En estos días de santísimas celebraciones se me ha ocurrido que sería buena idea reflexionar sobre la traición y la literatura. La idea de la traición es algo que me obsesiona desde muy pequeño y muchas veces me sorprendo pensando en qué poderosos motivos pueden conducir a un grupo o individuo a cometerla. ¿Qué pensáis vosotros? ¿habéis sido traicionados alguna vez? ¿os consideráis unos traidores? ¿os atrevéis a definir el concepto traición?
En mi opinión, la traición y su positivo, la lealtad, son dos de los valores que más han frecuentado los autores clásicos y que han dado lugar a novelas y mitos inolvidables. ¿Qué pensáis vosotros sobre la traición y su relación con la literatura?
Comentarios
"El Quijote" tiene la lealtad en el personaje de Sancho para con su señor y también en el del Quijote para con Dulcinea.
"El Padrino" se mueve gracias a esos temas, que van dando vida a la historia.
"Hamlet" y otras de Shakespeare, "La Celestina"... Creo que la literatura está plagadita de traiciones y lealtades, tanto como motor de la historia como de manera encubierta.
PD: en estos momentos estoy tan bloqueada que no recuerdo ningún título más, y será por libros en la historia
Sin embargo, los tiempos cambian que son una barbaridad, y aquellas sociedades absolutamente estamentadas y basadas en un poder teocéntrico irán avanzando hacia las que conocemos hoy: estratificadas pero permeables, y en las que el lider no es más que un primus inter pares. Otro hecho que provocará el cambio será la lógica evolución del concepto de arte y la asunción de valores personales frente a aquella simple cosificación de normas. Los personajes pasan a tener una vida psicológica propia, tienen valores y motivaciones que no se corresponden necesariamente con la ideología política de su época. Un proceso de decapitación de la cohesión grupal lento pero imparable hasta alzar al individuo del encima de su sociedad y de sus jerarquías. Así, en estéticas como la romántica, el traidor será visto como un rebelde, Satán o Don Juan, dejan de ser personajes acabados, ejemplo de todo lo execrable y se convierten en el ángel caído y en el buscador del paraíso perdido, respectivamente.
Y que bonito post.
Se me ha ocurrido buscar la entrada "traición" en el diccionario web de la RAE y he encontrado esto:
Traición: Falta que se comete quebrantando la fidelidad o lealtad que se debe guardar o tener.
Así que, hoy en día, le restamos el posible valor romántico que posee la traición al considerarla una "falta". Además, la definición habla de la ruptura de un compromiso de lealtad o fidelidad. Pero, ¿cómo debe ser ese compromiso que es violado? ¿Se trata de un compromiso firmado de forma implícita o, por el contrario, con violar un compromiso tácito de lealtad ya podemos considerar que se ha cometido traición?
Ya hemos hablado de la consideración de la traición como una falta, un quebrantamiento. Entonces, como toda falta, se merece un cástigo, ¿no? Y aparecen nuevas dudas: ¿cómo deben ser los castigos a los traidores? ¿cometiendo nuevas traiciones?
Y todavía tengo alguna pregunta más. Si os pregunto qué es lo contrario de traición, supongo que muchos contestaréis que lealtad. Sin embargo, estaremos de acuerdo en que en el momento que un amigo nos traiciona, deja de ser nuestro amigo. Por tanto, parece que traición y amistad son conceptos antagónicos o, al menos, no simultanéos y que la situación de traición siempre sucede al estadio correspondiente a la amistad. Así que podríamos tener muy claro el concepto de traición, pero no cuál es su contrario.
Sigamos reflexionando ...
Somos lenguaje;deseos y necesidades,televisión y lo otro,también...
en fin,el tema me empuja a otros horizontes y posibles entramados,todos por resolver,lo que quiero decir en definitiva es que me seduce esta clase de personaje y me asusta porque es humano,tan parecido,tan igual a mí que espanta.
Saludos.
Las traiciones y fechorías de. "Richard III" de Shakespeare ponen el acento sobre la imposibilidad del protagonista de detenerse en una espiral descendente de traición hedónica. Por lo menos a mí no me resulta antipático o anti-héroe.
Borges, por su parte, en su cuento "Tema del traidor y el Héroe" trabaja la historia del libertador Fergus Kilpatrick y de como nuestra percepción de la tración está determinada en gran medida por nuestra interpretación de la opinión, de la tradición o sea, la historia imperante.
Y en el plano "real", la cosa cambia. Traidores recuerdo muchos, pero Pinochet guarda un nefasto lugar de privilegio en mi memoria. Acaso por el peso de una historia demasiado objetiva.
S A L U 2
Y ahora para desengrasar tan sesudas divagaciones, voy a "desengrasar" un poco este hilo con una de las canciones que yo identifico con la traición. Espero que la disfrutéis.
San Pedro traicionó a Jesús, según las escrituras, negándolo tres veces, para sobrevivir y convertirse en la piedra sobre la que se edificaría su Iglesia. Fue desleal, pero con matices.
Siempre huyo de blancos y negros, y me gusta profundizar en los grises.
Bonito tema Bohr.
Jejeje, después ya está la capacidad de cada personaje para perdonar ... :rolleyes: Además, toda traición, perdonada o no, conlleva una perdida de confianza que difícilmente podrá conducir hasta el reestablecimiento de la lealtad. Vamos, que veo muy sencillo el paso de la amistad a la traición pero muy complicado el camino inverso. :mad:
¿Se colgó Judas por arrepentimiento sincero o porque después de 3 años junto al Señor no pudo seguir viviendo sin él?
Una traición es un acto oculto, porque nadie debe saberlo, y si se airea debe ser repudiado y castigado. Pero en eso consiste, en no ser descubierto. Es cometer una infidelidad, a fin de cuentas. Hay quien las perdona y quien no lo perdonaría bajo ningun concepto.
Un traidor debe ser un personaje inteligente y estratega, debe conseguir algo sumamante importante para perder en el trueque la confianza de alguien. Son distintas escalas de prioridades, hay quien valora más la confianza y quien valora más aquello que consigue con la traición.
Y la reflexión de Nola nos conduce a otra: ¿es perdonable una traición?
Seguro que todos recordamos a algún "amigo" (y alguna "amiga", por eso del lenguaje discriminatorio
Respecto a Sancho estoy de acuerdo en que era su sirviente, pero como se suele decir "el roce hace el cariño" y no creo que le dejase por un sueldo más alto sin pensárselo muy mucho. Seguramente sentiría que estaba traicionando a su señor por dejarle por dinero.
Debemos entender que, antes que ser humanos, somos animales. Vivimos en una lucha constante por el poder y el reconocimiento de un modo más formal y menos cruento y primitivo que en nuestros origenes. Pero esta es una verdad innegable.
Mediante esto concluyo que aquel que se redime de su traición confesandose debe ser juzgado benevolentemente, ya que esto demuestra la humanidad que debe ser innata en nuestra especie. En cambio, aquel que vilmente guarda su traición y se ve incapaz de aceptarla, vanagloriandose de sus exitos debe recibir un castigo a la justa medida de sus actos siendo este, en la mayoría de los casos, el rechazo.
Pero cuando la traición es a uno mismo, a los propios ideales, a las convicciones, entonces qué, cómo se come.
En algunas culturas e incluso en algunas capas sociales la traiciòn tiene a veces un valor intelectual, puede considerarse como un razgo de "vivesa".
Los lìmites de la traiciò o de la lealtad son tambièn algo etereos, el sentimiento de pertenencia (en especial en Europa) se confunde con lealtad.
La apologìa a renegar del sentimiento de pertenencia que hace el cine en "Danza con lobos", "El ùltimo Samurai", etc, demuestran lo "dialèctico" del asunto.
Creo que lo que mayormente lo hace apasionante, es su profundidad en el tema del amor. Sin duda lleva cuerda para rato.
Un saludo. Pablo.-