-Tarde, pero deseo compartirles esto-
No era precisamente la mejor manera de despertar.
Con los gritos de su hermano con el que compartía cuarto, gritando y alegando que le bajaran el volumen a esa endemoniada radio con las noticias del pueblo.
Pero si, estaba de acuerdo con eso, ¿Quién quiere despertar del sueño con el locutor diciendo que alguien mas se gano la lotería, o que en la semana hubo unos asaltos y accidentes?
La respuesta: su madre
Solo a ella se le ocurría colocar la radio con esas cosas a las 6 de la mañana un sábado de vacaciones invernales. Vaya familia de subnormales donde había nacido.
Con los parpados secos, pegándoseles a los globos oculares intentó despabilarse, obteniendo una mas fuerte irritación cuando al dolor del los ojos era mas intenso y los gritos de su hermano mas fuertes.
-cállate…- susurro intentando evitar el dolor de cabeza que ese despertar conllevaría, aunque claro esta. Como es bien sabido, cuando uno dice “cállate” parece en realidad decir “habla mas fuerte”
Saliendo de la cama cansado, arrastro los pies lentamente a la puerta, por la cual salio como fiera su hermano mientras gritaba vulgaridades contra su “querida y adorada” madre.
Hacia frió, ruido, sueño, cansancio; pero ahí estaba como buen masoquista entrando a la cocina para preguntar si su madre necesitaba ayuda con la cena.
-no, mejor lava los platos que voy ensuciando- dijo ella, señalando la pila de ollas y trastes que inútilmente se ensuciaban. Rodando los ojos se acerco con fastidio al fregadero para comenzar la tarea. El agua del grifo parecían agujas que se le clavaban sin compasión (aunque eso ayudo a cierta forma a despabilarse) así que como su hermano, maldijo en su cabeza a la mujer, la cual ya terminaba de colar la sopa (ensuciando un colador grande, y otras dos ollas en el proceso)
Vaya Navidad.
Navidad.
A todo esto, ¿Qué era Navidad?
Según escuchó una vez a sus amigos decir: “la Navidad no puede ser solo un día mas”
Pero en esos momentos era uno de esos días en los que deseas estar en verano y en la escuela, ya que hacia un frió de los mil diablos (irónicamente) y el hecho de estar de esclavo en la cocina fregando ollas grasientas las cuales te hacían mas miserable la mañana de noche buena (nuevamente la ironía) le hacia pensar como respuesta a lo de la navidad como:
“Día de melancolía, donde recuerdas los momentos calidos y de tranquilidad cuando tu única procuración es: en cual posición te acomodas mejor en la banca
No te complicas, no te preocupas; porque eres inmune a los problemas debido a que aun eres niño, eres joven; y los demás te cuidan. ”
Maldiciendo a los actos de la mujer la cual ponía otras tres ollas en el fregadero (¿de donde saco tanto sartén?), cerro el grifo y sacudiendo sus manos para quitar el exceso y secarse en la camisa del pijama (lo cual fue mala idea ya que con eso se le erizaron los pezones, que bien, mas frió) salio de la cocina.
- primero termina, ya cuando te salgas limpio-
Ahora se dirigió a la sala, no sin escuchar los gritos de su Madre exigiéndole que volviera.
Llego por fin a la habitaron, encontrándose con su padre, el cual estaba sentado en el sillón mas grande leyendo una revista.
Alzó la ceja. Con un movimiento inclino un poco el cuerpo para quedar de tal manera que la cocina y la sala estaban en su campo de visión.
La cocina era un asco.
La sala impecable.
-¿Por qué no ayudas con los platos?- pregunto a su padre, el cual incrédulo le observo
-porque no estoy loco, los platos nunca acabaran si me quedo ahí- contesto como si fuera lo mas obvio del mundo. Y si, en cierto modo lo era.
-viejo listo…- susurro dirigiéndose ahora al baño.
-las PUTAS SIETE de la mañana, ¿Qué MIERDA le pasa?-
Se tuvo que hacer a un lado para que pasara su hermano, el cual tenía la “bilirrubina” al cielo por el coraje. No quiso prestarle más atención y se encerró en la “oficina”.
Se bajo los pantalones del pijama, calzones no traía así que no había problema, se sentó y aprovechando lo angosto del baño ya que precisamente el lavabo quedaba a unos centímetros del retrete se recargo ahí, con la cabeza apoyada en el brazo, relajándose.
Nuevamente recordó: “no puede ser un día mas”
Claro que no lo era, justamente era uno de esos días en los cuales tu mamá todo amor decía “ayúdame a preparar la cena” y tu como bien pan de Dios accedías, sin embargo cuando apenas tomabas la lata de piñas para abrirlas, la bella mujer se volvía el diablo y gritaba “No uses esa lata pedazo de idiota, mejor largarte de aquí que estorbas”
Oh si
Vaya manera de agradecer.
Nuevamente la melancolía le estremeció el cuerpo: ¿Recuerdas cuando amanecía el árbol lleno de cajas de colores y moños exageradamente llenos de brillantina, los cuales eras para ti y tus hermanos?
Sin embargo ahora si hay regalos, estos son para los sobrinitos y primos que no pasan de los seis años. Y claro esta, cuando tu mas chico abrías los regalos, te era mas entretenida la caja y el moño que el mismo juguete (y si eran calcetines o ropa, la cual no era de tu talla por cierto) te valía mierda y jugabas mejor con el cartón
“apreciar los detalles, un saludo, un abrazo, palabras de confort y toda esa tranquilidad que (que quizás no quieras) pero como humano necesitas, es lo que según enseña la Navidad. Fuera de su sentido religioso es celebrar con familia, con amor de familia”
Se dejo de recargar en el lavabo y se trono la espalda (era una posición muy incomoda) pero la flojera de ir hasta su cuarto y cubrirse con las sabanas le hizo intentar descansar ahí, lo que no funciono por supuesto.
Se limpio el trasero, se lavo las manos y salio del baño.
Deambulo por la casa aun con frió, y llego nuevamente a la cocina, en donde casi se le desorbitan los ojos.
Había lavado la mitad de la pila inicial de trastos sucios cuando se fue, y en 10 minutos ya había una pila que triplicaba a la inicial.
Sin hacer mucho ruido y aun con los ojos casi saliéndoseles por la impactante pila merecedora de Record, se giro a donde la mesa, en donde mas trastos y ollas (pero con comida) se enfriaban.
Sin hacer ruido, tomo rápidamente una cuchara Kamikaze y tomo de esa carne en la olla para engullírsela al instante, aprovechando que su madre estaba de espaldas luchando contra el endemoniado encendedor.
Pero como las madres por obra de dios, mutan después de tener al primer hijo y le salen ojos en la nuca, el culo y desarrollan poderes psíquicos, que predicen el futuro. Aun de espaldas y luchando contra el encendedor (el cual estaba ganando) dijo como si nada.
-no metas la cuchara, si quieres sírvete en un plato-
La pila triplicada de trastes sucios ahora parecía la cosa mas usual del mundo, porque con las palabras de la mujer, salio corriendo de la cocina casi atragantándose con la carne que aun masticaba.
Las mamas daban miedo.
Las mamas y sus poderes del infierno, daban MUCHO miedo.
Comentarios
Su hermano le vio desde su cama y lo ignoro.
Este estaba con su computadora en las piernas -revisando Facebook, o Skype- riendo como asno a la pantalla. Pero en cuanto quitaba sus ojos de ella su cara cambiaba a la de un amargado cuarentón.
Que hermosa es la hermandad ~
Y sin mas, aun con bocado en mano, o mejor dicho en boca, valga la redundancia, se comenzó a reír por recordar cierta Navidad; única razón por la cual no ha cometido homicidio con ese desgraciado dos caras el cual, según la fenómeno en la cocina, quien alega que le salio de “ahí abajo” le obliga a llamar Hermano.
‘Fue un año difícil, estaba muy chiquito pero aun lo recuerda, se tuvieron que mudar y como aun no tenían casa su madre se fue a buscar una, mientras que su padre trabajaba fuera de la cuidad.
En fin, ambos se tuvieron que quedar con un tío. El cual SI era un cuarentón amargado que en Navidad lleno el árbol de regalos.
Pero como todo subnormal perteneciente a la familia, en la dedicatoria de los regalitos puso “de parte de tu Tío que te quiere”
En fin, comenzó a reírse recordando que su primer encuentro EMO fue a esa tierna edad ya que según, Santa no le había traído nada y todos esos regalos eran su tío.
A que clase de enfermo coloca en los regalos de un niño:
Para: (inserte aquí el nombre del niño/a)
de: (inserte aquí al desgraciado/a que quiere lucirse)
Por Dios santo, vírgenes de toda la caridad. NO
Observo a su hermano reír como burro en brama a la pantalla, recordando que después de ese incidente, aprovechando que estaba llorando como Magdalena en el baño, le quito todas las dedicatorias a sus propios regalos y se los llevo hasta el baño.
-Santa me dijo que los diera personalmente, como mi tío es un baboso creído no quiso aceptarlos, por eso me los dejo a mi- le había dicho. Y estaba seguro que de agradeció que además de baboso creído no supiera las tallas
Ya que toda la ropa que le regalo ese año le quedaba chica a su hermano, por lo tanto a él le quedo perfecta'
“las canciones pegajosas navideñas, según dicen que es una época en donde se comparte. No se trata solo de dar y recibir obsequios los cuales (ó no te quedan ó no te gustan) ya que Navidad no se trata de obsequios, todo es obra de una sociedad superficial que apoya y ayuda al consumismo excesivo.”
Y nuevamente recordó “no es un día como otros”
Claro que no.
En los días normales no piensas, ni recapacitas. No recuerdas esos detalles y momentos que pasas con tu familia o alguien en especial que te hacen reír solo; no recuerdas lo magnifico de esos que te cuidan, no reflexionas sobre lo maravilloso que se siente un ambiente ameno, de apoyo, amor y calor familiar.
Claro, no es tan ameno pelearte con tu madre, o decirle “listillo” a tu padre. Pero al menos sabes que tienes a alguien con quien hablar.
No estas solo.
Tampoco de tas cuenta de que cuando pasa por la calle aunque no le conozcas o no le hayas visto nunca, saludas a la gente con una familiaridad que hasta te hace dudar. No recapacitas sobre todo lo que tienes y lo bien que se siente tenerlo.
En un dia normal no piensas en eso.
“Navidad no es un día como otros. Porque Navidad es el único dia en donde piensas y llevas a cabo eso de ‘por primera vez seré bueno’ y te das cuenta de lo llevadero y complaciente que puede llegar a ser vivir en paz, con amor y con ganas de que todo el mundo sea igual y el sentimiento perdure por siempre”
`
'Quizás es muy placentero el ambiente a Navidad, con todo ese toque calido que vuela por el aire…sin embargo, no podemos olvidar que a pesar de ese sentimiento tan fuerte, que nos hace sentir mas, no somos mas que humanos…'
-¡oye! Te habla mi mamá- dijo arrojándole la almohada
-te habla a ti…-
'Y como humano nuestra naturaleza no puede ser regida por una monotonía…'
-te hablo a ti primero- y continuó con la computadora, sin mas, el otro rodó los ojos y se encamino a la puerta.
'Por eso, a pesar de todo, en la vida no puede faltar esa receta que dicta, una medida de risas, otra de amo, y otra de un poco de suspenso y dolor….aprovechando siempre…'
-¡Mamá! Mi hermano esta en la computadora!- grito a todo pulmón
-IDIOTA- el acusado salto de una de la cama con almohada en mano para pegarle al chismoso, el cual salio corriendo a la cocina.
'….Ese ambiente familiar de la Navidad.'
-¡DEJA ESA COSA Y PONTE A AYUDARME EN LA COCINA!-
oh si, los gritos y carcajadas ( después de muchas groserías) por la mañana era lo mejor.
Según escuchó una vez a sus amigos decir: “la Navidad no puede
ser solo un día mas”
Y si, para el definitivamente No era un día mas.