Comencé escribiendo un diario. No fue suficiente.
Seguí escribiendo mi vida con mis sueños. No fue sufuciente.
La realidad fue olvidada y comencé a escribir la ficción. Ahora escribo cuentos bajo una roca y he decidido salir de ahí para compartir.
Un placer tener contacto con personas cuya realidad nunca es suficiente, y la magía de las palabras rompen fronteras.
Así pues, ¡compartamos algo que son más que letras!
Comentarios
aquí la fantasía no tiene fronteras, y la imaginación se desborda leyendo la mayoria de los relatos, y et da naimos para seguir creando
Has llegado a tu sitio, a tu foro, bienvenido.
Saludos de Rocinante