El sótano. Nadie sale de él. Es un lugar oscuro, silencioso, ominoso, dudoso y muy rudo. Construido hace décadas, y olvidado hace más tiempo, mas nadie se acuerda, o poco recuerda. Sonidos pocos saca de sus entrañas, pero nadie se escapa a pensar en comprobarlo. De todo esto, esa oscuridad y silencio, es menor no probarlo. Sólo un oscilante y decidido goteo, se atreve ó osa, a interrumpir su sueño.
Rastros mínimos de luz engulle, y nada de vida dentro de él fluye. Ni siquiera sobre él ya se construye, sólo una palabra te digo: HUYE.