Esta playa la recorrimos juntos, hace tiempo, con los zapatos en la mano y el sol poniente derramando fuego líquido sobre el mar. De vez en cuando me agachaba para recoger las conchas blancas que asomaban entre los granitos de arena. Las sombras de las gaviotas que volaban en el cielo caían sobre nosotros. A veces tú también te agachabas, a mi lado, y me besabas. Hoy camino sola, y sigo buscando conchas en la arena; y cada vez que me inclino y remuevo la tierra con los dedos, espero, al levantar la cabeza, encontrar tu rostro muy cerca del mío.
¿Dónde estamos ahora?
Comentarios
En cuanto a tu pregunta ("¿cómo podéis contar tanto en tan poco?"), puede que simplemente se deba al uso de la imagen. Se dice que "una imagen vale más que mil palabras". Creo que es preferible dibujar una escena en la mente del lector que describir sentimientos.