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Road Dahl

GerchuGerchu Fernando de Rojas s.XV
editado octubre 2010 en Literatura
Este autor, tal vez conocido por las adaptaciones al cine que Tim Burton hizo de sus novelas "Charlie y la fábrica de chocolate" y "James y el melocotón gigante", es un gran escritor de literatura infantil.
Les recomiendo "James y el melocotón gigante", por más que sean grandes, leanlo que se van a divertir con las rimas que tiene.

Obras:

Prosa para niños:
* Los gremlins
* James y el melocotón gigante
* Charlie y la fábrica de chocolate
* El dedo mágico
* El Superzorro
* Charlie y el gran ascensor de cristal
* Danny el campeón del mundo
* El cocodrilo enorme
* Los Cretinos
* La maravillosa medicina de Jorge
* El gran gigante bonachón
* Las Brujas
* La jirafa, el pelícano y el mono
* Matilda
* Agu Trot
* Los Minpins
* El vicario que hablaba al revés

Poesía para niños:
* Cuentos en verso para niños perversos
* ¡Qué asco de bichos!
* Puchero de rimas

Comentarios

  • DianaDiana Anónimo s.XI
    editado marzo 2008
    lo tomare en cuanta, aparte de haber visto la película "Charly and the Chocolat factory", que me gusto muchísimo (la versión nueva, con Johnny Deep ), también mire " Matilde" y fue genial, muy divertida.

    y , ese de "cuentos para niños perversos "... ¿como esta? ¿seria posible traer algún verso?


    :rolleyes:
  • GerchuGerchu Fernando de Rojas s.XV
    editado marzo 2008
    Diana escribió : »
    lo tomare en cuanta, aparte de haber visto la película "Charly and the Chocolat factory", que me gusto muchísimo (la versión nueva, con Johnny Deep ), también mire " Matilde" y fue genial, muy divertida.

    y , ese de "cuentos para niños perversos "... ¿como esta? ¿seria posible traer algún verso?


    :rolleyes:


    No se, veo que puedo hacer. Busco a un e-book y cualquier cosa lo anexo a mi post. O lo subo para que lo bajes.
  • Alois BoergesAlois Boerges Fernando de Rojas s.XV
    editado mayo 2008
    [FONT=Verdana,Bold]CUENTOS EN VERSO PARA NIÑOS PERVERSOS[/FONT]
    [FONT=Verdana,Bold]Roald Dahl[/FONT]

    [FONT=Verdana,Bold]Blancanieves y los siete enanos[/FONT]
    Cuando murió la madre de Blanquita
    dijo su padre, el Rey: <<Esto me irrita.
    ¡Qué cosa tan pesada y tan latosa!
    Ahora tendré que dar con otra esposa…>>
    –es, por lo visto, un lío del demonio
    para un Rey componer su matrimonio–.

    Mandó anunciar en todos los periódicos:
    <<Se necesita Reina>> y, muy metódico,
    recortó las respuestas que en seguida llegaron a millones…
    <<La elegida ha de mostrar con pruebas convincentes
    que eclipsa a cualquier otra pretendiente>>.

    Por fin fue preferida a las demás
    la señorita Obdulia Carrasclás,
    que trajo un artefacto extraordinario
    comprado a algún exótico anticuario:
    era un ESPEJO MAGICO PARLANTE
    con marco de latón,limpio y brillante,
    que contestaba a quien le planteara
    cualquier cuestión con la verdad más clara.

    Así, si, por ejemplo, alguien quería
    saber qué iba a cenar en ese día,
    el chisme le decía sin tardar:
    <<Lentejas o te quedas sin cenar>>.
    El caso es que la Reina, que Dios guarde,
    le preguntaba al trasto cada tarde:
    <<Dime Espejito, cuéntame una cosa:
    de todas, ¿no soy yo la más hermosa?>>.
    Y el cachivache siempre:
    <<Mi Señora, vos sois la más hermosa,
    encantadora y bella de este reino. No hay rival
    a quien no hayáis comido la moral>>.

    La reina repitió diez años la estupida pregunta
    estúpida pregunta y sin engaños le
    contestó el Espejo, hasta que un día
    Obdulia oyó al cacharro que decía:
    <<Segunda sois, Señora.
    Desde el jueves es mucho más hermosa
    Blancanieves>>.su majestad se puso furibunda,
    armó una impresionante barahúnda
    y dijo: <<¡Yo me cargo a esa muchacha!
    ¡La aplastaré como a una cucaracha!
    ¡La despellejaré, la haré guisar
    y me la comeré para almorzar!>>.

    Llamó a su Cazador al aposento
    y le gritó: <<¡Cretino, escucha atento!
    Vas a llevarte al monte a la Princesa
    diciéndole que vais a buscar fresas
    y, cuando estéis allí, vas a matarla,
    desollarla muy bien, descuartizarla
    y, para terminar, traerme al instante
    su corazón caliente y palpitante>>.

    El Cazador llevó a la criatura,
    mintiéndole vilmente, a la espesura
    del Bosque. La Princesa, que se olió
    la torta, dijo: <<¡Espere! ¿Qué he hecho
    yo para que usted me mate, señor mío?
    –el brazo y el cuchillo de aquél tío
    erizaban el pelo al mas pintado–
    ¡Déjeme, por favor, no sea pesado!>>.
    El Cazador, que era mala gente,
    Se derritió al mirar a la inocente.

    <<¡Aléjate corriendo de mi vista,
    porque, si me lo pienso más, las lista…!>>
    la chica ya no estaba – ¡qué iba a estar! –
    cuando el verdugo terminó de hablar.
    Después fue el hombre a ver al carnicero,
    pidió que le sacara un buen cordero,
    compró media docena de costillas
    amén del corazón y, a pies juntillas,
    Obdulia tomó aquella casquería
    por carne de Princesa.

    <<¡Que mi tía se muera si he faltado vuestro encargo,
    Señora…! Se hace tarde… Yo me largo…>>.
    <<Os creo, Cazador. Marchad tranquilo –dijo la
    Reina–. ¡Y ese medio kilo de chuletillas y ese corazón
    los quiero bien tostados al carbón!>>,
    y se los engulló, la muy salvaje,
    con un par de vasitos de brebaje.
    ¿Qué hacía la Princesa, mientras tanto?
    Pues auto-stop para curar su espanto.
    Volvió a la capital en un boleo
    y consiguió muy pronto un buen empleo
    de ama de llaves en el domicilio de siete divertidos hombrecillos.
    Habían sido jockeys de carreras y eran muy majos todos,
    si no fuera por un vicio que en
    sábados y fiestas les devoraba el coco:
    ¡las apuestas! Así, si en los caballos no atinaban
    un día, aquella noche no cenaban…

    Hasta que una mañana dijo Blanca:
    <<Tengo una idea, chicos, que no es manca.
    Dejad todo el asunto de mi cuenta,
    que voy a resolveros vuestra renta,
    pero hasta que yo vuelva de un paseo
    no quiero que juguéis ni al veo-veo>>.
    Se fue Blanquita aquella misma noche de nuevo en auto-stop
    –y en un buen choche– hasta Palacio y,
    siendo chica lista, cruzó los aposentos sin ser vista;
    el Rey estaba absorto haciendo cuentas
    en el Despacho Real y la sangrienta
    Obdulia se encontraba en la cocina
    comiendo pan con miel y margarina.
    La joven pudo, pues, llegar al fin
    hasta el dichoso Espejo Parlanchín,
    echárselo enun saco y, de puntillas,
    volver sobre sus pasos dos mil millas
    –que eso le parecieron, pobrecita–.
    <<¡Muchachos, aquí traigo una cosita
    que todo lo adivina sin error!

    ¿Queréis probar?>>. <<¡Sí, sí!>>, dijo el mayor:
    <<Mira, Espejito, no nos queda un chavo,
    Así que has de acertar en todo el clavo:
    ¿quién ganará mañana la tercera?>>.
    <<La yegua Rifífí será primera>>,
    Le contestó el Espejo roncamente…
    ¡Imaginad la euforia consiguiente!
    Blanquita fue aclamada, agasajada,
    despachurrada a besos y estrujada.
    Luego corrieron todos los Enanos hasta
    el local de apuestas más cercano y no
    les quedó un mal maravedí
    que no fuera a para a Rifífí:
    vendieron el Volkswagen, empeñaron relojes y colchones,
    se entramparon con una sucursal de la Gran Banca
    para apostarlo todo a su potranca.

    Después, en el hipódromo, se
    vio que el Espejito no se equivocó, y ya
    siempre los sábados y fiestas
    ganaron los muchachos sus apuestas.
    Blanquita tuvo parte de beneficios
    por ser la emperatriz del artificio,
    y, en cuanto corrió un poco el calendario,
    se hicieron todos superbillonarios
    –de donde se deduce que jugar
    no es mala cosa… si se va a ganar–.

    [FONT=Verdana,Bold]Caperucita Roja y el lobo[/FONT]
    Estando una mañana haciendo el bobo
    le entró un hambre espantosa al SeñorLobo,
    así que, para echarse algo a la muela,
    se fue corriendo a casa de la Abuela.

    <<¿Puedo pasar, Señora?>>, preguntó.
    La pobre anciana, al verlo, se asustó
    pensando: <<¡Este me come de un bocado!>>.
    Y, claro, no se había equivocado:
    se convirtió la Abuela en alimento
    en menos tiempo del que aquí te cuento.

    Lo malo es que era flaca y tan huesuda
    que al Lobo no le fue de gran ayuda:
    <<Sigo teniendo un hambre aterradora…
    ¡Tendré que merendarme otra señora!>>.
    Y, al no encontrar ninguna en la nevera,
    Gruño con impaciencia aquella fiera:
    <<¡Esperaré sentado hasta que vuelva
    Caperucita Roja de la Selva
    –que así llamaban al Bosque la alimaña,
    creyéndose en Brasil y no es España–.
    Y porque no se viera su fiereza,

    Se disfrazó de abuela con presteza, se dio
    laca en las uñas y en el pelo,
    se puso gran falda gris de vuelo,
    zapatos, sombrerito, una chaqueta
    y se sentó en espera de la nieta.
    Llegó por fin Caperu a mediodía
    y dijo:<<¿Cómo estás, abuela mía?
    Por cierto, ¡me impresionan tus orejas!>>.
    <<Para mejor oírte, que las viejas
    somos un poco sordas>>.
    <<¡Abuelita, qué ojos tan grandes tienes!>>.
    <<Claro, hijita, son las lentillas nuevas que me ha puesto
    Para que pueda verte Don Ernesto
    El oculista>>, dijo el animal mirándola con
    gesto angelical mientras se le ocurría
    que la chica iba a saberle mil veces más
    rica que el racho precedente.

    De repente Caperucita dijo: <<¡Qué
    imponente abrigo de piel llevas este invierno!>>.
    El Lobo, estupefacto, dijo: <<¡Un cuerno!
    O no sabes el cuento o tú me mientes:
    ¡Ahora te toca hablar de [FONT=Verdana,Italic]mis dientes[/FONT]!
    ¿Me estás tomando el pelo…? Oye, mocosa,
    te comeré ahora mismo y a otra cosa>>.
    Pero ella se sentó es un canapé
    y se sacó un revólver del corsé,
    con calma apuntó bien a la cabeza
    y – ¡pam! – allí cayó la buena pieza
    Al poco tiempo vi a Caperucita
    Cruzando por el Bosque… ¡Pobrecita!
    ¿Sabéis lo que llevaba la infeliz?
    Pues nada menos que un sobrepelliz
    que a mí me pareció de piel de un lobo
    que estuvo una mañana haciendo el bobo.

    [FONT=Verdana,Bold]La Cenicienta[/FONT]
    <<¡Si ya nos la sabemos de memoria!>>,
    diréis. Y, sin embargo, de esta historia
    tenéis una versión falsificada, rosada, tonta, cursi,
    azucarada, que alguien con la mollera un poco rancia
    consideró mejor para la infancia…

    El lío se organiza en el momento
    en que las Hermanastras de este cuento
    se marchan a Palacio y la pequeña
    se queda en la bodega a partir leña.
    Allí entre ratones llora y gruta,
    golpea la pared, se desgañita:
    <<¡Quiero salir de aquí! ¡Malditas brujas!
    ¡¡Os arrancaré el moño por granujas!!>>.
    Y así hasta que por fin asoma el Hada
    por el encierro en el que está su ahijada.
    <<¿Qué puedo hacer por ti, Ceny querida?
    ¿Por qué gritas así? ¿Tan mala vida te dan esas
    lechuzas?>>. <<¡Frita estoy porque ellas van al baile
    y yo no voy!>>. La chica patalea furibunda:
    <<¡Pues yo también iré a esa fiesta inmunda!
    ¡Quiero un traje de noche, Un paje, un coche,
    zapatos de charol,sortija, broche,
    pendientes de coral, pantys de seda
    y aromas de Paris para que pueda
    enamorar al Príncipe en seguida
    con mi belleza fina y distinguida!>>.

    Y dicho y hecho, al punto Cenicienta,
    en menos de tiempo del que aquí se cuenta,
    se personó en Palacio, en plena disco,
    dejando a sus rivales hechas cisco.
    Con Cecy bailó el Príncipe rocks miles
    tomándola en sus brazos varoniles
    y ella se le abrazó con tal vigor que allí perdió
    su Alteza su valor, y mientras la miró
    no fue posible que le dijera cosa inteligible.

    Al dar las doce Ceny pensó: <<Nena,
    como no corras las hemos hecho buena>>,
    y el Príncipe gritó: <<¡No me abandones!>>,
    mientras se le agarraba a los riñones,
    y ella tirando y él hecho un pelmazo
    hasta que el traje se hizo mil pedazos.
    La pobre se escapó medio en camisa,
    pero perdió un zapato con la prisa.
    El Príncipe, embobado, lo tomó y
    ante la Corte entera declaró:
    <<¡La dueña del pie que entre en el zapato
    será mi dulce esposa, o yo me mato!>>.
    Después, como era un poco despistado,
    dejó en una bandeja el chanclo amado.
    Una Hermanastra dijo: <<¡Esta es la mía!>>,
    y, en vista de que nadie la veía,
    pescó el zapato, lo tiró al retrete
    y lo escamoteó en un periquete.
    En su lugar, disimuladamente,
    dejó su zapatilla maloliente.
    En cuanto salió el Sol, salió su Alteza
    por la ciudad con toda ligereza
    en busca de la dueña de la prenda.
    De casa en casa fue, de tienda en tienda,
    e hicieron cola muchas damiselas
    sin resultado. Aquella vil chinela.
    Incómoda, pestífera y chotuna,
    no le sentaba bien a dama alguna.

    Así hasta que fue el turno de la casa
    de Cenicienta… <<¡Pasa, Alteza, pasa!>>,
    dijeron las perversas Hermanastras y,
    tras guiñar un ojo a la Madrastra,
    se puso la de más cara de cerdo
    su propia zapatilla en el pie izquierdo.
    El Príncipe dio un grito, horrorizado,
    pero ella gritó más: <<¡Ha entrado! ¡Ha entrado!
    ¡Seré tu dulce esposa!>>. <<¡Un cuerno frito!>>.
    <<¡Has dado tu palabra, Principito,
    precioso mío!>>. <<¿Si? –rugió su Alteza. –
    ¡Ordeno que le corten la cabeza!>>.
    Se la cortaron de un único tajo
    y el Príncipe se dijo: <<Buen trabajo.
    Así no está tan fea>>. De inmediato
    gritó la otra Hermanastra: <<¡Mi zapato!
    ¡Dejad que lo pruebe!>>. <<¡Prueba esto!>>,
    Bramó su Alteza Real con muy mal gesto
    y, echando mano de su real espada
    le descocorotó de una estocada;
    cayó la cabezota en la moqueta,
    dio un par de botes y se quedó quieta…

    En la cocina Cenicienta estaba
    quitándoles las vainas a unas habas
    cuando escuchó los botes –pam, pam,
    pam– del coco de su hermana
    en el zaguán, así que se asomó desde la puerta
    y preguntó: <<¿Tan pronto y ya despierta?>>.
    El Príncipe dio un salto: <<¡Otro melón!>>,
    y a Ceny le dio un vuelco el corazón.
    <<¡Caray! –pensó– ¡Qué bárbara su alteza!
    Con ese yo no me juego la cabeza…
    ¡Pero si esta completamente loco!>>.
    Y cuando gritó el Príncipe: <<¡Ese coco!
    ¡Cortádselo ahora mismo!>>, en la cocina
    brilló la vara del Hada Madrina.
    <<¡Pídeme lo que quieras, Cenicienta,
    que tus deseos corren de mi cuenta!>>.
    <<¡Hada Madrina –suplicó la ahijada–,
    no quiero ya ni príncipes ni nada
    que pueda parecérseles! Ya he sido
    Princesa por un día. Ahora te pido
    quizás algo más difícil e infrecuente:
    un compañero honrado y buena gente.
    ¿Podrás encontrar uno para mí,
    Madrina amada? Yo lo quiero así…>>

    Y en menos tiempo del que aquí se cuenta
    se descubrió de pronto Cenicienta
    a salvo de su Príncipe y casada
    con un señor que hacia mermelada.
    Y, como fueron ambos felices,
    nos dieron con el tarro en las narices.
  • editado mayo 2008
    Hola!

    No sabía que Roald Dahl había escrito poemas para niños... Gracias, Alois.
    Pues yo he disfrutado mucho leyendo algunos libros de relatos cortos. De hecho, es uno de mis autores favoritos.

    Si no los habéis leído, os recomiendo "Relatos de lo inesperado" o "La venganza es mía, S.A" Algunos son tan ingeniosos, tan irónicos y crueles... pero siempre te dejan con una media sonrisa en los labios, como diciendo "qué mala leche, qué hábil...". Si los leeis, fijaos en el papel que en ellos tienen muchas mujeres: las pobres, sometidas en un mundo machista, normalmente supeditas al marido, que un día, simplemente se cansan, pero de qué manera ; ) En especial hay alguno tan bueno...

    Estos libros que he puesto aquí no son infantiles, pero sí pueden ser para chicos jóvenes, no creo que les haga nada de daño leerlos, y yo creo que se lo pueden pasar muy bien haciéndolo. Pero por favor, si esta sección es sólo para libros que cumplan las dos opciones (infantiles y juveniles) me perdonáis y para la próxima ya lo sé.

    Si hay alguien que haya leído a este escritor, y le apetece, que diga lo que le parece, a ver si estamos de acuerdo

    Un abrazo

    Dafne
  • fanderaimifanderaimi Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado septiembre 2008
    Soy admirador de Roald Dahl desde que leí Charlie y la fábrica de chocolate, a los catorce años (ya tengo 32 y me sigue pareciendo un libro fabuloso). Junto con ese, La maravillosa medicina de Jorge y Las brujas son las tres novelas cortas de Dahl que me entusiasman. También he leído Charlie y el gran ascensor, Los cretinos, James y el melocotón gigante, y de sus libros para adultos Relatos de lo inesperado y Mi tío Oswald, que es bastante marranete.
    Ultimamente estoy loquito de contento con sus poemas, que vale más que os los leais en inglés que en la traducción tan distinta (comprendo que iba destinado a los niños y que es difícil conservar a la vez el significado de los juegos verbales y las rimas) de Revolting Rhimes (algo así como "Poemas nauseabundos"), que aquí se llamó, como ha dicho muy bien Alois Boerges, Cuentos en verso para niños perversos. Tiene también dos libros de poemas más, este Roald Dahl: uno, Rhime Stew, todavía no me lo he leído, pero Dirty Beasts sí (creo que también tiene traducción al español, pero no recuerdo cuál), aunque este último es flojillo, a pesar de que contiene un poema fenomenal, The ant-eater, absolutamente tronchante si lo leeis sólos o con el adiolibro recitado por Pam Ferris y Geoffrey Palmer de estos poemas (también hay audiolibros de Revolting Rhimes y Rhime Stew: el primero es absolutamente formidable, el segundo todavía no me lo he comprado)
    Bueno, eso es lo que quería decir sobre nuestro amigo Dahl. Un saludo a toda la peña
    fanderaimi
  • fanderaimifanderaimi Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado septiembre 2008
    Por cierto, de todas las adaptaciones que se han hecho al cine de sus obras, me quedo con la que Danny DeVito dirigió en 1996 a partir de Matilda.
    fanderaimi
  • GerchuGerchu Fernando de Rojas s.XV
    editado septiembre 2008
    Yo solamente vi las adaptaciones que hizo Tim Burton. :p
    Soy joven.
  • editado marzo 2010
    Roald Dahl es uno de mis escritores preferidos. Llevo un tiempo buscando Revolting Rhymes, que es el libro en que se publicaron los poemas infantiles que aparecen más arriba... ¡Me encanta! =)
  • El Diablo FuEl Diablo Fu Anónimo s.XI
    editado octubre 2010
    WoW! este escritor es ssencillamente fabuloso! yo leí una pequeña colección de relatos cortos de él, y son espectaculares. Me impactó sobre todo uno en que un hombre inventaba una máquina para escribir cuentos y novelas, es increible! les recomiendo ese relato, y en general todos sus relatos cortos, además de sus conocidas novelas, como La fábrica de Chocolates, y Matilda.:)
  • revuerevue Fernando de Rojas s.XV
    editado octubre 2010
    Yo recomiendo leer "Un cuento de África"; es sorprendente. Muy recomendable...
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