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Están entre nosotros

PseudonimoPseudonimo Pedro Abad s.XII
editado febrero 2011 en Terror


Están entre nosotros

Cuando Ellen sintió el dolor extremo en uno de sus pies se despertó de súbito y fijó la mirada hacia su pierna, que aunque no se podía ver, no distinguió entre la penumbra nada que le hiciera pensar que allí había algo, junto a la cama. Con una mano encendió la lamparilla de noche y cuando observó que realmente no había nada allá abajo, se sintió profundamente aliviada. No obstante ahora tenia un punzón de dolor en el tobillo. Saco el pie por el borde de la cama y se fijó en algo asombroso. Tenia amoratado esa parte del pie. Como si algo o alguien la hubiera estado agarrando con gran fuerza. En principio se asusto, pero que más podía pensar, Peter a su lado seguía durmiendo y lo que era peor, roncando como una bestia. No tuvo mas que esperar un poco de tiempo para entrar en la recta del sueño de nuevo y apagar la lamparilla de noche y volverse a dormir. Esta vez sin contratiempos.

2


A la mañana siguiente, el morado se notaba menos y ya no dolía tanto, por lo que pasó casi desapercibido para Ellen y no le contó nada a Peter. El cual se levantó como de costumbre para ir directo a la ducha antes del desayuno.

- ¿Qué tal has dormido cariño?.- Le interrogó Peter besándola después.
- Bien!.- Dijo ella. Ya no se acordaba del dolor en el tobillo.
- Pues ya tenemos un día mas!
- Y que lo digas, como pasan los días...
- ¿Qué día es hoy? ¿Miércoles?
- Jueevesss.- Sonrió ella.- Que bien vives. – se alejo de él hacia la cafetera y agregó.- Se nota que te va bien el trabajo.
- Pues sí! No me puedo quejar nada.- Le respondió él tomando asiento en la mesa.

El caso es que un día mas de rutina desayunaron juntos y Peter se marcho al trabajo, mientras Ellen se quedaría en casa y haría las labores de ama de casa. Y casi cabreada le esperaría hasta bien pasada la noche a que regresara del trabajo. Por desgracia, no tenían hijos, un intento de la técnica de fertilización in Vitro “ uno de los tantos intentos “ la dejó KO para siempre. Prueba no superada.


3


Tras pasar la mayor parte del día sola, Ellen decidió que era hora de ver algo de televisión. Así que se tumbó literalmente en el sofá y encendió el receptor de DishNet para empezar ha hacer el deporte del dedo pulgar, el zapping. Tenían una inhalación compuesta por una parábola con un LNB “ cabeza receptora “ de dos bajantes. De este modo disponían de un receptor Dishnet en la habitación y otro en el salón. Dishnet es una plataforma de pago por Satélite con buena acogida en los EE.UU. Sobre todo si no te llega la televisión por cable. Estuvo viendo televisión una hora y media mas o menos hasta que llego Peter a casa y como de costumbre, Ellen le preguntaría ¿Qué quieres de cenar hoy?. Un día sin más. Un día monótono como los demás y esa noche pasó algo extraño otra vez. Aparte de hacer el amor, cosa rara últimamente.
4

De nuevo el dolor punzante en el tobillo, esta vez en la otra pierna y cuando quiso encender la lamparilla de la mesilla ésta no alcanzaba, debido que su cuerpo estaba entre el suelo y la cama. Sencillamente había sido arrastrada por debajo las sabanas. Se irguió en la cama y toda llena de sudor alcanzó la lamparilla de noche y la encendió. Allí no había nada, salvo Peter roncando echado al otro lado de la cama. Se miró los dos tobillos. Tenía un moratón en cada uno de ellos, pero esta vez se marcaban, en uno de ellos, lo que serian dos dedos marcados. Miro en derredor de la habitación con la mirada casi perdida por el miedo, y no vio nada. Despertar a Peter seria una idiotez, debido a su pesado sueño y pasotismo en medidas de emergencias por la noche. De modo que siguió aferrada a su ataque de ansiedad intentando apaciguar el miedo.
Y entonces se percató de algo. El televisor de plasma estaba encendido, con la pantalla oscura, negra, con un mensaje de “NO SIGNAL “ en el centro del mismo.
5

Al día siguiente Ellen entre sollozos le explicó a su marido lo que le estaba ocurriendo por las noches de un tiempo para acá y le enseñó los tobillos, pero Peter no era demasiado creíble, a decir verdad no creía en ciertas cosas y se inclinó mas hacia un accidente casero.

- Oh! Ellen te has hecho unos esguinces. ¿Te llevo al medico?
- No!.- Ella se apartó de él bruscamente aleteando las manos.
- Vamos cariño, no pensaras de verdad que me crea todo eso...
- Da igual! Puedes irte al trabajo. No pasa nada.


Y se fue sin más. La cosa no prometía en el matrimonio.
6


Dejaron de hablarse durante unos días y afortunadamente a Ellen no le sucedió nada parecido durante ese tiempo. Salvo que cada vez que se despertaba veía la televisión de plasma encendida por la mañana. Las dos, la de la habitación y la del salón. Con el mensaje de “ No hay señal “ en el centro. Como no se hablaba con su marido no le quiso decir nada, de modo que el tiempo pasó y hasta eso se volvió trivial para ella.

Los descodificadores eran de avanzada tecnología “ que también amanecían encendidos “ y a veces se actualizan solos para cambios de canales o reorganización del servicio EPG del sistema entre otras cosas. Y quizás eso hacia que los televisores se encendieran porque cuando apagaba y encendía de nuevo observó como todo iba correcto y había imagen. Cosas de la tecnología moderna pensó sin darle mas importancia que la del gasto de luz.

Pero una noche sucedió algo estremecedor, horrible.

By Pseudonimo 2011:cool:
Continuará...

Comentarios

  • PseudonimoPseudonimo Pedro Abad s.XII
    editado febrero 2011
    7


    Esa noche Ellen se quedó despierta, a decir verdad cuando su marido Peter echo a roncar, ella se vistió de nuevo. Y cuando estuvo contemplando el televisor de plasma sentada en la cama, vio de repente como ésta se encendida, mismo mensaje de siempre. Hacia días que no sucedía nada pero ella tenia una premonición esa noche, una sensación de deja vú. Tenia que pasar algo especialmente extraño esta vez. Su corazón le pedía a gritos que se marchara de allí y avisara a Peter. Pero no lo hizo, por que su cerebro ordenaba curiosidad “ quiero ver que pasa “ y además Peter la trataría de loca.

    De pronto unos rayos brillantes saltaron de la pantalla del televisor. Unos rayos que cobraban forma como de brazos, con garras como espátulas. Eran transparentes, pero eran inmensamente grandes. Ella en silencio siguió observando lo que sucedía. Ahora asomaba una cabeza hinchada, sin rasgos, sin ojos, ni boca, pero sí las protuberancias de estos tras la transparente hirsuta piel de aquello, si es que se le podía definir así. Avanzó a través de la pantalla del televisor sin que esta se moviera. Era como un cuerpo inerte. Sin peso. Y Ellen estaba empezando a tener un ataque de pánico. Pero se quedo allí sentada en la cama, en un infinito extremo de ella. Detrás del primer ser salió otro. Movían la cabeza de un lado para otro y parecían oler la habitación como si estos no vieran realmente. Uno de ellos metió ambos brazos largos y poderosos bajo las sabanas esta vez hacia Peter. Agarró fuertemente los tobillos de este y tiró hacia sí con fuerza. Peter no se despertó esta vez, pero cuando el otro cuerpo inerte le ayudó entonces Peter abrió los ojos furtivamente y miro hacia sus pies y observó horrorizado el aspecto de aquellos seres inanimados sin expresión y que se habían colado por la parabólica, desde el descodificador hacia el televisor. Arrastraron a Peter hasta el televisor hasta difuminarse en él. Peter no exclamó ni gritó, a decir verdad, no le dio tiempo. Ellen horrorizada y sin hacer ruido, vio como el cuerpo de su marido desapareció no sin antes convertirse en un cuerpo transparente, azulado al mismo tiempo, donde se podía ver el interior del cuerpo humano. Sencillamente se lo llevaron. Todo sucedió tan rápido y sencillo, que parecía un sueño.

    Pero no fue un sueño. Ellen se las apañó para encender la lamparilla de mesa y vio en el televisor el mensaje de No hay señal, de nuevo. Como si nada hubiera pasado. Se lo llevaron a él y no a ella.

    Los extraterrestres están entre nosotros.

    By Pseudonimo 2011:cool:
  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado febrero 2011
    que susto, chévere el cuento, pero si hace que se sienta todo lo que describes, o sea que eres buen narrador, o yo muy perceptiva, me gustó.
  • PseudonimoPseudonimo Pedro Abad s.XII
    editado febrero 2011
    Gracias por la critica, eso me anima mas....:eek:
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