El Baphomet
capitulo 1- el Hombre alado, primera parte
video nº1, archivo privado, Mikaela Montiel
viernes 20 de julio de 2007
(se ve la ventana de alguna habitación en plano de fondo, en primer plano se ve una joven de no mas de 17 años, notoriamente angustiada)
eeh... bueno, no se por donde empezar, ni siquiera se porqué tengo el impulso de grabar esto,
pero desde que empezó esta semana he tenido terribles alucinaciones.
No se si sean las pastillas, nunca he tenido tales efectos.
¿Es de locos ver de cerca a un ser imposible, escuchar su voz a un lado, tocarlo, sentir cerca su respiración? Si es así, creo que me estoy volviendo loca
no se lo he contado a nadie, por eso tal vez que decidí gravar este video, ya no puedo escribirlo porque se que alguien lo leería.
Pero de todos modos, a quien quiera que pueda ver esto algún DIA, ¿que es realidad? ¿Lo que uno puede ver, o lo que lo ve a uno?
Juro por lo que se quiera que no se que hacer...
(Fin del video)
Rápidamente, Mikaela Montiel corta la grabación ye extrae el dvd de la cámara y pone su nombre en la cubierta, mas tarde lo guarda en una caja.
Era aun la madrugada del día viernes. Mika no podía dormir, sentía que de pasar eso tendría una pesadilla, pero pese al fuerte efecto de los antidepresivos, el miedo no le permitía dormir... realmente ella no sabia lo que iba a ocurrir.
Sin embargo, el efecto de estas pastillas no la iba a dejar tranquila hasta que ella cerrara los ojos, y no duro mucho tiempo despierta, así que al poco rato no resistió y cayo en un profundo sueño.
Ponto despertó, o eso creyó, en un lugar que tal vez conocía, no reconocía bien a causa de que su vista estaba un poco bloqueada por la luz. Al poco rato se acostumbro a esta, percibió el frió y comenzó a escuchar una especie de lamento, la voz de una mujer llorando desde lo lejos. Mika miro a su alrededor y cayo en la cuenta de que nunca despertó, por el hecho de encontrarse en el conocido Cementerio Metropolitano, pero había en el algo diferente: su lúgubre infraestructura se encontraba en estado de completo abandono: habían tumbas profanadas, cadáveres tirados en distintas fases de putrefacción, las paredes de frío cemento estaban salpicadas de sangre y la imágenes de santos estaban en deplorable estado, pronto Mika percibió el fuerte olor a muerte del lugar.
Avanzó por el lugar, no supo si el frío o el terrible y lastimero lamento incesante le hicieron estremecer. Miró todo a su alrededor, la noche no tenia ni estrellas, ni luna, era el cielo un manto negro de frío. Siguió avanzando, pronto se encontró con algo escrito con sangre en el suelo, de forma sutil y extrañamente cuidadosa caligrafía:
"El jardín del Silencio"
¿Que mierda estaba ocurriendo?
No lograba entender lo poco lógico de el lugar, pese a que era un sueño, parecía demasiado real para serlo, cuando por lo común sus sueños eran una serie de imágenes inconexas y fugaces, todo lo que sentía era como si desde siempre estuviera en vigilia y nunca hubiera dormido.
De pronto alguien tras de si le toco el hombro, Mika dio un salto y ahogo un grito, miro hacia atrás vio a un joven de mas o menos su edad.
-Perdón- dijo el- no quise asustarte.
Mika sintió un profundo alivio, antes de contestarle se atrevió a observarle un poco: era alto, moreno, de pelo un poco largo, bastante delgado, vestía ropa bastante gastada, una polera negra desteñida, una vieja camisa a cuadros roja, pantalones negros gastados y desteñidos y un par de zapatillas negras también bastante usadas.
-¿Eres real?- pregunto Mika- o sea, eh, ¿esto no es un sueño? dime tu nombre y como llegaste aquí.
-Me llamo Saúl Guerrero, he estado aquí otras veces, no es un sueño.
-Entonces, ¿que es?
-No lo se, se que es una realidad, como un mundo onírico, esta muy apoyada en el mundo real, algo así como un universo paralelo, pero ten cuidado, nunca sabes lo que puede ocurrirte...
El aullido de alguna bestia canina interrumpió a Saúl e hizo girar la cabeza a Mika, embargada de terror, al volver a girarla Saúl no estaba.
-¿Saúl?- llamo
camino sin rumbo por el lugar, estaba sola denuevo, llego pronto a una parte en la que solía haber un cristo crucificado, pero su estado de abandono era toda una blasfemia: no tenia cabeza y estaba lleno de dibujos y palabras obscenas, era como si en ese lugar se perdiera el respeto por la vida, aunque no le sorprendió demasiado.
súbitamente un fuerte ruido le hace saltar y se encuentra con cuatro extraños perro, ¿en estado cadavérico?...
sigue, segunda parte capitulo1
Comentarios
A parte de eso, mezclas los tiempos verbales, cosa que a mi también me pasa, pero que no es correcto.
Voy a sugerirte algo, pero ojo, que sólo son sugerencias de como lo escribiría yo, no es una verdad universal ni quiere, ni mucho menos, menospreciar tu texto, nada mas lejos de la realidad:
De momento lo dejo, que tengo que continuar trabajando, pero ten cuidado porque has empezado en presente, seguiste en pasado y volviste a meter el presente casi al final.
agradezco la critica, me pareció aceptable
gracias
saludos