Llega a un callejón y cae desmayada. Al despertar, se encontraba en el mismo callejón, pero su vestimenta había cambiado. El callejón era largo, feo, descuidado y apestoso. Ella traía puesto una bata blanca.
Seguía caminando y caminado, cuando de pronto, tuvo un pálpito de que alguien la perseguía. Cada vez iba más y más rápido.
-¡Aún no termina el callejón!- grita al estar corriendo.
Siguió y siguió hasta que se fue acercando a un charco, pero ella no se dio cuenta y resbaló.
A su desgracia, no lloró, no gritó, solo se quedó ahí tirada. Cierra los ojos y al abrirlos se encontraba en otro lugar.
-Acaso, ¿Me estoy volviendo loca?- se preguntó sospechando.
Ahora se encontraba en una fiesta de jóvenes, una fiesta común y sin importancia. Decidió dejar lo ocurrido atrás y seguir con la fiesta. Lo que si era muy seguro, es que ella era el alma de la fiesta, pues bailaba por todos lados.
Se atragantó de bebida alcohólica, hasta llegar a estar inconsciente de lo que hacia, se acercaba a hombres barrigones y pervertidos, y se comportaba nada normal, empezaba a desvestirse, cuando de pronto, la consciencia llegó.
-ea, ea, ea... ¡mucha ropa!... rrrr- toda la gente empezaba a gritarle.
Llena de vergüenza, toma su ropa y salió del salón.
-Soy una estúpida- Se regañó y preguntó- ¿Qué voy a hacer?
Lo único que le quedaba hacer, fue seguir su camino. Caminó y caminó en medio de la carretera, pensado y solamente pensando en lo que le ocurría. Mientras caminaba se acercó un automóvil, que lo más probable es que iba saliendo de la fiesta, de color verde con morado.
-¡¿Qué pasó con el show?!- le gritó y le aventó a la cabeza una botella de vidrio.
Ella, con la frente abierta, inmediatamente cae inconsciente en la mitad de la nada. Al despertar, ya había amanecido, y siguió caminando. Estaba sucia, pero siguió y recordó cuando ella era feliz con su último novio. Ellos dos siempre estaban juntos y platicaban de toda su vida, eran inseparables. También recordó los dulces y tiernos besos que se daban.
-Cuando me besaba era igual que como estar en el mismo cielo con el canto de los ángeles- pensó.
Tenían tanta libertad, pasión, ellos realmente tenían su propio mundo. La gente le decía, una y otra vez, que le dejará espacio a su novio. Se lo dio y la relación se arruinó. La última vez que lo vio, fue cuando los dos s e tenían la mirada fija y todo era hermoso, después llega "la otra" y empieza a platicar y platicar con él. El poco a poco se olvidó de ella. Ese día él se veía mejor que nunca, y ella recuerda las últimas palabras de él fueron: "Cada día te vez más linda. Te quiero. ¿Te encuentras bien?". Después de eso, la pelirroja de ojos grandes y negros, con esa voz chillona, empezó a llevarlo cada vez más lejos de ella. En éste momento están tan separados y siguen distintos caminos.
De pronto, todo se vuelve tan gris para ella, todo se vuelve hermoso.
-Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja- se empieza a reír y a gritar- ¡Es genial volver a casa! ¡Eh vuelto!
La lluvia empezó a caer, y ella cada vez estaba delirando más y más.
-Espero y no me hayan extrañado, lo lamento he estado tan ocupada, pero no se preocupen, ya estoy aquí y eso es lo que importa. ¿Les importa si me quito alguna prenda?, tengo calor. Gracias, ya estoy más fresca. Díganme, ?Qué han hecho?- empezó a hablar sola en plena lluvia.
Hubo una larga pausa, como si estuviera escuchando algo.
-Wow. Es súper interesante. Bueno, realmente no he hecho absolutamente nada. Ja, ja, ja, ja. Solo por aquí paseándome. Anoche salí de una fiesta muy feliz, se preguntarán, ¿Por qué? Pues, ya saben que siempre en las fiestas conozco a chicos e hice plática con un "güero" empezamos a hablar, fue una estupenda plática, todo iba bien y decidimos caminar, cuando de pronto, lo ve su hermana mayor y se lo lleva. Me separaron de mi príncipe azul. ¡Que tragedia!- mintió.
Siguió hablando sola. Después de un largo monólogo, (duró todo el día) se despidió de sus "amigos". Se va a dormir abajo de un árbol que midió un metro y medio.
Empieza a soñar que ella estaba en la cima de un volcán, tenía una vista preciosa, y tenía calor. Decide bajar del volcán, sigue bajando como si nada, pues tenía la vista puesta al paisaje. De pronto cae y se va rodando hasta llegar a 148 metros, después de que cae en el suelo plano. Se levanta como sí nada y sigue su camino. De pronto, ve algo a lo lejos. Era un manzano, va corriendo hacia el árbol. Cuando llega agarra cuato manzanas y se va a lado del campo. Empieza a comer las manzanas una por una, menos la cuarta. A la cuarta la avienta porque sentía que la manzana quería que la aventará, después va por ella y la ve partida en dos. Se da cuenta, que el centro de la manzana estaba la forma de un corazón.
Después, empieza a correr como loca gritando "te amo" por todo el lugar, se queda dormida.
En el sueño hay un muchacho acercándose a ella, y ella muy segura de sí misma empieza a hablar y hablar, mientras el muchacho le seguía el juego. Hablaban, reían, parecían la pareja perfecta.
-¿No me recuerdas? Soy tu amigo de la secundaria- le dijo de repente.
Empieza a hacer memoria y logró recordarlo. Empiezan de nuevo la plática, pero ahora como viejos amigos.
-Wow. No puedo creer que te haya visto por aquí. Te extrañaba.-Convencido le dijo el muchacho.
-Si, igual yo a ti- Le siguió ella.
-Dime,¿Qué tanto has hecho en todo este tiempo?- Le preguntó entusiasmado.
-La verdad, nada fuera de lo normal. Ya sabes, chicos y eso.- Le contestó pensativa.
Empiezan a platicar de lo que les había pasado. Cuando terminaron, se les dio la tentación de besarse y no duró mucho. Después, ella recordó viejos tiempos que tenía con su ex novio, y empezó a gritar con toda su fuera. Espantó al muchacho.
Despierta del sueño.