Él, ella y la botellaEl marido no era un buen marido, se gastaba todo lo que ganaba en alcohol. Su esposa soportaba su horrible vicio porque lo amaba y porque seguía enamorada de él. Hasta que llegó el día ansiado por ella; su marido llegó a la casa, la miró a la cara y le dijo, incluso con énfasis: "¡mi vida, he dejado la bebida!".
Antonio Chávez LópezRota (Cádiz) agosto 2023