En los vastos confines de un tablero
cargados de energía potencial en blanco y negro,
se enfrentan dos ejércitos sin rencores ni prejuicios,
con el febril deseo de instaurar una sentencia.
El destino prefija ese combate
nutrido de intuiciones y recuerdos borrosos;
las manos que se encargan de plasmar el movimiento
son súbditas del tiempo y el sentido.
Encanto intemporal con veste arcaico,
no es encerrar al rey rival el único objetivo,
sino olvidar por un instante aquellos límites
que dejan a la zaga del misterio.
Cada pieza procura construir el sendero
tejidos por diversos niveles de infinito;
nunca muere el sabor de esa contienda ansiada,
pues la memoria pone siempre en jaque.
(Septiembre,2014)
Comentarios
Y combinarlo con poesía también es tentador.
Original tema, Paraclixis y, como de costumbre, muestras gran desenvoltura en el lenguaje.
Saludos.
El título hace referencia lisa y llanamente a ese juego y, como bien has apreciado, tiene una carga simbólica, sí es como jugar uno mismo contra sus recuerdos, fantasmas de un pasado; en definitiva, eso que pasó que nos identifica y, por otra parte, queremos eludir. Bloques de pasado aceptados; otros rechazados.
(Desde luego, para nosotros, la palabra es un canal fundamental para expresar sentimientos, aparte de todo).
Me ha encantado esta partida de ajedrez y tu manera de hacer poesía.
He de decir que he leído otros textos tuyos, y no he hecho comentarios aún; también noto en ti algo muy personal; lo que tuve oportunidad de visitar es como que crece en espirales de melancolía e imprime cadencias versales finales que otorgan un ritmo particular (dentro del llamado verso libre, libre de medidas y rimas).
Un abrazo.