En virtud del tiempo
que se desencadena como obra macabra
como ambigüedad hirsuta
despeinada y triste
la soledad es atópica
en un mundo de soledades disfrazadas.
La persecución inédita
de cosas que se repiten
que proclaman y huyen
contraen el cosmos
en planetas inhabitables
dramáticos, austeros
a la opulencia, vasta en sí misma.
Los pueblos, placebos extraños
concubinos de modos de pensar
y actuar en desconsecuencia
plañen y alborozan multitudes
que nadie oye.
Seres diminutos reclaman su reclamo.
La hegemonía del aliento vital
en manos de terceros
va de vanguardia
a la espalda del tiempo
como en juego de azar
esperamos turno.
Comentarios
Un abrazo, amiga...
Saludos!
Regis, recuerda que entre Dixie y tú, quedo yo....muchas gracias, muy honrada de recibir comment de parte tuya.
Dixie, tú ya sabes, respetuosa siempre de tus opiniones, observaciones y correcciones, gracias for everything...
N.