El hombre del espejo
Nunca he hablado contigo, hombre del espejo, porque nunca ha sido necesario, nos hemos entendido hasta ahora a través de interrogantes miradas y de algún gesto, casi siempre de cumplido, por mi parte. Alguna burla que otra te he dedicado y tú me respondiste sin darme tiempo a dejarte plantado, pero hoy te voy a decir, hombre del espejo, que por mucho que lo has intentado, nunca has conseguido que me viera en tu reflejo.
Hoy te veo detrás del brillo de ese cristal y te veo diferente, peinas canas y afeitas barbas blancas, te mueves igual que yo, en eso no has cambiado, sigues imitando mis movimientos y me das la espalda cuando yo te la doy, pero ya no me engañas. Hubo un tiempo que veía mi imagen en ti reflejada, pero tú sabes que nunca ha sido así, que el hombre que llevo dentro de mí, nunca cruzó tu ventana, y ese hombre es el que soy.
Nunca habíamos hablado hasta hoy, la verdad es que me había acostumbrado a ti y pasaban los años, pasaban los meses y los días y yo no advertía que te estabas haciendo mayor, hasta que una mañana, que no me levanté muy bien, te miré más detenidamente y no te reconocí, te movías igual que siempre imitando cada mueca mía, pero en ti no veía, nada de lo que querías mostrar de mí, no me veía como me siento, pero me sentía mal de verte, no dejé que te peinaras conmigo, me agache y me peiné escondido para no verte.
Tú, hombre del espejo, oculto y siempre al acecho detrás del brillo de ese cristal ¿Qué magia has hecho conmigo, que con el paso del tiempo no te he visto cambiar? Nos conocemos desde niños y siempre te he visto igual ¡Qué bien me has engañado, para que no me diera cuenta de que te estabas haciendo viejo! Hoy te veo y no puedo más que entristecerme al pensar, que el mundo me verá como tú quieres verme y no como yo me veo y viéndote, me pregunto ¿Quien va a querer escuchar, que no soy el hombre que aparento, sino el que llevo dentro?
Siempre he huido de tu sinceridad, de lo que veía a través de tu ventana, incluso cuando el rey de la juventud y del mundo me consideraba. Tú siempre has querido llevarme la contraria, cuando yo quería ver a un hombre maduro al otro lado del cristal, tú te encaprichabas en reflejar a un niño para burlarte de mí, hoy sin pedirme cuentas, te presentas tan maduro y más mayor aún que yo, para atarme a una edad que no siento ni te voy aceptar, por eso hoy, quiero hablar contigo y te quiero preguntar ¿De quién eres reflejo, hombre del espejo?
Para mí eres solo un reflejo, cierto que me haces pensar, pero la imagen de mi alma, nunca me la podrás mostrar, reflejarás en tus ojos, lo que quieras ver en los míos, las canas me echaras en cara y si me ves enamorado, harás burla de mi felicidad, pero no serás más que el hombre del espejo y por más que mis años me quieras revelar, sabes que dentro llevo un niño que siempre te puede ignorar. No te valdrán artimañas para cogerme desprevenido por la mañana. No te valdrá mostrarme las arrugas de la sonrisa para demostrarme que el tiempo pasa por mi lado deprisa, yo miraré en mi interior, mientras tú detrás del pulido cristal, solo podrás quedarte con la foto de mi exterior.
Un Viejo Zorro
Comentarios
No sé tu edad, y naturalmente no me la digas, pero la mia acumula unos cuantos años, y me he visto reflejado en tu relato. Yo sigo siendo el mismo, pese a que el espejo me devuelva el reflejo de un hombre entrado en años, cráneo rapado y aspecto cansado, pero como tú dices, yo, en mi interior, sigo, continúo siendo el mismo, así que te felicito por tu relato.
Esto que dices es cierto. No eres la imagen del reflejo ¡que va! eres el hombre que llevas dentro. De hecho no te ocurre a ti solo, ni tampoco ocurre sólo con el reflejo del espejo, ocurre con todos los demás "reflejos" en los que no te sientes identificado.
Recuerdo que a los míos siempre les digo que pongan precio a un... diamante. Tiene su precio, en efecto. A una casa... también lo tiene. Un auto, una comida... etc... pero lo que no tiene precio ni nadie se lo puede poner, aquello que no tiene reflejos en un espejo, lo que realmente conforma a la verdadera persona, es decir, la honestidad, la sinceridad, la solidaridad... un corazón, como por ejemplo el que tienes tú, grande como Australia y que encima, reflexionando, reflexionamos los demás, debido a tus escritos, pinturas, esculturas, poemas... hace que los demás nos sintamos menos "bichos raros" cuando palpamos esa gran empatía y afecto que te sale a borbotones y que repartes sin medida. Como debe ser.
Siempre hay alguien que nos ve de verdad, no como el reflejo del espejo. Siempre hay alguien que nos ve como somos realmente, y somos tal y como nos sentimos. La imagen del espejo es sólo eso... una imagen que cambia y lo que cambia, lo que es movible, es pasajero y tiene menos valor. Eso que no se ve... aquello que no se puede poner precio... eso es lo que realmente vale.
Todo este rollo para decir que me gustó mucho el escrito-reflexión.
César
Un abrazo del corazón
Amando, el problema de que tú me digas que me supero, es que, si me lo dices tú, me lo creo y eso a largo plazo puedo que me relaje y no me ayude a superarme, como tú dices...
Gracias Amando, siempre me ha gusta que me expliquen en porqué un trabajo resulta y tú lo explicas.
Un abrazo de amigo ¿Vale?
No hace mucho me quejaba de lo mismo, y un nuevo amigo me decía que los demás ven lo que yo veo... y que si yo no quiero lo que veo. Los demas tampoco lo haran... y yo decía no estar de acuerdo solo que no puede expresarlo tambien como tu.
La inmensa mayoría solo veran al reflejo, a ese señor o señora que está en el espejo, pero esos son los que van con prisas por la vida, los que no escuchan, los que no miran, los que solo van a la suya... Pero siempre habrá... y encontraremos a gentes que se detengan a escucharnos a mirarnos y a darnos la mano, esos que solo veran al hombre/mujer que llevamos dentro.
Será la edad... amigo, que se nos mete en la retina y no nos deja mirar a quien somos de verdad. Gracias por recordarme que debo ir mas despacio y escucahr y mirar y como no a dar la mano.
Una abrazo viejo zorro.
Un abrazo de amigo
No sé,el caso es que esta escrito de cine..
A mi la ese reflejo no me preocupa en exceso,nunca he sido de seguir los dictados que me marquen ni espejos ni nada en la vida.
Pero debo reconocer que de un tiempo a esta parte,la edad se empieza a notar..
Más que en el espejo,que creo no me aparenta la edad que tengo,si en el alma..y se refleja en el espejo mi alma cansada,y ese reflejo hace que me supere dia a dia,por que viejo zorro,con el alma cansada no puedo andar por la vida.
Suscribo todo lo que ha dicho Cesar de ti,y me uno a las felicitaciones por tus escritos ,que son tan hondos,esa es la palabra,hondo..gracias viejo zorro.fuerte abrazo
Pilar, te voy a pedir un favor. No vayas nunca por la vida con el alma cansada, deja que la fatiga la soporte el cuerpo, pues de él sabemos su fin, del alma nos queda siempre ese misterio de no saber donde acabará, por tanto, yo me apunto a lo que queda por saber y no a lo más tragico y sabido. Apuntate conmigo a seguir siendo almas sin fatiga y siin destino conocido ¿OK?
Un abrazo enorme
Que complicado es todo ¿no?... aunque a lo mejor el complicado soy yo.:( y eso que me creo más simple que el mecanismo de una palanca. Lo que quiero decir en el fondo es que si nunca has estado en la "oscuridad" jamás podrás apreciar lo que significa la "luz".
Un abrazo, viejo zorro.
César
Pame, será un honor para mi que pongas aquí ese trabajo y que yo pueda leerlo, nunca me preguntes si puede molestarme que pongas un escrito por el hecho de que tenga coincidencias con alguno mío, sabes que no me preocupan esas cosas, solo quiero que la gente presente cosas y se sienta orgullosa de lo que hace, de modo que adelante, estoy deseando leerte y muchas gracias por tus comentarios sobre mi escrito, todos me ayudan
Un abrazote
estaba enfadado
exploté, ¡estribos!
¡estaba enterrado en el espejo!
¡era él!...¿era él?
esperanza en ese encierro
¡enfócate, envídiame!
entra en el espejo
espectro eres... espectro encarnarás
¡esos ecos eran éstos!
envenénate de ellos
entierrate en el espejo
¡entra en mi!
Exelente .
Un saludo Zorro. Muy bueno.