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De mujeres y letras

PapuPapu Pedro Abad s.XII
editado diciembre 2009 en Narrativa
Era de noche y mientras volvía a casa iba jugando a patear hojas de otoño sin lograr entretenerme, cuando de pronto, de entre las sombras que duermen en la plaza que está frente a la Facultad de Medicina pude ver un hombre llorando escondido entre sus manos. Llevaba un libro de tapa roja asomando desde el bolsillo de su saco y recibiendo sus lágrimas empuñaba un revolver.
Mi facilidad para atraer problemas se había caído, otra vez, de entre mis cuadernos comenzando a hacer efecto instantáneamente.
El señor me miró, y dijo desde la oscuridad −No me vengas con consuelos, es fácil hablar sin haberla conocido.− y puso el frío metal que empuñaba entre sus dientes.
−Espere, espere, nadie va a intentar detenerlo, pero al menos bríndeme una explicación. Probablemente alguien, mañana, querrá saber por qué lo hizo.− grité para que me escuche, pero sin alarmarlo, simplemente queriendo ganar su confianza.
Bajando la cabeza hacia el suelo me respondió −Bueno pibe, acercate, pero si hacés algo raro, antes de pegarle un mordisco a este revolver, te mato. Igual tenés razón, alguien debería de saber mi historia. Sentate acá conmigo. No te asustes, que no soy peligroso, solo un tipo triste y desconsolado.
Y me senté, con el desconocido, su revolver, su libro, y un miedo que ocupaba la mayor parte del banco de la plaza.
− Te voy a contar la historia de mi vida, o de mi muerte, pero con la condición que no me interrumpas.− y dicho esto comenzó a narrar…

¨ Tenía cuarenta años, una billetera en banca rota y un sueño de escritor llenándose de frustración y polvo.
Un buen día, en un bar, mientras tomaba algo que no recuerdo, se me apareció una gitana, se acercó una silla a la mía y me comentó que podía hacer que escriba esa novela soñada que me quitaba el sueño y el dinero entre intentos fallidos y editoriales que no me llevaban el apunte.
Como imaginarás, accedí inmediatamente, luego de excusarme por no tener con qué pagar.
Ella me dijo que no creía en las bondades del dinero y que su paga estaba saldada una vez que deposite una lágrima mía en la palma de su mano. Obviamente me le reí aunque no me pareció un mal negocio. Luego, como por arte de magia, una lágrima comenzó a deslizarse por mejilla y con su dedo índice, la capturó antes que llegue a mis labios, la apretó y después de agradecerme se perdió entre el tumulto de clientes.
Ese día, esa noche mejor dicho, me fui a dormir con una sensación rara. Sentía que me había tomado el pelo, que jugaba con las ilusiones de la gente solo por tener la capacidad de la videncia, pero a la vez que en el vientre de mi lapicera se estaba gestando mi soñado éxito literario.
A la mañana siguiente me levanté, desayuné y comencé a escribir.
Pasé horas sin salir de la cocina, cayó la tarde, la noche, y nuevamente la mañana, la tarde y la noche. Yo tenía escrito un texto completo.
Luego de comer fui al bar a releerlo a sabiendas de que esta vez mis hojas no serían alimento para un cesto de basura como en tantas oportunidades.
En esa comida comenzó mi vida, comenzó el karma y el amor…
La historia trataba (trata en realidad) de una princesa con la capacidad de soñar, con unos labios de miel, con mil cualidades que la convertían en el envase más hermoso para contener a la mujer perfecta.
El hecho es que nunca la había visto, ni existía una dama concreta que me haya inspirado, pero me enamoré. Se que creerás que estoy loco, no te excuses, también lo creo.
Era imposible dejar de verla mientras dormía, no me animaba a publicar la novela por celos, no salía de casa sin el libro. La amaba a pesar de estar hecha de letras. Me convertí en esclavo de mis hojas, en un adulador de oraciones, en un verdadero imbécil.
Todo comenzó a girar alrededor ella, mi mujer ideal, y para peor, este romance corría con la ventaja de vencer lo efímero de lo concreto.
Luego sobrevino el temor a leerla por el riesgo de que reconozca en mí, un ser simple, un perdedor.
He creado la novela soñada y dentro la mujer que no deja dormir, sin poder disfrutar ninguna de las dos.
Por eso mis llantos, por eso este revolver haciéndome compañía.

El caso es que ahora sabés todo, tenés la explicación para quien te pregunte. No dudarás en como actuar si sos la persona sensible que enseñan tus ojos.¨

Y luego de callarse y entregarme el libro bebió del revolver un último sorbo de vida que lo emborracho hasta morir. Yo, paralizado en plena noche, sentado con un desconocido enfriándose, su revolver, su libro, y La Parca frotándose las manos por un buen cierre para otro arduo día de trabajo.

Regresé a casa, quemé el libro por temor a enamorarme de la mujer de un amigo, por llamar de alguna forma al hombre de la plaza, y escribí estas hojas, que alguien leerá si tengo suerte.
Creo que un texto es un buen lugar para que él exista, donde nadie podrá refutar sus virtudes de escritor, donde podrá permanecer en la eternidad junto a su amor imposible.

Comentarios

  • alteregoalterego Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado diciembre 2009
    Papu, te señalaré lo que creo que son los defectos (o los efectos que me produjo)
    Creo que el relato, no obstante su economía verbal cae en el letargo narrativo y no se levanta (como el viejo suicida)

    La situación es algo inverosimil, sin un manejo adecuado de los acontecimientos.

    Al principio presenta algunos errores de lógica: La descripción de detalles específicos en medio de la oscuridad.
    Una historia dentro de otra historia no se justifica para tan débil situación.

    El remate no está excento de patetismo predecible.

    Creo que faltó algo de trabajo.
  • bartonbarton Juan Boscán s.XVI
    editado diciembre 2009
    Pues a mí me gustó mucho, aunque lo del revólver quizás no encaje del todo... Pero me pareció una historia fantástica, y el final me gustó bastante...

    Nunca digas que eso pueda ser inverosímil, Alterego, si no, espera a que termine mi novela y la publique :p Eso SÍ que es inverosímil, y sin embargo, explico cada detalle de la manera más racional y científica...

    Lo único que parece imposible es lo de la editora, sin dinero ni ná. Un saludo :D
  • PapuPapu Pedro Abad s.XII
    editado diciembre 2009
    Me halaga tanto los comentarios a favor, auqnue a veces sean desmedidos como el trabajo de quien critica. De verdad que lo valoro. Estoy bastanta harto de sortear todo el tiempo comentarios que exceden en bondades vacias. Alterego, te agradezco las críticas despiadadas de las cuales me valgo para crecer, en muchas cosas q me señalas estoy de acuerdo...
    Barton, lo mismo. Gracias por criticar y por halagar.
    A veces confundimos la buena onda con la hipocresía.
    Un abrazo a ambos.
    Luis
  • RattaganRattagan Pedro Abad s.XII
    editado diciembre 2009
    Papu, por fín encontré talento!

    Es verdad que tendrías que reescribirlo atendiendo a algunos detalles gramaticales (nimios), pero el primer párrafo es sencillamente perfecto, no lo cambies. El estilo y la información atrapan al lector dresde la primera palabra. Después la historia no está demasiado a la altura, aunque la idea es buena.

    Creo que atesoras talento, mucho talento. Es el primer texto que leo acá y que verdaderamente me llama la atención. Te seguiré a partir de ahora.

    Tiene algo muy valioso de lo que la mayoría de gente carece. Es un tesoro, y lo volveré a escribir, pero esta vez con mayúsculas, como te mereces: TALENTO.
  • RattaganRattagan Pedro Abad s.XII
    editado diciembre 2009
    Por cierto; para que no pienses que mi crítica es aduladora y falsa sólo decirte que no me prodigo mucho en alabar a nadie en este foro, cosa que puedes comprobar facilmente.

    Ahora bien, el talento que Dios te dio tienes que trabajarlo.

    Mucha suerte.
  • PapuPapu Pedro Abad s.XII
    editado diciembre 2009
    Me llena enormemente de satisfacción lo que escribís. No digo que no tenga los errores que dijeron arriba, ni que tus halagos son exagerados, prefiero quedarme con tu cara de satisfacción al haber leido algo que te gustó y punto. Tal vez algo que esta lejísimos de la perfección, algo que de a poco trataré de mejorar, pero algo que te entretuvo al fin y al cabo.

    De nuevo..Gracias.
    Podés seguir martirizándote en mi blog si queres donde subo todas cosas que escribo. Para bien o mal siempre mías.
    Abrazo!
  • ShaiantiShaianti Fray Luis de León XVI
    editado diciembre 2009
    He disfrutado con este relato "de mujeres y letras". Es una historia concéntrica, algo mágica y trágica, de amor y muerte. Algunos recursos están muy bien logrados, como las descripciones sintéticas de algunas situaciones, el velo de misterio que se desliza a lo largo de la narración, el narrador que se convierte en narrado.
    Ahora te digo lo "malo", bueno, lo que creo deberías mejorar: algunos errores de sintaxis y tecleado, pienso debidos a distracción, i.e. "Ella me dijo que no creía en las bondades del dinero y que su paga estaba saldada una vez que deposite (depositando) una lágrima mía en la palma de su mano. Obviamente me le reí (me reí de ella) aunque no me pareció un mal negocio. Luego, como por arte de magia, una lágrima comenzó a deslizarse por mejilla (por mi mejilla) y con su dedo índice, la capturó antes que llegue (antes de llegar o antes de que llegase) a mis labios."
    Estos son sólo algunos ejemplos que harían la lectura más fluida y agradable.
    Por otro lado pienso como otros te han dicho ya, que este relato merece más atención y trabajo. El trabajo de escribir requiere calma y tiempo. Cuanta más dedicación y respeto pongas en tu propia obra, más valor darás a tu trabajo (ésto vale para todos nosotros).
    Saludos,
    Shai
  • PapuPapu Pedro Abad s.XII
    editado diciembre 2009
    Un millón de gracias...
    Porque a veces halagamos o criticamos sin fundamentar demasiado. Tu comentario lejos de ello creo que se encaró de hacerme abrir los ojos, de enseñarme a mirar, de demostrarme por donde hay que ir para ir mejorando en la literatura.

    Me gusttaría mucho que me pasases tu mail, si no te molesta, dado que creo que sabés y no tenés la soberbia que a veces lamentablemente trae la cultura. Entonces me gustaría que me tendieses una mano para corregir errores y/o mara enseñarme por donde es que vienen colándose las fallas que tal vez jamás percibiré.
    Y entre todas estas letras, no olvido que te entretuvo, al menos un ratito, y eso me alegra enormemente.
    De nuevo, gracias.
  • IfigeniaIfigenia Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado diciembre 2009
    Me ha gusta mucho.
    Genial!
    Un relato tan perfecto e imperfecto como la misma vida .
  • PapuPapu Pedro Abad s.XII
    editado diciembre 2009
    Gracias...

    letradedoctor.blogspot.com
  • IfigeniaIfigenia Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado diciembre 2009
    De nada...
    La crítica para los críticos. A mi, como lectora, me ha parecido un relato impecable.
    Reflejas una situación con una precisión fotográfica. Lo haces creible.
    Como si estuviera sucediendo en la realidad. Con lo maravilloso y a la vez terrible que encierra la vida.

    A veces pienso que corregir, según y en que los relatos, les quita autenticidad.
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