La otra noche me visitaron unos alienígenas. Eran agradables, no me sondaron ni nada de eso. El más alto me dijo: "no temas, que no venimos a hacerte nada invasivo. Sólo queremos que nos resumas como era tu mundo, en pocas palabras".
"Era".
Era un mundo sin cojones, repliqué sin pensar. Pienso que igual me emborronaron o algo, quiero decir, me emborracharon (emborronada es mi estado natural).
Claro, me arrepentí en seguida de haber usado el atributo masculino para expresar "era un mundo sin valentía", un mundo cobarde. Pero es que decir "cojones" tiene algo que me gusta, yo qué sé. Soy dueña de mis palabras y esclava de mis silencios, ¿o era al contrario? Da igual.
No sé si son pocos o muchos los que tienen cojones para internarse en su propio mundo. Diría que pocos, y lo entiendo (spoiler: suele haber monstruos). La recompensa de internarse en el propio mundo es jugar a ser Alicia por un rato, o serlo. Pero a veces se paga un precio muy alto. Los que hemos sido Alicia durante demasiado tiempo ya hemos pisado algún manicomio, así que no quiero pensar qué pasaría de encarnarla por siempre jamás. En fin, ya sabemos que en un mundo sin cojones están de oferta 24-7 las mordazas, las ataduras y las camisas de fuerza.
No siempre creces con el frasco de "drink me". Igual aparece una caja con el letrero: "ábreme", y perfectamente podría ser la caja de Pandora, o la caja de los truenos.
Para todas las personas maravillosas que recaemos (me incluyo, qué atrevimiento), quisiera tratar de ser lo más honesta posible y decir que casi siempre se vuelve. Sólo que, si eres tan valiente y tan cobarde al mismo tiempo de andar jugando con la muerte, si eres de esos que de adulto grita "que pare el tranvía que yo me bajo!", cuidadito con el casi.
Ojalá a cada uno salve lo que nos uniría a todos.
Lo que nos une a todos. La lucerna que queda cuando el león ha fallecido. Para todo lo demás, como decía un señor: "Dios ha muerto, ¡viva Superman!"
Original que es escribiendo la muchacha Reyes, sí señor, pero no la maestra colombiana, sino una enfermera madrileña.
Tu buena relación con las letras, se ve palmariamente en todo lo que escribes. Desde luego, tienes una imaginación infinita. Me gusta leerte, pero más aquí que en esa web en la que te proliferas, que si desaparecieras de ella, huérfana de padre y madre quedaría. Y que no se me moleste nadie por decir la verdad.
Reyes, no te vayas del todo de este foro, que, como yo, hay personas aquí que les gusta leerte. Poco a poco están regresando foreros y foreras antiguos; sin duda, percatándose de que es el único foro de Literatura y otras cosas que sigue vivo.
Mira lo que escribí en el apartado Off-Topic a primeros de año:
Me permito hacer un llamamiento a los foreros y las foreras que participaban regularmente en este magnífico lugar, para que regresen. En este foro se permite la libertad de expresión; bien entendido que sean inserciones o comentarios que no ataquen a las sensibilidades ajenas. Si alguien me lee, que lo divulgue. Gracias.
Salud, Amor, Suerte y Prosperidad en este nuevo 2025
Buenas. Si te he leído antes, no lo recuerdo. Eso es una pena, para mí. Me gusta encontrarme con escritos que bajan a las profundidades. ¿Reyes te llamas? Pues encantada de encontrarte. Ahora espero no perderme yo.
Buenas. Si te he leído antes, no lo recuerdo. Eso es una pena, para mí. Me gusta encontrarme con escritos que bajan a las profundidades. ¿Reyes te llamas? Pues encantada de encontrarte. Ahora espero no perderme yo.
Reyes, Gades (Ana) es un referente de este foro, es una de las foreras más antiguas. Es correctora oficial de textos y escribe de rechupete. Me agrada sobremaner que las dos estéis participando en este foro, para mi gozo y disfrute.
Querido Antonio, Gracias de corazón por tenerme siempre en cuenta, por leerme y por decírmelo. No me voy del todo, digo "del todo" porque estoy a machete con el trabajo -aunque muy contenta-, y lo que estoy escribiendo -porque realmente tengo necesidad- son textos larguísimos.
Sí, a Gades la he visto desde hace tiempo en el foro, sé que escribe muy bien. Intentaré pasar para ir leyendo un poquito sobre todo.
Buenas. Si te he leído antes, no lo recuerdo. Eso es una pena, para mí. Me gusta encontrarme con escritos que bajan a las profundidades. ¿Reyes te llamas? Pues encantada de encontrarte. Ahora espero no perderme yo.
Hola, Gades! Muchas gracias por leerme y por comentarme. Esto de Word/Sword es una especie de "diario" por así decir, aunque quizá un poco en clave (el camuflaje de lo trágico en la prosa poética???).
Querido Antonio, Gracias de corazón por tenerme siempre en cuenta, por leerme y por decírmelo. No me voy del todo, digo "del todo" porque estoy a machete con el trabajo -aunque muy contenta-, y lo que estoy escribiendo -porque realmente tengo necesidad- son textos larguísimos.
Sí, a Gades la he visto desde hace tiempo en el foro, sé que escribe muy bien. Intentaré pasar para ir leyendo un poquito sobre todo.
Un abrazo grande siempre.
!Sea como sea, te "deslizas" más que una bolita de acero! O, como diría un mecánico... más que la llave del 15, que sirve "pa to"
Hay días que me siento en duelo por algo que no sé qué es. Como si hubiera perdido a un ser querido que no recuerdo. Quizás son ataques de olvido fantasma, y se trata de esa alarma que se enciende en una fecha especial que el subconsciente no ha borrado.
Puede que hoy sea un día en el que, hace años o meses, pasó algo que no puedo recordar, pero la sensación prevalece. El cuerpo recuerda. Puedo sentir el peso en alguna parte de mi estómago tirando de mí, en el pecho, en la garganta. Si pienso más en ello acabaré por sentirlo detrás de los ojos, y seguramente se volverá primero cálido, luego incandescente.
Ojalá poder estar en silencio con otro ser humano, ambos sentados frente a frente. Que las miradas no fueran agresivas y la ausencia de palabras no se sintiera un vacío. Que no fuera incómodo, sino todo lo contrario. Un encuentro feliz.
Unos segundos solamente transmitiendo todo sin hablar. Sé que escucharía los ruidos ambientales y algo más, tanto dentro como fuera. Sé que sentiría la substancia de la comunicación, su cosquilleo, su dulzura, su calma. Su roce fugaz. El viento suave en los oídos cuando interferencias no visibles se congelan y caen. A los pies, flores creciendo invisibles, transparentes a momentos.
Quiero sentir la esencia del otro saturando mi percepción sin pensarla (pero reconociéndome en ella), sin juzgarla, sin mediar una sola palabra. Encontrarla. Sostenerla. Y respirar de alivio en ella; alivio por entender que la separación física no importa, que incluso la muerte física no importa.
Cerrar los ojos y solo verbalizar "te tengo" aunque el cuerpo se haya ido. Te tengo a mi lado por solo unos segundos de memoria, en los que siento el tacto de tu mirada y la caricia de tu parpadeo, tu presencia, tu olor, la curva de tu sonrisa, tu emoción. Todo menos olvido.
estos cuatro últimos días me está pasando algo inquietante. No malo, pero sí un poco triste.
Cuando estoy en la cama y acabo de despertarme, ya con un poco de luz entrando a la habitación, oigo sonidos quedos por alguna parte de la casa; ruidos de porcelana y cacharrería removida con premura. Y con los ojos cerrados aun, me digo: "esa debe de ser mamá sacando tazas del armario, o papá preparándose el café". O, no sé, a la mañana siguiente escucho pasos del baño a la cocina y yo acostada me digo: "será Morgan haciéndose el desayuno para irse a trabajar". "A lo mejor vendrá aquí y se despedirá con un beso. Por suerte yo tengo turno de tarde y puedo dormir un poco más". O a la mañana siguiente, ruido de niños: "ya están aquí los hijos de Luís".
Estoy tranquila y feliz, disfrutando de esos momentos, hasta que abro los ojos. "Pero no, ¿cómo mamá´? ¿cómo papá? Aquí no hay nadie. Morgan se fue hace más de un año. Los hijos de Luís tienen 20 y 22 años. No hay otro ser humano que yo en esta casa de 1x1.
Sonrío a la gata y la abrazo y la beso, gata mullida, gata mamá. Si no es por ella, estaría completamente sola. Le gusta a ella dormir conmigo, más pegada o menos según el grado de calor. Soy el ser más afortunado del mundo ahora.
He intentado razonar por qué me ocurre esto. Son experiencias reales, no imaginaciones. Tiene que ser una jugarreta cerebral, está claro. Será "normal". De momento no me molesta, al contrario, es agradable, aunque ese instante de recordar cómo está en verdad mi mundo y luego tener que bajar de la cama es triste.
Además no sé por qué pero tengo una intuición fortísima y es: que esto me pasa porque me queda poco tiempo dentro de mi cuerpo. Son recuerdos de una película que ya existió. Los oigo y los siento, los revivo ahora porque mi cuerpo se muere.
Vengo a dar las gracias a todo el mundo que me ha leido y soportado por aquí.
A todos los que sueñan, no por perseguir sueños como si estos fueran objetos o metas, sino porque no pueden dormir. Esos que han escrito incómodos, vomitando, riendo, y yo les he leído y he sido privilegiada por ello. Si lo sacaste todo con honestidad, sin plantearte qué pensarías (porque estabas Harto de ser un títere, una máscara de ti mismo), el camino ya está hecho. Y el camino es lo único importante. El éxito es el camino. El reconocimiento es reconocernos unos a otros como ser humano único a pesar de la vergÑuenza, pues somos una especie terrible, capaz de todo. Unicornios con cuernos de acero corrupto.
Leer me salvó la vida muchas veces desde niña. Gracias a todos los autores y personajes. No siempre leí best sellers, gracias a dios. Mi último purgatorio se llama "los habitantes" y con vuestro permiso lo espamearé a por aquí hasta donde pueda. No es fácil confesar. Pero lo verdadero es eso: confesar.
Incluso textos sin nombre que se perderán (salvo en mi memoria), esos son los mejores, gracias a todos los autores por no tirarlos. Hay una relación de amistad entre el autor desconocido y el que lee: un vínculo, grabado a fuego en el alma, que a veces permanece durante todo la vida. Por eso es que
Uno no se atreve a dar finales fácilmente, ni como escritor ni como lector. No sé si es valiente o cobarde morir entre líneas, pero, en cualquier caso,
Muchas gracias al buen entendedor que sé que comprenderá. Nada termina (y nada empieza) nunca. Uno sigue vivo en sus palabras y creo que para eso sirve el verbo. Uno sigue amando, gritando, incómodo a través de los años sin saberlo. Como decía Ende "el espejo en el espejo: un laberinto". No hay peligro en el abrazo del descanso. Nunca me sentí más a salvo en mi vida que ahora, y nunca fui más alma que cuando el yo desapareció entre las letras, en la palabra escrita que dejo de pertenecerme desde que la leíste y fue tuya.
___ Si me permites un "consejo", o más bien una apreciacion, nada es inaceptable escribiendo y todo es válido. Si quieres alcanzar un corazon notienes que escribir de la insoportable levedad del ser. Puedes escribir sobre doraimon y el gorrocóptero, la cuestión es que cuanto digas sea honesto y salga de ti: de tus tripas, de tu grito, de tu risa, de la mierda que cagas. Es valído. El corazon vive en todo elcuerpo, y más allá del cuerpo. Pero date prisa, porque la vieja morla ha visto demasiado y está cansada, ya es demasiado vieja para contarlo. Con todo mi amor, Bumblebee, escribiendo desde el desguace cerrado por derribo.
Si conseguimos hacer de la tristeza una niebla palpable, si conseguimos que la risa sea el vajrakilaya mantra, hemos ganado. TODO.
soy enfermera, portadora de lucerna en la oscuridad. Eso seré siempre solo porquequiero serlo.
Comentarios
Original que es escribiendo la muchacha Reyes, sí señor, pero no la maestra colombiana, sino una enfermera madrileña.
Tu buena relación con las letras, se ve palmariamente en todo lo que escribes. Desde luego, tienes una imaginación infinita. Me gusta leerte, pero más aquí que en esa web en la que te proliferas, que si desaparecieras de ella, huérfana de padre y madre quedaría. Y que no se me moleste nadie por decir la verdad.
Un beso y un abrazo desde la lejanía.
Reyes, no te vayas del todo de este foro, que, como yo, hay personas aquí que les gusta leerte. Poco a poco están regresando foreros y foreras antiguos; sin duda, percatándose de que es el único foro de Literatura y otras cosas que sigue vivo.
Mira lo que escribí en el apartado Off-Topic a primeros de año:
Me permito hacer un llamamiento a los foreros y las foreras que participaban regularmente en este magnífico lugar, para que regresen. En este foro se permite la libertad de expresión; bien entendido que sean inserciones o comentarios que no ataquen a las sensibilidades ajenas. Si alguien me lee, que lo divulgue. Gracias.
Salud, Amor, Suerte y Prosperidad en este nuevo 2025
Más abrazos y besos
Si te he leído antes, no lo recuerdo. Eso es una pena, para mí. Me gusta encontrarme con escritos que bajan a las profundidades.
¿Reyes te llamas? Pues encantada de encontrarte.
Ahora espero no perderme yo.
Reyes, Gades (Ana) es un referente de este foro, es una de las foreras más antiguas. Es correctora oficial de textos y escribe de rechupete. Me agrada sobremaner que las dos estéis participando en este foro, para mi gozo y disfrute.
Besos miles a las dos
Gracias de corazón por tenerme siempre en cuenta, por leerme y por decírmelo.
No me voy del todo, digo "del todo" porque estoy a machete con el trabajo -aunque muy contenta-, y lo que estoy escribiendo -porque realmente tengo necesidad- son textos larguísimos.
Sí, a Gades la he visto desde hace tiempo en el foro, sé que escribe muy bien. Intentaré pasar para ir leyendo un poquito sobre todo.
Un abrazo grande siempre.
Muchas gracias por leerme y por comentarme. Esto de Word/Sword es una especie de "diario" por así decir, aunque quizá un poco en clave (el camuflaje de lo trágico en la prosa poética???).
Encantada de saludarte. Un abrazo.
¡Pero si mi buena amiga @Sarasvati está más perdida que el barco del arroz!
!Sea como sea, te "deslizas" más que una bolita de acero! O, como diría un mecánico... más que la llave del 15, que sirve "pa to"
Hay días que me siento en duelo por algo que no sé qué es. Como si hubiera perdido a un ser querido que no recuerdo. Quizás son ataques de olvido fantasma, y se trata de esa alarma que se enciende en una fecha especial que el subconsciente no ha borrado.
Puede que hoy sea un día en el que, hace años o meses, pasó algo que no puedo recordar, pero la sensación prevalece. El cuerpo recuerda. Puedo sentir el peso en alguna parte de mi estómago tirando de mí, en el pecho, en la garganta. Si pienso más en ello acabaré por sentirlo detrás de los ojos, y seguramente se volverá primero cálido, luego incandescente.
El barco se mueve bajo mis pies.
Ojalá poder estar en silencio con otro ser humano, ambos sentados frente a frente. Que las miradas no fueran agresivas y la ausencia de palabras no se sintiera un vacío. Que no fuera incómodo, sino todo lo contrario. Un encuentro feliz.
Unos segundos solamente transmitiendo todo sin hablar. Sé que escucharía los ruidos ambientales y algo más, tanto dentro como fuera. Sé que sentiría la substancia de la comunicación, su cosquilleo, su dulzura, su calma. Su roce fugaz. El viento suave en los oídos cuando interferencias no visibles se congelan y caen. A los pies, flores creciendo invisibles, transparentes a momentos.
Quiero sentir la esencia del otro saturando mi percepción sin pensarla (pero reconociéndome en ella), sin juzgarla, sin mediar una sola palabra. Encontrarla. Sostenerla. Y respirar de alivio en ella; alivio por entender que la separación física no importa, que incluso la muerte física no importa.
Cerrar los ojos y solo verbalizar "te tengo" aunque el cuerpo se haya ido. Te tengo a mi lado por solo unos segundos de memoria, en los que siento el tacto de tu mirada y la caricia de tu parpadeo, tu presencia, tu olor, la curva de tu sonrisa, tu emoción. Todo menos olvido.
Todo menos olvido, solo por unos instantes.
estos cuatro últimos días me está pasando algo inquietante. No malo, pero sí un poco triste.
Cuando estoy en la cama y acabo de despertarme, ya con un poco de luz entrando a la habitación, oigo sonidos quedos por alguna parte de la casa; ruidos de porcelana y cacharrería removida con premura. Y con los ojos cerrados aun, me digo: "esa debe de ser mamá sacando tazas del armario, o papá preparándose el café". O, no sé, a la mañana siguiente escucho pasos del baño a la cocina y yo acostada me digo: "será Morgan haciéndose el desayuno para irse a trabajar". "A lo mejor vendrá aquí y se despedirá con un beso. Por suerte yo tengo turno de tarde y puedo dormir un poco más". O a la mañana siguiente, ruido de niños: "ya están aquí los hijos de Luís".
Estoy tranquila y feliz, disfrutando de esos momentos, hasta que abro los ojos.
"Pero no, ¿cómo mamá´? ¿cómo papá? Aquí no hay nadie. Morgan se fue hace más de un año. Los hijos de Luís tienen 20 y 22 años. No hay otro ser humano que yo en esta casa de 1x1.
Sonrío a la gata y la abrazo y la beso, gata mullida, gata mamá. Si no es por ella, estaría completamente sola. Le gusta a ella dormir conmigo, más pegada o menos según el grado de calor. Soy el ser más afortunado del mundo ahora.
He intentado razonar por qué me ocurre esto. Son experiencias reales, no imaginaciones. Tiene que ser una jugarreta cerebral, está claro. Será "normal". De momento no me molesta, al contrario, es agradable, aunque ese instante de recordar cómo está en verdad mi mundo y luego tener que bajar de la cama es triste.
Además no sé por qué pero tengo una intuición fortísima y es: que esto me pasa porque me queda poco tiempo dentro de mi cuerpo. Son recuerdos de una película que ya existió. Los oigo y los siento, los revivo ahora porque mi cuerpo se muere.
A todos los que sueñan, no por perseguir sueños como si estos fueran objetos o metas, sino porque no pueden dormir. Esos que han escrito incómodos, vomitando, riendo, y yo les he leído y he sido privilegiada por ello. Si lo sacaste todo con honestidad, sin plantearte qué pensarías (porque estabas Harto de ser un títere, una máscara de ti mismo), el camino ya está hecho. Y el camino es lo único importante. El éxito es el camino. El reconocimiento es reconocernos unos a otros como ser humano único a pesar de la vergÑuenza, pues somos una especie terrible, capaz de todo. Unicornios con cuernos de acero corrupto.
Leer me salvó la vida muchas veces desde niña. Gracias a todos los autores y personajes. No siempre leí best sellers, gracias a dios. Mi último purgatorio se llama "los habitantes" y con vuestro permiso lo espamearé a por aquí hasta donde pueda. No es fácil confesar. Pero lo verdadero es eso: confesar.
Incluso textos sin nombre que se perderán (salvo en mi memoria), esos son los mejores, gracias a todos los autores por no tirarlos. Hay una relación de amistad entre el autor desconocido y el que lee: un vínculo, grabado a fuego en el alma, que a veces permanece durante todo la vida. Por eso es que
Uno no se atreve a dar finales fácilmente, ni como escritor ni como lector. No sé si es valiente o cobarde morir entre líneas, pero, en cualquier caso,
Muchas gracias al buen entendedor que sé que comprenderá. Nada termina (y nada empieza) nunca. Uno sigue vivo en sus palabras y creo que para eso sirve el verbo. Uno sigue amando, gritando, incómodo a través de los años sin saberlo. Como decía Ende "el espejo en el espejo: un laberinto". No hay peligro en el abrazo del descanso. Nunca me sentí más a salvo en mi vida que ahora, y nunca fui más alma que cuando el yo desapareció entre las letras, en la palabra escrita que dejo de pertenecerme desde que la leíste y fue tuya.
___
Si me permites un "consejo", o más bien una apreciacion, nada es inaceptable escribiendo y todo es válido. Si quieres alcanzar un corazon notienes que escribir de la insoportable levedad del ser. Puedes escribir sobre doraimon y el gorrocóptero, la cuestión es que cuanto digas sea honesto y salga de ti: de tus tripas, de tu grito, de tu risa, de la mierda que cagas. Es valído. El corazon vive en todo elcuerpo, y más allá del cuerpo. Pero date prisa, porque la vieja morla ha visto demasiado y está cansada, ya es demasiado vieja para contarlo.
Con todo mi amor, Bumblebee, escribiendo desde el desguace cerrado por derribo.
Si conseguimos hacer de la tristeza una niebla palpable, si conseguimos que la risa sea el vajrakilaya mantra, hemos ganado. TODO.
soy enfermera, portadora de lucerna en la oscuridad. Eso seré siempre solo porquequiero serlo.