Ando enfrascado escribiendo varias cosillas. La que mas adelantada llevo es una novela. Su título es WWW.
Aquí os dejo el primer capítulo, a ver que os parece.
_________________________________________________________
---Parece que hoy no es tu dia de suerte---
Luis bufó como un gato.
-¿Que mierda es esta?¡¡¡Maldita publicidad!!!
Pegó un puñetazo al lado del ratón y se apresuró a quitar aquel banner que le impedía seguir jugando.
Sudaba como un cerdo. Llevaba todo el día allí sentado.
Y a decir verdad, no era su día de suerte. Ya llevaba 20000 euros perdidos.
Lo gracioso, que a la par era lo que le incomodaba; era que sólo 1000 euros eran suyos. Los demás eran de la tarjeta de la empresa.
Tras un click, el banner desapareció.
- ¡¡¡Joder!!!¿Cuantos flops llevo ya sin ver?
La pantalla del ordenador mostraba una típica mesa de poker online.
Luis encendió un cigarro y esperó a recibir una nueva mano.
--- Fumar no te hará ningún bien---
Otro banner
-¿Que cojones pasa?
Mas banners se abrían simultaneamente.
---Apaga el cigarro---
Luis se estremeció. Aquello se excedía de lo normal. No tenía webcam y no comprendía como podía estar recibiendo esos mensajes.
Giró la cabeza, aunque sabía que aquella era su casa y allí no había nadie.
Aplastó el malboro recién encendido en el cenicero de marmol.
---Gracias---
Los banners desaparecieron y la mesa de poker volvió a aparecer. Justo se estaba repartiendo una nueva mano. Y además, ya sólo le quedaban 100 euros, la cantidad mínima de la mesa.
Mientras pensaba en lo sucedido y en como recuperaría aquel dineral, apareció su nueva mano.
Pareja de Ases.
-¡¡¡Si!!!- Exclamó lleno de júbilo.
---251/1---
---Son las probabilidades de esta mano---
Los mensajes se mostraban ahora en la esquina superior de la pantalla.
Atento a la partida Luis pensó en alto.
-¿Y que? Ahora solo he tenido suerte.
---Yo te he dado esa suerte---
Se volvió a estremecer. No entendía nada.
Se mostró el flop. Dos ases y una reina.
Luis tenía poker de ases.
La alegría se mostró en su rostro. Los otros jugadores fueron aumentando la apuesta sin saber que en la mesa ya había un ganador. En el river, ganó a 4 jugadores. 1450 euros.
-¡¡¡Si!!!
Una nueva mano se estaba repartiendo. A Luis le brillaban los ojos.
Pareja de Ases.
Volvió a arrasar, ganado 4700 euros.
---¿Aún crees en la suerte, amigo?---
-¿Quien eres?
--- Digamos que soy tu amigo. Tu amigo de Internet.---
Por tercera vez consecutiva, recibió pareja de ases.
Tres horas después, ya en plena madrugada; Luis tenía en la cuenta cerca de medio millón de euros.
Todas las manos que le habían repartido eran parejas de ases.
Cuando se disponía a recibir mas cartas, volvieron a aparecer los mensajes. Ya casi se había olvidado de ellos.
---¿Que tal va la partida?---
-Muy bien, no entiendo nada de lo que me dices, pero la verdad es que va bien-
---Me alegro---
---Ahora necesito que me devuelvas el favor---
-¿Y que puedo hacer por ti?
--- ¿Ves el cenicero donde apagastes aquel cigarrillo?---
Luis miró aquel trozo de mármol barato.
-Si. ¿Que pasa con ese cenicero?
---Quiero que lo cojas, y te rompas con el la cabeza---
Quedó paralizado. El terror le invadió. Aunque había ganado mucho dinero, aquello le parecía macabro.
-Oye, no se quien coño eres ni que pretendes.
---Si supieses lo sólo que me encuetro aquí dentro...---
---A veces me gustaría salir y hacerlo yo mismo---
-¿De qué estas hablando?
---Por favor, hazme feliz y devuelveme el favor---
-¡¡¡Que te den por culo, gilipollas!!!- Llevó su mano al botón de apagar el ordenador.
---Mala decisión---
Luis recibió una descarga dolorosa que le hizo retirar el brazo de inmediato.
Asustado, contempló como sus dedos se movían locamente mientras el brazo permanecía paralizado pegado al cuerpo.
El escritorio del ordenador mostró una ventana donde se estaba cargando un vídeo.
Cuando empezó a reproducirse, Luis bramó con lágrimas en los ojos.
-¡¡¡Hijo de puta!!!
El vídeo mostraba una mujer desnuda, que con un gran cuchillo se estaba abriendo las tripas.
Aquella mujer era su madre.
Impotente, vió como su brazo se alargaba y cogía el cenicero.
---Es hora de devolverme el favor---
-¡No!¿Porque haces esto?¡¡¡No!!!
El brazo se contrajo sobre sí mismo y golpeó con el cenicero la cabeza.
Un golpe sordo, un borbotón de sangre.
Luis gritaba, mientras su brazo golpeaba con furia y fuerza sobrehumana su ensangrentada cabeza.
Murió en la segunda decena de golpes, cuando varios fragmentos del cráneo se alojaron en su cortex. La siguiente y ultima decena de golpes esparció por toda la moqueta grumos cerebrales. Al final, silencio.
La pantalla del ordenador mostró la silueta de un rostro humano durante unos segundos hasta que por fín se apagó. En la esquina de la habitación, el router estalló.