El mundo según shara
Y ahí estaba yo, sentada junto a una de esas mujeres tan "finas" y "maduras”, que ya están descontinuadas; Tan madura, por cierto, que las arrugas eran recuerdos de lo que ella llamaba "la flor de la juventud". Pero nunca hablaba de sus "épocas descarriadas" lo cual era una lástima... Siempre quise saber que se sentía dormir junto a dinosaurios.
Mas en esos momentos, no me importaba estar junto al mayor enigma de la prehistoria, yo solo me preocupaba por las lecciones de piano y la cena.
Mi padre había considerado propicio el que yo tuviese una institutriz: algo así como una mama pero con fines lucrativos, o como yo la veía, una memoria de regaños rentada. Justo cuando pensaba esto, el gnomo más grande y calvo del mundo, salió de la puerta que teníamos frente, pidiéndole a la "nana" que entrara, dejándome sola en ese pasillo tapizado en robles tallados y pinturas mohosas, que se divertían viéndome morir de sueño mientras un rimbombante gusano con pelo pasaba -¡¡¡AHHHHHHHH...!!!- el grito habría matado al mismo fantasma de Canter Ville ( de nuevo).
Un monstruo, una criatura espantosa, horrorosa, apestosa y no se cuantas "osas" mas, había pasado frente a mí con ganas de usarme como condimento en su comida ( al menos espero que me use de canela), ¡cuánto me ofendería yo si fuera una cebolla! ... o ¡CILANTRO! ¿se imaginan?, que horror desnaturalizado el ser usado como el peor de los yerbajos...) - ¡Pero niña, que escándalo!- me reprendió la institutriz, sacándome del ensimismamiento -Solo es un gato- dijo agudamente el señosillo, tomando una bola de pelos que gruño con no se que boca, pues ni la cara se le veía -me quería comer- dije sollozando - ¿comer? ¡¡pero qué imaginación!! ¡¡no vuelvas a hacer eso!!- me reprendieron nuevamente.
Aquel sujetillo puso al "gato maligno" junto a mi, para que << me acostumbre a él>> dijo... repitamos, ¿acostumbrarme a el? ¿a esa cosa?. El solo hecho de pensar compartir el asiento polvoso y cucho (seguramente con polilla) con semejante criatura. ¡Me aterraba! y ahora me dice que tengo que "acostumbrarme", bueno... al menos espero poder causar una indigestión a ese marramiau...
Como sea, cuando la cosa bofa se durmió, yo ya estaba tan aburrida que sería capaz de acariciarlo (o golpearlo). Mis piececitos colgaban, y lo ampón de mi vestido de muñeca, me hacían parecer una campana muda; De pronto yo ya me sentía pirata en alta mar (aunque la sal en mi nariz no me gusta mucho) incluso ya me estaba mareando. Odiaba a los piratas, digo... ¿saben lo difícil que es picarse la nariz con un garfio, quitarse lagañas con un parche en el ojo y caminar de puntitas con una pata de palo?... ¿¡¡SIN PUNTITAS!!?.
Pero un golpe en la cabeza me despertó; Dormida, mi cabeza chocó con una tabla que giro y se vengó dejándome un inmenso cuerno.
Me paré de un brinco, mientras orgullosa presumía al mundo que yo si me podía sacar un "moco" con soltura (bueno, lo presumo ahora que nadie lo ve, papá dice que hay que conservar "le etiquet", aunque nunca supe cómo conseguir o comprar eso).
Caminaba explorando el pasillo tétrico de la mansión "Vendier" (donde si se lo preguntan... NO vendían verduras, aunque se pronunciara como si se hablara con senda papa medio engullida en la boca....
Comencé a caminar por aquel rumiante pasillo, el piso parecía estar de malas por que a cada paso que daba, este gruñía, podría decir que las paredes estaban tan viejas, que solo se sabían quejar, casi como mi abuelita, aunque creo que ella era por falta de aceite, pues aun cuando dormía, sonaba como un tren descarrilado que por alguna extraña razón, nunca llegaba a una pared de choque, así que chirriaba, y chirriaba, y chirriaba… por que no había un solo segundo que parara de sonar; Aun recuerdo como su fuera anteayer, que, anteayer antes de venir, a este lugar, me escondí bajo su cama, esperando encontrar el secreto de aquel sonido que no me dejaba dormir
continuara...
Comentarios
Si alguna vez, les llego la oportunidad de preguntarse, cual pasa es la más arrugada del mundo, en esos momentos, se les respondería, ¡Y yo, Shara, fui capaz de ver lo que nadie! Al único ser capaz de tener arrugas, en la arruga, de la verruga, en el brazo flácido, flaco, pálido… ¡ARRUGADOO!. Pero esa no era la cuestión de mi visita sin invitación, y de pronto lo vi, un disco gigantesco era puesto en la trompetota esa de metal, sinfonodora o algo así, a ya recuerdo sinfonola… ¿así que era eso? Aja!! Eso la mantenía viva, era música de conservatorio (o eso decía el discote) pero yo creo que ya estaba viejo, porque no la conservaba muy bien; Pero eso no podía ser, así no sonaba el sonido ese de mi abuelita, se giro para irse a dormir… ¡AHORA SI! Eso era… era… UN FANTASMA… ahogue un gran grito, hasta notar que era la viejita con algo blanco en la cara, algo que creo que se llamaba talco, aun recuerdo cuando creí que el talco era… era… ¿pero que no hablamos de ronquidos?, a si el punto es que mi abuelita roncaba mucho, lo descubrí anteayer cuando se durmió>> me rasque la cabeza, mientras me acostumbraba a aquella luz tenue y al sonido adormilado de la madera, el lugar, mas que un pasillo, era como un túnel infinito de pinturas tétricas vigilantes, con asientos, sillas y mas lugares para acomodarse, pero eso de los descansos a cada minuto no se me dan bien, camine, y camine, y camine tanto que ya sentía mis pies directamente sobre el piso, o tal vez eso era porque me quite los zapatos...
cont..