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Ceguedad

OdiseoOdiseo Pedro Abad s.XII
editado enero 2012 en Otros
Ayer vi a una muchacha ciega, vendía galletas por una moneda.
Seguí caminando y lloré, pero no por ella, lloré por mi.

Comentarios

  • amparo bonillaamparo bonilla Bibliotecari@
    editado noviembre 2011
    Suele pasar, me dió la impresión que lloraste por que a pesar de tener tus ojos, a veces no hacemos lo que estas personas hacen, ellas ven más allá:rolleyes:
  • SinrimaSinrima Miguel de Cervantes s.XVII
    editado noviembre 2011
    Odiseo escribió : »
    Ayer vi a una muchacha ciega, vendía galletas por una moneda.
    Seguí caminando y lloré, pero no por ella, lloré por mi.


    Odiseo,en 22 palabras, me provocas infinitas emociones.¡¡Excelente !!

    Un saludo.
  • OdiseoOdiseo Pedro Abad s.XII
    editado noviembre 2011
    Amparo, Sinrima,
    No puedo darle los ojos que no tiene,
    pero pude darle una moneda a cambio de sus galletas y no lo hice.
    No lo hice porque para eso tendría que haberme acercado y mirarla.
    Ella no ve porque no tiene ojos, yo no la miré porque no quise.
    Yo soy más ciego que ella.
  • editado noviembre 2011
    Las estrellas que no vemos en la oscuridad que no cierne.
    Cuanto dices en tan pocas palabras.
    Un saludo.
  • AuxiAuxi Juan Ruiz, el Arcipreste de Hita s.XIV
    editado noviembre 2011
    Odiseo escribió : »
    Amparo, Sinrima,
    No puedo darle los ojos que no tiene,
    pero pude darle una moneda a cambio de sus galletas y no lo hice.
    No lo hice porque para eso tendría que haberme acercado y mirarla.
    Ella no ve porque no tiene ojos, yo no la miré porque no quise.
    Yo soy más ciego que ella.

    Quitando o cambiando los nombres personales, esta es la verdadera poesía.

    La otra es muy parecida a otras, esta es más sincera.

    Felicidades
  • ArroyoArroyo Juan Boscán s.XVI
    editado enero 2012
    Odiseo escribió : »
    Ayer vi a una muchacha ciega, vendía galletas por una moneda.
    Seguí caminando y lloré, pero no por ella, lloré por mi.


    Odiseo, qué buena reflexión. La indiferencia hacia los que nos necesitan, es muy frecuente en nuestra sociedad; está bien que sea objeto de nuestros poemas.

    Saludos.
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