Habia una vez una mujer a la que la vida le habia tratado muy mal, habia perdido todo lo que tenia en todos los sentidos y se sentia desgraciada y decaida de modo que decidio hablar con uno de sus mejores amigos en un cutre cafe de esquina.
-Dime ¿que te pasa?
-Que no me sale nada bien. Fracaso en todo lo que me propongo. Estoy condenada....
-No te preocupes...
El hombre tomo un billete de quinientos euros de su cartera y se lo mostro. La mujer abrio mucho los ojos.
-Dime ¿que ves aqui?
-¡Un billete de los gordos!
-¿Vale mucho?
-¡Muchisimo!
El hombre tomo el billete y lo arrugo hasta hacerlo una bola.
-Oh, lo que arrugado...¿sigue valiendo?
-¡Claro!
Esta vez tomo un azucarero cercano y lleno el billete de azucar.
-Oh, lo he ensuciado...Ya no creo que valga. Voy a tirarlo...
-¡Claro que sigue valiendo!
El amigo tiro el billete al suelo y lo piso repetidas veces.
-Oh, lo he pisado. ¡Ahora si que no vale!
-¡Claro que sigue valiendo!
La mujer tomo el billete caido y lo limpio cuidadosamente alisandolo de nuevo.
-¡Un billete vale igual este pisado, arrugado, manchado...!
El hombre sonrio.
-Querida amiga mia, tu eres ese billete. Por mucho que la vida te golpee, te pise, te ensucie, un billete valioso es siempre un billete valioso. Pero debes tener cuidado de no tirarlo...
Comentarios
Ni siquiera recuerdo dónde lo leí antes, pero es una magnífica historia, y espero que siga rodando.
aljan eres buenísimo has sido capaz de levantarme la moral y eso no lo consigue cualquiera, y menos con palabras:D
Cuando tenía que huir de mi madre, ella también me insultaba. Aunque yo siempre vi a mi madre como una especie de mal tiempo o tormenta que había que esperar que amainara. Pero de nuevo, cuando estaba solo era capaz de disfrutar. En teoría tenía autoestima. Pero por mucha autoestima que tuviera, ¿de qué servía? Si mi madre decía que yo era una mierda, pues lo era.
Esa es la realidad. Aquí estoy encerrado navegando por la red sabiendo que no puedo relacionarme con nadie pues me ocurrirá lo mismo que en el colegio. Algo en mi comportamiento. Yo que sé.
No es problema de autoestima. Bueno, es cierto que ahora vivo en mi mente lo que antes vivía en la realidad. Así que mi autoestima quizá ha descendido. O los demás han ganado terreno y han clavado sus banderas en mi mente.
Y esta reflexión no me sirve de mucho. No lo sé, en el fondo me siento un billete pisado. Valgo menos que un chicle pegado a la suela de una chica. Y para colmo me regodeo en mi bajeza. A esto he llegado ya, único sentimiento que me queda.
Por cierto, Eanu, lo que cuentas me ha conmovido y quiero que sepas que si algo he aprendido es que NADIE, repito NADIE es una mierda ni nada que se le parezca y que lo único que puede ser una persona es incomprendia pero no por eso mala, al contrario.
Quiero que sepas que siempre tendrás a alguien que te comprenda y que piense como tú y me ofrezco en lo que pueda ayudarte.
Gracias por compartir este relato con nosotros
Hola, estimado maestro Aljan!!:
Te escribo para ofrecerte mi màs sincera amistad
y tambièn porque deseo felicitarte por este trabajo
tan sencillo, pero tan profundo al mismo tiempo.
Te confieso que no llena la forma literaria,
sin embargo, el contenido la rebasa totalmente.
Un gran mensaje de superaciòn personal
sin duda alguna, digno de aparecer en un manual
de autoayuda teòrico-pràctico.
Me da mucho gusto el poder saludarte
por este medio; que tengas un buen dìa.
Un càlido saludo y un fuerte abrazo.
El Dinero no es un fin en sì mismo,
sino que es solamente un medio para llegar
a un fin...
Jorge Sifuentes
Crudo Invierno del 2011
Igualmente, mis mejores deseos y mis mejores saludos.
Sobre todo, es un detalle el haberte tomado un tiempo para pensar y valorar la idoneidad de reflexionar acerca de esta fábula y su moraleja.
Os lo recomiendo a todos, es una lectura saludable.
Saludos y hasta la siguiente página,
Un saludo:)
Tendríamos que abrir un apartado aquí para aconsejarnos mutuamente sobre estos temas...:D
Pediselo a la presidenta.