Sé que no soy un buen escritor (la modestia y la inmodestia se encuentran de vacaciones permanentes), pero pocos me ganan a prolífico en la escritura, quizás cosas de la edad, de la odiosa jubilación, de mucho tiempo libre...
Solo llevo escritas diez líneas y puedo ver lo
difícil que resulta hablar de uno mismo. El hombre adopta ante sus avatares una de estas dos actitudes: o aligera el fardo de sus culpas, pasando
a pies puntillas, cándidamente, sobre sus peripecias, con cierto
determinismo cómico, o se vuelca en sus errores con torpe complacencia, y en
una y en otra, disfrazado cordero, o haciendo trofeo de sus miserias, parece llevar oculto, bajo el faldellín de su conciencia, como denominador común, el anatema bíblico Vanitas Vanitatis. Siempre he sido
sincero, aunque la sinceridad solo me ha granjeado fama de bruto; lo que en
realidad soy: un hombre con cierta cultura, pero que prescinde de toda
influencia libresca cuando rebosa en él o cuando acude al fondo primitivo de los sentimientos. Además de eso, me han acusado de impúdico. Y con razón. No comulgo
con los prejuicios con que se disfraza la sociedad. Los detesto. En ellos
naufraga todo impulso noble y se empequeñece, quiebra y afemina todo gesto
viril. Siempre me muestro desnudo, y, por eso, vulnerable, a merced del primer
mercachifle de la cortesía y las buenas formas que se presente.
Si juntases todos tus escritos, harías una enciclopedia titulada "como llegar a jubilado y no morir de aburrimiento" Escribes mucho, sí, y escribes bien, y das buenos consejos de escritura.
Si juntases todos tus escritos, harías una enciclopedia titulada "como llegar a jubilado y no morir de aburrimiento" Escribes mucho, sí, y escribes bien, y das buenos consejos de escritura.
Me quedo con la copla de ese título. Es bueno. Quizá te lo robe para algún compendio de escritos míos en mi archivo
No hace falta que robes el título porque te lo regalo. Por suerte, hoy en día, en España, ser jubilado no es quedarse en casa viendo el tiempo pasar. Tu mente es una fábrica de creatividad, Antonio, y me motivas para seguir adelante.
No hace falta que robes el título porque te lo regalo. Por suerte, hoy en día, en España, ser jubilado no es quedarse en casa viendo el tiempo pasar. Tu mente es una fábrica de creatividad, Antonio, y me motivas para seguir adelante.
Gracias por tu gentileza, Isabel. En realidad, soy un vejete, eso es obvio, pero no inútil aún. Este ánimo que muestro y demuestro a diario en este foro, es el mismo que practico con mis hijos y mis nietos, además de con toda la gente que me rodea o se relaciona de alguna manera conmigo. Soy positivo y optimista por naturaleza. Sin querer caer en el tópico de que la vida son tres días y bla, bla, las personas de mi edad, casi sin querer caemos. Es frecuente escuchar de la gente mayor que parece que los años vienen de 200 días para nosotros, por lo vertiginosos que pasan. Ya llegarás a mi edad y lo podrás comprobar por ti misma.
Ya a mi edad (que no importa cuál es, jejeje), el tiempo pasa tan rápido que yo creo que se "come" días e incluso meses. Es un tema en el que intento no pensar porque me deprime bastante, la verdad. Prefiero aprovechar el tiempo que tengo ahora mismo, hoy, esta semana, en lugar de quejarme.
Ya a mi edad (que no importa cuál es, jejeje), el tiempo pasa tan rápido que yo creo que se "come" días e incluso meses. Es un tema en el que intento no pensar porque me deprime bastante, la verdad. Prefiero aprovechar el tiempo que tengo ahora mismo, hoy, esta semana, en lugar de quejarme.
Ahora viene a cuento esto que inserté en el hilo "Reflexiones a bote pronto"
No deberíamos obcecarnos con lo que nos vaya a deparar el destino. Lo que único que vale es el día a día. Puede que Dios o la Naturaleza nos conceda más inviernos, o puede que este que azota el mar contra las rocas del acantilado sea el último, pero mientras sigan golpeando las olas, desechemos pensar en la vida que aún nos queda. Si perdemos ese tren que se nos presenta, el tiempo se nos escapa. Aprovechemos el hoy y no nos refugiemos en la incertidumbre del mañana.
Antonio Gala: "Padezco un cáncer de difícil extirpación"
El novelista se está sometiendo a un tratamiento de quimioterapia. La evolución de su enfermedad le impide ser operado. Gala asegura, con característico humor, que está en buenas manos, "lo suficiente para no querer pasar a las Mejores".
Su prolífica obra en ensayo, poesía, teatro y novela, además de su labor como guionista y columnista, conforman una trayectoria única, siempre salpicada por su marcado sentido del humor y de la belleza.
A la Fundación Antonio Gala de Jóvenes creadores que instauró en un antiguo convento, en pleno casco histórico de Córdoba, no han dejado de llegar felicitaciones por todas las vías. Así lo ha confirmado su sobrino y director de una institución que Gala quiere dejar como legado. "La verdad es que ha sido sorprendente. Hemos recibido un aluvión de llamadas, de cartas, de correos, regalos y ramos de flores", ha explicado.
El director de la fundación ha dicho que Gala está "bien", pero que es "completamente ajeno" al homenaje que esta tarde, a las 20:00 horas, van a dedicarle en la sede de la fundación con la participación de 35 personas previa invitación. Aunque podrá seguirse por su canal Youtube. De hecho, desde hace algo más de un año y medio no participa en ningún acto público por consejo médico.
Yo, Antonio Chávez López, no soy dado a esos voluntarios amarres de tener ídolos o ser fan de nadie, por famoso que sea; pero, como todo amarre, al igual que las reglas, tiene su excepción, declaro abiertamente que mi ídolo es Don Antonio Gala Velasco, al cual tengo el grandísimo y privilegiado honor de conocer en persona y de haber conversado con él en muchas ocasiones.
Aún eres mío, porque no te tuve. Cuánto tardan, sin ti, las olas en pasar…
Cuando el amor comienza, hay un momento en que Dios se sorprende de haber urdido algo tan hermoso. Entonces, se inaugura -entre el fulgor y el júbilo- el mundo nuevamente, y pedir lo imposible no es pedir demasiado.
Fue a la vera del mar, a medianoche. Supe que estaba Dios, y que la arena y tú y el mar y yo y la luna éramos Dios. Y lo adoré.
Bagdad
Tenía tanta necesidad de que me amaras, que nada más llegar te declaré mi amor. Te quité luces, puentes y autopistas, ropas artificiales. Y te dejé desnuda, inexistente casi, bajo la luna y mía. A las princesas sumerias, cuando fueron quemadas con joyas rutilantes, les brillaban aún sus dientes jóvenes; se quebraron sus cráneos antes que sus collares; se fundieron sus ojos antes que sus preseas…. Bajo la luna aún brillaban sus dientes, mientras te poseí desnuda y mía.
Alargaba la mano y te tocaba
Alargaba la mano y te tocaba. Te tocaba: rozaba tu frontera, el suave sitio donde tú terminas, sólo míos el aire y mi ternura. Tú moras en lugares indecibles, indescifrable mar, lejana luz que no puede apresarse. Te me escapabas, de cristal y aroma, por el aire, que entraba y que salía, dueño de ti por dentro. Y yo quedaba fuera, en el dintel de siempre, prisionero de la celda exterior.
La libertad hubiera sido herir tu pensamiento, trasponer el umbral de tu mirada, ser tú, ser tú de otra manera. Abrirte, como una flor, la infancia , y aspirar su esencia y devorarla. Hacer comunes humo y piedra. Revocar el mandato de ser. Entrar. Entrarnos uno en el otro. Trasponer los últimos límites. Reunirnos…..
Alargaba la mano y te tocaba. Tú mirabas la luz y la gavilla. Eras luz y gavilla, plenitud en ti misma, rotunda como el mundo. Caricias no valían, ni cuchillos, ni cálidas mareas. Tú, allí, a solas, sonriente, apartada, eterna tú. Y yo, eterno, apartado, sonriente, remitiéndote pactos inservibles, alianzas de cera.
Todo estuvo de nuestra parte, pero cuál era nuestra parte, el punto de coincidencia, el tacto que pudo ser llamado sólo nuestro.
Una voz, en la calle, llama y otra le responde. Dos manos se entrelazan. Uno en otro, los labios se acomodan; los cuerpos se acomodan. Abril, clásico, se abate, emperador de los encuentros. ¿Esto era amor? La soledad no sabe qué responder: persiste, tiembla, anhela destruirse. Impaciente se derrama en las manos ofrecidas. Una voz en la calle….Cuánto olor, cuánto escenario para nada. Miro tus ojos. Yo miro los ojos tuyos; tú, los míos: ¿esto se llama amor?
Permanecemos. Sí, permanecemos no indiferentes, pero diferentes. Somos tú y yo: los dos, desde la orilla de la corriente, solos, desvalidos, la piel alzada como un muro, solos tú y yo, sin fuerza ya, sin esperanza. Idénticos en todo, sólo en amor distintos. La tristeza, sedosa, nos envuelve como una niebla: ése es el lazo único; ésa la patria en que nos encontramos. Por fin te identifico con mis huesos en el candor de la desesperanza. Aquí estamos nosotros: desvaídos los dos, borrados, más difíciles, a punto de no ser….¿Amor es esto? ¿Acaso amor es esta no existencia de tanto ser? ¿Es este desvivirse por vivir? Ya desangrado de mí, ya inmóvil en ti, ya alterado, el recuerdo se reanuda. Se reanuda la inútil existencia…. Y alargaba la mano y te tocaba.
Si ya no vienes, ¿para qué te aguardo?
Si ya no vienes, ¿ para qué te aguardo? Y si te aguardo, di por qué no vienes, verde y lozana zarza que mantienes sin consumirte el fuego donde ardo.
Cuánto tardas, amor, y cuánto tardo en rescindir los extinguidos bienes. Ya quién me salve no lo sé, ni quienes clavan el alma dardo sobre dardo.
A la mañana, que se vuelve oscura, sigue la noche, que se vuelve clara a solas con tu sed, que hiere y cura.
No quisiera pensar si no pensara que, privado que fui de tu hermosura, me olvidara de mí si te olvidara.
Bajo los fuegos de fugaces colores
Bajo los fuegos de fugaces colores que iluminan el aire de la noche, dame tu mano. Mira abrirse las palmeras doradas, rojas, verdes; caen los frutos azules de la altura; rasgan el negro terciopelo las estelas de plata… En tus ojos yo veo el frío ardor, artificial y efímero de los castillos que veloces surgen y veloces se extinguen. Dame tu mano: es todo cuanto tengo en medio de esta falsa riqueza, de esta dádiva que fugazmente se otorga y se consume. Así es todo: organizado y yerto brota el amor, crece, se desparrama, se hunde, vuelve la oscuridad en la que, previsto y bien envuelto, yacía. Nada, nada… Dame tu mano. Entre los irisados estampidos alegres sólo para los alegres, se esfuma el corazón, igual que una girándula demasiado mojada para arder o dar luz. En este tornasolado e intrincado bosque dame tu mano para que no me pierda.
Poeta, dramaturgo, ensayista y novelista, de referencia en la literatura española del Siglo XX. Su obra ha marcado a toda una generación de escritores.
En ese enlace de ahí abajo constan todos los libros que ha escrito Don Antonio Gala, con sus correspondientes sinopsis
Nota: la atribución que se hace en algunas páginas web como poseedor del Premio Nacional de Teatro por Los buenos días perdidos es falsa.
Reconocimientos
En el municipio cordobés de Guadalcázar la Biblioteca Municipal lleva el nombre del escritor, que la inauguró en 2011.17
En el año 2021, se inauguró en Alhaurín el Grande la Casa-Museo de Antonio Gala "La Baltasara", lugar que el autor fijó como su residencia de verano desde los años ochenta y que le sirvió como refugio para escribir gran parte de su obra.
Nota de este autor.
Curiosa e irónicamente, nunca recibió el Premio Cervantes. ¿Qué es lo que abre de par en par los ojos de la envidia?
Desde que Arturo Pérez Reverte es miembro de la RAE (enero 2003), la Real Academia no carbura igual que antes, con carburante de alto octanaje. Por supuesto, me reservo los intríngulis de los que me he podido enterar de gente experta y cualificada en la materia. Ni puedo ni quiero exponerme a algo que me pueda perjudicar. Pero no por eso deja de ser significativo que el eminente escritor Antonio Gala no haya recibido ningún premio Cervantes, concedido, precisamente, por la RAE en colaboración con el Ministerio de Cultura. Es un secreto a voces que Reverte le tiene tirria a Gala, aunque de cara a la galería parezca otra cosa. Y... ¡Calla ya, Antonio!
Comentarios
Marilyn Monroe
Buenos días, Foro
Es verdad. "Más parao que un reloj de a gorda". Pero ya vendrán tiempos mejores
Buenas tardes calurosas desde Rota (Cádiz), Foro
Yo no tengo covid, pero sigo en casa. La fiebre ha bajado, por fin.
No tiene poder ese virus como para derrotar a una escritora famosa
Todo lo que se aparca y no se "desaparca" con frecuencia, se oxida.
Sé que no soy un buen escritor (la modestia y la inmodestia se encuentran de vacaciones permanentes), pero pocos me ganan a prolífico en la escritura, quizás cosas de la edad, de la odiosa jubilación, de mucho tiempo libre...
Solo llevo escritas diez líneas y puedo ver lo difícil que resulta hablar de uno mismo. El hombre adopta ante sus avatares una de estas dos actitudes: o aligera el fardo de sus culpas, pasando a pies puntillas, cándidamente, sobre sus peripecias, con cierto determinismo cómico, o se vuelca en sus errores con torpe complacencia, y en una y en otra, disfrazado cordero, o haciendo trofeo de sus miserias, parece llevar oculto, bajo el faldellín de su conciencia, como denominador común, el anatema bíblico Vanitas Vanitatis. Siempre he sido sincero, aunque la sinceridad solo me ha granjeado fama de bruto; lo que en realidad soy: un hombre con cierta cultura, pero que prescinde de toda influencia libresca cuando rebosa en él o cuando acude al fondo primitivo de los sentimientos. Además de eso, me han acusado de impúdico. Y con razón. No comulgo con los prejuicios con que se disfraza la sociedad. Los detesto. En ellos naufraga todo impulso noble y se empequeñece, quiebra y afemina todo gesto viril. Siempre me muestro desnudo, y, por eso, vulnerable, a merced del primer mercachifle de la cortesía y las buenas formas que se presente.
Me quedo con la copla de ese título. Es bueno. Quizá te lo robe para algún compendio de escritos míos en mi archivo
Gracias por tu gentileza, Isabel. En realidad, soy un vejete, eso es obvio, pero no inútil aún. Este ánimo que muestro y demuestro a diario en este foro, es el mismo que practico con mis hijos y mis nietos, además de con toda la gente que me rodea o se relaciona de alguna manera conmigo. Soy positivo y optimista por naturaleza. Sin querer caer en el tópico de que la vida son tres días y bla, bla, las personas de mi edad, casi sin querer caemos. Es frecuente escuchar de la gente mayor que parece que los años vienen de 200 días para nosotros, por lo vertiginosos que pasan. Ya llegarás a mi edad y lo podrás comprobar por ti misma.
Buenas tardes, Foro
Ahora viene a cuento esto que inserté en el hilo "Reflexiones a bote pronto"
No deberíamos obcecarnos con lo que nos vaya a deparar el destino. Lo que único que vale es el día a día. Puede que Dios o la Naturaleza nos conceda más inviernos, o puede que este que azota el mar contra las rocas del acantilado sea el último, pero mientras sigan golpeando las olas, desechemos pensar en la vida que aún nos queda. Si perdemos ese tren que se nos presenta, el tiempo se nos escapa. Aprovechemos el hoy y no nos refugiemos en la incertidumbre del mañana.
Buenas tardes, Foro
la parca debería darle amnistía
Buenos días, Foro
Antonio Gala: "Padezco un cáncer de difícil extirpación"
El novelista se está sometiendo a un tratamiento de quimioterapia. La evolución de su enfermedad le impide ser operado. Gala asegura, con característico humor, que está en buenas manos, "lo suficiente para no querer pasar a las Mejores".
Su prolífica obra en ensayo, poesía, teatro y novela, además de su labor como guionista y columnista, conforman una trayectoria única, siempre salpicada por su marcado sentido del humor y de la belleza.
A la Fundación Antonio Gala de Jóvenes creadores que instauró en un antiguo convento, en pleno casco histórico de Córdoba, no han dejado de llegar felicitaciones por todas las vías. Así lo ha confirmado su sobrino y director de una institución que Gala quiere dejar como legado. "La verdad es que ha sido sorprendente. Hemos recibido un aluvión de llamadas, de cartas, de correos, regalos y ramos de flores", ha explicado.
El director de la fundación ha dicho que Gala está "bien", pero que es "completamente ajeno" al homenaje que esta tarde, a las 20:00 horas, van a dedicarle en la sede de la fundación con la participación de 35 personas previa invitación. Aunque podrá seguirse por su canal Youtube. De hecho, desde hace algo más de un año y medio no participa en ningún acto público por consejo médico.
Yo, Antonio Chávez López, no soy dado a esos voluntarios amarres de tener ídolos o ser fan de nadie, por famoso que sea; pero, como todo amarre, al igual que las reglas, tiene su excepción, declaro abiertamente que mi ídolo es Don Antonio Gala Velasco, al cual tengo el grandísimo y privilegiado honor de conocer en persona y de haber conversado con él en muchas ocasiones.
5 poemas de Antonio Gala
Aún eres mío, porque no te tuve
Aún eres mío, porque no te tuve.
Cuánto tardan, sin ti,
las olas en pasar…
Cuando el amor comienza, hay un momento
en que Dios se sorprende
de haber urdido algo tan hermoso.
Entonces, se inaugura
-entre el fulgor y el júbilo-
el mundo nuevamente,
y pedir lo imposible
no es pedir demasiado.
Fue a la vera del mar, a medianoche.
Supe que estaba Dios,
y que la arena y tú
y el mar y yo y la luna
éramos Dios. Y lo adoré.
Bagdad
Tenía tanta necesidad de que me amaras,
que nada más llegar te declaré mi amor.
Te quité luces, puentes y autopistas,
ropas artificiales.
Y te dejé desnuda, inexistente casi,
bajo la luna y mía.
A las princesas sumerias,
cuando fueron quemadas con joyas rutilantes,
les brillaban aún sus dientes jóvenes;
se quebraron sus cráneos antes que sus collares;
se fundieron sus ojos antes que sus preseas….
Bajo la luna aún brillaban sus dientes,
mientras te poseí desnuda y mía.
Alargaba la mano y te tocaba
Alargaba la mano y te tocaba.
Te tocaba: rozaba tu frontera,
el suave sitio donde tú terminas,
sólo míos el aire y mi ternura.
Tú moras en lugares indecibles,
indescifrable mar, lejana luz
que no puede apresarse.
Te me escapabas, de cristal y aroma,
por el aire, que entraba y que salía,
dueño de ti por dentro. Y yo quedaba fuera,
en el dintel de siempre, prisionero
de la celda exterior.
La libertad
hubiera sido herir tu pensamiento,
trasponer el umbral de tu mirada,
ser tú, ser tú de otra manera. Abrirte,
como una flor, la infancia , y aspirar
su esencia y devorarla. Hacer
comunes humo y piedra. Revocar
el mandato de ser. Entrar. Entrarnos
uno en el otro. Trasponer los últimos
límites. Reunirnos…..
Alargaba la mano y te tocaba.
Tú mirabas la luz y la gavilla.
Eras luz y gavilla, plenitud
en ti misma, rotunda como el mundo.
Caricias no valían, ni cuchillos,
ni cálidas mareas. Tú, allí, a solas,
sonriente, apartada, eterna tú.
Y yo, eterno, apartado, sonriente,
remitiéndote pactos inservibles,
alianzas de cera.
Todo estuvo de nuestra parte, pero
cuál era nuestra parte, el punto
de coincidencia, el tacto
que pudo ser llamado sólo nuestro.
Una voz, en la calle, llama y otra
le responde. Dos manos se entrelazan.
Uno en otro, los labios se acomodan;
los cuerpos se acomodan. Abril, clásico,
se abate, emperador de los encuentros.
¿Esto era amor? La soledad no sabe
qué responder: persiste, tiembla, anhela
destruirse. Impaciente
se derrama en las manos ofrecidas.
Una voz en la calle….Cuánto olor,
cuánto escenario para nada. Miro
tus ojos. Yo miro los ojos tuyos;
tú, los míos: ¿esto se llama amor?
Permanecemos. Sí, permanecemos
no indiferentes, pero diferentes. Somos
tú y yo: los dos, desde la orilla
de la corriente, solos, desvalidos,
la piel alzada como un muro, solos
tú y yo, sin fuerza ya, sin esperanza.
Idénticos en todo,
sólo en amor distintos.
La tristeza, sedosa, nos envuelve
como una niebla: ése es el lazo único;
ésa la patria en que nos encontramos.
Por fin te identifico con mis huesos
en el candor de la desesperanza.
Aquí estamos nosotros: desvaídos
los dos, borrados, más difíciles,
a punto de no ser….¿Amor es esto?
¿Acaso amor es esta no existencia
de tanto ser? ¿Es este desvivirse
por vivir? Ya desangrado
de mí, ya inmóvil en ti, ya
alterado, el recuerdo se reanuda.
Se reanuda la inútil existencia….
Y alargaba la mano y te tocaba.
Si ya no vienes, ¿para qué te aguardo?
Si ya no vienes, ¿ para qué te aguardo?
Y si te aguardo, di por qué no vienes,
verde y lozana zarza que mantienes
sin consumirte el fuego donde ardo.
Cuánto tardas, amor, y cuánto tardo
en rescindir los extinguidos bienes.
Ya quién me salve no lo sé, ni quienes
clavan el alma dardo sobre dardo.
A la mañana, que se vuelve oscura,
sigue la noche, que se vuelve clara
a solas con tu sed, que hiere y cura.
No quisiera pensar si no pensara
que, privado que fui de tu hermosura,
me olvidara de mí si te olvidara.
Bajo los fuegos de fugaces colores
Bajo los fuegos de fugaces colores
que iluminan el aire de la noche,
dame tu mano.
Mira abrirse las palmeras doradas, rojas, verdes;
caen los frutos azules de la altura;
rasgan el negro terciopelo
las estelas de plata…
En tus ojos yo veo el frío ardor,
artificial y efímero
de los castillos que veloces surgen
y veloces se extinguen.
Dame tu mano: es todo cuanto tengo
en medio de esta falsa
riqueza, de esta dádiva
que fugazmente se otorga y se consume.
Así es todo: organizado y yerto
brota el amor, crece, se desparrama, se hunde,
vuelve la oscuridad
en la que, previsto y bien envuelto, yacía.
Nada, nada…
Dame tu mano. Entre los irisados estampidos
alegres sólo para los alegres,
se esfuma el corazón, igual que una girándula
demasiado mojada para arder o dar luz.
En este tornasolado e intrincado bosque
dame tu mano para que no me pierda.
Poeta, dramaturgo, ensayista y novelista, de referencia en la literatura española del Siglo XX. Su obra ha marcado a toda una generación de escritores.
En ese enlace de ahí abajo constan todos los libros que ha escrito Don Antonio Gala, con sus correspondientes sinopsis
https://www.todostuslibros.com/autor/antonio-gala
Premios conseguidos por Don Antonio Gala Velasco
Premios y galardones
Nota: la atribución que se hace en algunas páginas web como poseedor del Premio Nacional de Teatro por Los buenos días perdidos es falsa.
Reconocimientos
Nota de este autor.
Curiosa e irónicamente, nunca recibió el Premio Cervantes. ¿Qué es lo que abre de par en par los ojos de la envidia?
Desde que Arturo Pérez Reverte es miembro de la RAE (enero 2003), la Real Academia no carbura igual que antes, con carburante de alto octanaje. Por supuesto, me reservo los intríngulis de los que me he podido enterar de gente experta y cualificada en la materia. Ni puedo ni quiero exponerme a algo que me pueda perjudicar. Pero no por eso deja de ser significativo que el eminente escritor Antonio Gala no haya recibido ningún premio Cervantes, concedido, precisamente, por la RAE en colaboración con el Ministerio de Cultura. Es un secreto a voces que Reverte le tiene tirria a Gala, aunque de cara a la galería parezca otra cosa. Y... ¡Calla ya, Antonio!