Me aseguro siempre de cerrar
todas mis puertas.
Dejo mis persianas bajadas
creando en mi hogar
una sensación semejante al desamparo.
Las llaves en un cenicero
desgastado por el óxido.
El resto de la casa
desconfía de mi.
Mis secretos oscuros
permanecen en este exilio.
Comentarios
Nadie puede penetrar en esa casa, en la que el alma está presa.
No se muestran las razones ;son "secretos oscuros" exiliados con él, en la isla en la que ha convertido su casa.
Richard, me gusta tu poema porque veo en él la soledad del ser humano, cuya cárcel es, a veces, su propia casa.
Disculpa si divago o desvarío de tu idea.Intento bucear en los poemas y hacerlos míos, con tu permiso.
Saludos.