Ahora, se da cuenta que y ano esta en el campo. Siguieo caminando, hasta que llega a una cueva. Como estaba cansada, decidió tomar una siesta. Al despertar, la cueva está más iluminada, y observó que ahí había pertenencias suyas, que le hacían recordar momentos de su vida. Había un oso de peluche, poemas, canciones, pulseras, collares, étc. Recordó como fue que le regalaron cada cosa. Primero, recordó con el oso de peluche:
-Ese día fue San Valentin. El se veía guapísimo, era el dueño de mi vida. Apenas había llegado, y lo ví un poco nervioso, después se acerca a su mochila, saca el peluche y me lo da con una bellísima sonrisa. Regresando de las vacaciones de invierno, yo le había regalado la primera bufanda que había hecho, realmente no era la gran cosa, pero lo hice pensando en él. El 16 de diciembre, que fue el último día, antes de las vacaciones, que lo iba a ver, me dio un rico y buenísimo beso. En esos tiempos lo amaba con todo mi corazón. En un cumpleaños de una amiga, nos la pasamos besándonos. - lo dijo mientras lo recordaba.
Así continúa con las demás cosas. Dos días estuvo llorando, después se reía y reflexionaba; gracias a todos esos recuerdos.
Después de haber tenido una larga siesta, sigue caminando convencida que pase lo que pase, hay una razón para ello.
En su camino ve bastantes paisajes hermosos, llenos de vida, y ala vez llena de muerte. Llegó a un pueblo, y empieza a convivir con personas. Se hace amiga de algunas personas, y tuvo una pequeña relación con un muchacho. Iba a fiestas y reuniones; estaba metida en todo. La mayoría la conocían y acudían a ella cuando tenían un problema.
Un día una niña de unos once años acudió a ella.
-¿Crees que sea bueno experimentar la relación sexual?- preguntó bastante nerviosa.
-¿Qué sucede?, ¿Por qué estas interesada en eso?- le contestó bastante impresionada.
-Bueno, la verdad, mi novio quiere que tengamos relaciones sexuales, y yo no se si sea bueno o malo. Le he preguntado a varias personas y no me contestan, cambian de tema.- Exclamó
-Esta bien, primero que nada; la relación sexual si es una manera de expresar afecto y amor, pero también es una manera para crear un nuevo ser. Y si tienes relaciones sexuales estarías expuesta al embarazo. Cuidar a un bebé no es fácil, tienes que cambiarle los pañales, darle de comer, bañarlo, cuidarlo, enseñarle hablar y no solo es un rato, si no hasta que sea auto suficiente y eso llevará mas de 20 años. Aparte, puedes contraer alguna enfermedad muy grave, hasta llegar a morir. - Le contestó segura y convincente.
-Entonces, no debería tener una relación sexual. - contestó desilusionada.
-Las relaciones no son nada malo, pero puedes poner en peligro tu vida y tu niñez. Yo creo que aún estas pequeña para eso, aparte de que es una experiencia con la que deberías de compartir con una persona que de verdad ames, y con la que puedas mantener una relación estable. Cuidar de los hijos y estar bien en salud.- le dijo amigablemente.
-Bueno, creo que tienes razón, pero ¿Qué hago con mi novio?, ¿Cómo le digo?, ¿Qué tal si se enoja y me deja de hablar?- preguntó con miedo.
-Háblalo con él, y si se enoja entonces no vale la pena. Porque primero esta tu salud y tu vida, si no lo entiende es porque es inmaduro e irresponsable. Y eso no es bueno.- Le contestó entusiasmada.
-Muchas gracias. Contigo si puedo hablar sin ningún problema. Y otro favor más, esta conversación nunca pasó ¿Si?- preguntó curiosa
-Seguro, princesa. Cuando quieras. Cuídate mucho.- se despidió
Estar en el pueblo le fue una experiencia reconfortante y agradable. Le encantó. Después de poco tiempo,, empezó una epidemia en el pueblo, y muchos fallecieron. Ahora ella tendría que marcharse de ese lugar. Perdió grandes amigos ya personas muy especiales para todos.
Al ver a tanta gente sufriendo y muerta; ella se sintió muy decepcionada, confundida, estresada y desesperada. No sabía que pensar,, pues la vida se va en "un dos por tres". Y se calmaba al pensar que todo pasa por una razón. Estaba feliz de que ya sus amigos no sufrieran más. Hasta que empezaron a ver gritos, llanto y de verdad se desesperó, cerró los ojos, se tapó las orejas y trataba de olvidar todo.
Al estar más tranquila, por fin decide abrir sus ojos. Ella recordó cuando estaba en un lugar y luego en otro, y eso fue lo mismo que volvió a pasar.
Después de estar menos confundida, empieza a caminar. En realidad, ella veía todo igual, no parecía moverse ella ni nada. Decidió seguir caminando hasta que se topo con un árbol que media aproximadamente más de 7 metros. Estaba muy tupido, parecía que salían hojas por todas partes. Después estuvo soñando despierta, arrancando y viendo el césped.
Al pasar un muy largo rato, decide subir al árbol. Primero batalla bastante en subir a la rama más cercana, después de que llega a subir a las primeras ramas, no podía subir más porque las ramas se hacían cada vez más delgadas. Hubo veces en donde tenía que arrancar una que otra rama para poder subir.
-Este árbol es bellísimo, para mi sería un honor morir aquí- pensó.
Le faltaba muy poco para llegar a la cima, se sentía súper confiada, cuando de pronto pisa mal una rama y cae. Sigue intentándolo, pero ya no tan confiada.
Cuando llega a la cima, no podía creer lo que vieron sus ojos. Era una vista preciosa, no se había imaginado el hermoso lugar por donde caminaba. A lo lejos veía montañas, pero lo que había en el suelo era un dibujo enorme y abstracto, tenía unos colores vivos.