Mi sueño, un lugar tan apacible como risueño, mi sueño…
Aquella brisa que acariciaba mi pelo, sintiendo el calor de la noche en mi piel,
Aquellas sonatas de aquellos pájaros, pájaros con gran corazón, pero realmente pequeños…
Mirando al cielo, contemplaba tu mirada,
Tus brillantes ojos me miraban, como si de un dios se tratase,
Lloraba deseándote desesperada,
Deseaba tu mirada y que tu mirada me mirase…
Mis manos abrazaban a lo imposible,
A pesar del frío en mi corazón ese sentimiento era apacible,
No quería más que sentirme entre tu regazo,
Quería por encima de todo cobijarme en tu abrazo…
Tus susurros inundaban aquel monte, y llovían lágrimas. A pesar de todo, era agradable. Sentía tu mirada fija en mis labios, y dejaste caer una gota para besarlos. Me crecía víctima de tus besos y creí amarlos…
Veía las hojas de los árboles arrojarse sobre mi tez,
Acariciando lentamente mi piel hasta llegar a mis dedos,
Sentía sus caricias, decía mil palabras a pesar de mi mudez,
Mis ojos lloraban amor y olvidé mis miedos…
Dejó de llover, y mis ojos dejaron de llorar,
Olvidé lo pasado y lo pasado no deje pasar,
Perdona lo pasado y lo pasado, pasado está,
¿porqué olvidar aquello que no quieres olvidar?...