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Diario de un hombre gris.

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Comentarios

  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado marzo 2015
    La libertad no puede surgir jamás a través de la disciplina ni de la resistencia; la libertad no es una meta. La libertad se encuentra en el principio, no en el fin. La libertad no significa la oportunidad de lograr la satisfacción propia o el ignorar la consideración a los demás. El maestro que es sincero ayudará a sus discípulos a crecer hacia la verdadera libertad; pero le será imposible hacer esto si él mismo está aferrado a una ideología, si es en alguna forma dogmático o egoísta.



    Khrisnamurti





    Anteayer fui al médico. Mientras esperaba, tuve una agradable conversación con una mujer. Llamó mi atención que no hablaba -antes que conmigo, habló con otros pacientes que esperaban pacientemente, como yo- sin sonreír. Y conmigo, casi durante una hora, no dejó de acompañar cada una de sus palabras con una sonrisa. Estoy seguro de que era sincera -su sonrisa-, tan franca, amplia y alegre era.

    Del agrado pasé a la admiración cuando escuchándola conocí que padecía una enfermedad que le afectaba a todo el cuerpo, con la que llevaba conviviendo muchos años, pero que no había conseguido quitarle ni amortiguar esa sonrisa tan agradable. Me ocurrió pensar que quizás sería, es, una persona especial, con un optimismo, una alegría, una ilusión, una esperanza, invencibles.

    Pero después sucedió algo que volvió a requerir mi atención y provocó mi asombro. Contó que visitaba a un curandero, desde hacía años. Y que a él atribuía su notable mejoría. Me enseñó una foto del hombre y me pareció que tenía cara de ser una muy buena persona. Pero no puedo decir más, claro, no lo conozco. Lo asombroso, para mí, vino luego: Me mostró otra foto. Yo no vi nada. Vi una superficie lisa, sin líneas, sin nada; como un primerísimo plano de una superficie lisa, de un solo color, mate. Pero ella me decía:

    - ¿Ves estas manchas oscuras y esta otra por debajo, y esta mancha negra encima y...? ¿Y ves esta otra mancha que sube por aquí -me señalaba con el dedo, absolutamente convencida y con una espléndida sonrisa-, y esta otra, ésta aquí,...? Pues las de la izquierda -arriba- son la Virgen María; y las de la derecha -también arriba a la izquierda- son Jesús.Y esta otra marrón que se ve aquí abajo -a la derecha- es la llaga que le ha salido a... (el curandero).

    Y todas esas manchas, en la misma foto (necesariamente hay que suponer que los rostros de María y de Jesús, acompañando misteriosamente a la llaga realmente fotografiada eran pareidolias; pero sólo vistas por ella, en aquel momento. Si en otro las vieron otros, eso yo no lo sé), que ella hizo a la mano del curandero, y que a mí me recordó esos cuadros abstractos que sólo muestran una superficie vacía de objetos y de líneas, y de un solo color, eran vistas por ella nítidamente, causándole una enorme alegría, verlas y mostrármelas.

    Yo quería, me esforzaba por, ver esas imágenes, acercaba mis ojos y aguzaba la vista, seguía el recorrido de sus dedos, trazándome los perfiles y lugares donde se veían los ojos, la boca, el pelo,... Pero, ¡qué pena y qué rabia!, no conseguía ver nada! Ni siquiera la llaga.

    Pero yo veía tan feliz a la mujer, tan animada, tan ilusionada con su futura curación, que no dudé de que veía esos rostros (de que viera la llaga estoy seguro, pues no voy a dudar de su palabra, al decirme que ella la había visto con sus propios ojos. Que no saliera bien en la foto, no significa nada más que eso: que no salió bien). Y tampoco dudé del bien que le hacía esa creencia y esa fe en ese hombre, en su poder curativo. Su sonrisa era tan limpia y tan brillante, que deseché todo juicio negativo, para el que ni siquiera me pareció tener motivo fundado, salvo los que da la vanidad intelectual.Digo, pues, que me valió su sonrisa -sin contar con los progresos médicos que me dijo haber experimentado- para sonreír yo también y animarme, y concebir pensamientos constructivos, pacificadores -que tanta falta hacen ahora-, amistosos hacia la vida, hacia la gente y hacia mí mismo, conciliadores, amorosos, comprensivos, reconocedores de la presencia universal de la Belleza.

    Así que por sólo ver a una persona tan positiva y alegre, di por muy buena esa tarde, aunque a mí no me fuera nada bien en mi visita. Bueno, habrá más visitas, y ocasiones para sonreír como esa mujer.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado marzo 2015
    No puede haber inteligencia mientras haya temor. El temor pervierte la inteligencia y es una de las causas de la acción egoísta.

    ... El temor deforma nuestra visión total de la vida. No tener miedo es el principio de la sabiduría.

    ...Una educación basada en la prosperidad y el beneficio personales sólo puede edificar una estructura social caracterizada por la competencia, el antagonismo y la crueldad. Esta es la clase de sociedad en la que hemos sido educados, y son evidentes nuestra animosidad y confusión.



    Krishnamurti





    Sábado, 26 de abril del 97.-



    Anteayer suspendí el examen práctico para el carnet de conducir. Ha sido un mal trago, la filosofía no me ha ayudado esta vez. ¿Cuándo me ayudará la filosofía?

    Aunque deseo ver a ASTY, me contengo, porque no quiero que me vea triste. Yo no soy para ella. Mirado con frialdad, esto se ve claro.Me duele esto porque me muestra que no soy inteligente.

    Desde hace unas semanas, hago ejercicios de pesas en el gimnasio. Empezó a dolerme la espalda el primer día, a poco de iniciar la sesión; y me sigue doliendo desde entonces. También corro, a pesar del dolor de la rodilla.

    Empiezan a dolerme los ojos.

    Estuve un año, hace poco, sin probar el alcohol. Pero volví a beber el pasado mes de agosto, hasta navidad. Entonces, otra vez sentí punzadas en el costado derecho y me asusté. El médico insiste en que debo dejarlo. Y por eso no bebo desde navidad. El dinero que habría malgastado en alcohol, me sirve ahora para comprar libros, muchos. Yo creo que he ganado con el cambio; pero seguro que siempre habrá alguien que piense que beber es mejor que leer. Tal vez lo mejor sería no tener que elegir, poder beber y leer con inteligencia y moderación, siendo uno el dueño de sus propios actos, obrando de manera que nunca te amonesten los inteligentes, ni tengas que arrepentirte de nada; partiendo de la alegría para llegar a la alegría, y aprendiendo aquello que nos permita sonreír a la vida, no temer (o temer lo menos posible) y desear hacer el bien, ser mejor persona cada día, o influir para que otros lo sean y sean así felices.

    Ayer, Vayle R., N., Crazy y yo estuvimos en una fiesta al aire libre, campestre. Muchas chicas jóvenes, muy bonitas y bailarinas, a la moda y a la moderna. Ruido ensordecedor. Crazy iba a ponerse malo.


  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado marzo 2015
    Pensándolo bien, no hay otra solución para el progreso del hombre que un honesto día de trabajo, las decisiones tomadas diariamente, las expresiones generosas y las buenas acciones del día.



    Emerson




    15 de mayo del 97.-



    Ayer fui a... Pensaba que mucha gente es necia y torpe, y que yo no quiero ser moderno. Después fui a una tienda de mochilas, sacos de dormir y tiendas de campaña. Y después de mucho andar, buscar y ver, fui a dar a la zapatería que hay cerca de la casa de Alicia. ¿Casualidad? Me puse triste, muy triste.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado marzo 2015
    La persona que busca el éxito no es inteligente.





    Sábado, a 7 de junio del 97.-



    Ahora hacemos mucho ejercicio, todos los días. Peso 67'5 kg. Corremos dos veces por semana, no menos de hora y media cada vez; en el mismo período de tiempo, hacemos cuatro veces ejercicios de pesas; y también cada semana, damos tres, cuatro, cinco o más paseos muy largos y esforzados.

    Faltó poco para que unos galgos mataran a Crazy, hace unos días. Uno de ellos mordió a mi h.

    En uno de esos paseos, nos encontró (estaba perdida, abandonada) una "monilla". En seguida le puse nombre: Friné. No sé por qué la llamaba así. ¿Nombre efímero? No, ya lo tendrá siempre. ¡Era tan amable!, ¡era tan alegre! ¡era tan cariñosa!, ¡era tan bonita!, ¡era tan graciosa, tan tierna, tan humilde, tan dulce, tan candorosa, limpia, pura, inocente,...! ¡Era tan, tan, tan,... tan bonita! ¡Qué personilla!

    Con su trotecillo de perrita feliz, de la que se siente angustiada en su soledad, abandonada por unos padres impíos, seguía confiada, en su inocencia y desconocimiento del mundo, de su maldad, a unos posibles padres adoptivos, implorando sin palabras su cariño, con ese triscar alegre, con esa mirada lastimera, con ese mudo ruego de amor: ¡llévame contigo, te necesito! Si me acoges, a cambio, tendrás mi fidelidad incondicional, mi cariño sin quiebra y mi alegría siempre desbordada, por ti y para ti.

    Y detrás de nosotros se vino, la personilla más feliz del mundo, con la ilusión de su nueva familia, y dibujándome una sonrisa de felicidad.

    Pero..., como diría Alemán: "... no hay cosa segura ni estado que permanezca, perfecto gusto ni..." De repente, mi sonrisa se tornó en enorme tristeza. Mi padre no estaba dispuesto a dar cobijo a la graciosa y risueña Friné, su negativa fue categórica, no quería más perros en casa. Así que Friné hubo de pasar esa noche (de las demás no sé nada, ya no he vuelto a verla, no sé si vive, ni si es feliz, si cuenta con una familia más acogedora que la mía) en la calle. Fueron para mí horas de terrible dolor, de llanto, de rechazo airado de mi falsa moral; me reprochaba que seguramente no luché por Friné como merecía, recriminando a mi padre por su dureza (aunque podía comprenderlo cuando dejaba hablar, y escuchaba, a mi fría razón, y eso me consolaba). Me preguntaba si había hecho bien dejando que me siguiera, para luego darle con la puerta en las narices. Me preguntaba si eso era abandono. Intentaba justificarme, me daba razones para creer que no la abandoné, pues no había sido nuestra perrita, pues otros la habían abandonado y yo sólo dejé que me siguiera. Anegado por mi pena, me maltrataba, me zahería, con pensamientos como éste: "¡Terrible encrucijada moral: caer en lo que uno antes ha censurado!" No rechazaba la acusación de abandono, me autoflagelaba llamándome culpable, cobarde, débil, hipócrita, incoherente,... Seguramente, para así sentirme mejor después del castigo autoinfligido, castigo en forma de censura, de recriminación. Necesitaba, inconscientemente, equilibrar, disminuir mi "maldad", mi injusticia, con una buena acción, reparadora en cierto modo. Y de este modo, me tranquilicé algo y conseguí dormirme ya de madrugada. Pero mi corazón quedó herido ese día (vivit sub pectore vulnus. Algunas heridas dejan para siempre la marca de su cicatriz en el corazón), sangró toda esa noche, aun durante el sueño.

    Esto es la vida: dolor. La duda quemándote en las alhorzas del alma. Muerdos perennes.

    ¡Animalillo! ¡Qué grande, siendo tan pequeña!, la perrita más bonita,más cariñosa, más alegre, más tierna, más dulce, más inocente, más sencilla, más graciosa, más juguetona, más agradecida,... ¿A qué Justicia no se le cae una lágrima viéndola, por despreciada, tan sola, siendo quien menos lo merece? ¿Qué buen corazón no sonríe ante Belleza e inocencia tan admirable, tan divina?

    Ha pasado algo de tiempo y mi corazón no deja de sangrar, y no consigo dejar de pensar pésimamente de mí, aunque en momentos de autocompasión me disculpe con razones sensatas y aparentemente o en verdad plausibles (no sé si lo son, o, por el contrario, merezco las acusaciones con que la parte más inmisericorde de mí me golpea). Pero si quiero ser y hablar con sinceridad - si es lo que en verdad siento, o quiero sentir, o quiero creer que siento, no lo sé, ni me parece que pueda saberlo ahora, ahora que soy joven e inmaduro. Tal vez los años, la experiencia, el dolor, la madurez, me ayuden a conocerme en verdad-,... Si quiero ser tan sincero como me sea posible, debería decir que me siento ahora como un esclavo: por mi impotencia, por mi cobardía, por mi egoísmo, por mi maldad, por claudicar ante la tontería, ante la necedad, ante el Mal, ante la injusticia, ante la Fealdad, ante la ciega autoridad,... Y por mi incoherencia, por mi hipocresía. Me siento infame, vil, ruin,... Aún no he conseguido librarme de esta mala conciencia, este malestar, de esta pena honda. Pido a Dios, a la vida o al tiempo que me libren de esta angustia.

    Ahora yo no paso frío ni hambre, pero paso crujía moral, me siento traidor, abrumado por el peso de la culpa por no haber amado lo que debía. Le cerré la puerta de mi casa... (la razón acude en mi ayuda para decirme una vez más que no es ésta mi casa, que de haberlo sido, Friné ahora alegraría mis días y mis noches, y yo los suyos y las suyas) Pero diré lo que he pensado: le cerré o cerramos la puerta de esta casa a Jesús (que también está en las personillas, o yo no comprendo nada de esta vida). Porque aun admitiendo que no podía yo cerrarle la puerta de una casa que no es en rigor, legalmente, mía, habré de confesar también que esta razón no me vale como excusa, pues sí le cerré la puerta, insensiblemente, de mi corazón, al no luchar por ella como debía, como mi sentimiento moral me pedía.

    Y todo, porque soplaba un poco (o un mucho) de ese maldito viento (o humo) popular: ese que embalsama los ambientes con voces perturbadoras y uniformadoras, voces como 'honra', 'el qué dirán', 'las conveniencias', 'las cosas como han de ser, como siempre han sido',... Somos cañas que piensan, veletas de cualquier vientecillo, moldeables, conformables, dirigibles, controlables, gobernables,... y aceptamos un estado de cosas vigente, imperante, por seguir teniendo una comodidad, una seguridad.

    Y si Jesús no estuviera en una personilla... (¿y dónde había de estar mejor? ¿En qué casa más limpia y más bonita, más sencilla y más humilde? ¿En qué,¡maldita necia soberbia!, y sólo por un poco más de seso, somos superiores a las personillas? ¿De qué nos ha servido la tan endiosada razón (o el mal uso de ella), sino para armar guerras, malas pasiones y vicios que nos enferman y pierden; guerras, malas pasiones y vicios que no tienen ni tendrán las personillas?) ¡Loado sea Dios, pues no les dio a las personillas nuestra malhadada y mal usada (no siempre, por supuesto) razón!

    ...Y si Jesús no estuviera en una personilla,... Me parece que esta es la posibilidad que se plantea quien no ve en Jesús la Belleza, ni la Belleza en Jesús; quien no lleva en sí mismo la Belleza, como ese viento bueno que debería soplar e inundar todos los ambientes. La Belleza y Jesús están en ti cuando amas, y el verbo amar no necesita predicado, lleva todo su valor en sí, y todos sus complementos. Lo amado, desde que lo es, ya se incorpora al sujeto que ama, y le comunica toda su Belleza.

    Pero cierra la puerta de su casa -de su corazón- quien esconde algo en ella y teme que se lo quiten, quien se avergüenza de ella, porque es fea por dentro o está sucia; quien, por no amar, no tiene amigos a quienes enseñársela; o quien no tiene casa, quien no tiene corazón.

    Pido perdón, a quien corresponda (Dios, la vida,...). Y también para ocasiones futuras, si vuelvo a errar o caer. Presiento que precisaré muchas oportunidades para aprender, para ser la persona que querría ser. Presiento que caeré y erraré continuamente, y que Dios o la vida habrán de tratarme con paciencia y amor paternal.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado marzo 2015
    En mi mensaje anterior, de junio del 97, hablé de mi casa. Al hacerlo, me acordé de unos versos que compuse unos meses antes de esa fecha, a los que puse por título "Mi casa".






    22 de noviembre del 96




    MI CASA



    A muchos he pedido que vengan a mi casa un día.

    Pero nadie ha venido hasta el momento.

    Hubo uno, hace ya mucho tiempo,

    que se acercó al tranquillo;

    entonces, se acordó de no sé qué...

    y dio media vuelta.

    Una hubo, ¡cuánto tiempo hace ya!,

    que casi traspasó el umbral de la puerta;

    pero..., ¡mira por dónde!,

    también se acordó de lo que sea,

    y desde entonces no he vuelto a verla.



    Yo les digo: ¿por qué no venís a mi casa un día?

    Es acogedora, humilde, sensible, tierna.

    Un día... podríais venir a verla.

    Es tranquila, amable, alegre, buena.

    Es pequeña, es verdad, pero es mía.

    Y no está en venta. Tampoco la he comprado.

    Me la he hecho yo, poco a poco, un ladrillo cada día.

    A fuerza de fatigas, a fuerza de dolores,

    de sinsabores y despedidas.



    No viene nadie a verla.

    Esa es la realidad cruda y dura.

    No tiene balcones caros.

    No tiene adornos raros.

    No tiene detalles modernos.

    No tiene escudos

    de rancios abolengos.



    Si sólo miras la fachada, no entrarás nunca.

    Mi casa no tiene aires de grandeza.

    No busques por fuera la belleza.

    En cambio, dentro...

    tiene una fuente de agua limpia y fresca;

    tiene una chimenea enorme con troncos crepitando;

    tiene una marmita humeante colgada del hogar;

    tiene un patio de luz y de sombra, de flores y colores.



    Pero en vez de contarte,...

    ¿Por qué no vienes un día a verla?
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    La inteligencia no puede estar separada del amor.




    Krishnamurti




    Mon lit, 02 h. de la madrugada del 8 al 9 de junio del 97.-




    Acabo de leer un poco de Granada, de su Guía de pecadores; después de haber estado en la discoteca. Me place más escuchar a Granada que no escuchar a nadie (porque nadie dice nada) en la disco. Pero Granada nos da consejos de hermano, o de padre espiritual, consejos excelentes. Tenía una cara graciosa, y de muy buena persona. Yo siempre lo tendré ya por un buen amigo, y lo escucharé siempre. Pero me temo que el título de esa su obra tiraría o tirará hacia atrás a mucha gente. Eso de pecadores,... ¿Quién se considera hoy pecador y necesitado de guía?

    Esta tarde he comido mucho; y, preocupado, me fui in continenti al poli a correr (corrí 20') y a hacer gimnasia (10'). Mañana, haré pesas. Quiero, además, ir pronto a bañarme al lago. También quiero seguir construyendo la cabaña.

    Me pregunto ahora con tristeza si alguna mujer me querrá. Y me digo que si ninguna ha de llegar a quererme, será porque Dios así lo tenga o tendrá determinado. Quiero creer con fe (la que yo pueda tener) que todo lo que me suceda será por/para mi bien. Dios no se equivoca, he de darle las gracias por todo. También le agradeceré el aparente mal, pues en él me apoyaré para crecer. Fiat voluntas sua, que sea lo que Él quiera. En sus manos paternales está todo. Nosotros, ¿qué somos? Él proveerá, confiemos en su misericordia. Y amemos más, que es lo que importa; porque apenas amamos, cegados por el egoísmo, el temor y la mentira.

    (¿Tenía entonces más fe que ahora? Sin duda, era más inocente. Debo decir que nunca perdí la esperanza, y que ahora soy feliz, aunque aún me falte ser dichoso. He conocido el amor de mujer, de cuya falta tanto me quejaba entonces. Dios nunca me soltó de su mano, aunque a mí me pareciera no sentir su contacto. Además, ya pasó la época de las dolencias físicas. Y nunca he tenido tantos amigos. Vuelvo a agradecer a Dios su favor continuo)




  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    También se me ha perdido la parte de mi diario antiguo que va del 9 de junio del 97 al 19 de noviembre del mismo año. Bueno, qué se le va a hacer, he perdido otras cosas más importantes, y perderé muchas importantísimas. Crees que el mundo será diferente, que no podrás soportarlo, cuando pierdes algo muy importante, pero se sigue viviendo, e incluso puedes llegar a ser feliz con lo que te quede o lo que venga.

    Lo que más me duele es pensar que quizás en esas páginas hablaba de Alicia, y ahora ya nunca sabré si lo hice, ni qué dijera. Lo que contara de mí, poco me importa; supongo que me repetiré mucho de aquí al final de mi diario (en la parte copiada y en lo que vaya escribiendo en el presente).

    Bueno, seguiré copiando, a partir de noviembre del 97.




    En la cama, miércoles, 19 de noviembre del 97.-



    Hoy vuelvo a la carga.( Deduzco por esta frase que estuve un tiempo sin escribir en los meses, o quizás sólo semanas, inmediatamente anteriores a este de noviembre) No sé para qué, no sé qué gano. Quizás pierda el tiempo, y energías. Debería leer más. Antes que tanto escribir para nada, para la polilla, me parece que debería -quizás siguiendo el orden que se verá- amar, hacer, sentir, pensar y leer.

    En las dos etapas anteriores (¿de qué etapas hablaba?), en los entremedios, sucedieron "cosas" que debería haber registrado en este diario. "Cosas" muy importantes, aunque ya no me acuerdo de la mayoría de ellas (¿no serían tan importantes, si no me acuerdo de ellas?). Pero yo sentía que debía parar, lo necesitaba. Y ahora veo que voy por el mismo camino: escribir mal, por escribir rápido, sin mucho pensar, sin meditar. Creo que sería mejor, más inteligente, signo de madurez, de haber empleado bien el tiempo, escribir sólo dos líneas después de haber meditado con calma y sin prisa sobre lo que ha sido y está siendo mi vida, sobre lo que podría o debería ser; mejor que escribir cien a la ligera, sin vida de fondo, sin detención profunda en cada hecho, en cada sentimiento, para propio conocimiento, que en verdad es de lo que se trata, lo que debería ser buscado por cada uno de nosotros: el propio, sincero y valiente autoconocimiento, que es la puerta por donde se puede acceder a la felicidad.

    Pero escribir con sosiego y lúcida reflexión sobre una pequeña parte de mis muchas vivencias (no pretendo alardear de vividor, ni dar extraordinaria importancia a mi gris rutina; pero es que también llamo vivencias a mis sentimientos y pensamientos, relativos a los hechos, recientes, no recientes y remotos) sería una labor prolija, agotadora, y casi exclusiva o excluyente. Ahora, por esta razón, no voy a escribir sobre mis vivencias de ayer, ni sobre lo sucedido, sentido o pensado los días recientemente pasados. Como he dicho, me gustaría dedicar la mayor parte de mi tiempo a esas otras cosas más importantes que escribir. Pero no será fácil no olvidar mis buenos propósitos, ni tampoco será fácil intentar ponerlos en práctica.

    (Yo me pregunto si ahora escribo con sosiego y lúcida reflexión, si he conseguido mejorar en eso. Y también me pregunto si he adelantado en lo que de verdad importa, o me importa a mí, pues de mí hablaba en ese texto y de mí hablo ahora. Yo, como creo haber dicho alguna vez en este diario, pienso que la reforma del mundo debería empezar por barrer cada uno de nosotros nuestra propia casa. Si así lo hiciéramos todos, sin necesidad de revolucionar nada, veríamos que ese día el mundo ya estaría más limpio. Pero eso no va a suceder pronto, por desgracia)
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    Quiero volver, volver a las horas pasadas, y en ellas dulcemente desmayar...


    A. de Lamartine





    En la cama, a las 11'22 h. del viernes, 21 de noviembre del 97.-




    Volví a beber y he vuelto a dejarlo. Creo que esta vez va en serio, o eso espero. Seré un cretino si pongo en peligro mi salud. Soy joven, podré ser feliz si no me rindo. Seré feliz, aunque dichoso... No, la dicha es otra cosa. Será el de la vida un combate denodado, extenuante, a veces desesperante y sin sentido, pero si salgo de esta tolla, saldré fortalecido. Habré de luchar durante mucho tiempo, y armarme de paciencia e ilusión. Habré de desarrollar la verdadera inteligencia, pues sin ella nada vale de veras. La verdadera inteligencia es la panacea. Si me fuera posible, sería bueno encontrar un amigo, pues la amistad es el mejor bordón para el camino.

    Ah, una digresión: no olvidar la revolución para los animales (aunque ellos no la piden). Después de pensar en la amistad, he pensado en ellos, en sus derechos, en la justicia que se merecen, en el amor que les debemos. Quizás el llegar a verlos como hermanos o como amigos, o como enteramente dignos de nuestro afecto amoroso, sea la más importante revolución que nos queda por acometer.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    Domingo, 23 de noviembre del 97:



    Mal día. Anoche me dolió mucho el costado derecho. Me asusté, pensé en el hígado. No es bueno para los nervios este desasosiego.


    De repente, me ha venido una oleada de desgana, de tristeza, de desánimo.¿Para qué todo? Esto de escribir las tonterías que se me ocurren sobre las tonterías que me pasan, ¿para qué?
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    8 de marzo del 98, domingo, 23'55 h., en la cama:


    Recupero el diario, para ratillos.

    No contaré tantas cosas como otrora (el inteligente se percata de todo; el tonto hace observaciones sobre todo).

    Me he dejado largas las patillas.

    Ayer, una muchacha me dijo en la disco: "perdóneme usted." Y otra, la del bikini colorado: "aparentas..., o más."


  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    En la cama, madrugada (01'00 h.) del 21 para el 22 (jueves para el viernes) de mayo del 98:



    Durante una hora y pico, he repasado el diario. Se aprende de (con) la experiencia, releyendo mi diario.

    ¡Ya pasaron las lesiones! Ahora no me duele nada.

    Hace unos días murió Frank Sinatra.

    Anoche, el Madrid ganó su 7ª Copa de Europa. Gran partido de Hierro y de Mijatovic. Jugaron: Illgner, R. Carlos, Sanchís, Hierro, Panucci, Seedorf, Karembeu, Redondo, Raúl, Morientes y Mijatovic. En el banquillo: Suker, Jaime, Amavisca, Sanz, Savio, Cañizares y Víctor. De calle: Chendo y Karanka.

    Posible retirada de Steffi, por las lesiones (lleva mucho sin jugar).

    Creo que me iré a trabajar a Inglaterra.

    Se me ha roto la montura de las gafas.

    El sábado pasado bebí una cerveza y cinco whiskies. Ahora me duele el hígado, desde entonces.

    Ya acabé de leer a Débray. Ahora leo Pedagogía sexual..., de Gisela S., y el Deuteronomio.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    Madrugada del 31 al 1 de mayo (01'41 h.), del domingo al lunes, del 98, en la cama:



    Desde hace mucho tiempo, me duele todos los días el costado derecho. El médico me dijo el pasado miércoles, 27, que debería dejar la bebida, que me estoy haciendo daño en el hígado, que podría sufrir un cirrosis. Me metió mucho miedo. Ahora sí que creo que voy a dejarla definitivamente, que ya es seguro.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    Por supuesto, en la entrada anterior debería haber escrito "del 31 de mayo al 1 de junio".
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    Madrugada del 2 al 3 (00'50 h.), martes al miércoles, de junio del 98, en la cama:



    Peso 67'6 kgs. Como mucho.

    He pasado toda la mañana llamando por teléfono a algunas agencias de viajes. Dentro de unos días, estaré en las islas británicas. A ver si allí consigo ser feliz. Pero yo sé que el cambio de residencia no vale si nos llevamos con nosotros al hombre viejo que llevamos dentro, que somos, que nos lastra, que nos empece, que nos ata,... Me emocionaré al despedirme de las personas a las que más quiero. Me gustaría ver que también ellas se emocionan. Mi madre me comerá a besos. Echaré mucho de menos... a algunos amigos, la tranquilidad de mi barrio, las charlas morales con..., el cine, la lectura, el verano..., el gimnasio y su vanidad, la vanidad de la ropa,... A Crazy, a mis padres,...

    (Echaría de menos el cine y la lectura porque me iba sin saber inglés; el verano de aquí, porque no es como el de allí. Comprendo que echara de menos el gimnasio, aunque también puedo comprender que esto resulte chocante, o parezca un pensamiento poco inteligente. Más extraño podrá parecer que creyera que sentiría nostalgia "de la ropa" (?), de la vanidad que con su exhibición va pareja, que nace de ella, o que motiva esa ostentación)

    ¿Quién me echará de menos? ¿Quién sentirá mi marcha? Mis padres, seguro.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    El texto que sigue es anterior a los últimos de este diario, evidentemente:




    Sábado, 23'39 h. del 17 de enero del 98:


    Hoy, X me ha dicho, moviendo el pulgar de su mano hacia abajo, como cuando el pueblo inmisericorde condenaba al vencido en el antiguo circo romano:

    "Yo, para arriba; tú, para abajo."

    Porque él piensa que su trabajo es mejor que el mío; porque, según él, el trabajo que ahora hace le da una categoría que yo no tengo, que mi trabajo no me da. Parece feliz, está infatuado, porque un golpe de fortuna lo ha elevado, laboralmente. Se ha olvidado de la verdadera libertad, del verdadero valor, del progreso espiritual, de las pequeñas o/y grandes conquistas diarias, personales, morales, de la Belleza, de la buena educación, de las actitudes fraternales, amorosas,...

    He ahí la vanagloria de la Fortuna. Mas... ¿dónde dejaremos el mérito, dónde el verdadero valor? ¿Quién se hace estas preguntas? Seguramente, no aquellos pagados de sus logros sociales, de su éxito mundano.


    Ayer, unos muchachos disparaban a unos pajarillos. Si acertaban a darles (¡vaya acierto!), a derribarlos, caerían a un patio al que no tenían acceso. No obtendrían, pues, un beneficio en cierto modo justificador de su conducta (servirles de alimento esos pobres pajarillos). Yo, interiormente indignado, les interpelé:

    - Pero si les dais, no podréis cogerlos, ¿no?

    Y ellos:

    - No, claro, ¿ y qué?

    Y yo, tremendamente apenado:

    - Pero entonces,... ¿para qué les disparáis?

    Y ellos, tranquilos, inconscientes, autodisculpados, insensibles,...:

    - Para nada, por disparar, por hacer algo.


    ¿Qué nos está pasando, hacia dónde vamos? ¿Quién está educando a la juventud, qué educación se le está dando? ¿Nos extrañaremos de que haya guerras, altercados, injusticia social, desamor, soledad, confusión, egoísmo,...?
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    23'40 h. del domingo, 1-2-98, en la cama:



    - No pagarse de gustillos.


    - No desesperes porque parezca a veces todo perdido, quizás no lo esté.


    - Quizás al hombre que pueda ser caritativo con obras, pues "obras son amores, y no buenas razones"), no le baste, ante Dios, con la fe. Hoy, me inclino a creer que son precisas las obras. Lo cual no significa que el malhechor bondadoso esté perdido, por ser malhechor, que no le salve su bondad de corazón. Sí le redime esa bondad intrínseca. Pero el bondadoso, pudiendo obrar bien (no siempre le es o le será posible), debe hacerlo. Válgale la fe al que no pueda obrar bien, o no siempre, como quisiera.


    - Una de nuestras misiones es perfeccionar a nuestros padres, per nos.


    -
    Es fácil hablar de la virtud. Pero obrar bien en todo, siempre y con todos es casi imposible. Mas debemos intentarlo (al menos, procurarlo, no desanimarnos ante los reveses, luchar contra viento y marea, no hacer caso de los ladridos de los perros y sí escuchar a nuestra conciencia), intentar mejorar obrando cada día lo mejor que podamos. Seamos coherentes y obremos conforme a lo que predicamos, o callemos. No sermoneemos hipócritamente a la gente si nosotros no somos modélicos, ejemplares. Si en el fondo somos un cubo de basura, no le saquemos brillo al mismo por defuera. Echemos primero la inmundicia fuera, lavémoslo por dentro. ¡Obras!
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    Todas las cosas importantes florecen muy despacio, tardan años tal vez y hay que aceptar largos inviernos de aparente inmovilidad y estancamiento, pero un día -no sabemos cuándo- todo amor termina por germinar y florecer.

    ... Jesús terminará por perdonar nuestros pecados como perdonó el de Pedro. Era su preferido y le traicionó públicamente por tres veces. ¿Por qué no habría de perdonar también nuestros defectos y nuestros errores
    (Descalzo, pues suya es esta cita, dice "nuestras traiciones" ahí donde yo he dicho lo que va en negrita) tan sólo con decirle: tú sabes que te amo?



    Toda esta cita, de Descalzo, va dedicada a Alicia, ella sabrá por qué.Y también van para ella los versos siguientes, también de Descalzo:





    Echa tu red a tu derecha,
    atrévete de nuevo a confiar, abre tu alma,
    saca del viejo cofre las nuevas ilusiones,
    dale cuerda al corazón, levántate y camina.
    ... Y, de repente,
    nuestras redes rebosan alegría,
    nos resucita el gozo
    y es tanto el peso de amor que recogemos
    que la red se nos rompe, cargada
    de ciento cincuenta nuevas esperanzas.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    Madrugada (00'08 h.) del 2 al 3 de febrero del 98, en la cama:


    Triste, muy triste, enorme, desaforadamente triste.


    - Por la noche, los pensamientos suelen ser más oscuros, cuando van mal las cosas. La luz del día abre ventanas, da nuevos bríos, un aire de respiro. La noche echa las cortinas al alma, ves pozos sin fondo, callejones sin salida.

    - ¿Soy malo? No me consuela saber que siempre he tenido buena voluntad, buena intención. ¿La vida no me ha dado muchas oportunidades, las que merecía?

    (Como dijo Descalzo, "lo mismo que en la Naturaleza oímos claramente el estallar de la tormenta y llegamos a oír, afinando el oído, la caída de la lluvia, pero nadie logra escuchar la caída de la nieve, así también, en el campo de las almas, sentimos al detalle el estallar de la tormenta del dolor que retumba sobre nuestras cabezas y hace crujir nuestros huesos y el alma; llegamos a percibir el chirrido del tiempo que, como una lluvia, va limando nuestra vida; pero nadie logra escuchar cómo, al lado mismo del tabique de nuestro corazón, nieva incesantemente la misericordia de Dios, nos rodea, nos cubre, transformaría nuestras almas -¡si se dejaran!- como convierte la nevada en un paraíso sin estrenar los más ariscos paisajes".

    Nos dice el salmo 119:

    La misericordia del Señor llena la Tierra.

    Obviamente, me he servido de estas dos citas para decir que ahora, casi veinte años después de lo que escribiera sobre las supuestas pocas buenas oportunidades percibidas por mí, veo las cosas de otro modo, creo comprender más y mejor, y pienso en consecuencia que la vida sí nos da muchísimas buenas oportunidades, continuamente, frecuentísimamente, pero nosotros, muchas veces, no las percibimos, no nos percatamos de ello, así como no oímos caer la nieve del amor de Dios ( de la Belleza del mundo, de las buenas obras), aturdidos, temporalmente ensordecidos, por lo que nos parece ruido de la lluvia de los dolores, preocupaciones, temores, malas pasiones, injusticias ajenas -¿por qué siempre, casi siempre, pensamos/hablamos en las ajenas, nunca en las propias?-,...)


    Sólo a Dios tengo, el único amigo. Pero... ¿realmente lo tengo?

    También me animo -me anima, él- con mi otro mejor amigo: Crazy.


    -Nunca encontraré a alguien que me quiera de verdad.

    (Me equivoqué. Alguien me quería de verdad, alguien me quiere de verdad.

    Escribía en ese momento de noche, cuando suelo entristecerme si creo tener problemas de cierta gravedad. Creo que siempre o casi siempre, algunas personas, creemos tener problemas de cierta gravedad; pero esto -que tenemos problemas y que son de cierta gravedad- no siempre es cierto. La imaginación agranda las cosas, las malas cuando tememos, y también las buenas cuando deseamos)


    - Todos estamos algo nerviosos. El del mundo, es un problema de nervios.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    Madrugada del 30 de abril al 1 de mayo, del 98, a las 2'22 h., en la cama:


    Mi mejor momento del día es cuando me tiendo en la cama y me acurruco o me relajo. Ahí menguan mis penas y acrecen mis alegrías. Para mí, la cama equivale a seguridad, calidez, suavidad, tiempo para mí, silencio, descanso, dulces ensueños, reflexión, oración, intimidad, fin del teatro y de la brega del día,...
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    Madrugada del 21 al 22 de mayo del 98, a las 01'36 h., en la cama:



    -Cada día me muestra que en madurez estoy en pañales. Y por ello vuelvo a cometer errores que creía ya sólo del pasado.

    - He aquí la vida: una persona inteligente puede cambiar si se lo propone seriamente. Y debe intentarlo, si es bueno (útil) ese cambio que desea (si lo desea, deseo que se le supone a las personas inteligentes/buenas, pues toda persona inteligente/buena desea mejorar).

    - Voy descubriendo en mí defectos que creía no tener. Y no me duele realizar tales hallazgos, pues creo que me ayudarán a mejorar.

    - Al cabo de los años veo que en ideas (en algunas, y aun diría que en muchas) he pasado del blanco al negro y del negro al blanco; y no me pesa ese paso, pues considero que es algo bueno, parte de mi proceso de maduración.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    Madrugada del 6 al 7 (a las 05'00 h.) de junio del 98, en la cama:



    - A veces, cuando piensas que te lo vas a pasar mejor, te lo pasas peor.

    - Una frustración puede desencadenar toda una sesuda y muy seria (y triste) filosofía.

    - Con algunas mujeres, tendríamos posibilidades, si lo intentáramos.

    - Muchas veces, te cabreas por no haber sido más decidido, más rápido, más apasionado, más espontáneo, menos reflexivo, menos analítico,... Otras veces, por lo contrario: por haber sido todo eso en demasía.

    - Tal vez hemos rozado la gloria, sin saberlo.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    26-7-98, en mi habitación, a las 23'57 h.:



    No vino la sudafricana.

    (Ya vivía en las islas desde el 12 de junio, y trabajaba desde el 22 de ese mes)

    ¿O vino hablando español? ¿No dijo Sh. que quizás era un ángel? (¡Qué bello es vivir!) ¿No lo parecía? Sí parecía buena, como la sudamericana; hablaba inglés, como la sudamericana; parecía que estaba sola en la vida, como la sudamericana; y sin hombre, como la sudamericana.

    Me dijo que quizás nos veríamos este próximo domingo.

    ¿Y Sh.? Me trae a esta isla ("la vieja deuda"), llama a la sudamericana (X.), me dice que le haga de cicerone por la ciudad, lo que ella acepta encantada y encantadoramente; me anima (Sh.) continuamente, en todo, y en concreto a salir a pasear con X.

    La sudafricana bebía vino de Rumanía; X. se bebió muy rápidamente la cerveza, pues quería ver dónde B. Stocker escribió la obra que tanta fama le ha dado, ambientada... en Transilvania. Con ésta -veintipocos años-, he hablado del destino. Me ha parecido que tenemos mucho en común. Pero no la conozco. No ha parado de tocarme, supongo que esa es su forma de ser, que es cariñosa. La sudafricana me dijo que yo le gusto a las mujeres, que tengo un algo extraño que las atrae. Es una mujer madura, con conocimiento de la vida.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    Lunes, 27 de julio, a las 23'44 h., en mi habitación:



    El de ayer fue un gran día, pero me puse triste al final; porque pensé que una mujer de tanta valía como X. no me querría. Paso por momentos de pesimismo, y me pregunto si alguna mujer de valía llegará a quererme. X. vale mucho. Además, es bonita, culta, viajera mundial, física cuántica e ingeniera aeronáutica,...simpática, agradable,... Creo que puedo afirmar que ésta también pasará, como pasan todas, como todas pasarán. ¿Quizás no haya mujeres para mí? Esto parece exagerado, decir esto; supongo que me hundo en mi pesimismo, probablemente infundado e injusto. Debe de haber mujeres con ideas y sentimientos parecidos a los míos, con aficiones, gustos y rasgos personales similares a los míos, que teman quizás lo que yo temo, y a las que les ilusione lo que a mí me ilusiona, tal vez mujeres que puedan o que podrían quererme, ¿por qué no?

    X. es una gran mujer, de excelentes cualidades personales. Pero esta ilusión hará que al final me lleve otro gran porrazo. Y después vendrán más, más mujeres, más ilusiones, más porrazos. ¿Hasta cuándo?

    Es fantástica X. Hemos hablado y hablado y hablado y... de cuestiones culturales, bajo la lluvia. Yo he sido su guía (¡yo guía de alguien!) en esta ciudad que no conozco. Visitamos, a petición mía, la casa de una santa; paseamos la orilla del río, y por el parque, siempre bajo la lluvia, sin prisa, sin temor, sensiblemente, deleitosamente, y bajo un árbol nos hemos abrazado. Después nos hicimos fotos y bebimos cerveza.


    Esta tarde( hoy es lunes, 27), la he pasado, disfrutado, 2ª vez, con X. Aunque ayer nos despedimos para siempre, yo tenía la corazonada de que me llamaría. Yo la vi coger el tren, todo parecía indicar que no volvería a verla nunca más. Me dijo que hoy ella estaría en Irlanda. Pero hoy, a las 15 h. y treinta y tantos minutos, sonaba el teléfono, y yo supe desde el primer segundo que era ella. No lo sabía mi razón, pero le dije a Sh.: "es X., seguro". Y escuchaba a Sh. decir, al teléfono: "Sí, está, te lo pongo, espera" Y a mí, con una gran sonrisa, el gesto del pulgar levantado.

    Quedamos en vernos en la catedral. Al salir de ella, notó que no llevaba la cámara fotográfica. Volvimos para buscarla, pero ya no pudimos dar con ella. Con la conversación, callejeando, observando y gozando del paisaje urbano, se le pasó un poco la tristeza por la pérdida de la cámara. Volvimos al pub donde ayer por la tarde escuchamos a los Beatles. Hoy sonaba, cuando entrábamos, Day Tripper. Asombra, impresiona (a mí me pasa) esta casualidad (me parece llamativa): estaba con una mujer que acababa de dar la vuelta al mundo y en ese momento sonaba Day Tripper. Mientras sonaba, yo pensaba de nuevo en el destino, en el mío. Y en aquellos sugestivos relatos de Andersen: Los cinco guisantes y El gollete de la botella.

    Me contó lo de su accidente y el ángel. Cree en los ángeles de la guarda, una científica.

    Supongo que no volveré a verla, nunca más, nunca, jamás. (No he vuelto a verla)

    (Es terrible esto de decir, con aparente calma, que no volverás a ver nunca más a alguien. Si lo piensas bien, si ahondas, te llenarás de una tristeza sin fondo, temerás ponerte malo, te preguntarás por el sentido de la vida, si existe la justicia, si hay un orden, una inteligencia benefactora, equilibrante, restauradora,... Buscarás calmar tu desasosiego preguntándote por la posibilidad de que en alguna forma exista Alguien que salve la Justicia, el Bien, la Belleza,... en este mundo aparente, de formas pasajeras, fugaces, de injusticias flagrantes y continuo sufrimiento y lucha con frecuencia estéril. Y si eres un algo religioso, quizás acabarás orando a ese Dios que crees desconocido (porque no sabes que vives en la Belleza))



    Antes de despedirnos, esta vez me parece que sí será para siempre, me dijo que la vida da muchas vueltas, que quién sabe. Pero yo, de nuevo pesimista, pensé que la vida te pega unos palos muy gordos. Pero pronto me animé, pensando: ¿qué pasa si no pasa nada, nada bueno? Nada, no pasa nada, nada bueno ni nada malo. Pasa, pasará, que sonreiré, que volveré a sonreír a la vida, que volveré a ensoñar, a ilusionarme, y a luchar, sin dejar de sonreír. Y p'alante siempre. Porque al final, siempre me quedará el convento; porque al final siempre nos quedará París; porque al final, siempre me (nos, a mí y a Alicia) quedará... (Alicia sabe llenar esos puntos suspensivos)


    Ha sido una buena tarde.

    ¡Adiós, X.! La vida sigue, tiene que seguir, hemos de seguir remando, seguiremos luchando, sufriremos, sonreiremos, nos ilusionaremos y esperaremos, nos hundiremos, nos levantaremos, nos alzaremos, horas y días habrá en que no seremos libres (¿nunca quizás?), pero también ocasiones en que nos haremos la ilusión de que volamos, nos engañaremos, y seremos felices. Pero también,si obramos y pensamos con inteligencia, nos conoceremos y nos diremos la verdad, nuestra verdad al menos (la verdadera verdad, la Verdad, quizás no estará nunca a nuestro alcance, ni falta que nos hará conocerla para vivir. Si la Verdad es la suprema objetividad. Salvo que podamos aspirar a alcanzar esa suprema objetividad. Pero ¿habremos, para ello, de dejar de ser hombres y mujeres apasionados, aprendices, ensoñadores, sensuales,...? O quizás yo me equivoque al decir 'nunca', pues no logro imaginar el significado de esta palabra). En fin, nos sentiremos solos pero amaremos; tendremos amigos pero nos sentiremos solos a veces. Lloraremos, pero nadie lo sabrá. Reiremos y todos nos verán. Tal vez nos anime que nos envidien tanta felicidad.


    (Al final,... siempre me quedó, tuve a, Alicia. Pasaron muchas X., pero Alicia sólo hay una, que no pasa ni pasará, aunque está y esté muy viva)
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    Lunes, 10 de agosto del 98, en mi habitación, a las 20'59 h.:



    ¡Ánimo! Y si algo no sale bien, se le da un codazo. No pillemos fastidio por nada (non curare de niente, sino del vientre). Como decía Azorín,...:

    ... el perrillo iba como cantando (retozando). Es mejor filósofo que yo.


    Crazy es mucho mejor filósofo que yo.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    Domingo, 16 de agosto, a las 11'35 h.:



    Las dificultades suelen presentarse en los principios. En esos momentos, hay que saber y querer aguantar, hay que tener paciencia, si quieres ver cumplido tu deseo, y no derrotarte tú mismo, con tu desánimo, con tu poca o nula esperanza, antes de ver el resultado. Porque pasada la dureza, la aspereza, de un mal principio, quizás vendrá lo bueno deseado.

    Por otro lado, no es, en verdad, tan difícil atreverse, a lo bueno. La fortuna ayudará a los audaces, a los osados, si se mira el bien. A las veces, el cuerpo debe adelantarse a la mente, a las piernas habrá que empujarlas, incluso no dejar que analice nuestra parte racional, no pensar mucho o nada, en suma. Si miramos al bien. Si perjudicamos a nuestro prójimo, no hacemos bien.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    Madrugada (01'52 h.) del 20 al 21 (jueves al viernes) de agosto, en mi habitación:



    Merlín y Marlon son de la misma familia léxica.

    J. Galsworthy, en su La saga de los Forsyte, llama "Pequeña Flor" a la hija de Soames Forsyte. Alicia. Te recuerdo, Alicia. Aquello fue muy grande; y grande fue su huella, su marca. ¡Yo era tan joven! ¡Qué bueno es ser joven!
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    En mi habitación, a las 11'18 h. del sábado, 22-8-98:



    Ahora no estoy feliz, estoy muy triste.

    S., un compañero de trabajo, me ha dicho que "las mujeres no son importantes" (!!??), que "... lo más importante es el dinero" (!!??). Él se casó tres veces; ahora dice estar ya desengañado para siempre, no quiere más mujeres. Dice que las mujeres..., sólo para tirárselas. Le encantan los porros. "Mañana, vuelo muy alto", me dice.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado abril 2015
    23'46 h. del 22 de agosto:



    Hoy he visto este magnífico lema:


    Nec temere nec timide (ni temeraria ni tímidamente)


    Yo, para algunas cosas, soy más bien cobarde, lo cual no está bien. No debería olvidar, y valerme con tales enseñanzas, que la fortuna favorece a los audaces/osados, que algunos se equivocan temiendo equivocarse; y que haciendo lo que tememos, el temor desaparece. Me parece que en esto voy aprendiendo poco a poco; me parece que ahora me atrevo más que antes, que ahora frecuento más las aproximaciones al riesgo, al peligro (muchas veces, sólo tememos su apariencia, pues la a veces tergiversadora imaginación nos pinta al león más fiero de lo que en verdad es). Sí, me parece que ahora me encaro con el pequeño peligro, que le voy al encuentro, con menos o ninguna reflexión. ¡Pero me queda aún tanto por aprender, que mejorar! Esto que digo, lo he notado hoy otra vez; aunque me ha costado ser decidido, lo he hecho. Como soy tan tímido, me alegro enormemente cuando doy un pasito hacia adelante. Lo que para otros es nada, para mí es mucho. Ahora soy optimista: mejoraré, haré progresos. Estoy recuperando el ánimo.


    En la catedral, un pájaro azul dibujado me ha recordado a Alicia. Luego, en la calle, escuchando a la banda municipal de música, he visto entre la gente a una mujer de un parecido asombroso con mi Pequeña Flor.
  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado mayo 2015
    Cuando somos interiormente pobres, nos entregamos a toda clase de ostentación de riquezas, poder y posesiones.


    Krishnamurti



    22 de agosto (continuación):



    He leído sobre M. Duras, que se prostituyó en Indochina, que formó parte de la resistencia antinazi, que le robó el novio a S. de Beauvoir, que fue alcohólica,...

    He leído que las plantas se estresan y hasta lloran.


    Admiro a mucha gente. He vuelto a sentirlo en la catedral.He pensado en el organista, en el director del coro, en los coristas, en los constructores anónimos de la seo, en el deán y demás capitales,... A todos ellos y a más admiro. Veo motivos para admirar a todas las personas; y en los que más me cuesta verlos, si no con frecuencia, al menos sí a veces (...veo motivos para admirarlos).

    ¡Qué impresionante ver esa Silla, tan solemne, tan noble, tan venerable, tan alta! ¡Esa cátedra! Y la suntuosa obra material, tan artística, tan esforzada (X. me lo dijo: "¡Cuánto trabajo!"), tan de fe, tan vocacional, tan desprendida, tan generosa,... ¿Pero baldía, vana, incomprendida? Pues... pasados los siglos, ¿dónde está el fruto espiritual esperado?, ¿dónde el beneficio, el provecho, la mejora de nuestras vidas? ¿A nivel colectivo? ¿Se ve esto, se está viendo? ¿Cuántas iglesias, cuántas capillas, cuántas catedrales hay o se han construido en dos milenios? ¿Cuántas almas bienintencionadas, sufrientes, quizás atormentadas, quizás esperanzadas,... cuántos buenos corazones, y menos buenos también, han traspasado los umbrales de esos miles de recintos sagrados, de esos templos? Pero... ¿se está viendo el buen efecto de tanta piedad secular, de tanta oración, de tanta eucaristía, de tanta homilía, de tanta comunión, de tanta confesión, de tanto golpe de pecho, de tanta limosna, de tanta obra de arte, de tanta predicación,...?

    La sociedad ha mejorado, en ciertos respectos. Esta sociedad nuestra de ahora es externamente más pacífica que otras de otros siglos, más bárbaras (siendo esta de ahora, o partes de ésta, sumamente violenta, cruel, impía,... Y en ciertos casos, aun es peor que las antiguas). Hemos progresado en la consecución de derechos humanos, civiles,... Por supuesto, aún nos queda muchísimo camino por recorrer en esto, pues durante muchas décadas algunos de estos derechos no van a pasar de ser buenos deseos, sueños de hombres idealistas, bella literatura.

    Al menos, en la catedral me he entretenido pensando y aun meditando (quiero creer que he meditado, pero quizás ni sepa lo que digo). ¡Y en qué ambiente tan acogedor, tan cálido!, mientras gozaba con la animadora, revitalizadora, voz de Dios (Belleza, Bien), por boca de los coristas y del órgano. (¿no abusaba por aquel tiempo de mi juventud apasionada de los recursos cursis, de la expresión literaria, de lugares comunes y no sentidos verdaderamente?) ¡Qué delicadeza de sonido! Los sentimientos y los pensamientos me nacían con suma facilidad. Allí pedí perdón de muchos errores y corrección para muchos defectos.

  • jugo de la razajugo de la raza San juan de la Cruz XVI
    editado mayo 2015
    22 de agosto (continuación):


    Desde hace varios días ojeo El profeta, de K. Gibrán. Me está entusiasmando. Gibrán quería ser pintor, Cervantes amó ser poeta, Freud se soñó un Goethe.

    Cuando dais algo de vuestro interior, es cuando realmente dais.

    Hay quienes dan con alegría, y esa alegría es su fortuna.

    A la verdad, es la vida la que da a la vida; mientras que vosotros, que os creéis dadores, no sois más que testigos.


    Gibrán.


    La 01'22 h.

    ¿Y de qué me sirve este esfuerzo, tanto escribir? Yo tampoco sé qué consigo a fuerza de mis trabajos. Ya lo dijo Freud, que escribir es señal de no andar bien de la cabeza. Mal de los nervios...
    ... soledad...
    ... ¿Mal de amores?
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