Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios en los textos de los foreros que permanecemos en él, y también con escritos propios, imágenes, vídeos... y todo lo que pueda ser de interés del lector, y no sólo se limiten a presentarnos sus obras o sus proyectos. Gracias.
Noche cerrada. La muchacha corría todo lo rápido que le permitían sus finas piernas. La Luna, oculta tras densos nubarrones, apenas iluminaba su sucio rostro y sus harapos manchados de barro. El viento, cargado de densas ráfagas de agua, la azotaba con fuerza, la obligaba a pelear con él para poder avanzar. La joven, que no tendría más de quince años se paró al ver el núcleo de la tormenta.
Miró, anonadada, el centro del vendaval… aquello no parecía una fenómeno normal, era un núcleo con cantidad de rayos y truenos demasiado concentrado. Parecía una tormenta eléctrica… Entonces sintió como sus pies se hundían en el barro y se obligó a correr.
“Nunca más seré una esclava”, pensó.
La tormenta la atraía como imán a trozo de metal. La muchacha no entendía lo que ocurría. Estaba huyendo para salvar su vida, pero se sentía atraída de forma extraña al centro de la tormenta. Aquello era una locura. A medida que se acercaba al foco del vendaval podía ver dos formas a lo lejos. Pensó que debía de estar loca pues dichas figuras chocaban en el aire, giraban, se rodeaban y se volvían a enzarzar a una velocidad vertiginosa.
Siguió corriendo durante varios minutos.
“Ahora soy una fugitiva”, pensó de nuevo.
Se había escapado de sus estancias, era posible que ya la estuvieran buscando y ella solo era capaz de mirar la deslumbrante luz de los relámpagos. Finalmente llego a unos pocos metros del misterio y quedó boquiabierta.
Tenían apariencia de hombres, pero no podían serlo; quizá eran un raro cruce de animales o algún tipo de monstruo pues aquellos dos seres, que parecían provocar la tormenta portaban alas de pájaro que les permitían volar. La chica se escondió tras una piedra y observó. El ser de la derecha tenía el pelo dorado, algo que ella nunca había visto. Llevaba una especie de coraza de color azulado y un arma corta y recta que parecía expedir llamas azules. El otro en cambio era muy distinto; moreno y espigado de pelo largo y liso. No parecía llevar protección alguna y su torso delgado pero fuerte se atisbaba entre sus ropas. Portaba un arma de color negro, pero era fina y larga. Había visto en la ciudad armas parecidas, pero no tan detalladas.
Ambos contendientes se atacaban con furia, con odio. De cada cruce de sus armas surgía un relámpago que iluminaba toda la zona. La chica entendió, al fin, de donde venían los rayos y estaba a punto de marcharse cuando echó una última mirada al cielo. Los seres se habían separado bastante y antes de que la joven pudiera reaccionar se lanzaron a una velocidad inhumana el uno contra el otro.
Cuando la chica pudo volver a mirar vio que el ser de cabellos negros había clavado su espada en el abdomen de su rival. Este último se revolvió y saco la negra espada de sus entrañas. Aquel semihombre de pelo azabache miró como el otro huía y después cayó al suelo cerca de donde ella estaba.
Instintivamente fue en su auxilio. Lo encontró tumbado en la fría tierra y la chica descubrió una enorme herida que iba desde la clavícula hasta la cadera. Se habían alcanzado de nuevo. El joven, que desprendía un aura densa y agradable a la vez la miró con ojos vidriosos. Y entonces le sonrió.
—¿Te ha gustado la pelea, Alexia? —susurró el muchacho —¿Cómo es que sabes mi nombre? —Oh, sé muchas cosas de ti, pequeña. Porque has escapado, tus miedos, tus anhelos… veras- dijo entornando los ojos-¬¬ solo necesito que me hagas un pequeño favor. Mi herida es mortal, pero con tu ayuda saldré de esta.
Alexia miró ensimismada el rostro de aquel muchacho ¿Cómo podía conocer ese joven nada sobre ella? ¿Quién era? Y sobre todo, ¿qué quería de ella? Alexia fijó de nuevo sus ojos en el rostro del chico. Era hermoso, más que cualquier hombre que hubiera visto nunca. El joven al verla dudar dijo.
—¿No quieres ayudarme, pequeña? Ambos conseguiremos lo que ansiamos. Una vida, una existencia en libertad y disímil a todo cuanto puedas imaginar. Vamos, no me queda mucho tiempo.
Alexia pensó de nuevo en su vida sin futuro, y también en el infierno que le aguardaba tras su muerte, un lamento eterno de sufrimiento sin esperanza. Entonces la chica se acercó más a aquel ser y pudo sentir el tremendo poder que contenía en su cuerpo. Por un instante sintió ilusión y no pudo evitar sonreír.
--¿Me dolerá? -dijo con los ojos vidriosos.
El joven le mostró una sonrisa cálida y negó lentamente con la cabeza.
Todas las mañanas de todos los días laborales, cuando llego a mi holding de empresas me voy directamente a mi despacho, cuelgo mis prendas exteriores en mi elegante perchero de pie, me siento en mi confortable sillón giratorio de piel negra, enciendo mi pantalla fluorescente de mesa, abro mi ordenador portátil Apple MacBook Air y, antes de comenzar mi tarea cotidiana, escribo una línea más en mi diario secreto, donde, desde hace dieciocho años explico las razones de mi suicidio.
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios en los textos de los foreros que permanecemos en él, y también con escritos propios, imágenes, vídeos... y todo lo que pueda ser de interés del lector, y no sólo se limiten a presentarnos sus obras o sus proyectos. Gracias.
Se casó ocho veces por diferentes razones y luego se descasó en dieciséis ocasiones. Tratad de resolver esta sencilla operación, que mi mensa no acierta con la solución
El famoso periodista Jaime Peñafiel destapa a la verdadera la delincuente Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez
Una vez mas, en su columna habitual de ‘La Otra Crónica’, Jaime Peñafiel ha elegido a un personaje habitual con el que desarrollar su artículo. La elegida no es otra que Begoña Gómez, esposa del actual Presidente del Gobierno, Sánchez. Peñafiel, quien asegura haber conocido a todas las primeras damas de La Moncloa, parece tener una delicada información sobre Begoña Gómez.
De las cinco, a las que he conocido y tratado profundamente, con alguna mantengo lazos de amistad, unas han sido mejores y otra, incluso, no quería serlo. Pero todas ellas han intentado llevar el cargo con dignidad. Unas con más dignidad que otras.
Jaime Peñafiel define a Begoña Gómez como «una ambiciosa y trepa sin escrúpulos» Peñafiel añade a sus críticas sobre la esposa del Presidente del Gobierno que “luce un físico trabajado en el gimnasio del que presume aunque sin gracia. Es ambiciosa y trepa sin escrúpulos y con la falta de pudor como para aceptar codiciar una cátedra sin tener siquiera una licenciatura”.
Algo que considera que traspasa todos los límites para entrar en la forma de corrupción y está terminantemente prohibido por ley al establecer ésta la imposibilidad de ejercer la facultad de nombramiento y contratación de personas en caso de parentesco hasta por un cuarto grado de consanguinidad y, sobre todo, de afinidad por razón del matrimonio.
En resumen, Peñafiel concluye sobre Begoña: Nada que ver con Amparo Illana de Suárez, la mujer a quien desagradaba ser primera dama; o Pilar Ibáñez Martín de Calvo Sotelo, inmune al síndrome de la Moncloa; o Carmen Romero, la mujer que nunca fue felipista; o Ana Botella de Aznar, nacida para mandar; o Sonsoles Espinosa de Rodríguez Zapatero, fobia social pero con privilegios y Elvira Fernández de Rajoy, el sentido común del presidente”.
Begoña dirigirá una cátedra sin ser licenciada ni tener un título homologado. Según publica el diario ABC, Begoña va a codirigir una cátedra extraordinaria en la Universidad Complutense de Madrid sobre la Transformación Social Competitiva. Como apunta dicho diario, La mujer de Sánchez no es ni catedrática, ni doctora, ni siquiera licenciada porque sus estudios de Márketing y Negocios los cursó en una escuela no oficial, sin un título homologado, algo que no le está imposibilitando hacer una carrera académica.
No obstante, parece ser que ya ha codirigido otros títulos no oficiales en la Escuela de Gobierno de la UCM, como el Máster en Dirección de Captación de Fondos para ONL.
Comentarios
El señor presidente,
se aparte de la gente
ACHL
Cocidos para que escarmientes.
Porque no es conveniente
hablar mal de la buena gente
ACHL
Trump y sus marranadas
la tienen avergonzada
ACHL
Para que digan luego
que no tengo huevos
ACHL
Buenas noches. Sevilla, jueves 01 octubre 2026
Buenas noches de jueves 01 octubre 2026
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios en los textos de los foreros que permanecemos en él, y también con escritos propios, imágenes, vídeos... y todo lo que pueda ser de interés del lector, y no sólo se limiten a presentarnos sus obras o sus proyectos. Gracias.
Saludos
Noche cerrada. La muchacha corría todo lo rápido que le permitían sus finas piernas. La Luna, oculta tras densos nubarrones, apenas iluminaba su sucio rostro y sus harapos manchados de barro. El viento, cargado de densas ráfagas de agua, la azotaba con fuerza, la obligaba a pelear con él para poder avanzar. La joven, que no tendría más de quince años se paró al ver el núcleo de la tormenta.
Miró, anonadada, el centro del vendaval… aquello no parecía una fenómeno normal, era un núcleo con cantidad de rayos y truenos demasiado concentrado. Parecía una tormenta eléctrica… Entonces sintió como sus pies se hundían en el barro y se obligó a correr.
“Nunca más seré una esclava”, pensó.
La tormenta la atraía como imán a trozo de metal. La muchacha no entendía lo que ocurría. Estaba huyendo para salvar su vida, pero se sentía atraída de forma extraña al centro de la tormenta. Aquello era una locura. A medida que se acercaba al foco del vendaval podía ver dos formas a lo lejos. Pensó que debía de estar loca pues dichas figuras chocaban en el aire, giraban, se rodeaban y se volvían a enzarzar a una velocidad vertiginosa.
Siguió corriendo durante varios minutos.
“Ahora soy una fugitiva”, pensó de nuevo.
Se había escapado de sus estancias, era posible que ya la estuvieran buscando y ella solo era capaz de mirar la deslumbrante luz de los relámpagos. Finalmente llego a unos pocos metros del misterio y quedó boquiabierta.
Tenían apariencia de hombres, pero no podían serlo; quizá eran un raro cruce de animales o algún tipo de monstruo pues aquellos dos seres, que parecían provocar la tormenta portaban alas de pájaro que les permitían volar. La chica se escondió tras una piedra y observó. El ser de la derecha tenía el pelo dorado, algo que ella nunca había visto. Llevaba una especie de coraza de color azulado y un arma corta y recta que parecía expedir llamas azules. El otro en cambio era muy distinto; moreno y espigado de pelo largo y liso. No parecía llevar protección alguna y su torso delgado pero fuerte se atisbaba entre sus ropas. Portaba un arma de color negro, pero era fina y larga. Había visto en la ciudad armas parecidas, pero no tan detalladas.
Ambos contendientes se atacaban con furia, con odio. De cada cruce de sus armas surgía un relámpago que iluminaba toda la zona. La chica entendió, al fin, de donde venían los rayos y estaba a punto de marcharse cuando echó una última mirada al cielo. Los seres se habían separado bastante y antes de que la joven pudiera reaccionar se lanzaron a una velocidad inhumana el uno contra el otro.
Cuando la chica pudo volver a mirar vio que el ser de cabellos negros había clavado su espada en el abdomen de su rival. Este último se revolvió y saco la negra espada de sus entrañas. Aquel semihombre de pelo azabache miró como el otro huía y después cayó al suelo cerca de donde ella estaba.
Instintivamente fue en su auxilio. Lo encontró tumbado en la fría tierra y la chica descubrió una enorme herida que iba desde la clavícula hasta la cadera. Se habían alcanzado de nuevo. El joven, que desprendía un aura densa y agradable a la vez la miró con ojos vidriosos. Y entonces le sonrió.
—¿Te ha gustado la pelea, Alexia? —susurró el muchacho
—¿Cómo es que sabes mi nombre?
—Oh, sé muchas cosas de ti, pequeña. Porque has escapado, tus miedos, tus anhelos… veras- dijo entornando los ojos-¬¬ solo necesito que me hagas un pequeño favor. Mi herida es mortal, pero con tu ayuda saldré de esta.
Alexia miró ensimismada el rostro de aquel muchacho ¿Cómo podía conocer ese joven nada sobre ella? ¿Quién era? Y sobre todo, ¿qué quería de ella? Alexia fijó de nuevo sus ojos en el rostro del chico. Era hermoso, más que cualquier hombre que hubiera visto nunca. El joven al verla dudar dijo.
—¿No quieres ayudarme, pequeña? Ambos conseguiremos lo que ansiamos. Una vida, una existencia en libertad y disímil a todo cuanto puedas imaginar. Vamos, no me queda mucho tiempo.
Alexia pensó de nuevo en su vida sin futuro, y también en el infierno que le aguardaba tras su muerte, un lamento eterno de sufrimiento sin esperanza. Entonces la chica se acercó más a aquel ser y pudo sentir el tremendo poder que contenía en su cuerpo. Por un instante sintió ilusión y no pudo evitar sonreír.
--¿Me dolerá? -dijo con los ojos vidriosos.
El joven le mostró una sonrisa cálida y negó lentamente con la cabeza.
Alexia se había enamorado del muchacho.
A Chávez López
Sevilla abril 2026
¡Demasiados ladrones,
que nos tienen hasta los cojones!
ACHL
Hay quien no quiere entender
que las canas tienen su saber
ACHL
¡Sí, me gustaría saber
quién coño es Lucifer!
ACHL
Según la verídica información de un famoso y acreditado cronista,
no hay en el mundo un comedor gratuito fundado por comunistas
ACHL
Si quieres ser ministra,
esta ex cajera te registra
ACHL
Mi diario secreto

Todas las mañanas de todos los días laborales, cuando llego a mi holding de empresas me voy directamente a mi despacho, cuelgo mis prendas exteriores en mi elegante perchero de pie, me siento en mi confortable sillón giratorio de piel negra, enciendo mi pantalla fluorescente de mesa, abro mi ordenador portátil Apple MacBook Air y, antes de comenzar mi tarea cotidiana, escribo una línea más en mi diario secreto, donde, desde hace dieciocho años explico las razones de mi suicidio.
ACHL
Buenos días. Sevilla, viernes 02 octubre 2026
Buenos días de viernes 02 octubre 2026
Les agradeceríamos a las personas que entren por primera vez en este foro de Literatura que participen con comentarios en los textos de los foreros que permanecemos en él, y también con escritos propios, imágenes, vídeos... y todo lo que pueda ser de interés del lector, y no sólo se limiten a presentarnos sus obras o sus proyectos. Gracias.
Saludos
Lo que con engaños se construye,
las verdades lo destruyen
ACHL
Celebrando en pleno Covid una cena de campanilla
y ninguno de los comensales lleva mascarilla
Siempre hay que respetar
las medidas de seguridad
ACHL
Se casó ocho veces por diferentes razones
y luego se descasó en dieciséis ocasiones.
Tratad de resolver esta sencilla operación,
que mi mensa no acierta con la solución
ACHL
Este cruce puede ser trágico,
y no tiene señal de tráfico
ACHL
De esta deliciosa tarta, toa
se la reparten en Moncloa
ACHL
En casa de sus padres ya no no se aloja,
y no tiene a nadie que la ame y la recoja
ACHL
para uno darse cuenta que ocultan cosas bellas
Mi devota vecina Valentina
es más puta que las gallinas
ACHL
Jaime Peñafiel habla de Begoña Gómez
El famoso periodista Jaime Peñafiel destapa a la verdadera la delincuente Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez
Una vez mas, en su columna habitual de ‘La Otra Crónica’, Jaime Peñafiel ha elegido a un personaje habitual con el que desarrollar su artículo. La elegida no es otra que Begoña Gómez, esposa del actual Presidente del Gobierno, Sánchez. Peñafiel, quien asegura haber conocido a todas las primeras damas de La Moncloa, parece tener una delicada información sobre Begoña Gómez.
De las cinco, a las que he conocido y tratado profundamente, con alguna mantengo lazos de amistad, unas han sido mejores y otra, incluso, no quería serlo. Pero todas ellas han intentado llevar el cargo con dignidad. Unas con más dignidad que otras.
Jaime Peñafiel define a Begoña Gómez como «una ambiciosa y trepa sin escrúpulos»
Peñafiel añade a sus críticas sobre la esposa del Presidente del Gobierno que “luce un físico trabajado en el gimnasio del que presume aunque sin gracia. Es ambiciosa y trepa sin escrúpulos y con la falta de pudor como para aceptar codiciar una cátedra sin tener siquiera una licenciatura”.
Algo que considera que traspasa todos los límites para entrar en la forma de corrupción y está terminantemente prohibido por ley al establecer ésta la imposibilidad de ejercer la facultad de nombramiento y contratación de personas en caso de parentesco hasta por un cuarto grado de consanguinidad y, sobre todo, de afinidad por razón del matrimonio.
En resumen, Peñafiel concluye sobre Begoña: Nada que ver con Amparo Illana de Suárez, la mujer a quien desagradaba ser primera dama; o Pilar Ibáñez Martín de Calvo Sotelo, inmune al síndrome de la Moncloa; o Carmen Romero, la mujer que nunca fue felipista; o Ana Botella de Aznar, nacida para mandar; o Sonsoles Espinosa de Rodríguez Zapatero, fobia social pero con privilegios y Elvira Fernández de Rajoy, el sentido común del presidente”.
Begoña dirigirá una cátedra sin ser licenciada ni tener un título homologado. Según publica el diario ABC, Begoña va a codirigir una cátedra extraordinaria en la Universidad Complutense de Madrid sobre la Transformación Social Competitiva. Como apunta dicho diario, La mujer de Sánchez no es ni catedrática, ni doctora, ni siquiera licenciada porque sus estudios de Márketing y Negocios los cursó en una escuela no oficial, sin un título homologado, algo que no le está imposibilitando hacer una carrera académica.
No obstante, parece ser que ya ha codirigido otros títulos no oficiales en la Escuela de Gobierno de la UCM, como el Máster en Dirección de Captación de Fondos para ONL.
ACHL
El nuevo 007 Bond, "el irresistible"
es ahora un agente secreto invisible
ACHL