Ella tan sólo quería un beso, el moría de ganas pero le advirtió que no era conveniente...
Ella se despertó sin saber a donde se hallaba, era un lugar completamente desconocido. No podía ver nada en absoluto, sólo conseguía oír ese estridente sonido rítmico. La oscuridad parecía potenciar los sentidos aumentando la desesperación. Su cuerpo se encontraba completamente desnudo y por éste caía un líquido tibio y algo viscoso que llegaba desde arriba en chorros intermitentes. Sus pies trataban, aunque a veces sin lograrlo, afirmarse a ese desagradable terreno y sus temblores. Las paredes se acercaban y se alejaban como queriéndola comprimir.
El líquido continuaba cayendo, por lo que solía ser su precioso cabello dorado, y mezclándose con sus lágrimas, se perdía por una abertura del piso que a modo de desagüe descomprimía el habitáculo.
El pánico, el asco y la incertidumbre de no entender qué y por qué sucedía todo, seguía incrementándose a la vez que esos horribles bamboleos potenciaban las nauseas.
... Ella tan sólo quería un beso, el moría de ganas, pero le advirtió que no era conveniente.
Ella insistió y recostó sus labios en los de él, a pesar de haber sido advertida que a veces sólo un beso basta para ser parte de un corazón.
Espero les haya gustado
http://letradedoctor.blogspot.com