la h es muda, pero ésta parece que habla
por astucia más que con hechos
condenada en su silencio natural
te invita a ser la hacedora de las palabras
y de los sueños
hay días de tormentoso rock
de diálogos laberínticos
frases inconclusas que completas en la mente
se agita ese corazón italiano
con sentimientos evidentes en el rojo de tus mejillas
otros de pantalla azul
lejanos
ignorados a voluntad.
como si eso fuera suficiente
la niña de ojos mediterráneos sabe que la h es muda
pero ella le habla.