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Muchas veces sucede que el despertador te saca del fantástico mundo en el cual eras la princesa. Con un fantástico unicornio con la crin y las alas decoradas con los colores del arcoiris. Con unos Donuts con el mismo gusto que los del siglo y sin producir diabetes. Un cuerpo perfecto, que mejoraba al de "las vigilantes de la playa". Toda princesa tiene un príncipe y el de esta tenía una retirada a Nacho Vidal de joven.
Un ruido originado por el impacto de objetos contra el suelo te despierta de golpe un sábado a las seis de la mañana.
—¡*****! —emites una palabra censurada.
No sabes si primero abres los ojos o enciendes la luz. Ves que unos libros han organizado un suicidio común cayendo desde una balda de la estantería.
Durante la mañana iré a depositar al contenedor de papel los que me han fastidiado el sueño.
Comentarios
Corto pero ilusionante cuento, propio de chicas jóvenes. A esas edades, la mayoría de las adolescentes femeninas, y también las masculinas, sueñan con ese pequeño placer onírico; ellas, con ser princesas; ellos, con ser héroes seductores.
Buen finde, Aida
Cuando era adolescente, soñaba que yo sola ganaba mis batallas. Había alguno del sexo contrario que me gustaba, pero de allí no pasaba.
Me ha recordado a cuando yo tenía 16/17 años, estaba jugando en los Lakers, y, en pleno partido, Glen Rice (un jugador de esa época) empezó a lamerme la cara. Luego resultó que era mi perro despertándome.
También a mí me ha sorprendido, hasta el punto de volver dos veces para ver la autoría y corroborarme que era Aida la que había escrito ese texto. Nos tiene acostumbrados a otro tipo de escritos. La discreción y el buen hacer protagonizan todos sus relatos.
De nada vale que les diga "perros apestosos" o "les voy a arrancar las tripas".
Me roban esa media horita que es la parte más dulce del sueño.
Un día de estos, les haré lo mismo, a ver cómo les sienta.
Ellos son fieles, todo lo que les haga su amo lo reciben sin rechistar, incluso bromas pesadas. Cada vez son más humanos que los humanos
El caso es que el perrote se adueñó de la cama de mi tía y ella, por amor al can, se quedó a dormir en la colchoneta.