Llevo dos semanas sin ducharme... me da miedo meter el pie en la bañera. Mi marido se ha llevado la alfombrilla al hacer el reparto de bienes y no soy capaz de entrar, me da miedo resbalarme.
Estoy acurrucada encima de la taza del váter. He barajado la posibilidad de llenar la bañera y bañarme, pero el riesgo sigue estando presente.
En realidad mi problema no es el miedo a caer
-solamente-, sino a cambiar el butano. Era mi marido quien lo hacía.
Digamos que no creo en las improbabilidades. Me basta con que haya 1 de cada 10000 casos posibles para pasar de posible a probable y, al haber alrededor de 698 casos de explosiones de bombonas de butano registrados en este país, pasamos de probable a ‘lo más seguro’. Por lo que la idea de intentarlo siquiera lo dejaré para otro momento.
Me lavaré con agua fría, sea como sea. Hoy urge. He conocido un hombre de mediana edad, unos 56 años, y quiero causarle buena impresión. Se llama Antonio. Lo conocí en Terra Chat como LobizónCachondo69 hace una semana y me ha enamorado.
–Un galán, todo hay que decirlo.-
Para depilarme y eso, me valgo con la cuchilla misma, no me hace falta agua. Lo único… el pelo, que parece que lo haya sumergido en aceite hidrogenado y el resto del cuerpo también me hace algo de falta, para neutralizar el olor si acaso, que tengo las feromonas a flor de piel.
–y tanto.-
Por lo que tengo dos opciones: 1) bajar a donde el vecino a por una alfombrilla antideslizante ó 2) montar el tinglado como se pueda.
–¡La 1ª!, ¡La 1ª!- Y creo que me voy decidiendo por la segunda.
-¡Dios! No doy una…-
Bien, tengo un barreño medianamente grande y una esponja. Jabón del neutro y espuma de afeitar. Acabo de meter el jarrón de agua en el microondas para que esté algo templado. Voy mientras a por unas cuantas toallas para tirarlas por el baño y a ver si encuentro de paso las cuchillas de mi ex marido.
Va, algo de música para relajarnos…
-Muy adecuada, Dolores.-
Perfecto. Voy a proceder a rasurar mis piernas. Acabo de darme cuenta que tengo un matojo de pelos en los dedos de mis pies, los cuales los desconocía por completo.
Tampoco vamos a ser perfeccionistas, no voy a molestarme en quitármelos, supongo que no se fijará mucho. Si no me he dado cuenta yo de dicha existencia en mis 49 años de vida, se va a percatar este menda estando oscuras y con intención de probar carnaza.
-No, claro, seguro que no.-
Empezaré por los tobillos.
–¡Dios mío! ¡Pero que de pelo, mujer!-
Ya voy por la mitad.
-¡¡Si ni has empezao!!-
No me veo por detrás, así que lo dejaré así. -
Vaya tela...-
Nunca he probado a rasurarme, vulgarmente hablando, el culo. Antonio me ha dicho que debería hacerlo,
-perdónale Señor, porque no sabe lo que hace- pero no me ha dicho cómo. Voy a probar separando una nalga.
-Sí, ve practicando.- Pues no llego con la cuchilla, ¡vaya hombre!
–Summertime!!!-Cagüen Dios, me he cortado. Iré a por agua oxigenada, que esto duele que dá gusto. –
y más que te va a doler.-
-Umm... muy buena la canción, Dolores. Ya verás cuando empiece a cantar la Franklin'-
No sé si rasurarme la chocha, que eso queda muy feo ahí sin nada.
–No creo que opine lo mismo el Sr. Lobezno-
Bueno,… la sobaquera y c’est fini. Tengo unos cuantos cortes por las piernas, pero ¡bah!
–Queda vistoso, sí. Pero tú no te preocupes, que seguro que no será en lo primero que se fije.-
No encuentro las putas pinzas para el bigote, pero por una vez que me afeite el mostacho con las cuchillas no pasa nada, total, tengo pelusilla.
–Bueno, pelusilla tampoco, ¿eh, Dolores? No nos engañemos.- Veamos.
¡Jo-der! No puede ser. ¿¡Por qué queda grisáceo!? ¡Hostia!
-La has liado, guapa, porque el maquillaje se lo ha llevado tu querida hija.-
¿Te puedes callar de una vez, copón? Tanto recochineo, tanto recochineo. ¡Vete a tomar por el culo!
–A mí tranquilita, ¿eh? que soy yo la que escribe el relato.-
Pues mejora las formas, bonita.
–Mejora la tuya, so gorda.-
¡Ding-dong!
–La puerta, Dolores.-
-Que te calles. Ya voy. Quién coño será.
–Pues yo te lo digo, es Antonio.-
-¡No jodas!
–Como lo oyes…-
¿Y qué hago yo ahora?
-…-
-¿No dices nada?
-¿perdona?-
-Que si no dices nada ahora.
–¡Ah! No, lo siento estaba mirando a ver lo que hacías.-
-Serás…
¡Dinggggg- dongggg!
–La puerta, Dolores.-
-¡Que ya voy! Donde coño estará la bata.
–¿En bata vas a salir a abrirle al hombre de tu vida?-
¡Ding-Donggggg!
-¡¡Voy!!
–¡¡Corre!!-
- La puta bata…
-¡Vete a abrirle!-
-¡¡¡Voy!!!
¡Ding-Dong! ¡Ding-Dong! ¡Ding-Dong! ¡Dingggg-Dong!
-¡¡Voooy!!
-¿¡Sí!?
-¡Cartero!
-La madre que me parió.
-¿Me abre?
-La cabeza le voy a abrir…
-¿Perdone?
-¡Que ya bajo! Un segundo…
-¡Era una pequeña broma, va, no te enfades!-
Me estás poniendo de los putos nervios, niña. Bastante tengo con esperar a Antonio.
-Antonio no va a venir.-
-¿¡Cómo!?
-Jajaja, perdona, es que no lo puedo evitar. Qué facilona eres.-
-¡Anda y que te den!
YA CONTINUARÁ.
Comentarios
Tú y Chumoski podríais hacer un relato conjunto.
Va, quiero leer más.
Yo también quiero más
(–No creo que opine lo mismo el Sr. Lobezno-)
JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA!!!!!!!!!
Ay, que me LOL!!!!
JAJAJAJAJAJAJAJA!!!!!!
Es un avance considerable el pasar a Gas Natural, sí. Se ahorran muchos apuros.