Saludos cordiales a todos (y todas).
El motivo de la presente es formular una nueva (y ferviente) recomendación. Se trata ni más ni menos que de Miguel Street, de V.S. Naipaul, editada por Debolsillo. La novela (breve, no se me asusten) relata con concisión y buen pulso un puñado de episodios de la infancia del narrador en un callejón del distrito oeste de Puerto España (la Miguel Street del título), en la isla de Trinidad. “Un extraño” –escribe Naipaul- “podría pasar por Miguel Street y decir algo así como: ‘Esto no es más que un suburbio’. Lo haría simplemente por no ser capaz de ver más allá de sus narices”. Miguel Street constituye un mundo en sí mismo, a ratos jovial y a ratos miserable, poblado por una fauna de personajes peculiares, por decirlo de una manera suave. Vean si no: está Popo, el carpintero absentista consagrado a la construcción de lo que él llama “el objeto sin nombre”; está Man-man, que pasa de opositar a la función pública a ejercer de profeta y escenificar su propia crucifixión; está el temible Big Foot, un matón de lágrima más fácil de lo aconsejable en su profesión; está la señora Hereira, una belleza esclavizada por su marido monstruoso; está B. Wordsworth, el poeta que nunca ha conseguido pasar de la primera línea de su obra… Personajes condenados a no salir jamás de Miguel Street a los que el narrador retrata con sutileza y precisión dickensianas (y por una vez, créanme, el adjetivo de marras viene al caso). La novela entera se vuelca en ellos y lo hace rezumando una melancolía afilada, un ingenio sutil y siempre comedido, y una vitalidad desbordante. ¿Se puede pedir más? Siempre, por descontado, se puede –y se debe- pedir más. Pero en este caso, uno diría que no mucho más. Apenas una pizca. Como mucho.
Siempre suyo,
V.
Comentarios
Como ya dije antes este no es el sitio pero queda claro que aquí solo se publica lo que interesa,. Espera, que esta vez voy a guardarlo-.
¿De verdad está vd. convencido (o convencida) de que un servidor es nada más y nada menos que Sir Vidjadhar Surajprasad Naipaul, Caballero de la Orden del Imperio Británico y premio Nobel de Literatura? Créame si le digo que su perspicacia me deja estupefacto. Anonadado. Boquiabierto.
Siempre suyo,
V.