Desde luego, tus comentarios son siempre de lo más original. Me has recordado a una vieja novela cuyo título olvidé y de la que recuerdo solamente un nombre: Kalikrates.
Ella es misteriosa y desaparece de la vida de Alejandro como si nunca hubiese existido. ¿ Será Ella, la diosa blanca recidiva? Chi lo sà!!!
Una revista española de humor "LA CODORNIZ" hoy desaparecida,tenia un personaje
egipcio con ese nombre
Era muy pequeña, pero recuerdo que esperaba impaciente que mi padre viniese a casa con la prensa. Mi madre cogía el "Hola", mi padre "Interview" ( por sus artículos, por supuesto) , mis hermanos los tebeos y yo, "La codorniz". Nunca olvidaré los buenos ratos pasados con ella entre mis manos y cómo despertó mi mente de niña y me asombró.
Años después, mi hermano me traía "El papus" o "El jueves", pero nunca pudieron igualarse a " La codorniz".
Si recuerdas,en la portada de Interviu había una estrella roja apenas perceptible,era
el indicativo de su tendencia política.En sus paginas escribia Haro (seguía un apellido extranjero impronunciable) que pertenecia al PP
No quiero seguir para no robarte espacio y atención a tus maravillosos relatos
!Animo!
El cielo, inflamado por el sol poniente, se teñía de rojo y de dorado . La sombra de las sierras que la rodeaban dibujaba una diagonal casi perfecta sobre la ciudad. La mitad iluminada iba pasando del rojizo al violeta del atardecer a medida que el astro se hundía en el horizonte. A lo lejos, pequeñas estrellas fugaces parpadeaban en la carretera.
Daniel, desde la privilegiada atalaya de Cerrocastillo, contemplaba en silencio cómo anochecía sobre Alenza. Los últimos rayos de sol habían caldeado la piedra del muro en el que apoyaba sus manos. Se dio la vuelta para observar la fortaleza que , en ruinas, se erguía en la cima del altozano. Sus muros llevaban siglos vigilando con ojos ciegos el valle.
Desde su posición, Daniel apenas alcanzaba a ver las agujas de la colegiata edificada en el antiguo patio de armas. La iglesia colegial había sido un semillero de filósofos, místicos y poetas. Suspiró. Muchas veces, Lucía y él soñaron que pertenecían a esa escuela o que, viajando más allá en el tiempo, eran habitantes de Alentia en la Bética romana.
Descendió hasta la población moderna por el dédalo de callejuelas encaladas y pulcras. Muchos vecinos habían sacado sillas de anea para charlar a la fresca. En las calles que conducían a Cerrocastillo, las gentes saludaban aún a los forasteros que se adentraban en sus dominios.
- Con Dios, joven- dijo una anciana mostrando sus huérfanas encías.
- Con Dios, señora- respondió él , sonriendo para sus adentros, porque ya había cumplido más de cuarenta años.
Se encaminó hacia el hotel donde pasaría aquella noche. Era la primera vez que dormía en Alenza desde su juventud estudiantil. Estaba emocionado. La ciudad había crecido en los últimos veinte años, pero muchas de sus calles conservaban el añejo sabor del pueblo que un día fue. Arribó a la plaza en la que estaba su hotel, un palacio del siglo XVII restaurado e inaugurado hacía poco. En lugar de entrar, se sentó en un banco de piedra frente a una hermosa iglesia renacentista. Dos décadas habían transcurrido desde la última vez que entró en ella, con Lucía.
Aquél era un lunes festivo. Aprovecharon la ausencia de clases para pasear sin prisa. Llegaron en su perezoso deambular a aquella plaza. Un grupo heterogéneo y emperifollado se disponía a celebrar una boda. Daniel tomó a Lucía de la mano y se sentaron en los últimos bancos.
La iglesia olía a nardos y a azucenas. El altar mayor brillaba iluminado por cientos de velas y por dos ángeles turiferarios en cuyos incensarios habían colocado sendas bombillas. Una alfombra, sembrada de pétalos de rosa, sería el camino marcado para los novios hasta el ara matrimonial. Un organista invisible acalló las conversaciones con los primeros acordes de la marcha nupcial, poniendo en pie a los invitados.
- Ésta es la marcha nupcial de Mendelsshon- Bartoldy, nacido en 1809. Es una pieza perteneciente a su "Sueño de una noche de verano", basado en... Daniel silenció a Lucía con un beso.
Durante toda la ceremonia se miraron con las manos enlazadas, siguiendo atentamente las fórmulas del sagrado ritual. Llegó, por fin, el momento crucial:
- Yo Daniel - superpuso él su voz a la del novio- te tomo a ti, Lucía... - Yo , Lucía - siguió ella- , te tomo a ti Daniel...
Puso el anillo en el anular de su novia, pero quedaba tan holgado que , finalmente, se lo dejó en el pulgar de la mano izquierda ( la del corazón) . Ella le entregó una singular pulsera de plata . Su padre la había encargado a unos orfebres según el diseño de las antiguas torques de los galos. Ellos las lucían como muestra de su origen noble, así que mandó grabar, en una placa adosada al aro metálico, "Eugenia"*, el segundo nombre de su hija. Daniel se acercó a un altar lateral dedicado a Teresa de Jesús. Mirando la imagen de la santa, esperó que - si existía- no se enfadase por su hurto, porque extrajo una inmaculada azucena de un jarrón de plata y la depositó en el regazo de Lucía.
La marcha nupcial de Wagner les sacó de su ensimismamiento. Los novios abandonaban ya el templo. Para adelantarse a su séquito, los jóvenes se apresuraron a seguirles. En la puerta, una lluvia de granos de arroz les cubrió. Ajenos a los vítores de los invitados , Lucía y Daniel se besaron largamente. La azucena se escurrió de entre los dedos de ella y cayó al suelo.
De vuelta al presente, Daniel acarició su torques. Ya no brillaba, desgastada por el uso, pero aún era legible el nombre grabado en aquella placa. Lo pronunció en voz alta , preguntándose:
!No hay mas paraisos que los perdidos!.Lo decía Milton
ES un elaborado relato de prosa poética.Leyendolo,parece estar viendo el paisaje de Alenza al atardecer.Por cierto,que buscando en internet,encuentro el pueblecito por zona gallega y no en la Betica.Supongo,que tu sangre andaluza "hace patria chica" y lo situas al Sur.
Me pregunto si será eficaz una muralla ciega defendiendo Alenza.Por lo que respecta a
la existencia de Teresa de Cepeda y Ahumada,existen escritos suyos (Misticos primordialmente) que avalan su nacimiento,vida y muerte.La Iglesia la elevo a los altares.Eso conlleva el que su alma este en los cielos.Como nadie tras morir ha vuelto a "este valle de lagrimas" a relatarnos su experiencias en el Mas Alla...Los que vivimos en el Mas Aca,apenas sabemos de santidad y menos aun,del caso particular de Teresa de Cepeda y Ahumada
Querido Visionario,
Gracias por leer mi texto. Gracias por llamarlo "prosa poética" y gracias igualmente por molestarte en buscar en Internet.
-Gracias por leer mi texto:
He pasado unos días tristes y malos. Tuve un problemilla personal, que se arregló pero que me dejó algo tocada. Soy exigente conmigo misma en lo que concierne a las personas que quiero. Y no soporto ser la causante del daño de nadie.
Ese traspiés me dejó triste y seca. No era capaz de escribir nada.
Para colmo, leía acerca de que los escritores deben estar "vividos" y tener algún vicio. Yo no soy una ingenua ( creo) y tengo ya unos añitos pero viciosa..., eso no lo he sido nunca. Mi naturaleza es así, ¡qué le vamos a hacer!
Alimento mis textos de lo que soy y de lo que he vivido y tal vez por eso me salen cándidos, románticos e idealistas. Pero no creo que eso sea nada negativo, así que ¡he vuelto!
-Gracias por llamarlo "prosa poética":
Durante un tiempo he narrado y ya está. He narrado, a secas, porque me apetecía y porque ´me temo mucho cuando soy cursi. Hoy necesitaba hablar de cosas bellas y lo he hecho. Te agradezco que lo hayas advertido.
-Gracias por buscar...
Alenza , mi Alenza, no existe en la Bética. Es más, desconocía que existiese una población con ese nombre. Sí, una calle de Madrid. Mas elegí este nombrepor el pintor, amigo de Madrazo( me encanta este retratista decimonónico).
Daniel era descreído. No sólo dudaba de la santidad de Teresa, sino de la propia existencia de ella. Era de los que sospechaban que la llegada del hombre a la luna se rodó en la zona 51. He concebido a un descreído, espero que no a un cínico.
Lucía y Daniel tienen que ver algo con mi vida, pero no "son" mi vida. Por eso me permito licencias literarias. Como lo de muralla ciega. Lo has notado y me alegro. A veces, nos vigila quien no vela por nosotros. Eso quise decir.
Me dijiste una noche "Moi, aussi!". ¿Estás mejor? Yo voy volviendo a la normalidad con ayuda de uno que me quiere muchísimo.
Un fuerte abrazo.
Pablo de Tarso,decia que "la vida es una cadena de separaciones".Que el relato sea
experiencia propia o ajena ...!Da igual!
Lo importante es la sensibilidad que refleja, y el ser punto de referencia literaria para los foreros que te leemos.
Cada autor,deja jirones de su vida en lo que escribe.Aqui,has plasmado una tristeza
que bien pudiera ser similar a la de Ruben Dario:Un dia estaba yo triste....
El motivo de tu estado anímico,guardelo Consus,el dios de los secretos de la Antigua Roma.!Nadie debe conocerlo!.Como bien decía Ciceron:"El que confía sus secretos a otro hombre,queda esclavo de el".
Caminante,no hay camino...
!Arriba los corazones!
Hola Francesca. Un gusto volver a leerte. El tuyo es un relato hecho y derecho. Yo no lo incluíría en lo que se denomina (con cierta vaguedad) prosa poética. No le encuentro lirismo, ni tampoco una transmisión, digamos, integral de sentimientos. Estás narrando hechos, que es lo que se hace en cualquier texto "normal". Estás contando, no estás cantando. En fin, que me estoy adentrando peligrosamente en el terreno de la filología y no sé si estoy autorizado para hacerlo.
Me ha gustado el cuento en general. Creo que está particularmente bello en la descripción de la boda. te pones a contar lo que sucede con una delicadez extrema, me gustó mucho.
Espero que hayas superado tus cuestiones personales. Somos seres humanos, es imposible sustraernos de las cosas que nos pasan y mucho menos en estas cuestiones literarias.
Y con respecto a los desordenes y a los vicios de muchos escritores. Es cierto. ha habido muchos de ellos alcohólicos o consumidores de sustancias. Pero también existieron muchos que jamás tomaron una copa.
En mi caso personal, suelo beber algo de vino al escribir. Sin embargo, por un problema puntual de enfermedad, ultimamente dejé de hacerlo y sin embargo continué escribiendo mis cosas con la misma mediocridad de siempre.
¡El alcohol no influyó ni para una cosa no para la otra!
te mando un saludo. He vuelto al foro y trataré de frecuentarlo porque siento que tiene un importante nivel literario.
No, no necesitas alcohol, sin él escribes muy bien.
Yo no puedo beber y ,cuando podía, nunca lo hice más allá de alguna copa de cava o de champagne. En mi familia hay personas que se dedican al mundo del buen vino y , a veces, me veo obligada a llevar en un evento social una copa en la mano, la última un Perrier- jouet que me gustó mucho.
Me emociona que tú valores mi texto con lo bien que escribes. Yo lo hice ayer llena de emoción. Por eso, cuando dices lo de "delicadeza extrema" me he sentido muy agradecida.
Al leer Alenza me ha venido a las mientes (que diría Unamuno) el libro Por Tierras de Portugal y de España con esos paisajes y descripciones de iglesias, ermitas y la verdura del campo (estoy hablando de nuevo de Unamuno:D ). Me gusta que te pongas en plan más estático, de descripción de la belleza...aunque ya sabes que siempre echaré de menos el picante...:rolleyes::rolleyes2:
Pablo de Tarso,decia que "la vida es una cadena de separaciones".Que el relato sea
experiencia propia o ajena ...!Da igual!
Lo importante es la sensibilidad que refleja, y el ser punto de referencia literaria para los foreros que te leemos.
Cada autor,deja jirones de su vida en lo que escribe.Aqui,has plasmado una tristeza
que bien pudiera ser similar a la de Ruben Dario:Un dia estaba yo triste....
El motivo de tu estado anímico,guardelo Consus,el dios de los secretos de la Antigua Roma.!Nadie debe conocerlo!.Como bien decía Ciceron:"El que confía sus secretos a otro hombre,queda esclavo de el".
Caminante,no hay camino...
!Arriba los corazones!
Buen consejo, mi Quirón forero! Me gusta verte por aquí.
A ver si me pongo al día con este relato...me da pereza cuando son largos...pero veo tantos comentarios elogiosos que seguramente valdrá la pena tomarse un rato para leer. Con tiempo y calma, desde que pueda. :rolleyes2:
A ver si me pongo al día con este relato...me da pereza cuando son largos...pero veo tantos comentarios elogiosos que seguramente valdrá la pena tomarse un rato para leer. Con tiempo y calma, desde que pueda. :rolleyes2:
Suina, My Way no es un relato largo. No sé si te doy una buena noticia. Es un cajón de sastre ( o cajón "desastre") en el que voy acumulando mis relatos. De aquí, llegaste a conocer "Juanillo , el loco" y "Manoli, la catufa".
Tengo una segunda línea , "My way", sólo lectura en el que los voy copiando sin comentarios. Me pongo al día para que los veas todos seguidos. Son breves.
Casi que no doy con la palabrita, primero me leí todos los comentarios a ver si valía la pena llegar al escrito, jajaja. mentiras llegue lo leí y te la cambie:)
Desenfadado relato, sin duda, contado de tú a tú, muy cercano y mundano. Avanza con descaro y brío y eso es de agradecer. Me agobia un poco, y yo mismo caigo en ese error, cuando la lectura se estancan en datos irrelevantes que apelmazan la historia con palabras y referencias innecesarias. Saludos
Voy leyendo lo que escribes, pero sigo sin saber dónde comentar, pues entiendo que en el otro hilo es solo para que lo lea. ¿Y luego? ¿Tengo que volver aquí y comentar?
Desenfadado relato, sin duda, contado de tú a tú, muy cercano y mundano. Avanza con descaro y brío y eso es de agradecer. Me agobia un poco, y yo mismo caigo en ese error, cuando la lectura se estancan en datos irrelevantes que apelmazan la historia con palabras y referencias innecesarias. Saludos
Hola Bladerunner,
¿ a qué relato te refieres?
My way contiene - si no me equivoco- once relatos. Están entreverados de comentarios y en otro hilo "My way, sólo lectura los encontrarás todos.
De tu comentario, infierno que te refieres a Dora Mar, el primero de la colección.
Cuando me aclares este punto - si gustas- hablamos sobre el comentario.
De antemano van las gracias por detenerte en mi cajón de sastre que es "Myway"
Acabo de leer "Lucia" y el "El primo Alberto".
El primer relato me gustó porque escribes muy bien, pero no encontré la gracia y realismo del segundo. Esos episodios sensuales entre primos adolescentes, el descubrimiento de sensaciones nuevas, reprimidas por una inexistente educación, el juego ventajoso del chico aprovechando la inexperiencia de ella...está muy bien descrito, con delicadeza y realismo.
Hace días que tampoco viene a visitarme. Me acostumbré a verle y le hecho de menos, sinceramente.
No hay nada que perdonar, Sinrima.
Esta Tablet me va a quitar del mundo. Evidentemente no es "hecho", sino "echo".
A Sinrima me la bautiza como Sonrisa; a Suina, como a Suena y a Nae, como Nade. Me tiene harta la traidora...
Comentarios
Ella es misteriosa y desaparece de la vida de Alejandro como si nunca hubiese existido. ¿ Será Ella, la diosa blanca recidiva? Chi lo sà!!!
egipcio con ese nombre
Años después, mi hermano me traía "El papus" o "El jueves", pero nunca pudieron igualarse a " La codorniz".
el indicativo de su tendencia política.En sus paginas escribia Haro (seguía un apellido extranjero impronunciable) que pertenecia al PP
No quiero seguir para no robarte espacio y atención a tus maravillosos relatos
!Animo!
Llevo unos días triste y sin inspiración.
Daniel, desde la privilegiada atalaya de Cerrocastillo, contemplaba en silencio cómo anochecía sobre Alenza. Los últimos rayos de sol habían caldeado la piedra del muro en el que apoyaba sus manos. Se dio la vuelta para observar la fortaleza que , en ruinas, se erguía en la cima del altozano. Sus muros llevaban siglos vigilando con ojos ciegos el valle.
Desde su posición, Daniel apenas alcanzaba a ver las agujas de la colegiata edificada en el antiguo patio de armas. La iglesia colegial había sido un semillero de filósofos, místicos y poetas. Suspiró. Muchas veces, Lucía y él soñaron que pertenecían a esa escuela o que, viajando más allá en el tiempo, eran habitantes de Alentia en la Bética romana.
Descendió hasta la población moderna por el dédalo de callejuelas encaladas y pulcras. Muchos vecinos habían sacado sillas de anea para charlar a la fresca. En las calles que conducían a Cerrocastillo, las gentes saludaban aún a los forasteros que se adentraban en sus dominios.
- Con Dios, joven- dijo una anciana mostrando sus huérfanas encías.
- Con Dios, señora- respondió él , sonriendo para sus adentros, porque ya había cumplido más de cuarenta años.
Se encaminó hacia el hotel donde pasaría aquella noche. Era la primera vez que dormía en Alenza desde su juventud estudiantil. Estaba emocionado. La ciudad había crecido en los últimos veinte años, pero muchas de sus calles conservaban el añejo sabor del pueblo que un día fue. Arribó a la plaza en la que estaba su hotel, un palacio del siglo XVII restaurado e inaugurado hacía poco. En lugar de entrar, se sentó en un banco de piedra frente a una hermosa iglesia renacentista. Dos décadas habían transcurrido desde la última vez que entró en ella, con Lucía.
Aquél era un lunes festivo. Aprovecharon la ausencia de clases para pasear sin prisa. Llegaron en su perezoso deambular a aquella plaza. Un grupo heterogéneo y emperifollado se disponía a celebrar una boda. Daniel tomó a Lucía de la mano y se sentaron en los últimos bancos.
La iglesia olía a nardos y a azucenas. El altar mayor brillaba iluminado por cientos de velas y por dos ángeles turiferarios en cuyos incensarios habían colocado sendas bombillas. Una alfombra, sembrada de pétalos de rosa, sería el camino marcado para los novios hasta el ara matrimonial. Un organista invisible acalló las conversaciones con los primeros acordes de la marcha nupcial, poniendo en pie a los invitados.
- Ésta es la marcha nupcial de Mendelsshon- Bartoldy, nacido en 1809. Es una pieza perteneciente a su "Sueño de una noche de verano", basado en...
Daniel silenció a Lucía con un beso.
Durante toda la ceremonia se miraron con las manos enlazadas, siguiendo atentamente las fórmulas del sagrado ritual. Llegó, por fin, el momento crucial:
- Yo Daniel - superpuso él su voz a la del novio- te tomo a ti, Lucía...
- Yo , Lucía - siguió ella- , te tomo a ti Daniel...
Puso el anillo en el anular de su novia, pero quedaba tan holgado que , finalmente, se lo dejó en el pulgar de la mano izquierda ( la del corazón) . Ella le entregó una singular pulsera de plata . Su padre la había encargado a unos orfebres según el diseño de las antiguas torques de los galos. Ellos las lucían como muestra de su origen noble, así que mandó grabar, en una placa adosada al aro metálico, "Eugenia"*, el segundo nombre de su hija.
Daniel se acercó a un altar lateral dedicado a Teresa de Jesús. Mirando la imagen de la santa, esperó que - si existía- no se enfadase por su hurto, porque extrajo una inmaculada azucena de un jarrón de plata y la depositó en el regazo de Lucía.
La marcha nupcial de Wagner les sacó de su ensimismamiento. Los novios abandonaban ya el templo. Para adelantarse a su séquito, los jóvenes se apresuraron a seguirles. En la puerta, una lluvia de granos de arroz les cubrió. Ajenos a los vítores de los invitados , Lucía y Daniel se besaron largamente.
La azucena se escurrió de entre los dedos de ella y cayó al suelo.
De vuelta al presente, Daniel acarició su torques. Ya no brillaba, desgastada por el uso, pero aún era legible el nombre grabado en aquella placa. Lo pronunció en voz alta , preguntándose:
- ¿Dónde estarás ahora?
* Eugenia: bien nacida, de noble cuna.
ES un elaborado relato de prosa poética.Leyendolo,parece estar viendo el paisaje de Alenza al atardecer.Por cierto,que buscando en internet,encuentro el pueblecito por zona gallega y no en la Betica.Supongo,que tu sangre andaluza "hace patria chica" y lo situas al Sur.
Me pregunto si será eficaz una muralla ciega defendiendo Alenza.Por lo que respecta a
la existencia de Teresa de Cepeda y Ahumada,existen escritos suyos (Misticos primordialmente) que avalan su nacimiento,vida y muerte.La Iglesia la elevo a los altares.Eso conlleva el que su alma este en los cielos.Como nadie tras morir ha vuelto a "este valle de lagrimas" a relatarnos su experiencias en el Mas Alla...Los que vivimos en el Mas Aca,apenas sabemos de santidad y menos aun,del caso particular de Teresa de Cepeda y Ahumada
Gracias por leer mi texto. Gracias por llamarlo "prosa poética" y gracias igualmente por molestarte en buscar en Internet.
-Gracias por leer mi texto:
He pasado unos días tristes y malos. Tuve un problemilla personal, que se arregló pero que me dejó algo tocada. Soy exigente conmigo misma en lo que concierne a las personas que quiero. Y no soporto ser la causante del daño de nadie.
Ese traspiés me dejó triste y seca. No era capaz de escribir nada.
Para colmo, leía acerca de que los escritores deben estar "vividos" y tener algún vicio. Yo no soy una ingenua ( creo) y tengo ya unos añitos pero viciosa..., eso no lo he sido nunca. Mi naturaleza es así, ¡qué le vamos a hacer!
Alimento mis textos de lo que soy y de lo que he vivido y tal vez por eso me salen cándidos, románticos e idealistas. Pero no creo que eso sea nada negativo, así que ¡he vuelto!
-Gracias por llamarlo "prosa poética":
Durante un tiempo he narrado y ya está. He narrado, a secas, porque me apetecía y porque ´me temo mucho cuando soy cursi. Hoy necesitaba hablar de cosas bellas y lo he hecho. Te agradezco que lo hayas advertido.
-Gracias por buscar...
Alenza , mi Alenza, no existe en la Bética. Es más, desconocía que existiese una población con ese nombre. Sí, una calle de Madrid. Mas elegí este nombrepor el pintor, amigo de Madrazo( me encanta este retratista decimonónico).
Daniel era descreído. No sólo dudaba de la santidad de Teresa, sino de la propia existencia de ella. Era de los que sospechaban que la llegada del hombre a la luna se rodó en la zona 51. He concebido a un descreído, espero que no a un cínico.
Lucía y Daniel tienen que ver algo con mi vida, pero no "son" mi vida. Por eso me permito licencias literarias. Como lo de muralla ciega. Lo has notado y me alegro. A veces, nos vigila quien no vela por nosotros. Eso quise decir.
Me dijiste una noche "Moi, aussi!". ¿Estás mejor? Yo voy volviendo a la normalidad con ayuda de uno que me quiere muchísimo.
Un fuerte abrazo.
experiencia propia o ajena ...!Da igual!
Lo importante es la sensibilidad que refleja, y el ser punto de referencia literaria para los foreros que te leemos.
Cada autor,deja jirones de su vida en lo que escribe.Aqui,has plasmado una tristeza
que bien pudiera ser similar a la de Ruben Dario:Un dia estaba yo triste....
El motivo de tu estado anímico,guardelo Consus,el dios de los secretos de la Antigua Roma.!Nadie debe conocerlo!.Como bien decía Ciceron:"El que confía sus secretos a otro hombre,queda esclavo de el".
Caminante,no hay camino...
!Arriba los corazones!
Me ha gustado el cuento en general. Creo que está particularmente bello en la descripción de la boda. te pones a contar lo que sucede con una delicadez extrema, me gustó mucho.
Espero que hayas superado tus cuestiones personales. Somos seres humanos, es imposible sustraernos de las cosas que nos pasan y mucho menos en estas cuestiones literarias.
Y con respecto a los desordenes y a los vicios de muchos escritores. Es cierto. ha habido muchos de ellos alcohólicos o consumidores de sustancias. Pero también existieron muchos que jamás tomaron una copa.
En mi caso personal, suelo beber algo de vino al escribir. Sin embargo, por un problema puntual de enfermedad, ultimamente dejé de hacerlo y sin embargo continué escribiendo mis cosas con la misma mediocridad de siempre.
¡El alcohol no influyó ni para una cosa no para la otra!
te mando un saludo. He vuelto al foro y trataré de frecuentarlo porque siento que tiene un importante nivel literario.
Yo no puedo beber y ,cuando podía, nunca lo hice más allá de alguna copa de cava o de champagne. En mi familia hay personas que se dedican al mundo del buen vino y , a veces, me veo obligada a llevar en un evento social una copa en la mano, la última un Perrier- jouet que me gustó mucho.
Me emociona que tú valores mi texto con lo bien que escribes. Yo lo hice ayer llena de emoción. Por eso, cuando dices lo de "delicadeza extrema" me he sentido muy agradecida.
Saludos afectuosos.
Ya cargaré pilas y me pondré picante.
Suina, My Way no es un relato largo. No sé si te doy una buena noticia. Es un cajón de sastre ( o cajón "desastre") en el que voy acumulando mis relatos. De aquí, llegaste a conocer "Juanillo , el loco" y "Manoli, la catufa".
Tengo una segunda línea , "My way", sólo lectura en el que los voy copiando sin comentarios. Me pongo al día para que los veas todos seguidos. Son breves.
Gracias por acercarte por aquí.
Desenfadado relato, sin duda, contado de tú a tú, muy cercano y mundano. Avanza con descaro y brío y eso es de agradecer. Me agobia un poco, y yo mismo caigo en ese error, cuando la lectura se estancan en datos irrelevantes que apelmazan la historia con palabras y referencias innecesarias. Saludos
Perdona, Francesca, pero quiero saludar a Barricada que hace mucho lo perdí de vista o fue él quien nos perdió.
Me alegro de encontrarte. No vuelvas a escaparte.
Un abrazo.
Hola Bladerunner,
¿ a qué relato te refieres?
My way contiene - si no me equivoco- once relatos. Están entreverados de comentarios y en otro hilo "My way, sólo lectura los encontrarás todos.
De tu comentario, infierno que te refieres a Dora Mar, el primero de la colección.
Cuando me aclares este punto - si gustas- hablamos sobre el comentario.
De antemano van las gracias por detenerte en mi cajón de sastre que es "Myway"
Hace días que tampoco viene a visitarme. Me acostumbré a verle y le hecho de menos, sinceramente.
No hay nada que perdonar, Sinrima.
El primer relato me gustó porque escribes muy bien, pero no encontré la gracia y realismo del segundo. Esos episodios sensuales entre primos adolescentes, el descubrimiento de sensaciones nuevas, reprimidas por una inexistente educación, el juego ventajoso del chico aprovechando la inexperiencia de ella...está muy bien descrito, con delicadeza y realismo.
Otro día leeré los siguientes.
Saludos.
Esta Tablet me va a quitar del mundo. Evidentemente no es "hecho", sino "echo".
A Sinrima me la bautiza como Sonrisa; a Suina, como a Suena y a Nae, como Nade. Me tiene harta la traidora...