¿A qué huele el mundo ahora
detrás de tu rosa blanca?
A pérdida.
¿A qué detrás de tu calor que no duerme?
A pérdida.
A pena mojada y niños fuidos.
Vasto es el mundo y más vasta es la pérdida.
Lo único que no se pierde es la pérdida.
Escribe en tu cuerpo que pasa
lo que no sabe.
Sé que contestarás que estuviste solo en casa
meditando en tu casa solo contra
la Noche de san Bartolomé
que pusiste tus pensamientos en papel tú solo
que en realidad tampoco habías nacido en aquel siglo
que meditabas contra la Noche de san Bartolomé
nonato como eras
Quién eras tú en la Noche de san Bartolomé
y por qué no entraron en tu casa
si era tan fácil
tenías el cerebro sobre la bandeja blanca de papel
lo operabas con tu pluma de ganso
un movimiento en falso y estarías muerto
con un solo movimiento en falso de la pluma
en la bandeja blanca de papel donde se hallaba tu cerebro
por qué no hiciste ese movimiento en falso
Por qué no entraron en tu casa y te mataron
en la Noche de san Bartolomé
quién puede decirnos que no mientes
que no estabas entre los asesinos
tienes alguna coartada
no tienes ninguna coartada
nadie de los que meditan solos en la noche
tiene ninguna coartada si en el entretanto ha tenido lugar
la Noche de san Bartolomé
Tendrías que haber elegido otra noche
para poner tu cerebro sobre el papel
«como si poner el cerebro sobre el papel
pudiera aplazarse
como si el aplazamiento no condujera al mismo resultado
que el movimiento en falso de tu pluma»
elige otra noche que no sea la de san Bartolomé
no tienes ninguna coartada no había nadie
entre las paredes de tu habitación que lo supiera
y a ti no te creemos no podemos creerte
Qué hiciste la Noche de san Bartolomé
por qué no habías nacido en la Noche de san Bartolomé
tus pensamientos contra la Noche de san Bartolomé
no alcanzarán
lo que duró la Noche de san Bartolomé
lo que aún durará
no se puede estar solo en la Noche de san Bartolomé
en el papel las huellas de la noche no son concluyentes
comprender los límites de la Noche de san Bartolomé
no basta
estar solo no basta no
tendrías que haber llamado a alguien
aun antes de nacer
[FONT="]No te creemos sobre la Noche de san Bartolomé
Tus caricias. El mar. Los cocoteros.
La sábana enredada entre tus piernas.
El maitre del hotel, su voz de frío:
«Veinticuatro horas, ¡ya sabe!».
Supe que un día era un plazo inconcebible,
que tan sólo unas horas bastarían.
Conocí el huracán, la madreselva.
Conocí el ancho cielo interminable.
Conocí las espadas y el enigma,
la boca del dolor, la del deseo,
la súplica que anuncian los labios no besados,
qué tibio el corazón cuando se precipita.
Cuantas mujeres hay en este mundo
las conocí por ti. En ti dormían.
Llévame
Llévame hacia el sur
de tus caderas
donde la humedad
envuelve los árboles
que brotan de tu cuerpo
Llévame a la tierra profunda
que asoma entre tus piernas
a ese pequeño norte de tus senos
Llévame al desierto frío
que amenaza tu boca
al desterrado oasis de tu ombligo
Llévame al oeste de aquellos pies
que fueron míos
de aquellas manos que encerraron
el mar y las montañas
Llévame a otros pueblos
con el primer beso
a la región interminable
de lengua y flores
a ese camino genital
a ese río de ceniza que derramas
Llévame a todas partes, amor
y a todas partes conduce mis dedos
como si tú fueras la patria
y yo, tu único habitante.
Sabes que unos amigos más jóvenes recién llegados de Atenas
(está bien que los jóvenes viajen)
me han recordado la palabra metáfora que allí
significa tranvía o metro
conque pensé yo coges la metáfora
y te hallas en una parte completamente distinta de Grecia
o lo que es igual del mundo
conque te subes a la metáfora y te vas
lo dejas todo tristezas y alegrías
y otros sentimientos contradictorios-contrarios
que te atormentaban en el lugar donde
estabas desde hacía mucho tiempo
todo el mundo se va allí al trabajo en metáfora
todo el mundo se evade (al campo) con la metáfora
todo el mundo tiene una única idea (fija)
cuando goza o se entristece
y esta se llama metáfora
sacas un billete para la metáfora
y ahí tienes tu camino
mas ellos olvidaron decirme
qué pasa cuando hay huelga de metáforas
quizá salgas disparado o ahueques el ala (a pie)
lisa y llanamente
como en otros tiempos
cuando la metáfora no significaba transporte colectivo
sino tu transporte
el de uno solo
de soledad a soledad
" Un Poema debe ser palpable, y mudo
Como una fruta redonda
Sin voz
Como viejos medallones contra el pulgar
Silencioso como la piedra gastada por las mangas
En el alféizar donde ha crecido musgo;
Un poema debe ser sin palabras
Como vuelo de pájaros
Un poema debe estar inmóvil en el tiempo
Mientras la luna asciende
Dejando, como la luna suelta
Ramita tras ramita los árboles enredados por la noche,
Dejando, como la luna tras las hojas de invierno,
Recuerdo por recuerdo la mente;
Un poema debe estar inmóvil en el tiempo
Mientras la luna asciende
Un poema debe ser igual a:
No es cierto
Por el amor
Las hierbas inclinadas y dos luces sobre el mar:
Un poema no debe significar
Sino ser. "
Podría perfectamente suprimirte de mi vida,
no contestar tus llamadas, no abrirte la puerta de la casa,
no pensarte, no desearte,
no buscarte en ningún lugar común y no volver a verte,
circular por calles por donde sé que no pasas,
eliminar de mi memoria cada instante que hemos compartido,
cada recuerdo de tu recuerdo,
olvidar tu cara hasta ser capaz de no reconocerte,
responder con evasivas cuando me pregunten por ti
y hacer como si no hubieras existido nunca.
Pero te amo.
Me tientas y te tiento:
Tu mano hace en mí
lo que la semilla hace al fruto.
Me tocas y te toco:
La noche plasma en tilo
que a mi pecho tu latido.
Me palpas y te palpo:
Te envuelves en mi cuerpo,
te fundes y diluyes.
Te acaricio y me acaricias:
De un torso a otro torso,
de un giro a otro giro.
Te instigo y me instigas:
Provocas e incitas,
provoco y seduzco.
Me acerco y te acercas:
La noche hace en el tiempo
lo que la cópula en el nido.
Te beso y me besas.
Te callas y me callo.
Te vuelcas y me vuelco.
Por las calles de la ciudad va mi amor. Poco importa
a dónde vaya en este roto tiempo. Ya no es mi amor: el
que quiera puede hablarle. Ya no se acuerda: ¿quién en
verdad le amó?
Mi amor busca su semejanza en la promesa de las
miradas. El espacio que recorre es mi fidelidad. Dibuja
la esperanza y en seguida la desprecia. Prevalece sin
tomar parte en ello.
Vivo en el fondo de él como un resto de felicidad.
Sin saberlo él, mi soledad es su tesoro. Es el gran meridiano
donde se inscribe su vuelo, mi libertad lo vacía.
Por las calles de la ciudad va mi amor. Poco importa
a dónde vaya en este roto tiempo. Ya no es mi
amor: el que quiera puede hablarle. Ya no se acuerda:
¿quién en verdad le amó y le ilumina de lejos para que
no caiga?
[FONT="]LAS ALMAS DE LOS VIEJOS[/FONT]
[FONT="] [/FONT]
[FONT="]Dentro de sus viejos cuerpos agotados[/FONT]
[FONT="]están las almas de los viejos.[/FONT]
[FONT="]Qué tristes son las pobres[/FONT]
[FONT="]y qué hastiadas de la vida mísera que arrastran.[/FONT]
[FONT="]Cómo tiemblan por perderla y cómo la aman[/FONT]
[FONT="]estas almas confusas y contradictorias[/FONT]
[FONT="]que, tragicómicas, se agazapan[/FONT]
[FONT="]en su viejo y gastado pellejo.
[FONT="]MONOTONÍA[/FONT]
[FONT="]A un día monótono sigue[/FONT]
[FONT="]otro monótono, idéntico. Ocurrirá[/FONT]
[FONT="]lo mismo, de nuevo volverá a ocurrir[/FONT]
[FONT="]instantes iguales nos encuentran y nos dejan.[/FONT]
[FONT="] [/FONT]
[FONT="]Un mes pasa y trae otro mes.[/FONT]
[FONT="]Lo que viene, cualquiera fácilmente lo adivina:[/FONT]
[FONT="]es aquella pesadez del ayer,[/FONT]
[FONT="]y en mañana se convierte cuando no parece ya un mañana.[/FONT]
[FONT="] [/FONT]
[FONT="] C. P. Cavafis
[/FONT]
Envidio a mi vecino
que se levanta y no tiene
otra cosa que hacer
que echarles migas
de pan a los pájaros
que le esperan dando brincos al sol.
-Si pudieramos alimentarnos
como ellos,
me dice desde su terraza…
En verdad existen criaturas poéticas.
Comentarios
¿A qué huele el mundo ahora
detrás de tu rosa blanca?
A pérdida.
¿A qué detrás de tu calor que no duerme?
A pérdida.
A pena mojada y niños fuidos.
Vasto es el mundo y más vasta es la pérdida.
Lo único que no se pierde es la pérdida.
Escribe en tu cuerpo que pasa
lo que no sabe.
Juan Gelman
Algún día me vas a acabar haciendo llorar, ya verás.:D
Sé que contestarás que estuviste solo en casa
meditando en tu casa solo contra
la Noche de san Bartolomé
que pusiste tus pensamientos en papel tú solo
que en realidad tampoco habías nacido en aquel siglo
que meditabas contra la Noche de san Bartolomé
nonato como eras
Quién eras tú en la Noche de san Bartolomé
y por qué no entraron en tu casa
si era tan fácil
tenías el cerebro sobre la bandeja blanca de papel
lo operabas con tu pluma de ganso
un movimiento en falso y estarías muerto
con un solo movimiento en falso de la pluma
en la bandeja blanca de papel donde se hallaba tu cerebro
por qué no hiciste ese movimiento en falso
Por qué no entraron en tu casa y te mataron
en la Noche de san Bartolomé
quién puede decirnos que no mientes
que no estabas entre los asesinos
tienes alguna coartada
no tienes ninguna coartada
nadie de los que meditan solos en la noche
tiene ninguna coartada si en el entretanto ha tenido lugar
la Noche de san Bartolomé
Tendrías que haber elegido otra noche
para poner tu cerebro sobre el papel
«como si poner el cerebro sobre el papel
pudiera aplazarse
como si el aplazamiento no condujera al mismo resultado
que el movimiento en falso de tu pluma»
elige otra noche que no sea la de san Bartolomé
no tienes ninguna coartada no había nadie
entre las paredes de tu habitación que lo supiera
y a ti no te creemos no podemos creerte
Qué hiciste la Noche de san Bartolomé
por qué no habías nacido en la Noche de san Bartolomé
tus pensamientos contra la Noche de san Bartolomé
no alcanzarán
lo que duró la Noche de san Bartolomé
lo que aún durará
no se puede estar solo en la Noche de san Bartolomé
en el papel las huellas de la noche no son concluyentes
comprender los límites de la Noche de san Bartolomé
no basta
estar solo no basta no
tendrías que haber llamado a alguien
aun antes de nacer
[FONT="]No te creemos sobre la Noche de san Bartolomé
Nicolae Prelipceanu
[/FONT]
Tus caricias. El mar. Los cocoteros.
La sábana enredada entre tus piernas.
El maitre del hotel, su voz de frío:
«Veinticuatro horas, ¡ya sabe!».
Supe que un día era un plazo inconcebible,
que tan sólo unas horas bastarían.
Conocí el huracán, la madreselva.
Conocí el ancho cielo interminable.
Conocí las espadas y el enigma,
la boca del dolor, la del deseo,
la súplica que anuncian los labios no besados,
qué tibio el corazón cuando se precipita.
Cuantas mujeres hay en este mundo
las conocí por ti. En ti dormían.
Eduardo García
Llévame hacia el sur
de tus caderas
donde la humedad
envuelve los árboles
que brotan de tu cuerpo
Llévame a la tierra profunda
que asoma entre tus piernas
a ese pequeño norte de tus senos
Llévame al desierto frío
que amenaza tu boca
al desterrado oasis de tu ombligo
Llévame al oeste de aquellos pies
que fueron míos
de aquellas manos que encerraron
el mar y las montañas
Llévame a otros pueblos
con el primer beso
a la región interminable
de lengua y flores
a ese camino genital
a ese río de ceniza que derramas
Llévame a todas partes, amor
y a todas partes conduce mis dedos
como si tú fueras la patria
y yo, tu único habitante.
Mario Meléndez
Sabes que unos amigos más jóvenes recién llegados de Atenas
(está bien que los jóvenes viajen)
me han recordado la palabra metáfora que allí
significa tranvía o metro
conque pensé yo coges la metáfora
y te hallas en una parte completamente distinta de Grecia
o lo que es igual del mundo
conque te subes a la metáfora y te vas
lo dejas todo tristezas y alegrías
y otros sentimientos contradictorios-contrarios
que te atormentaban en el lugar donde
estabas desde hacía mucho tiempo
todo el mundo se va allí al trabajo en metáfora
todo el mundo se evade (al campo) con la metáfora
todo el mundo tiene una única idea (fija)
cuando goza o se entristece
y esta se llama metáfora
sacas un billete para la metáfora
y ahí tienes tu camino
mas ellos olvidaron decirme
qué pasa cuando hay huelga de metáforas
quizá salgas disparado o ahueques el ala (a pie)
lisa y llanamente
como en otros tiempos
cuando la metáfora no significaba transporte colectivo
sino tu transporte
el de uno solo
de soledad a soledad
Nicolae Prelipceanu
Decías tú palabras
íntimas, silenciosas.
Palabras que se dicen
del amor al amor,
de una boca a otra boca.
El poema secreto
para todos se hacía,
las pequeñas palabras
memorables, dichosas.
Las hazañas diarias,
ilusiones del día,
las más pequeñas cosas;
palabras compartidas,
útiles, generosas.
El poema secreto
para todos se hacía,
las pequeñas palabras
–otras no he de decir–
durarán como rocas.
Alfonso Castafredra
Magnífico poeta, no lo conocía.
Idéntica a ti y una casa en el mar
Con una cama grande y una puerta pequeña
He lanzado a las profundidades un eco
Donde mirarme al despertar cada mañana
Y verte a medias entrando en el agua
Y llorarte a medias en el Paríso.
Precioso, Talmaci
No verte
Un día y otro día y otro día.
No verte.
Poderte ver, saber que andas tan cerca,
que es probable el milagro de la suerte.
No verte.
Y el corazón y el cálculo y la brújula,
fracasando los tres. No hay quien te acierte.
No verte.
Miércoles, jueves, viernes, no encontrarte,
no respirar, no ser, no merecerte.
No verte.
Desesperadamente amar, amarte
y volver a nacer para quererte.
No verte.
Sí, nacer cada día. Todo es nuevo.
Nueva eres tú, mi vida, tú, mi muerte.
No verte.
Andar a tientas (y era mediodía)
con temor infinito de romperte.
No verte.
Oír tu voz, oler tu aroma, sueños,
ay, espejismos que el desierto invierte.
No verte.
Pensar que tú me huyes, me deseas,
querrías encontrarte en mí, perderte.
No verte.
Dos barcos en la mar, ciegas las velas.
¿Se besarán mañana sus estelas?
Gerardo Diego
En la playa secreta
y blanca como paloma
sentimos sed al mediodía
pero el agua era salobre.
Sobre la arena amarilla
escribimos su nombre;
qué bien sopló la brisa
y se borraron las letras.
Con qué corazón, con qué aliento,
con cuántos deseos y pasiones
hemos vivido: ¡error!
Cambiamos de vida.
[FONT="]
Yorgos Seferis, (1931)[/FONT]
Ars Poetica
" Un Poema debe ser palpable, y mudo
Como una fruta redonda
Sin voz
Como viejos medallones contra el pulgar
Silencioso como la piedra gastada por las mangas
En el alféizar donde ha crecido musgo;
Un poema debe ser sin palabras
Como vuelo de pájaros
Un poema debe estar inmóvil en el tiempo
Mientras la luna asciende
Dejando, como la luna suelta
Ramita tras ramita los árboles enredados por la noche,
Dejando, como la luna tras las hojas de invierno,
Recuerdo por recuerdo la mente;
Un poema debe estar inmóvil en el tiempo
Mientras la luna asciende
Un poema debe ser igual a:
No es cierto
Por el amor
Las hierbas inclinadas y dos luces sobre el mar:
Un poema no debe significar
Sino ser. "
[/FONT][FONT=Trebuchet MS, Tahoma, Arial]Archibald MacLeish[/FONT]
el lenguaje del poder - aún
a costa de que se nos desgarre
la boca en el empeño."
J. Riechmann
Sentados a la mesa del Silencio
en un reino desconocido,
los Poetas parten para nosotros
pan fresco salpicado
de rocío celestial...
¡Los muertos con los muertos!, dicen,
¡y los vivos con los vivos!
¿Pero, acaso sabemos
quiénes son los muertos
y quiénes son los vivos?
Un Poeta más
allí…
Un Poeta menos
aquí.
Al marchar
al reino del Silencio,
el Poeta nos deja
un canto de Amor
desconocido…
Elena Liliana Popescu (n. 1948)
Podría perfectamente suprimirte de mi vida,
no contestar tus llamadas, no abrirte la puerta de la casa,
no pensarte, no desearte,
no buscarte en ningún lugar común y no volver a verte,
circular por calles por donde sé que no pasas,
eliminar de mi memoria cada instante que hemos compartido,
cada recuerdo de tu recuerdo,
olvidar tu cara hasta ser capaz de no reconocerte,
responder con evasivas cuando me pregunten por ti
y hacer como si no hubieras existido nunca.
Pero te amo.
Darío Jaramillo
Me tientas y te tiento:
Tu mano hace en mí
lo que la semilla hace al fruto.
Me tocas y te toco:
La noche plasma en tilo
que a mi pecho tu latido.
Me palpas y te palpo:
Te envuelves en mi cuerpo,
te fundes y diluyes.
Te acaricio y me acaricias:
De un torso a otro torso,
de un giro a otro giro.
Te instigo y me instigas:
Provocas e incitas,
provoco y seduzco.
Me acerco y te acercas:
La noche hace en el tiempo
lo que la cópula en el nido.
Te beso y me besas.
Te callas y me callo.
Te vuelcas y me vuelco.
Salvador Pleigo
a dónde vaya en este roto tiempo. Ya no es mi amor: el
que quiera puede hablarle. Ya no se acuerda: ¿quién en
verdad le amó?
Mi amor busca su semejanza en la promesa de las
miradas. El espacio que recorre es mi fidelidad. Dibuja
la esperanza y en seguida la desprecia. Prevalece sin
tomar parte en ello.
Vivo en el fondo de él como un resto de felicidad.
Sin saberlo él, mi soledad es su tesoro. Es el gran meridiano
donde se inscribe su vuelo, mi libertad lo vacía.
Por las calles de la ciudad va mi amor. Poco importa
a dónde vaya en este roto tiempo. Ya no es mi
amor: el que quiera puede hablarle. Ya no se acuerda:
¿quién en verdad le amó y le ilumina de lejos para que
no caiga?
René Char
[FONT="] [/FONT]
[FONT="]Dentro de sus viejos cuerpos agotados[/FONT]
[FONT="]están las almas de los viejos.[/FONT]
[FONT="]Qué tristes son las pobres[/FONT]
[FONT="]y qué hastiadas de la vida mísera que arrastran.[/FONT]
[FONT="]Cómo tiemblan por perderla y cómo la aman[/FONT]
[FONT="]estas almas confusas y contradictorias[/FONT]
[FONT="]que, tragicómicas, se agazapan[/FONT]
[FONT="]en su viejo y gastado pellejo.
C. P. Cavafis
[/FONT]
pequeño pueblo en armas contra la soledad.
Javier Egea
¡Bellísimo!
Un disfrute con los últimos publicados. Y gracias también a Talmaci.:)
Ama al cisne salvaje
" Ama tus ojos que pueden ver
tu mente que puede oír
la música, el trueno de las alas,
ama al cisne salvaje. "
Robinson Jeffers
[FONT="]A un día monótono sigue[/FONT]
[FONT="]otro monótono, idéntico. Ocurrirá[/FONT]
[FONT="]lo mismo, de nuevo volverá a ocurrir[/FONT]
[FONT="]instantes iguales nos encuentran y nos dejan.[/FONT]
[FONT="] [/FONT]
[FONT="]Un mes pasa y trae otro mes.[/FONT]
[FONT="]Lo que viene, cualquiera fácilmente lo adivina:[/FONT]
[FONT="]es aquella pesadez del ayer,[/FONT]
[FONT="]y en mañana se convierte cuando no parece ya un mañana.[/FONT]
[FONT="] [/FONT]
[FONT="] C. P. Cavafis
[/FONT]
[FONT="]Iolanda Bob (n. 1970)[/FONT]
[FONT="]
[/FONT]
Precioso
[/FONT]
[/FONT]
A él se lo escuché:
al científico, al escritor:
a John Gibbin:
Básicamente, dijo,
somos polvo de estrellas.
Sí, repitió, eso es lo que
somos: polvo de estrellas.
Convendría no olvidarlo.
Tenerlo siempre presente.
Polvo.
No estrellas.
David González
Envidio a mi vecino
que se levanta y no tiene
otra cosa que hacer
que echarles migas
de pan a los pájaros
que le esperan dando brincos al sol.
-Si pudieramos alimentarnos
como ellos,
me dice desde su terraza…
En verdad existen criaturas poéticas.
FULGENCIO MARTÍNEZ (n. 1960)
[FONT="]Iolanda Bob
[/FONT]