Vivimos en una realidad abierta a la ficción, permisiva a la ficción. La realidad inspira a la ficción pero la ficción puede constituir realidad. Digamos que la realidad tiene ventanas donde fluye la ficción. No son cosas totalmente opuestas. A veces se emparientan como primos. El hombre sin ficción es un animalito, sin sueños, sin símbolos, sin cultura. La realidad humana está atravesada por la ficción y crear ficción es humanizar la realidad. La ficción es una parte constitutiva de la realidad a fin de cuentas, y aún más que eso porque es portadora de realidad nueva capaz de reconstruir la realidad antigua. Sin ficción no hay paradigmas ni cosmovisiones posibles. La realidad se construye a la par de la ficción, nunca sin ella.
Comentarios
Como jungiana te digo que el hombre no puede vivir sin simbolos puesto que, a no ser que sea anormal, los lleva incorporados desde que hace y empieza a aprender.
Antes de repetir una palabra, busca maneras de que suene bien y de no sobre-explotarla.
(Le he cogido manía a la ya manida palabra ficción)
Lo escrito me ha llevado hasta mi biblioteca, he recordado el contenido de una entrevista a Ricardo Piglia, allá por el año 1984. El escritor hablaba de una zona indeterminada donde se cruzaban ficción y verdad, nos dice que no hay un campo propio de la ficción, que todo se puede ficcionalizar ya que trabaja con la creencia y en este sentido conduce a la ideología, a los modelos convencionales de realidad y también a las convenciones que hacen verdadero (o ficticio) a un texto. Remata aseverando que la realidad está tejida con ficciones y recuerda los años de plomo en la Argentina para demostrar hasta qué punto el discurso del poder adquiere a menudo la forma de una ficción criminal. El discurso militar, prosigue, ha tenido la pretensión de ficcionalizar lo real para borrar la opresión.
Interesante reflexión, alberjas.
Saludos cordiales.
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Permíteme una observación, alberjas; creo que en tu apreciación falta un elemento: la falsedad.
Siguiendo la figura que expones, y refiriéndome especialmente a la literatura, estimo que el componente que se comunica con la realidad, "tocando distintos puntos", es la falsedad y no la ficción. Es precisamente en la zona que atraviesan los "túneles subterráneos" que describes, en el intersticio que media entre la verdad y la falsedad, donde se juega todo el efecto de la ficción. La literatura trabaja con la verdad pero a la vez fabrica un enunciado que no es ni verdadero ni falso, o quizá podríamos acordar en que es falso pero también verdadero, y a la inversa.
Saludos cordiales.
Al parecer no he logrado exponer claramente mis impresiones, de otro modo no hubieses escrito lo que he citado.
Alberjas, he expresado que me parece interesante la exposición que encabeza este hilo, aunque percibo en el desarrollo de tu discurso descuidos de naturaleza dialéctica, más allá de las disidencias.
Lo comentado sólo intenta describir mi percepción de los hechos, falible como cualquier otra.
Saludos cordiales.
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La Dialéctica, o el supremo arte de los vanidosos. ¿Cómo es posible expresar la realidad con palabras?, ¿Cómo es posible expresar la ficción con palabras?.
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