Agradecería sus comentarios y sugerencias para mejorar el texto en cuanto a su forma, estructura y gramática. ¡Espero les guste!
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Mi Primera Luz
Por: Germán Chamorro
Lo único que recuerdo es como si hubiese salido volando de una gran explosión, pero suavemente. Me refiero a que no fue brusco, ni de forma repentina, sino de una forma amorosa y con un sentimiento en mi, que me decía “Ilumina”, lo escuché claramente en mí corazón. La verdad es que tiene sentido, porque soy una especie de esfera de color amarillo y naranja e irradio luz. Tengo ojos que se confunden fácilmente con mi cuerpo, una pequeña nariz y una gran sonrisa, que cada vez que la hago, me hace iluminar aún mas.
En aquel entonces, me encontraba suspendido en la nada con muchos planetas y estrellas a mi alrededor. Sentía como si todo eso fuera parte de mi, pero no sabía que hacía ahí a la deriva.
- "¡Quizás yo sea una estrella!" -exclamé.
Me acerqué a una de ellas; Naranja y café con muy poca luminosidad,
- "¡Le falta color a esto!" -Me dije a mi mismo.
Me sentía como en casa aunque jamás haya estado ahí, la superficie me llamaba la atención y me invitaba a ella, así que sin mas demora aproveche de deslizarme por el suave suelo que me invitaba a jugar. Que alegría tan grande sentí en aquel momento. Mientras lo hacía mi luz era mas fuerte y teñía de color dorado el suelo. Me percaté de aquello cuando ya había recorrido la mitad completa de la estrella en menos de 1 minuto. Momento después, vi como la estrella emitía una luz de su interior y que iba hacía mi, yo muy feliz me dirigí hacia ella pensando en que era como yo, pero al momento de acercarse se desvaneció al tocarme, bañándome con su luz. En ese momento sentí en mi corazón “Gracias...”. Al momento de repetir en palabras, el término “Gracias”, el suelo se iluminó, y la parte que no estaba teñida de luz dorada lo hizo, convirtiéndose en una estrella dorada con una luz hermosa.
Me alejé para contemplarla y me dije:
- “¡Es igual que yo!, ¡¡¡pero mucho mas grande!!!”,
Le pregunte que, porque no se movía al igual que yo, y escuché una voz femenina. Me dijo:
- "Porque este es mi lugar...".
La verdad es que la noté muy feliz pese a su inmovilidad. Pensé para mi mismo, ¡que difícil estar quieto en un lugar sin moverse!, a lo que ella inmediatamente responde:
- “¿Porque difícil?, que no pueda moverme no quiere decir que no pueda hacer lo que quiera, al dormir viajo a muchos lugares y al despertar contemplo el maravilloso lugar en el que me encuentro y al cual fui asignado con amor... Este es mi lugar.”.
- "¿Cómo es que viajas si estás quieta?” -pregunté inocentemente.
Solo risas escuché,
- "Eres muy chiquito para entender, estoy seguro que eres consciente de ti hace pocos instantes..." -Dijo la estrella
- “¡A pues me estás vigilando!” -exclamé asustado.
Nuevamente risas escuché, sorprendido a su respuesta, me dice:
- “Provienes del amor mas puro que puede existir, el cual habita dentro de ti, y en todo a la vez. Ese amor que te dio el mensaje, el cual creo poder deducir...".
Estuvimos horas hablando, risas, anécdotas, ¡chistes!, y muchas cosas que en el momento no entendía.
- "Te doy las gracias por iluminarme, cada cierto tiempo viene alguien como tu, siempre de distinto color a iluminarme, el cual hace expresar de mi una determinada emoción que me hace iluminar a mi alrededor, evitando que las otras estrellas bajen su luminosidad. Mira a tu alrededor, es una cadena de luz, tu iluminas, yo ilumino...”.
En ese momento creo que comencé a entender lo que debía hacer, pero lo que ocurriría enseguida me dejó un sentimiento que no había experimentado, un sentimiento de tristeza pero con una profunda satisfacción de que hice lo que debía. Después de lo que me dijo, comenzó a iluminarse demasiado y a desvanecerse en forma, porque su luz continuaba.
- “Tu luz fue la última que debía recibir y ahora regresaré al amor del que provengo y al cual daré gracias por enviarme a tan pequeño ser hermoso… Pero, no me haz dicho tu nombre pequeño ¿Cómo te llamas?" -Dijo rápidamente pero con un tono tierno.
- "¿Te refieres a mi nombre?" -Sorprendido pregunte, no lo sabía.
Ella me dijo que comprendía porque le ocurrió lo mismo la primera vez que tuvo conciencia, me recomendó que cerrara los ojos, respirara y preguntara al amor.
- "Mi nombre es Ingrid".
En ese momento se fue dejando un halo de luz que emanaba gratitud.
Ilumina siempre a donde vayas, nunca se sabe quien puede necesitar de tu luz, de tu amor, de tu paz. Tan solo una palabra, tan solo escuchar basta para ayudar.
Por: Germán Chamorro
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