Monólogo del suicida viviente.
por Efezo de Agarest.
Y que si rayo las paredes, con todas las letras que laceran pedazo por pedazo mi cara, cuando marco cada línea allí escrita. Mientras tanto en la radio, suena aquella canción que no hace mas que recordarme, que no debo arrancar mi lengua ni mis ojos, por que aun así la vida sigue siendo bella...
AL DIABLO!!! Quiero olvidarme del mundo, solo quiero leer la poesía que he escrito a lo largo de mi vida en el cuerpo de mis amantes, pues me he dedicado a sembrar palabras en vez de besos y miradas en lugar de caricias. Este es el juego que siempre he ganado, por que nadie mas se atreve a apostar.
Puede que ahora sea demasiado tarde, para terminar de contar los planetas que se posaron a tu alrededor y entrepierna, pues el color de las flores se ha marchitado hace ya mucho tiempo atrás. Te has dado cuenta, que en todo este tiempo en el que hemos vivido juntos, me has entendido a la perfección? Sabias que no puedo hablar?
Pues cuando yo era joven, NO jugaba a cortar mis venas como niñito consentido de papa, haciendo colección de cicatrices en mis muñecas como otros tantos... Cuando yo era joven, las navajas cortaban el cuello de lado a lado sin dejar testigos, dejando al descubierto la pureza que todos llevamos dentro. El problema fue que la vida me hizo una mala jugada, sacándome de jaque y dejándome con una bella sonrisa abajo de mi boca.
Aun así, las palabras no se perdieron en el universo, solo lo cruzaron, pues ni el viento sopla tan fuerte para arrancarlas de mi mano, soy tuerto, mueco pero no estupido. Pues sé que el tabaco sabe mejor envuelto en pétalos de rosa, y también sé que cuando hablo, las palabras se dibujan en las paredes estrelladas...>>> del cielo??>>> NO!!! de mi mente, pues el cielo es infinito y las palabras son tan grandes que no caben allí.
Eva! Antes que mordamos la manzana, alcánzame una pluma, pues hoy volveré a escribir babosadas en las hojas que caen de los árboles a tus desnudos pechos; de color cerveza y sabor a miel, pues no sabemos cuantas veces mas la vida, me dejara vivir. Ya los serafines no apuestan ni un milagro mas a mi favor, pero ellos lo ignoran... No es que yo sea de calidad, la verdad es que soy eterno... Eterno como las palabras que te escupo a la cara todas las mañanas, con las cuales te banas y me haces el amor. Vamos querida, deja de jugar con ellas y cómetelas ya, por que no tengo todas las milésimas de este segundo para ponerte cuidado, pues tus senos tocan mi cara y yo los beso cuidadosamente y no quiero dejar pasar ningún nuevo sabor cuando los expedicione de lado a lado... miel, vino, caramelo, azúcar morena...
Quiero que el dulce quede impregnado en mi boca. Y cuando llegue el momento de sacar otra vez mi lengua por el cuello, esta transforme todo el sabor de tu cuerpo en bellas palabras. Y así, poder hablar por tres bocas al mismo tiempo... la tuya, la mía y la de mi garganta.
Cariño: mientras bebemos la sangre de la serpiente, brindo por que este momento el cual quedara grabado por siempre en las mentes de nuestros sucesores. Mordamos la manzana... Al fin somos libres mi amor, ahora por favor ponte algo de ropa.
Comentarios
XD de suicida el título, el monólogo está inmerso en el paladear de la vida, en la exaltación del aire que se respira.
Visceral, lleno de fuerza vital. Eso es lo que me llego de tan interesante lectura.
Me recuerda a un extraño monólogo que escribí hace algún tiempo, se llama El veneno de los días. Abro un post con él, ya que veo que nos gustan estos temas.
Un abrazo estimado efezo.
"NO!!! de mi mente, pues el cielo es infinito y las palabras son tan grandes que no caben allí."
No caben aquí mis palabras,
Grandioso.
Rocinante
La poesìa habita en èl y le da fuerza, sabor y brìo.
Mis felicitaciones
Un abrazo
a roci, gracias, recuerda que las palabras son imposibles de arrancar de nuestra cabeza, y perdonen me si a alguien ofendo si escupo a la frase de un despeinado que dice: que las dos cosas infinitas en la vida son la estupidez humana y el universo... (aunque algunos imitan ser estúpidos
a prieto: la fuerza se la das tu, tu cabeza y tu imaginación, que es a lo que verdaderamente a lo que debemos empinarnos con el sombrero en la mano, frente a uno y la magistralidad del pensamiento propio, por que es lo único real que nos acompañódurante toda la bella vida.
salud.
Uno de los mejores textos que he leido ultimamente.
un abrazote,