acuerdo con Cela en que Salvador de Madariaga era un tonto en cinco idiomas.
(Probablemente, sobre la personalidad de Umbral muchos se habrán puesto también de acuerdo, aunque sea con menos idiomas; y sobre la de Cela)
Dice Umbral que Rosa Chacel era un cruce entre bruja y Mary Poppins.
Dice Umbral que leyó mucho a Bertrand Russell, pero que no le convenció, pues era reaccionario.
Dice Umbral que le gusta más la poesía, pero que escribe en prosa porque eso le da más dinero.
Dice Umbral que quizás ha leído demasiado.
Dice Umbral que le encantaba el Coyote.
Dice Umbral que escribe desde sus cinco años.
No sé quién es este Umbral. Parece camaleónico, proteico. Quizás, también sea mentiroso rencoroso, vengativo, calumniador,... Pero sólo quizás. Nada puedo afirmar sobre este Umbral, pues no lo conozco.
Evidentemente, habla bien este Umbral, tiene ideas y expresiones brillantes, es poético, ingenioso, conoce el idioma, su cultura parece amplia (claro, que lo digo yo, que no la tengo), tiene experiencia de la vida (de una parte de la vida, la que le ha tocado vivir). Ha escrito muchos libros. Merece atención, ser leído, sin prejuicios.
Dice G. G. Márquez que a partir de sus nueve años, no le ocurrió ya nada importante. O sea, que lo más importante ya nos ocurrió en nuestra infancia. Casi todo lo que viene después, es fruto de nuestra imaginación, la importancia que damos a eso que nos va ocurriendo.
Madrugada del 19 al 20 (domingo al lunes) de septiembre del 99, a las 00'03 h.
Es novelista, es ensayista, sabe mucho de estética y comenta partidos de fútbol, por escrito. Luis Racionero. También sabe mucho, con especialidad, de Leonardo da Vinci, del Renacimiento italiano y, cosa rara, de alguna dinastía china. Dicen que parece un poco... ¿dudoso? Alguien dijo que vivió con Terenci Moix (algo que él negó). Con quien sí vivió Terenci, es con Enric Majó. Dicen también que Luis fue amigo de Dalí, de cuya orientación sexual algo se sabe. Por supuesto, uno es amigo de quien quiere, de quien le agrada, y nada prueba tener una o varias relaciones, si sólo vemos amistad; nada podemos afirmar tajantemente. Saber eso, no quita que algunos hayan visto, o creído ver, ambigüedad en su pronunciación, en su mirada, en su peculiar delicadeza, en su gran sensibilidad, en su gran comprensión y tolerancia de las marginalidades sexuales, en su misoginia y... ¡en su uso de la palabra "divinamente"! (¿alguien imagina a un Cela o a un Umbral diciendo que se sienten divinamente?). La verdad es que yo tengo ganas de leer algo de él, pues me parece un hombre con su inteligencia y el mérito de tanto estudio y conocimiento.
Dice Racionero que cree que hombre y mujer son especies diferentes. Sí, repito: que la mujer no pertenece a la misma especie biológica que el hombre.
También dice que mientras el hombre cazaba con jabalina, la mujer lo hacía con red; o más precisamente: con tela de araña, cual viuda negra. Que permanecen, las mujeres y las arañas, agazapadas, expectantes, pacientes,... hasta que sienten tocada la red; entonces,... ya está, ya es suyo -el pobre, el inocente, el incauto que se confió-, ya somos suyos, ya no hay escapatoria. Una vez caído, date por perdido. Y que estamos -dice Racionero- toda nuestra vida en sus manos, en su poder: cuando nacemos, en brazos de nuestra madre; de mayores, entre las piernas de las amantes. Y dice que el remate de nuestra perdición llega cuando le nace (nos nace) el hijo. A partir de ese momento, los hombres nos hacemos invisibles, para ellas; sólo para su hijo viven, lo demás no existe. Añade el escritor que si deseamos ser libres, tenemos que prescindir de ellas. Esta idea trajo a mi memoria la expresada por Andréi en las primeras páginas de Guerra y paz:
No te cases nunca; si te casas, estás perdido: habrás perdido tu libertad.
Sí, éste fue el consejo que a Pierre Bézujov dio su padre. ¿Da que pensar?
Dice Racionero que ha probado el LSD; y que para él, eso fue como una experiencia religiosa. Al parecer, al decir del probador, esa droga hay que tomarla en un lugar especial o apropiado, no en cualquiera. Bueno, él sabrá, o él dirá. La verdad es que a mí no me apetece ver cómo le cambia la cara a la gente, de repente. Siempre elegiré gustar de un buen libro, que me cambie a mí por dentro.
Es Racionero muy aficionado a los viajes. Y ha enseñado en Berkeley.
Nació en el 40, en Cataluña.
Dice que no tiene miedo a la muerte, ni siquiera a la suya propia. Y que su vida adquirió cierto sentido, sagrado, con algunas experiencias profundas que tuvo. También afirma que, por suerte, ya le sacó el jugo, a su vida, claro.
Cuenta que la de la Gioconda, es la sonrisa del andrógino (ni macho ni hembra, las dos cosas), de un ángel. Cree que esto -un ángel- es lo que quiso pintar, y pintó, Leonardo. Y también opina que convertirnos en ángeles debe ser nuestra meta, pues esa naturaleza angelical es un grado o estadio superior al que debemos todos aspirar, el próximo paso en la evolución humana, el hombre superior.
(Recuerdo aquí aquello que Papini dijera sobre un hombre o raza superior:
...la nueva raza, de la tercera raza que va a nacer. La primera fue la de los bárbaros sin ley, y su nombre fue «guerra». La segunda fue la de los bárbaros desbastados por la ley, y su más alta perfección fue la justicia y es la raza que dura todavía, pues la justicia aún no ha vencido a la guerra y la ley no ha terminado de suplantar a la brutalidad. La tercera debe ser la raza de los hombres verdaderos, no sólo justos, sino santos; no semejantes a las bestias, sino a Dios.
Pero antes, se dijo, Papini:
El problema es éste: ¿son inmutables los hombres, incapaces de transformación ni de mejora?...
La respuesta es de tremenda gravedad. Todo nuestro porvenir está en esa pregunta)
Dice Racionero que Leonardo era homosexual, bisexual, activo, algo sabido por todos los de su entorno. Y que fue acusado, por ello, por la Inquisición. Habría muerto quemado en la hoguera de haber sido juzgado y declarado culpable. Que por temer ese desenlace, se exilió en Francia.
También dice, Luis Racionero, que Leonardo era bastardo, como su madre (la de Leonardo), con la que no llegó a vivir, una campesina de Vinci.
Y dice que el Renacimiento rindió honor al mundo griego antiguo, al que tanto admiraba, uniformando sexualmente a los hombres. O sea, que todo hombre que tuvo la buena o mala suerte de nacer en el siglo de Leo, de M. Ficino y de M. Ángel, lo hizo (nacer) hetero y después renació homo o bi. Sigue Luis hablándonos de la Italia renacentista, para decirnos que por entonces -sobre todo, en la Milán de L. Moro-, las costumbres (mores) sexuales andaban muy relajadas (y en general, toda su moral); que la comprensión -de lo que deseaban comprender, por conveniencia- y la tolerancia -de lo que convenía o deseaban tolerar- eran grandes; que pensaban, los que se ponían de acuerdo al respecto, porque les convenía, que "lo que todos hacen, bien está".
Fue Leo, nardito, un niño muy raro, rarito. Y encima, zurdo y superdotado.
Sólo se le fue la cabeza, a Leonardo, por uno de sus amantes (Salai), un jovencito muy salao, encantador, un efebo irresistible, que acabaría traicionándolo. Esto me recuerda lo que algunos siglos después le pasaría a O. Wilde, y sus consecuencias. He aquí a dos hombres eminentes, señaladamente inteligentes, perdiendo su cabeza, y no precisamente por esa misma noble parte de la anatomía masculina.
Y en cuanto a la relación de Leonardo con M. Ángel, dice Luis que no se llevaban bien.
Dice Racionero que el fútbol es arte en movimiento. Dragó, Fernando, opuestamente contrario a esa visión, abomina del fútbol, no lo puede ni ver. En cambio, goza como un niño -¿cruel, insensible, desapiadado?-, viendo cómo alguien juega con la vida de un animal a muerte condenado de antemano. He aquí a otro hombre eminente perdiendo su cabeza.
En cualquier caso, Dios o la vida me libren de juzgar y condenar a quien sin duda es mi prójimo, en miseria y en dignidad, en soledad y en sueños elevados. Dios me dé comprender en todo momento. Sin duda, es mi prójimo todo aquel que sufre.En este caso, tendría sentido la pregunta: ¿quién está más cerca, más próximo, más prójimo, de nuestro corazón compasivo, el toro que quizás sufra o el torero y el aficionado, que parecen no sufrir?. En todo caso, los hombres siempre sufrimos, por una u otra razón. Creo que a mí me pertenece, pedir a Dios o la vida una mayor sensibilidad ante el débil o ante el indefenso, ante el pobre o el necesitado. Sensibilidad y misericordia, que no nos sea indiferente una muerte que divierte o que se da por dinero, por codicia de unos pocos.
Gracias por tu bienvenida Almendrón:o
Ya he contestado a jugo en alguna parte, todavía no me aclaro muy bien;)
Parece como que le he contestado mal, nó, muy lejos de ser cierto. Quizás no me entendisteis, o igual yo no me supe explicar, pero para mí está claro lo que le dije, y nada fué contra él, sino contra los grises humanos, que ya me ha dicho que él no lo és , de lo cuál yo me alegro un montón. Además me gusta lo que escribe y cómo lo escribe:o. Por favor, que quede claro. Helyzia
Buenos días Helyzia, ya está todo aclarado. Me alegra comprobar tu irrupción en este diario y tu declarada admiración y devoción por Jugo. Me gustaría saber qué cosas son las que más te gustan de él.
Madrugada del 24 al 25 (del viernes al sábado) de septiembre del 99, a las 03'49 h., en la cama
Hoy he leído sobre Sertorio, sobre Mario, sobre Cinna, sobre Sila, sobre Pompeyo, sobre Ceśar (¡pretor a sus 39 años!) y sobre Augusto. Y un poco de Los últimos días de Pompeya, de B. Lytton.
Disfruto enormemente leyendo, disfruto volviendo a otras épocas y a otras vidas, disfruto con estas lecturas de ahora. Me entusiasma este mundo antiguo; y todos los pasados: la Edad Media, el Renacimiento, Egipto, Grecia, Israel, la Inglaterra puritana, la Holanda calvinista, Alemania, Francia, la América de la colonización, la América de la conquista, la América precolombina, Mesopotamia, la Rusia del XIX, la España decimonónica, nuestro siglo de oro,...
(Desde hace mucho tiempo, de manera especial y constante, me vienen imágenes y pensamientos sobre el proceso de conquista/colonización de la América del norte. Con mayor frecuencia y placer me vienen últimamente -en los últimos meses-. Siempre he pensado, y ahora más, que esta predilección puede tener en mi caso, para mí, un Bello sentido, romántico tal vez. Me ha parecido que me llega, como en forma de gran ola, esta vivencia del pasado, de éste en concreto, en momentos de mi vida en que más ansioso me encuentro, en que más nostalgia siento de aquella mi libertad de otro tiempo (de mi infancia, adolescencia y primera juventud); y también me ha parecido que no me es extraño aquel mundo. He sentido, vívidamente, con realidad indudable para mí, que revivía aquellos pasajes, que descubría cursos y pasos, que me asentaba en praderas infinitas y en valles ideales, cual nuevas tierras prometidas, mas atraído siempre por el misterio del más allá, allende las sierras nevadas,...
Siento que necesito estas ensoñaciones, que me dan nuevo aliento, para seguir viviendo, aunque virtualmente y por momentos sea en otro mundo y/o tiempo)
Es ésta de recordar o revivir, de imaginar, de ensoñar, una forma más de evasión, de evasión de la fealdad de esta vida (no generalizo; más bien hablo de la mía, también sin generalizar, pues momentos maravillosos he vivido). Por eso, ahora necesito ver cine, leer mucho, escuchar a los Beatles, jugar con Crazy, observarlo en su vida casi perfecta, ver los partidos del Madrid,... y un cierto aislamiento, ese poco de soledad deseada que me venga bien, mucha calma, suficiente tiempo libre para buscarme y, si todo fuera bien, quizás encontrarme un poco. Tiempo libre para saborear todo lo que Bello me parezca.
Mañana saldré, pero deseoso de volver en seguida a mi isla. No saldré el domingo, para volver a la lectura.
(Sigo leyendo mucho, eso no ha cambiado. Sin duda para mí, es éste uno de los aspectos más Bellos de mi vida. Y me siento orgulloso de haber sido constante, fiel a esa vocación)
La existencia puede llegar a hacerse insoportable; pero también puede ser dificilísimo no soportar, abandonar.
(En la hora presente, digo: nunca nos rindamos, o intentemos siempre, mientras nos quede fuerza, mantenernos a flote, ser supervivientes. La vida es amable y Bella, o puede serlo, si vivimos bien. La luz, la Belleza, anda deseosa de que le abramos un pequeño resquicio por donde colarse. La luz, la vida, la Belleza, desea ser amada, admirada, y sabe que para ello ha de tenernos alegres e ilusionados. Pero esto sólo será posible si le abrimos esa rendija para que entre en nuestras vidas. Animémonos siempre, seamos fuertes, valientes. Con la Belleza por alforja, esto es más fácil, o menos difícil. Busquémosla siempre)
¿Está loco L. Panero? Eso, ¿quién lo sabe? Afirmarlo o negarlo, dependerá de cómo definamos la locura. Un desarreglo mental, que no está bien de la cabeza, sí parece claro. En cualquier caso, es único (no lo estoy elogiando cuando digo esto de que es único). Es evidente que la suya es rareza de familia. Él dice que tiene una relación de amor-odio con su madre, y que se acostaría con ella.
Parece muy culto. Y habla bien, aunque yo no lo entiendo a veces.
Dicen que se parece a Artaud.
Ayer vi Incógnito. Bonita.También bonita, Irene Jacob.
Últimamente pienso mucho en Alicia. No soporto pensar que no volveré a verla, ¡nunca más! No puede ser. No puede ser que no volvamos a hablar.
(No me equivoqué: no podía ser. Como no podrá ser que no volvamos a vernos. Como no podrá ser que no suceda lo que ambos deseamos consonantemente, una vida debida en justicia. Nuestra felicidad primera ya anunciaba esa vida futura. Fue, ha sido y es todo tan Bello, con una tan clara aspiración de justicia y cumplimiento de un sueño, que no concibo una corona de fealdad.
Algo me decía entonces que no podría suceder algo tan feo, insoportablemente feo. Algo me dice nuevamente que sería muy feo no coronar nuestro sueño con esa vida presentida, intuida y, sin duda, debida)
Mi amigo y yo hemos hablado del combate de boxeo habido entre un hombre y una mujer, y que la mujer ha ganado por puntos.
Ahora leo sobre el Vesubio. Dicen que el Guagua Pichincha está a punto de entrar en erupción. Ahora leo sobre Cleopatra. Justo en este momento hablan de ella por la tele. Abro al azar un libro, una obra, de Poe; me habla éste de E. Bulwer Lytton, de quien leo ahora Los últimos días de Pompeya. Abro una obra, un libro, de Freud, también al azar, y me viene (me habla, Freud) con lo de Aníbal, de Asdrúbal (yo también confundí su parentesco con Aníbal), de Roma, de Rávena,..., de todo lo cual yo estoy leyendo ahora.
Han dado el premio Nobel de literatura al alemán Gunter Grass, "el amigo de los gitanos".
Hace 4000 años, ya se servían profusamente los egipcios del maquillaje. Todos se maquillaban: ricos y pobres, también hombres y niños.
Ayer, por la radio, Sánchez Dragó dijo que desconfiaba mucho de todas las ONG, que sólo una organización le inspiraba plena confianza: las misiones católicas.
Estupenda mañana, relajada y excelentemente acompañado por un gran amigo. Un muy sano desayuno, una charla que no olvidaremos, una visita cultural, artística, sentimental,... Y estos libros que compré: Introducción sobre libertad cristiana y liberación, por la Congregación para la doctrina de la fe; Psicología del niño, por J. Piaget y B. Inhelder; y Psicología infantil, por P. Osterrieth.
Abro una de estas obras, a ver lo que me encuentro, y he aquí que me topo con esta frase:
El hombre, por su libre arbitrio, dispone de sí; puede hacerlo en sentido positivo o en sentido destructor.
Evita con todo cuidado las palabras altaneras, orgullosas o que indiquen pretensiones de superioridad; evita también las frases estudiadas y las palabras irónicas; calla todo lo que pueda darte fama de persona graciosa y digna de estimación. En una palabra, no hables nunca sin justo motivo de ti mismo y evita todo aquello que pueda cosecharte honras y alabanzas.
Comentarios
Más las mereces tú que yo, Al, por tu fidelidad de años a este mi diario, y por leerme con paciencia, pues se necesita para leerme.
En cuanto a lo que me dijiste antes, estoy seguro de que escribirías un muy buen diario si te lo propusieras. Pero no crees que pudiera interesar a alguien. De mí puedo decir que dudaba sobre si el mío atraería a mucha, a poca o a ninguna gente. Ahora sé que atrae algo, aunque no sé de qué modo ni con qué fruto.
Podemos preguntarnos si es prudente comunicar nuestros sentimientos o informar de algunos hechos de nuestro acaecer diario. Creo que ahí, precisamente, juega nuestra prudencia, no bajando al relato de intimidades que sólo sirva de excitante de la morbosidad de algunos, no dando pábulo a la vulgar indiscreción incurriendo nosotros en el no menor defecto de buscar, y creer que hemos hallado, los ajenos. ... et trabem in oculo tuo non vides. No sé si he adolecido de esa indiscreción en mi diario, no recuerdo haberlo sido; y me parece que de mi vida he abierto parcelas de buena tierra, para que den fruto, a quien quiera trabajarlas. Es decir, que he procurado mostrar aspectos sugerentes, de un camino poco atractivo muchas veces, pero que a mí me ha llevado a una cierta paz. Creo que nunca he entrado en detalles escabrosos, que he frecuentado la compañía de las ideas, de un sesgo pacífico, y quizás un tanto ingenuo (esta última palabra me recuerda que en la antigüedad eran llamados ingenuos aquellos que eran libres por naturaleza, y no por una libertad adquirida o recibida de Fortuna o por el esfuerzo, o comprada, como la de los esclavos que con dinero la alcanzaban de sus amos).
De de toda persona bien informada, es sabido que grandes, y numerosos, escritores llevaron un diario, y que muchos de ellos lo publicaron. Esos diarios, de personas muy sesudas y prudentes, de personas muy discretas, lo eran de sentimientos e ideas, análisis y exposiciones más o menos profundos, más o menos valientes o atrevidos, más o menos íntimos (sin duda, más profundos, más atrevidos y más íntimos que este gris diario mío). Pensemos en el intimísimo diario de Amiel; pensemos en la cotidianeidad de un Papini, contada con detalle, mas sin descender al bajo fondo de la vulgaridad y la soecia; pensemos en el desnudamiento espiritual de un Unamuno (bien que el suyo fuera un diario de póstuma publicación). Recordemos los diarios de Goethe, de Maine de Biran, de André Gide, de Marie Bashkirtseff, de A. Nin (no entro ahora en si inventó más o menos), de R. W. Emerson,... No he leído muchos diarios de figuras señeras del pensamiento; pero me atrevería a decir que todos se atrevieron, y que les movió un deseo acuciante de compartir con un alma compasiva y comprensiva la suya. Pensemos en aquella sinceridad asombrosa de un Agustín forjando inconscientemente su santidad, o en las confesiones de un Rousseau. Y pensemos que toda gran obra es en gran medida autobiográfica. De quién hablaba, v. gr., Dostoievski en toda su obra (más en unas que en otras, o de un modo más claro). ¿Fue pudoroso Nietzsche a la hora de hablar de sí mismo? ¿Qué hizo H. D. Thoreau al contarnos en Walden su experiencia?
Por supuesto, no es mi diario una obra de mucho mérito, no es el resultado de una experiencia rica y acrisolada, de un verdadero bagaje cultural. Y en consecuencia con esto, es una repetición de ideas prestadas, un buen intento que sólo roza las grandes cuestiones, un relato aburrido -que aburre- de nada, pues nada especialmente interesante me pasa por fuera.
¿Pero qué tuvo de interesante la vida de Amiel? ¿No es sorprendente, si admitimos esa grisura de la vida del mismo, que el suyo haya pasado a la historia como el paradigma de los diarios? Yo no tendré esa suerte, claro, pero habré de seguir escribiendo por un tiempo, pues por ahora no puedo evitarlo.
Confiemos en Dios. Tengo ánimo porque se acrece mi fe en Dios. Ayer, vi claro que cada palabra que sale por nuestra boca la pronuncia Dios (aunque esto resulte, sin explicación, muy chocante, yo sé cuál fue mi idea entonces. También por detrás de las malas palabras puede haber una buena, inteligente, intención, un designio divino que no alcanzamos a ver; ser también la palabra injusta, necia, soberbia, malvada -la propia y la ajena- un medio para alcanzar un fin bueno. Por medio de la comprensión se ha de llegar); que somos medios de influencia, para ayudar; que no hay mal que por bien no venga; que la inteligencia lo es todo. Se me confirma mi vieja idea: todos influimos en todos (Dios influye en todos). Que no ocurre nada que no sea consentido (o causado) por Dios. Por lo tanto, todo está bien. Aunque sufriremos lo indecible, tanto, que no podremos evitar maldecir.
Señor, si nos guías, ¡alabado seas!
¡Ojalá no escriba con tristeza durante mucho tiempo! Ojalá pase un buen verano, de paseos, de libros, de Crazy y cine, música y risa, familia y salud.
- Frívolos eran llamados en la antigüedad los vasos de arcilla quebradizos. Frívolo el matrimonio que se disolvía con la intención de los cónyuges de volver a unirse. Frívolo, aquel de pensamiento inseguro y vacilante.
- Comunicado por Isidoro, canonizado por la Iglesia católica:
-Tres son los motivos por los que se puede tomar mujer:
1- para tener descendencia ("... creced y multiplicaos", Gén. 1, 28).
2- evitar los efectos nocivos de la incontinencia ("... el que no tenga el don de la continencia, que se case", Pablo, 1 Cor. 7,9).
3- proporcionar una ayuda al hombre ("No es bueno que el hombre esté solo; proporcionémosle una ayuda que se le asemeje").
- Sobre la elección de marido y esposa, nos dice Isidoro lo siguiente:
"En la elección de marido, suelen tenerse en cuenta cuatro condiciones: el valor, el linaje, la belleza y la sapiencia (sabiduría, inteligencia, quizás personalidad, me permito matizar)... Cuatro son, igualmente, las razones que, en la elección de esposa, empujan al hombre: la hermosura, el linaje, las riquezas y las (buenas) costumbres. Es muy de desear que se busquen mejor en ella las (buenas) costumbres que la hermosura. Sin embargo, hoy día suelen codiciarse no las que son recomendables por la honradez de sus costumbres, sino por las riquezas o la belleza externa. Las mujeres se encuentran bajo la potestad del varón, porque suelen ser frecuentemente engañadas por la ligereza de su espíritu. De ahí que resultara justo que se vieran gobernadas por la autoridad del hombre."
Llama la atención que Isidoro nos diga que la mujer busca a un hombre inteligente para unir su vida a la de él, pero que no busca el hombre la misma característica en ella. También puede causar sorpresa que, según Isidoro, el hombre prefiera a una mujer rica, pero que para la mujer eso del dinero tenga menos importancia.
- Petrarca: " Y los hombres hacen largos viajes para asombrarse (con lo que ven)... ¡y no se descubren a sí mismos!"
- Leído en Ilustrísimos señores: "Clemenceau, al dar su juicio sobre dos ministros del gabinete presidido por él, afirmaba: Poincaré lo sabe todo, pero no comprende nada; Briand no sabe nada, pero lo comprende todo."
Saber y comprender, tener conocimientos y usarlos, servirse de ellos para hacer el bien.
- Moisés tenía dos mujeres; Abrahán, a Sara, a Agar y a Ketura; Jacob, tuvo cuatro mujeres; diez, el rey David; y... ¡700 esposas y 300 concubinas!, el rey Salomón.
"Un hombre sin mujer no es un hombre", puede leerse en un texto hebreo.
- Entre "éxito" y "exitio" (perdición, en latín), una letra sola hay de diferencia; así como entre "exitoso" y "exitiosus" (pernicioso, en latín).
1- Itinerarios de vida cristiana, de J. Echevarría.
2- Una biografía de Mons. Escrivá de Balaguer.
3- J. Costa, el gran desconocido, de G. Cheyne.
4- Cristo vivo, de J. Mª Cabodevilla.
5- Teología de la perfección cristiana, de Royo Marín.
6- La fe de la Iglesia, de Royo M.
7- Teología del más allá, de C. Pozo.
8- Una religión para nuestro tiempo, de L. Evely.
9- El fenómeno humano de T. de Chardin.
10- Amigos de Dios (homilías de Escrivá de B.).
11- La práctica de la humildad, de G. Pecci, después S. S. León XIII.
12- Reglamento y manual de la Sociedad de san Vicente de Paul.
13- Hablar con Dios, de F. F. Carvajal.
14- El origen del hombre y la teología católica, de J. Bujanda.
15- El evangelio de la pobreza, de St. Piat.
Unas pocas frases espigadas de aquí y de allá y que quizás no llegarán a convertirse en citas populares nunca:
- Quiero verte de nuevo bueno y alegre. En la vida todo pasa.
- ¿Por qué bebes? ¿Por qué estás tirando tu vida por la borda?
- Matamos con el corazón, vamos dejando de querer.
- ¡Conozco a tantas madres solteras que se emborrachan cada noche solas ante el televisor!
- Dije que no, pero deseando decir sí.
- Vas a ser el sol, y las estrellas brillarán a tu alrededor.
- La mayoría de las personas deseamos abrazar y ser abrazados por alguien.
¡Qué bien lo hemos pasado mi madre y yo en...! Ella ha sido en esas horas de asueto la persona más feliz. Necesitaba, necesita, y merece un desahogo, una evasión. Merece ser feliz: reír, jugar, cantar, bailar,...¡Dios la tenga aquí y ahora en la gloria, y en la Suya venidera cuando sea! Mi madre me muestra y demuestra, sin intención probatoria ni mostrativa, que por hacer daño sólo, no merece alguien ser castigado, si no hay maldad, mala intención; hay que ver el todo, el conjunto, hay que comprender, hacerse cargo de las motivaciones, del estado mental, de los factores o fuerzas influyentes, de la magnitud de los deseos y la voluntad, de la soledad en que tantas veces se lucha y se decide,... Mi madre me ha hecho daño a veces -siempre sin saberlo-, y ha podido, y podrá volver a hacérmelo, pero siempre ha sido y será inocente. Ningún hecho la hace ni la hará nunca culpable en mi corazón. Porque mi madre, aunque pueda equivocarse, siempre desea lo mejor para mí, y lo busca según su entender, y sacrifica su bienestar, se da, por verme feliz. Para mi mala memoria, los hechos dejan de ser en segundos, el dolor causado es borrado en breve por el mucho amor que recibo y la devoción que por ella yo siento.
2- ...El nombre de la hermosa flor que siempre invoco, mañana y tarde... (D., P. 23, 88)
3- No tenemos derecho a desanimarnos.
4- Te gusta compadecerte... Apuesto a que te dedicas a emborracharte y a llorar en la cama.
4 de junio de 2.005
Este poverello nunca te olvidará.
Dd, 20 de febrero de 2.005
¿Cuánta fuerza me queda?
Yo no me ofendo más que cuando me dan un puñetazo en la nariz.
¿Sacaste algo bueno de tu bautizo? ¿Te hiciste mejor en algún sentido?
No hay nada que me moleste más que cortarme un dedo del pie.
Viernes, 22 de abril de 2.011
Quiero coger el buen camino y recorrerlo en paz con buen fruto.
Leyéndote, en cada línea me detengo, atrapado por el encanto de las ideas Bellas.Vaya el ejemplar de la primera de tu texto -idea a la que yo tanto tiempo he dedicado y dedico, sin buen fruto evidente, claro-. Se trata de... Te cito:
...pero lo que sabe mi corazón es una sabiduría imposible de compartir.
Siempre me ha admirado esto de la incomunicabilidad personal.Sigo pensando, después de muchos años de reflexión al respecto, que una comunicación total es imposible, y que así debe ser, pues bien dispuesto debe de estar por Natura que seamos individuos, o no podrá ser de otro modo quizás.
¿Cómo podrá saber alguien cuánto me duele un brazo, si ese alguien no siente el mismo dolor que yo, exactamente el mismo, con la misma intensidad cada segundo? ¿Cómo conseguiré que esa persona sepa lo que yo siento, en cualquier trance de mi vida? Tendría que ser esa persona otro yo, lo cual es imposible.
Para no alargarme demasiado con este comentario u opinión, sólo uno o una más haré o daré. Cerca de eso que preguntabas:
¿Y el amor? ¿Durará?
Carlo Carreto, aquel valiente religioso italiano, dijo algo sobre esto. Fue su opinión, es cierto, y como tal, nada probaba. Podemos seguir con nuestras opiniones. ¿Pienso que este hombre dijo verdad? Pienso que no lo sé. Esto es lo que dijo:
Ciudades y pueblos yacen pulverizados. El sol y el viento del Sáhara los redujeron a arena, a colinas de arena, a montañas de arena. Nada ha resistido el ritmo incesante del tiempo, este viento rabioso que desmenuza el granito.
¿Podrá tal vez resistirle el acero de nuestra civilización tecnológica? ¿Podrá tal vez resistirle la mastodóntica realidad actual? ¿Y esta civilización de la ciencia y la cultura? ¿Y las civilizaciones venideras, las del futuro, podrán resistir al tiempo, al viento y al sol?
No; no resistirán. Nueva York, Moscú, París, Pekín, Atenas, Roma, Madrid,... serán dunas de arena.
Acaso en vez de calor habrá frío, el frío del fin del mundo. Todo se hará arena, porque la arena simboliza la muerte, y todo debe morir.
...
¿Qué subsistirá? ...
Subsistirá el amor.
No soy grande
porque me atrevo a hablarte.
No me mueve
la fe o la esperanza;
me mueve el cansancio,
el dolor de saberte lejano.
Las palabras inundan el mundo:
ríos de dolor...
¡Cuántas noches eternas,
henchido el corazón de lágrimas!
Polvo es el mañana.
...................................
Si como el sol que hoy nos mira
es de grande nuestro amor,
¿por qué guardas en tu pecho
temores de la razón?
Si a pesar de su espina,
es hermosa hoy mi flor;
si detrás de la apariencia
es tan grande el corazón,
¿por qué entristecen tus ojos
temores de la razón?
.................................
¡Oh, diosa Incertidumbre,
incertidumbre odiosa,
a solas mi alma,
mi alma asolas!
.................................
Mil fríos he sentido,
flor de fuego,
en tu mirada.
Sé grande siendo toda risa.
.................................
Aún queda la magia y el encanto.
Voló la flor.
Sólo quedó el aroma,
cándido, perfecto.
Clown, histrión.
¿Dónde está el camino?
¿Dónde la posada?
Todo es laberinto.
Queja, llanto, suplicio.
Las manos están cerradas.
Un poco más,
y lo presente será nada.
...........................
¡ Oh, diosa Fortuna,
fortuna odiosa!
Casquivana y esquiva,
llévasme a la deriva.
Esquiva y casquivana,
mendaz y liviana.
Ciega,veleidosa,
cruel y capciosa.
.............................
Tu sonrisa me enamora y me embriaga.
Tu sonrisa y tu alegría.
Y tu cara de niña orgullosa
y un poco pícara.
Y ese pelo que anhelan mis manos;
y esa brisa marina en tus labios.
En las cálidas noches de estío,
imagino mi boca invadiendo la tuya.
Pero siento en seguida
el helado aguijón de la vida.
Y despierto.
.................................
Y vuelve aquel crujir de las hojas marchitas
en el jardín doliente de un pasado efímero,
aquel brillo indeleble de tus ojos de niña
bajo la lluvia púrpura de las tardes de junio.
.................................
Al comenzar el día, te pido que sean buenas mis palabras,
mis miradas y mis sentimientos,
que sean buenas mis acciones,
y el fondo de mi corazón.
..................................
Me encuentro como en casa
en la haza.
Es una buena amiga
la fatiga.
Las inclemencias
del día
llévolas con paciencia
y alegría.
.................................
¡Oh, diosa Soledad,
soledad odiosa!
A solas mi alma,
mi alma asolas.
................................
Fugitivos del sermón eclesiástico
matutino,
ganábamos la dulce orilla
de nuestra dicha sencilla,
el destino,
en aquel nuestro parque idílico.
Esta capilla oscura, aterciopelada;
este silencio ominoso,
esta nave vacía, helada;
el lienzo fosco, polvoroso.
Gélidos copos
tabalean
en los vitrales remotos.
En el cristal de mi alma,
tabalea una lágrima.
Esta vida mía, vacía, helada.
....................................
Los que humildes ser pretendemos,
en callado silencio obremos.
No nos engrifemos.
....................................
pero estaba ocupado equivocádome.
¡Pude aprender tanto,
hasta saber lo importante!
Pero me equivoqué,
buscando lo innecesario.
Sentía un deseo de darme,
a alguien amable y amante.
Andar, andaba, mucho,
pero andaba perdido.
Mas un día, por milagro,
me cargué de ilusión.
Pregunté por mi amor,
ensoñé con mi bien:
mis besos y mis versos,
mis labios y mis sueños,
mis manos y mis ojos...
se los daba sin tregua,
cantaban su belleza,
pronunciaban su nombre,
me acercaban a ella,
acariciaban su cuerpo,
por fin volvían a verla.
Encontré el tesoro
que creí perdido.
Encontré la calma,
la belleza en todo.
Encontré un camino
y encontré un destino.
Aprendo, mejoro,
me divierto, río.
Cuanto más me doy, más recibo.
...........................................
Ya en sí, la belleza es una gloria.
Pero la gracia la redobla.
Agráciame,Señor, con la compañía de una mujer graciosa.
Quiero agradecerte,Señor, el día soleado
y de esplendentes sonrisas que hoy me has regalado.
Y estotro regalo de una crucecita oscura,
no por pequeña menos dura.
Dame,Señor,por gracia, una vida silenciosa,
sencilla
y sin mancilla.
Dame
que ame.
Dame un límpido mirar
y sin mácula un andar.
Y hágase tu voluntad.
............................................
... el apurado timiama del cáliz sagrado
depositaré en tu vaso secreto...
Mi boca acendrado olíbano consagrado
depositará en tu pecho discreto.
..........................................
No sé cuántas horas hará ahora
que vengo recorriendo esta orilla.
No sé en cuántos pozos de amargura
bebí los posos de mi soledad.
Casi siempre paseé a deshora,
Casi siempre hizo mala orilla.
No sé por qué siempre vi a caballo,
ufana y vacía, a la necedad;
y descalzos a los humildes sabios,
los pies aspeados de tanto andar.
Yo ya no sé nada; sólo preguntar.
De tanto ver, se me cansó la vista.
Tengo callos en los ojos, de tanto llorar.
Sólo pido a Fortuna que me sea bienquista.
Yo ya no sé nada; sólo preguntar.
Y soñar.Y andar, siempre, andar.
............................................
UNA VIDA NUEVA
Cuando parezca que el gélido viento
las lágrimas de un solitario viejo
secará.Cuando los ruinosos huesos
habite el aire recio, un dulce beso
lo adormecerá.Soñará esa noche
que añosa mano abre el dorado broche
de una vida nueva, ésta sin reproche.
Y la mañana será luminosa:
antes que Aurora con sus dedos rasgue
la tela oscura de sus viejos miedos,
verá primero sus ojos radiantes.
Cada día la verá más hermosa.
Y llorará quizás cuando despegue
de su boca aquel pelo con sus dedos,
y vuelva a besar sus labios como antes.
Ya he leido muchas páginas de tu diario y desde luego que no eres gris, eres arco iris, y a mí me encanta el arco iris, así que... me encantas tú:o Helyzia
No, nos separa la distancia,
ni el tiempo hizo que olvidara
unos ojos profundos como un sueño,
un abrazo y un beso vespertinos.
Mas hoy sí nos une la prestancia
de un recuerdo: una mirada clara
y, cariciando tu piel de ensueño,
mi mano uniendo dos destinos.
............................................................
Soñaré contigo
De tus ojos envidiosa,
soñaré una selva lujuriosa
derrochando colores.
Soñaré una floresta olorosa,
de tu cabello quejosa,
prodigando olores.
Y de tu boca sabrosa,
soñaré una huerta celosa,
aunque rica en sabores.
.......................................................
Te amaré
Aun con el alma arañada,
te amaré sin reproche,
te amaré en la noche
y en la tarde soleada.
Aunque pierda la espera,
aunque caiga enfermo,
te amaré en el yermo
y en la amable pradera.
Te amaré aun negado.
Y olvidado, te amaré.
Que te ame quiere el hado.
Y mañana te amaré
como nunca te he amado,
y como nunca pensé.
.............................................................
En una noche de frío intenso
-ya habrán pasado muchos años-,
celebraréis la navidad en familia.
Entre risas y buenos recuerdos,
al brindar por vuestra alegría,
detendrás tu mirada
en un punto impreciso;
mirarás para adentro,
a un pasado lejano,
y cerrarás los ojos
para sentir más hondo:
¡cuánto me quería!
Sabrás tal vez que partí un día,
sin despedida, sin votos,
triste y sin compañía.
Tal vez harás el Camino
muy bien acompañada
-ese Camino con que tanto soñé,
y que contigo haría-
Y al llegar a Santiago,
pletórica de abrazos
y de buenos deseos,
detenido el tiempo,
volverás al pasado,
para verme ilusionado
con cumplir contigo
ese viejo deseo.
Pero yo no estaré.
Pero yo no te oiré.
Pero yo no te veré.
Ni volveré a ensoñar.
O tal vez volverás a esas ciudades mágicas.
O tal vez volverás a esos bellos paisajes.
Y tal vez volverás a escribir;
o a escuchar You are so beautiful
con la misma emoción, renovada.
Recordarás entonces que yo te lo dije
con palabras infinitamente cambiantes.
Si fui algo en la vida,
poeta fui por ti.
Poeta en la distancia;
y poeta en efímera presencia,
en fugaces horas de amorosa ebriedad.
Y si a veces saboreas
horas de melancólica soledad,
piensa en las que durante tantos años,
yo solo pasé sin ti.
Cuando con lánguida ternura,
como sombra de aquella que te hizo tan feliz,
y con nostalgia casi insoportable,
quieras revivir con memoria prestante
aquellas horas que te hicieron mujer,
que te hicieron persona,
que te hicieron flor
y te hicieron diosa,
acuérdate de que por ti sonreía,
de que un te quiero era cada sonrisa mía.
Y acuérdate de cómo te miraba,
y acuérdate de cómo te besaba,
y acuérdate de cómo te quería.
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MI CASA
A muchos he pedido que vengan a mi casa un día.
Pero nadie ha venido hasta el momento.
Hubo uno, hace ya mucho tiempo,
que se acercó al tranquillo;
entonces, se acordó de no sé qué...
y dio media vuelta.
Una hubo, ¡cuánto tiempo hace ya!,
que casi traspasó el umbral de la puerta;
pero..., ¡mira por dónde!,
también se acordó de lo que sea,
y desde entonces no he vuelto a verla.
Yo les digo: ¿por qué no venís a mi casa un día?
Es acogedora, humilde, sensible, tierna.
Un día... podríais venir a verla.
Es tranquila, amable, alegre, buena.
Es pequeña, es verdad, pero es mía.
Y no está en venta. Tampoco la he comprado.
Me la he hecho yo, poco a poco, un ladrillo cada día.
A fuerza de fatigas, a fuerza de dolores,
de sinsabores y despedidas.
No viene nadie a verla.
Esa es la realidad cruda y dura.
No tiene balcones caros.
No tiene adornos raros.
No tiene detalles modernos.
No tiene escudos
de rancios abolengos.
Si sólo miras la fachada, no entrarás nunca.
Mi casa no tiene aires de grandeza.
No busques por fuera la belleza.
En cambio, dentro...
tiene una fuente de agua limpia y fresca;
tiene una chimenea enorme con troncos crepitando;
tiene una marmita humeante colgada del hogar;
tiene un patio de luz y de sombra, de flores y colores.
Pero en vez de contarte,...
¿Por qué no vienes un día a verla?
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SI NO VUELVO A VERTE
Si no vuelvo a verte, pensaré tal vez:
¿Fue tan sólo un sueño?
¿O fue un fracaso más, otro cruel revés
del impío Destino?
Y vi en tu mirada lánguida un pozo
hondo de tristeza sin fondo. Un pozo
lleno con ríos de lágrimas ardientes.
Si no vuelvo a verte, pensaré tal vez:
¿A qué tanto empeño?
¿O es mejor volver a empezar, en vez
de arrugar el ceño?
Y vi en tu sonrisa cándida el gozo
de quien saborea la vida. Un gozo
hecho con hechos y decisiones valientes.
Si no vuelvo a verte,...
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SI NO VUELVO A VERTE
Si no vuelvo a verte, pensaré tal vez:
¿Fue tan sólo un sueño?
¿O fue un tropiezo más, un duro revés
de un malvado Ingenio?
Daga a mi corazón fue tu sollozo,
profundo cual pena sin fondo, cual pozo
lleno con ríos de lágrimas ardientes.
Si no vuelvo a verte, pensaré tal vez:
¿A qué tanto empeño?
¿A qué sonreír, acaso con doblez,
si murió el ensueño?
Mas te vi enamorada sin embozo,
ilusionada, ¡tan alegre!, con gozo
estallante y decisiones valientes.
HERIDO POR TU AMOR, DULCE HERIDA
De ella, trémula, el primer beso
fue conmoción de mi cuerpo entero.
Con ella, mi éxtasis el primero.
Por milagro, fuera salir ileso.
Prendido en el fuego de sus labios,
lenguas nuestros cuerpos de una hoguera,
abrasa mi piel con sus manos, dardos
de su amor, pócima hechicera.
Herido quedé, herido estaré
hasta exhalar mi postrer suspiro.
Por esta llaga, siempre te amaré.
Sin ti, mi vida es duro retiro.
Mas contigo, que vivo ensoñaré.
Y con nuestro amor; y en él me inspiro.
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AÚN ME SIGUES BUSCANDO
Por ti lo siento, porque tú me das la fuerza,
este amor a tu Belleza.
En mi pecho, dolor y alegría.
Me muevo en ti, en ti vivo,
con tu misericordia me sostienes y alientas,
por tu gracia aún respiro.
Sabes mis temores, sabes mis buenas intenciones,
cuando un niño te buscaba.
Tú, mi Dios, me llamabas en silencio,
en mi corazón tocabas con tu dedo.
Yo no sabía nada, ni siquiera que ya andabas
buscándome, cuando aún no me había perdido.
Y tanto me amas, que me sigues buscando.
Yo buscaba en Ti, creyendo buscar en el mundo, la Belleza.
Yo era pequeño, un caminito empezaba.
Tú conocías mi mañana.
Sabías que sin enmienda caería, hasta que cayera en Ti.
Me buscabas ofreciéndote,
en el milagro diario de tu rostro.
En el esfuerzo de la gente
por salir de sus laberintos,
en la Belleza de lo mínimo,
en el intento heroico del alma que te anhela,
aun sin saberlo,
en la clara mañana, en la noche estrellada,
en la explosión del goce sensual, en la libertad
que da el amor,...
Tú me has levantado. Invisible en mi hombro,
tu mano me hizo hombre.
Fuiste duro conmigo, una estricta dieta me pusiste:
el pan de la Belleza, el aceite del dolor
y las lágrimas, el agua fresca
de una invencible ilusión
y una siempre nueva alegría
, y un deseo inagotable de Ti.
¡Mi Dios!
Abrías un portillo cuando me faltaba el aire,
separabas en el horizonte montañas insalvables
que me detenían, me empujabas hacia adelante
cuando espantables gigantes
me amenazaban con quitarme la vida,
misteriosas lucecitas se encendían en mis noches oscuras,
agua ponías en mis labios resecos por la soledad.
¡Oh, Belleza, carne te hiciste para mí!
Me buscabas, silenciosa te acercaste,
sencillamente vestida, tan admirable en tu humildad.
Mi amor te puso nombre en tu forma carnal.
Flor te imaginé.
Vivo en ti, me rodeas, me alimentas,
y en la gracia femenina me enamoras.
Y cuando ya me ahondaba
en la tierras vacías de un desierto sin vuelta,
me mandaste a Alicia.
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MI SOL
Este hombre que te ve con los ojos cerrados,
que bajo la luna se llena con tu luz y crece por dentro,
que al sol (tú) que llama suyo
da luz, vida y calor,
y amor, que crecido le es devuelto,...
Este hombre que, siendo de cuerpo débil,
es fuerte porque revive
y se restaura con tu sonrisa,
y unos recuerdos que, impío, el olvido no abatirá,...
te homenajea en este día de soledad
con su nostalgia que es amor.
Te echa de menos, en sus brazos te ensueña,
te abraza en una casa pequeña,
familiar, acogedora, en el frío invierno,...
imagina que su mano te guía por un sendero nuevo,
te señala los pájaros del cielo
en sus formas extrañas, y el nido
del tajo, invulnerable, remoto,...
Le hablas de sus voces, que él no oye,
y del olor de la mojada tierra
y la fragancia de las flores.
Ver las estrellas titilantes,
olvidado de cuidados,
contigo tendido en campo de alfalfa y amapolas,
embriagados, rodeados
por tanta Belleza, es lo que desea.
La señorial encina nos mira desde lejos,
en la ladera suave, satisfecha,
y en Dios pienso, que también nos ve y aprueba.
En la madrugada (02'15 h.) del 13 al 14 de julio del 99
Acaban de dar la noticia: ¡Steffi se va!, se retira. Steffi Graf, un nombre mítico para mí, un nombre principal en mi vida. ¡Cómo, qué bien, me suena! No habrá para mí otra igual. De las que yo he conocido o seguido, sólo Martina y Chris Evert han tenido, para mí, un halo parecido.
Steffi me ha salvado algunas vidas. Quizás me enamoré de ella. La mitad de mi vida, con ella la he pasado; ha acompañado mi soledad, mi amargura, mi enfermedad. Y a veces, gracias a ella me he curado. Se me cae un trocito de corazón; me hago viejo, me deprimo, vuelvo al pozo,
Dejad aquí toda esperanza
Con Steffi, volvió la vida, la ilusionante primavera, lágrima a lágrima. Y con su adiós, quizás vuelva al infierno. Acaba un ciclo para mí.
Todo mortal
También mueren los sueños.
He envejecido mucho. Se me ha escapado la vida y no la he saboreado; la he soñado, entre lamentos.
¡Recuerdo tantas cosas! Alicia... ¡Si pudiera volver ahora!,...
¡Adiós, Steffi! Adiós, amiga en mi fantasía, ya en mi pasado.
Todo lo que amas, acaba yéndose.
Estoy tranquilo, será lo que tenga que ser. Yo sólo tengo que preocuparme por intentar -de corazón, con voluntad, decididamente, con hechos- ser un poco mejor. Y si lo consigo alguna vez, que sea para seguir intentándolo: ser un poco mejor cada día, aunque sé que nunca llegaré a ser en verdad una gran persona, tal como a mí me gustaría ser. He de intentarlo por mi bien. Ese querría que fuera mi negocio: mejorar, si esto me fuera posible. Y después, si consigo andar ese camino, que me quiera o valore quien pueda o sepa quererme o valorarme.
- Cuando Lamartine se vio viejo, triste y arruinado, tuvo que escribir para vivir.
- Si alguno cree ser algo, se engaña a sí mismo, pues es nada.
- Los que aman otra cosa distinta de la verdad, quisieran que lo que aman fuera la verdad. Como no quieren engañarse, pero tampoco quieren reconocer la verdad, odian la verdad a causa de aquello que aman en su lugar.
- El aislamiento llegó a constituir para mí un verdadero placer.
- Oír con paciencia es mayor caridad que dar.
- Convéncete de que no eres buen consejero de ti mismo, y por eso, teme y desconfía de tus opiniones.
Anteayer, compré estos libros:
1- De Séneca: sus tratados filosóficos, sus tragedias ysus Epístolas morales.
2- Cartas de amor, de Freud.
3- De H. James, Whasington Square.
4- Marianela, de Galdós.
5- La obra completa de Jorge Manrique.
6- Poesía completa de fray Luis de León.
7- La dama duende y Casa con dos puertas, mala es de guardar, de Calderón.
8- De Balmes, El criterio.
9- De Pascal, sus ensayos, su correspondencia y sus Pensamientos.
10- La Política, de Aristóteles.
11- Un nuevo, viejo, Nuevo Testamento, por Eloíno Nácar Fuster y por Alberto Colunga Cueto.
12- Las noches del Buen Retiro, de Baroja.
Dios se sirve regularmente del infortunio como de un estribo para levantarnos.
El que tiene la verdad en el corazón, no debe temer jamás que a su lengua le falte fuerza de persuasión.
El signo más evidente de que se ha encontrado la verdad es la paz interior.
Amigos son aquellos seres extraños que nos preguntan cómo estamos y se esperan a oírla contestación.
El saber que no se aumenta todos los días, disminuye un poco cada mañana.
¿Piensa mal y acertarás? ¡No!; piensa bien, aunque no aciertes.
¡Qué silenciosas son las cosas, y qué a gusto se está con ellas!
Si había un río en el lugar donde crecimos, probablemente lo oiremos siempre.
Caín, el fundador de la primera ciudad, mató a su hermano; Rómulo, fundador de la "ciudad eterna", también mató al suyo.
Si te sobreviene alguna contradicción, bendice al Señor, que dispone las cosas del mejor de los modos...
... las cruces, Dios te las manda para humillarte, para debilitar tu orgullo y presunción.
Si alguien te reprende y te dice malas palabras, o si censura tu conducta uno que es inferior a ti o más merecedor que tú de reprensión, y que debería más bien ocuparse de sus cosas, no desprecies sus indicaciones, ni rechaces los consejos que te da, ni dejes de examinar con calma tu conducta.
S.S. León XIII
Decían los romanos antiguos (seguramente, no todos lo decían, o no así):
venari, lavari, ludere, ridere, hoc est vivere (cazar, bañarse, jugar, reír, esto es vivir).
(¿cazar? ¿Matar sin necesidad, por gusto?)
Dice Umbral que está de acuerdo con Cela en que Salvador de Madariaga era un tonto en cinco idiomas.
(Probablemente, sobre la personalidad de Umbral muchos se habrán puesto también de acuerdo, aunque sea con menos idiomas; y sobre la de Cela)
Dice Umbral que Rosa Chacel era un cruce entre bruja y Mary Poppins.
Dice Umbral que leyó mucho a Bertrand Russell, pero que no le convenció, pues era reaccionario.
Dice Umbral que le gusta más la poesía, pero que escribe en prosa porque eso le da más dinero.
Dice Umbral que quizás ha leído demasiado.
Dice Umbral que le encantaba el Coyote.
Dice Umbral que escribe desde sus cinco años.
No sé quién es este Umbral. Parece camaleónico, proteico. Quizás, también sea mentiroso rencoroso, vengativo, calumniador,... Pero sólo quizás. Nada puedo afirmar sobre este Umbral, pues no lo conozco.
Evidentemente, habla bien este Umbral, tiene ideas y expresiones brillantes, es poético, ingenioso, conoce el idioma, su cultura parece amplia (claro, que lo digo yo, que no la tengo), tiene experiencia de la vida (de una parte de la vida, la que le ha tocado vivir). Ha escrito muchos libros. Merece atención, ser leído, sin prejuicios.
Dice G. G. Márquez que a partir de sus nueve años, no le ocurrió ya nada importante. O sea, que lo más importante ya nos ocurrió en nuestra infancia. Casi todo lo que viene después, es fruto de nuestra imaginación, la importancia que damos a eso que nos va ocurriendo.
Es novelista, es ensayista, sabe mucho de estética y comenta partidos de fútbol, por escrito. Luis Racionero. También sabe mucho, con especialidad, de Leonardo da Vinci, del Renacimiento italiano y, cosa rara, de alguna dinastía china. Dicen que parece un poco... ¿dudoso? Alguien dijo que vivió con Terenci Moix (algo que él negó). Con quien sí vivió Terenci, es con Enric Majó. Dicen también que Luis fue amigo de Dalí, de cuya orientación sexual algo se sabe. Por supuesto, uno es amigo de quien quiere, de quien le agrada, y nada prueba tener una o varias relaciones, si sólo vemos amistad; nada podemos afirmar tajantemente. Saber eso, no quita que algunos hayan visto, o creído ver, ambigüedad en su pronunciación, en su mirada, en su peculiar delicadeza, en su gran sensibilidad, en su gran comprensión y tolerancia de las marginalidades sexuales, en su misoginia y... ¡en su uso de la palabra "divinamente"! (¿alguien imagina a un Cela o a un Umbral diciendo que se sienten divinamente?). La verdad es que yo tengo ganas de leer algo de él, pues me parece un hombre con su inteligencia y el mérito de tanto estudio y conocimiento.
Dice Racionero que cree que hombre y mujer son especies diferentes. Sí, repito: que la mujer no pertenece a la misma especie biológica que el hombre.
También dice que mientras el hombre cazaba con jabalina, la mujer lo hacía con red; o más precisamente: con tela de araña, cual viuda negra. Que permanecen, las mujeres y las arañas, agazapadas, expectantes, pacientes,... hasta que sienten tocada la red; entonces,... ya está, ya es suyo -el pobre, el inocente, el incauto que se confió-, ya somos suyos, ya no hay escapatoria. Una vez caído, date por perdido. Y que estamos -dice Racionero- toda nuestra vida en sus manos, en su poder: cuando nacemos, en brazos de nuestra madre; de mayores, entre las piernas de las amantes. Y dice que el remate de nuestra perdición llega cuando le nace (nos nace) el hijo. A partir de ese momento, los hombres nos hacemos invisibles, para ellas; sólo para su hijo viven, lo demás no existe. Añade el escritor que si deseamos ser libres, tenemos que prescindir de ellas. Esta idea trajo a mi memoria la expresada por Andréi en las primeras páginas de Guerra y paz:
No te cases nunca; si te casas, estás perdido: habrás perdido tu libertad.
Sí, éste fue el consejo que a Pierre Bézujov dio su padre. ¿Da que pensar?
Dice Racionero que ha probado el LSD; y que para él, eso fue como una experiencia religiosa. Al parecer, al decir del probador, esa droga hay que tomarla en un lugar especial o apropiado, no en cualquiera. Bueno, él sabrá, o él dirá. La verdad es que a mí no me apetece ver cómo le cambia la cara a la gente, de repente. Siempre elegiré gustar de un buen libro, que me cambie a mí por dentro.
Es Racionero muy aficionado a los viajes. Y ha enseñado en Berkeley.
Nació en el 40, en Cataluña.
Dice que no tiene miedo a la muerte, ni siquiera a la suya propia. Y que su vida adquirió cierto sentido, sagrado, con algunas experiencias profundas que tuvo. También afirma que, por suerte, ya le sacó el jugo, a su vida, claro.
Cuenta que la de la Gioconda, es la sonrisa del andrógino (ni macho ni hembra, las dos cosas), de un ángel. Cree que esto -un ángel- es lo que quiso pintar, y pintó, Leonardo. Y también opina que convertirnos en ángeles debe ser nuestra meta, pues esa naturaleza angelical es un grado o estadio superior al que debemos todos aspirar, el próximo paso en la evolución humana, el hombre superior.
(Recuerdo aquí aquello que Papini dijera sobre un hombre o raza superior:
...la nueva raza, de la tercera raza que va a nacer. La primera fue la de los bárbaros sin ley, y su nombre fue «guerra». La segunda fue la de los bárbaros desbastados por la ley, y su más alta perfección fue la justicia y es la raza que dura todavía, pues la justicia aún no ha vencido a la guerra y la ley no ha terminado de suplantar a la brutalidad. La tercera debe ser la raza de los hombres verdaderos, no sólo justos, sino santos; no semejantes a las bestias, sino a Dios.
Pero antes, se dijo, Papini:
El problema es éste: ¿son inmutables los hombres, incapaces de transformación ni de mejora?...
La respuesta es de tremenda gravedad. Todo nuestro porvenir está en esa pregunta)
Dice Racionero que Leonardo era homosexual, bisexual, activo, algo sabido por todos los de su entorno. Y que fue acusado, por ello, por la Inquisición. Habría muerto quemado en la hoguera de haber sido juzgado y declarado culpable. Que por temer ese desenlace, se exilió en Francia.
También dice, Luis Racionero, que Leonardo era bastardo, como su madre (la de Leonardo), con la que no llegó a vivir, una campesina de Vinci.
Y dice que el Renacimiento rindió honor al mundo griego antiguo, al que tanto admiraba, uniformando sexualmente a los hombres. O sea, que todo hombre que tuvo la buena o mala suerte de nacer en el siglo de Leo, de M. Ficino y de M. Ángel, lo hizo (nacer) hetero y después renació homo o bi. Sigue Luis hablándonos de la Italia renacentista, para decirnos que por entonces -sobre todo, en la Milán de L. Moro-, las costumbres (mores) sexuales andaban muy relajadas (y en general, toda su moral); que la comprensión -de lo que deseaban comprender, por conveniencia- y la tolerancia -de lo que convenía o deseaban tolerar- eran grandes; que pensaban, los que se ponían de acuerdo al respecto, porque les convenía, que "lo que todos hacen, bien está".
Fue Leo, nardito, un niño muy raro, rarito. Y encima, zurdo y superdotado.
Sólo se le fue la cabeza, a Leonardo, por uno de sus amantes (Salai), un jovencito muy salao, encantador, un efebo irresistible, que acabaría traicionándolo. Esto me recuerda lo que algunos siglos después le pasaría a O. Wilde, y sus consecuencias. He aquí a dos hombres eminentes, señaladamente inteligentes, perdiendo su cabeza, y no precisamente por esa misma noble parte de la anatomía masculina.
Y en cuanto a la relación de Leonardo con M. Ángel, dice Luis que no se llevaban bien.
Dice Racionero que el fútbol es arte en movimiento. Dragó, Fernando, opuestamente contrario a esa visión, abomina del fútbol, no lo puede ni ver. En cambio, goza como un niño -¿cruel, insensible, desapiadado?-, viendo cómo alguien juega con la vida de un animal a muerte condenado de antemano. He aquí a otro hombre eminente perdiendo su cabeza.
En cualquier caso, Dios o la vida me libren de juzgar y condenar a quien sin duda es mi prójimo, en miseria y en dignidad, en soledad y en sueños elevados. Dios me dé comprender en todo momento. Sin duda, es mi prójimo todo aquel que sufre.En este caso, tendría sentido la pregunta: ¿quién está más cerca, más próximo, más prójimo, de nuestro corazón compasivo, el toro que quizás sufra o el torero y el aficionado, que parecen no sufrir?. En todo caso, los hombres siempre sufrimos, por una u otra razón. Creo que a mí me pertenece, pedir a Dios o la vida una mayor sensibilidad ante el débil o ante el indefenso, ante el pobre o el necesitado. Sensibilidad y misericordia, que no nos sea indiferente una muerte que divierte o que se da por dinero, por codicia de unos pocos.
Buenos días Helyzia, ya está todo aclarado. Me alegra comprobar tu irrupción en este diario y tu declarada admiración y devoción por Jugo. Me gustaría saber qué cosas son las que más te gustan de él.
Hoy he leído sobre Sertorio, sobre Mario, sobre Cinna, sobre Sila, sobre Pompeyo, sobre Ceśar (¡pretor a sus 39 años!) y sobre Augusto. Y un poco de Los últimos días de Pompeya, de B. Lytton.
Disfruto enormemente leyendo, disfruto volviendo a otras épocas y a otras vidas, disfruto con estas lecturas de ahora. Me entusiasma este mundo antiguo; y todos los pasados: la Edad Media, el Renacimiento, Egipto, Grecia, Israel, la Inglaterra puritana, la Holanda calvinista, Alemania, Francia, la América de la colonización, la América de la conquista, la América precolombina, Mesopotamia, la Rusia del XIX, la España decimonónica, nuestro siglo de oro,...
(Desde hace mucho tiempo, de manera especial y constante, me vienen imágenes y pensamientos sobre el proceso de conquista/colonización de la América del norte. Con mayor frecuencia y placer me vienen últimamente -en los últimos meses-. Siempre he pensado, y ahora más, que esta predilección puede tener en mi caso, para mí, un Bello sentido, romántico tal vez. Me ha parecido que me llega, como en forma de gran ola, esta vivencia del pasado, de éste en concreto, en momentos de mi vida en que más ansioso me encuentro, en que más nostalgia siento de aquella mi libertad de otro tiempo (de mi infancia, adolescencia y primera juventud); y también me ha parecido que no me es extraño aquel mundo. He sentido, vívidamente, con realidad indudable para mí, que revivía aquellos pasajes, que descubría cursos y pasos, que me asentaba en praderas infinitas y en valles ideales, cual nuevas tierras prometidas, mas atraído siempre por el misterio del más allá, allende las sierras nevadas,...
Siento que necesito estas ensoñaciones, que me dan nuevo aliento, para seguir viviendo, aunque virtualmente y por momentos sea en otro mundo y/o tiempo)
Es ésta de recordar o revivir, de imaginar, de ensoñar, una forma más de evasión, de evasión de la fealdad de esta vida (no generalizo; más bien hablo de la mía, también sin generalizar, pues momentos maravillosos he vivido). Por eso, ahora necesito ver cine, leer mucho, escuchar a los Beatles, jugar con Crazy, observarlo en su vida casi perfecta, ver los partidos del Madrid,... y un cierto aislamiento, ese poco de soledad deseada que me venga bien, mucha calma, suficiente tiempo libre para buscarme y, si todo fuera bien, quizás encontrarme un poco. Tiempo libre para saborear todo lo que Bello me parezca.
Mañana saldré, pero deseoso de volver en seguida a mi isla. No saldré el domingo, para volver a la lectura.
(Sigo leyendo mucho, eso no ha cambiado. Sin duda para mí, es éste uno de los aspectos más Bellos de mi vida. Y me siento orgulloso de haber sido constante, fiel a esa vocación)
La existencia puede llegar a hacerse insoportable; pero también puede ser dificilísimo no soportar, abandonar.
(En la hora presente, digo: nunca nos rindamos, o intentemos siempre, mientras nos quede fuerza, mantenernos a flote, ser supervivientes. La vida es amable y Bella, o puede serlo, si vivimos bien. La luz, la Belleza, anda deseosa de que le abramos un pequeño resquicio por donde colarse. La luz, la vida, la Belleza, desea ser amada, admirada, y sabe que para ello ha de tenernos alegres e ilusionados. Pero esto sólo será posible si le abrimos esa rendija para que entre en nuestras vidas. Animémonos siempre, seamos fuertes, valientes. Con la Belleza por alforja, esto es más fácil, o menos difícil. Busquémosla siempre)
¿Está loco L. Panero? Eso, ¿quién lo sabe? Afirmarlo o negarlo, dependerá de cómo definamos la locura. Un desarreglo mental, que no está bien de la cabeza, sí parece claro. En cualquier caso, es único (no lo estoy elogiando cuando digo esto de que es único). Es evidente que la suya es rareza de familia. Él dice que tiene una relación de amor-odio con su madre, y que se acostaría con ella.
Parece muy culto. Y habla bien, aunque yo no lo entiendo a veces.
Dicen que se parece a Artaud.
Ayer vi Incógnito. Bonita.También bonita, Irene Jacob.
Qué boniiiiita eres, Paquita!!!!
¡Cómo está Linda Fiorentino! Verdaderamente linda.
Julián Marías cree que resucitaremos carnalmente. Y es contrario al aborto y al consumo de drogas (o de algunas drogas).
Últimamente pienso mucho en Alicia. No soporto pensar que no volveré a verla, ¡nunca más! No puede ser. No puede ser que no volvamos a hablar.
(No me equivoqué: no podía ser. Como no podrá ser que no volvamos a vernos. Como no podrá ser que no suceda lo que ambos deseamos consonantemente, una vida debida en justicia. Nuestra felicidad primera ya anunciaba esa vida futura. Fue, ha sido y es todo tan Bello, con una tan clara aspiración de justicia y cumplimiento de un sueño, que no concibo una corona de fealdad.
Algo me decía entonces que no podría suceder algo tan feo, insoportablemente feo. Algo me dice nuevamente que sería muy feo no coronar nuestro sueño con esa vida presentida, intuida y, sin duda, debida)
Mi amigo y yo hemos hablado del combate de boxeo habido entre un hombre y una mujer, y que la mujer ha ganado por puntos.
Ahora leo sobre el Vesubio. Dicen que el Guagua Pichincha está a punto de entrar en erupción. Ahora leo sobre Cleopatra. Justo en este momento hablan de ella por la tele. Abro al azar un libro, una obra, de Poe; me habla éste de E. Bulwer Lytton, de quien leo ahora Los últimos días de Pompeya. Abro una obra, un libro, de Freud, también al azar, y me viene (me habla, Freud) con lo de Aníbal, de Asdrúbal (yo también confundí su parentesco con Aníbal), de Roma, de Rávena,..., de todo lo cual yo estoy leyendo ahora.
Han dado el premio Nobel de literatura al alemán Gunter Grass, "el amigo de los gitanos".
Hace 4000 años, ya se servían profusamente los egipcios del maquillaje. Todos se maquillaban: ricos y pobres, también hombres y niños.
Ayer, por la radio, Sánchez Dragó dijo que desconfiaba mucho de todas las ONG, que sólo una organización le inspiraba plena confianza: las misiones católicas.
Abro una de estas obras, a ver lo que me encuentro, y he aquí que me topo con esta frase:
El hombre, por su libre arbitrio, dispone de sí; puede hacerlo en sentido positivo o en sentido destructor.
La práctica de la humildad.