Hoy el mundo está a contraluz, encuadrado por el marco de la ventana. Apenas se nota el rosal a un paso del alféizar, suspendido como un torrente de lágrimas rojas. Al fondo, callejones largos y rectos anuncian el comienzo del camino. Y ¡mirad!, más allá de las montañas, invisible frontera, se adivinan más mundos e infinitas veredas; más callejones largos y rectos sumidos en sombras; un rosal desde la ventana, y alguien observando a través de ella, preguntándose -en celosa intimidad- la mejor manera de encuadrar su derrota.
Comentarios
Muy bien.
El sentimiento de derrota pertenece a un contexto más general e íntimo que no se vislumbra en el marco descrito. Podría significar: los rosales siguen brotando, las calles se siguen perpetuando, pero el protagonista parece haber llegado al final de su camino.
Dixie_Dreg, agradezco mucho tu crítica, y me las tomo como si fuese yo el alumno de un gran profesor. He visitado con atención tu blog y he leído tus poesías, profundas y estéticamente inagotables. No sólo quedan en la retina, sino que exigen un esfuerzo intelectual apreciable. Gracias.
Shaianti, efectivamente, de dentro afuera, un respiro, y de fuera adentro. El punto de partida y el final es el personaje. Y como decía la canción.."la vida sigue igual"...