¡Bienvenido/a!

Pareces nuevo por aquí. Si quieres participar, ¡pulsa uno de estos botones!

Fábula, con moraleja no escrita

El abueloEl abuelo Pedro Abad s.XII
editado agosto 2009 en Narrativa
Fábula, con moraleja no escrita

Erase una vez un clérigo muy tímido que no tenía la costumbre de mirar a los feligreses durante el tiempo de su predicación. Recorría con la vista en alto todos los muros y techos del templo mientras desgranaba pomposamente su discurso, meditando cada palabra antes de colocarla en el frío y silencioso espacio de la iglesia. Se detenía a menudo para escuchar sus propias palabras. Pero cuando dirigía su cabeza hacia el pueblo que le escuchaba, cerraba asustado los ojos, permaneciendo así hablando, para volverlos a abrir girando su cuerpo, y proseguir con su encendia oratoria hacia esos otros testigos mu-dos, pétreos, que antes he citado, y que parecían ser, sin embargo, el único objetivo de sus recomendaciones evangélicas.

Sin embargo, aquel día, de modo inconsciente, abrió los ojos al dirigir su cuerpo a los fieles y sólo vio, sorprendido, una persona que le escuchaba atentamente. Sintió tal vergüenza y angustia al mismo tiempo que no acertó a pronunciar una palabra más. Se quedó mudo, paralizado. Bendijo con mano trémula a su único oyente y bajó despacio, con pesadez inusual, una a una, las escaleras chirriantes de madera del púlpito. Sucedió que todos los asistentes, excepto uno, se ausentaron, aburridos, durante la predicación.



javier

Comentarios

  • betobbetob Gonzalo de Berceo s.XIII
    editado agosto 2009
    Considero, Don Abuelo, que son muchos los hombres que se escuchan a si mismos, es un placer reconocido psicológicamente, el personaje sin ser original, representa un factor importante en la vida diaria.

    me gustó.

    betob
Accede o Regístrate para comentar.


Para entrar en contacto con nosotros escríbenos a informa (arroba) forodeliteratura.com