Me ha tocado ser juez en un concurso de literatura y tuve que leerme muchos relatos. Algún error de ortografía (yo los hago a montones) no cambiaba mi opinión sobre la calidad de lo escrito, pero tengo que decir, que salvo algún caso: poco interés de la historia, errores de ortografía o de sintaxis iban de la mano.
Sin embargo, que afortunado debe sentirse por conocer nuevas visiones y sentimientos de almas reflexivas y complejas que se expanden por el mundo literato.
Feliz día, almitas. ¿En qué lectura están ahora? 😍
Ayer terminé Un mundo huérfano, una novela escrita por el colombiano de Barranquilla Giuseppe Caputo. Me ha parecido interesante, pero no tanto como esa pomposa aureola publicitaria que conlleva en su país. Demasiadas veces, la escritura es algo enrevesada e inconexa. Cuenta una historia de un amor filial y solitario entre padre e hijo que intentan sobrevivir a la pobreza. Viven en un barrio conflictivo, a orillas del mar. A veces hallan en la playa ofrendas inverosímiles que les hacen las olas. Mientras idean planes para lograr comida y dinero, un episodio de violencia acaba confrontando el modo de como quieren vivir. Del 1 al 10 le doy un "6".
Esa hostoria no me llama para nada. En estos días estoy con Alma de Carlos Sisí; debo decir que me sorprendió con la historia, me va gustando.
Yo intento terminar La vida a veces de Carlos del Amor, pero a veces la vida no deja avanzar más que un relato por semana.
Por cierto, buenas tardes. Un momentito para un café calmado, la habitación, la casa, la calle y el pueblo entero están en silencio. Los gatos dormitan tumbados al sol en la terraza. Insisto en decirles que es invierno y luego se van a resfriar, pero no me creen, y la única que se resfría soy yo. Mi estudio, instalado de mala manera en un rincón del cuarto en que crecí, para intentar aprovechar algún rato muerto en las temporadas que paso en el pueblo, es fiel reflejo del estado de mi cerebro. Los libros que cuidadosamente colocara el primero de enero, con la sana intención de darles a todos utilidad y provecho, has cambiado ya varias veces de orden y pose. Hay días que creo que están ahí más para hacerles una foto que para que yo les pueda dedicar tiempo. Delante de ellos, o encima, según pega en el momento que las prisas mandan, han ido quedando cuadernos, agendas, bolígrafos, cables del ordenador o del teléfono, una taza de café de ida y vuelta, el bote de cristal con el dinero y el boleto de la lotería familiar, sí, ese que nunca toca, un sudoku que empezó mi padre y que no lo termino para no tener que deshacerme de una cosa más de las que me ayudan a recordarlo, los tiques de los supermercados de las últimas semanas, el viejo flexo... A duras penas hago sitio para el portátil, que suele estar debajo de algún periódico o una manta de los gatos dejada al descuido. Cuando me siento ante este pequeño caos, me asalta la fugaz idea de ordenarlo y cuidarlo. Pero entonces no sería mi rincón.
El rincón privado de cada cual (grande, pequeño, bonito, espectacular, feo, horroroso, desastroso...) es aquel en el que uno se siente más a gusto; las críticas malintencionadas para comidilla de los malsines.
Yo intento terminar La vida a veces de Carlos del Amor, pero a veces la vida no deja avanzar más que un relato por semana.
Por cierto, buenas tardes. Un momentito para un café calmado, la habitación, la casa, la calle y el pueblo entero están en silencio. Los gatos dormitan tumbados al sol en la terraza. Insisto en decirles que es invierno y luego se van a resfriar, pero no me creen, y la única que se resfría soy yo. Mi estudio, instalado de mala manera en un rincón del cuarto en que crecí, para intentar aprovechar algún rato muerto en las temporadas que paso en el pueblo, es fiel reflejo del estado de mi cerebro. Los libros que cuidadosamente colocara el primero de enero, con la sana intención de darles a todos utilidad y provecho, has cambiado ya varias veces de orden y pose. Hay días que creo que están ahí más para hacerles una foto que para que yo les pueda dedicar tiempo. Delante de ellos, o encima, según pega en el momento que las prisas mandan, han ido quedando cuadernos, agendas, bolígrafos, cables del ordenador o del teléfono, una taza de café de ida y vuelta, el bote de cristal con el dinero y el boleto de la lotería familiar, sí, ese que nunca toca, un sudoku que empezó mi padre y que no lo termino para no tener que deshacerme de una cosa más de las que me ayudan a recordarlo, los tiques de los supermercados de las últimas semanas, el viejo flexo... A duras penas hago sitio para el portátil, que suele estar debajo de algún periódico o una manta de los gatos dejada al descuido. Cuando me siento ante este pequeño caos, me asalta la fugaz idea de ordenarlo y cuidarlo. Pero entonces no sería mi rincón.
El complejo orden del desorden. Cuanta felicidad en ese hogar.
Buenas tardes Antonio. Muy activo te veo colgando relatos breves.
La realidad es que tengo mucho tiempo libre y me gusta colaborar al máximo en el foro. Los últimos relatos que he insertado corresponden a capítulos de libros míos, que algunos de ellos (los capítulos) los he ido modificando sobre la marcha hasta convertirlos en relatos completos.
Buenas tardes Antonio. Muy activo te veo colgando relatos breves.
La realidad es que tengo mucho tiempo libre y me gusta colaborar al máximo en el foro. Los últimos relatos que he insertado corresponden a capítulos de libros míos, que algunos de ellos (los capítulos) los he ido modificando sobre la marcha hasta convertirlos en relatos completos.
Buenas tardes Antonio. Muy activo te veo colgando relatos breves.
La realidad es que tengo mucho tiempo libre y me gusta colaborar al máximo en el foro. Los últimos relatos que he insertado corresponden a capítulos de libros míos, que algunos de ellos (los capítulos) los he ido modificando sobre la marcha hasta convertirlos en relatos completos.
Desde el inicio de la pandemia, he participado en varios concursos literarios. He aprendido mucho y mejorado en esto de escribir. Así que pensé en convocar yo un concurso. Dicho y hecho.
Os pongo el enlace a las bases. Resumiendo, es escribir un cuento o poesía corto/corta 200 a 1000 palabras. Dos premios de 1000 y 400 €
... y claro, en «Castelláno Tildádo»
Espero que os guste la idea, cualquier comentario positivo o negativo, será bienvenido. Y si podéis compartir este Concurso, os lo agradecería.
Como es la primera vez que hago algo así, si me aconsejáis como promocionarlo, quedaría deudor vuestro.
Gades, qué bonito tu pequeño texto. Transmites mucho más de lo que cuentas, y eso es muy bueno.
Respecto a dejar de leer si hay errores, pues depende de la cantidad de errores. Una cosa es que haya alguna errata, que siempre las hay. Otra cosa es que la mala gramática y ausencia de puntuación obliguen a releer las frases para entenderlas, que hagan detener la lectura porque hay que volver atrás para encontrar sentido a lo que leemos. En este caso (y estos casos existen y abundan), dejo la lectura porque no la disfruto, no puedo meterme en la historia -sea buena o no, no lo sabré-. Escribir así es estropear historias y estropear la experiencia lectora.
No se trata de ser perfeccionistas como lectores, sino como escritores. Si el propio escritor no se esfuerza, ¿por qué debe esforzarse el lector? Que el escritor haga su trabajo para que el lector pueda hacer el suyo. Repito, no hablo de alguna frase o alguna errata, sino de publicar borradores no revisados, esperando que el lector no dé importancia a tanto error.
Hola, yo he comprado " volver a entender" de Isabel Veiga López. Suelo leer literatura de escritores noveles.. no te desanimes, todos los proyectos son útiles, yo esta primavera autopublicare mi primera novela " El Silencio de Laura " a ver si consigo llegar al lector
Por el momento, me he separado de mi novia, a la que le llevaba seis años y con la que llevaba cinco de relación, porque estaba viendo que nuestra unión no iba a ninguna parte. Mi ya ex novia es una mujer de padres adinerados y dedica demasiado tiempo y esfuerzo a organizar eventos de la alta sociedad, y yo me gano la vida como un simple médico rural, trabajando más de quince horas al día. Pero mi principal diferencia con ella consistía en mi desaprobación de ese falso aparato social en el que sabe desenvolverse a las mil y una maravillas, y la de ella en que se resistía a que la aconsejase sobre su modo de ver la vida. La mayoría de las conversaciones que habíamos tenido durante nuestro noviazgo, eran anodinas, inconsistentes, y yo quería saber su visión acerca del problema del existir; qué significaban para ella, verbigracia, el Amor, la Vida, la Felicidad, la Amistad, la Suerte, la Soledad, la Sensibilidad y la Muerte. Ocho conceptos llenos de zozobras y de una profunda intensidad.
Esas diez biografía son de diez personajes, cada cual en su rol, que más han llamado mi atención desde siempre. Hay más de mi interés, pero ya las iré insertando.
Comentarios
En estos días estoy con Alma de Carlos Sisí; debo decir que me sorprendió con la historia, me va gustando.
Disfrútala
Por cierto, buenas tardes.
Un momentito para un café calmado, la habitación, la casa, la calle y el pueblo entero están en silencio. Los gatos dormitan tumbados al sol en la terraza. Insisto en decirles que es invierno y luego se van a resfriar, pero no me creen, y la única que se resfría soy yo.
Mi estudio, instalado de mala manera en un rincón del cuarto en que crecí, para intentar aprovechar algún rato muerto en las temporadas que paso en el pueblo, es fiel reflejo del estado de mi cerebro. Los libros que cuidadosamente colocara el primero de enero, con la sana intención de darles a todos utilidad y provecho, has cambiado ya varias veces de orden y pose. Hay días que creo que están ahí más para hacerles una foto que para que yo les pueda dedicar tiempo. Delante de ellos, o encima, según pega en el momento que las prisas mandan, han ido quedando cuadernos, agendas, bolígrafos, cables del ordenador o del teléfono, una taza de café de ida y vuelta, el bote de cristal con el dinero y el boleto de la lotería familiar, sí, ese que nunca toca, un sudoku que empezó mi padre y que no lo termino para no tener que deshacerme de una cosa más de las que me ayudan a recordarlo, los tiques de los supermercados de las últimas semanas, el viejo flexo... A duras penas hago sitio para el portátil, que suele estar debajo de algún periódico o una manta de los gatos dejada al descuido.
Cuando me siento ante este pequeño caos, me asalta la fugaz idea de ordenarlo y cuidarlo. Pero entonces no sería mi rincón.
Gades
El rincón privado de cada cual (grande, pequeño, bonito, espectacular, feo, horroroso, desastroso...) es aquel en el que uno se siente más a gusto; las críticas malintencionadas para comidilla de los malsines.
Buenas tardes España, mundo...
Buenas
La realidad es que tengo mucho tiempo libre y me gusta colaborar al máximo en el foro. Los últimos relatos que he insertado corresponden a capítulos de libros míos, que algunos de ellos (los capítulos) los he ido modificando sobre la marcha hasta convertirlos en relatos completos.
Alguno leí.
Desde el inicio de la pandemia, he participado en varios concursos literarios.
He aprendido mucho y mejorado en esto de escribir. Así que pensé en convocar yo un concurso. Dicho y hecho.
Os pongo el enlace a las bases.
Resumiendo, es escribir un cuento o poesía corto/corta 200 a 1000 palabras.
Dos premios de 1000 y 400 €
... y claro, en «Castelláno Tildádo»
Espero que os guste la idea, cualquier comentario positivo o negativo, será bienvenido. Y si podéis compartir este Concurso, os lo agradecería.
Como es la primera vez que hago algo así, si me aconsejáis como promocionarlo, quedaría deudor vuestro.
Emilio
Bases Concurso:
http://www.evilfoto.eu/pagina:cuentos/bases_concurso_tildado.pdf
Respecto a dejar de leer si hay errores, pues depende de la cantidad de errores. Una cosa es que haya alguna errata, que siempre las hay. Otra cosa es que la mala gramática y ausencia de puntuación obliguen a releer las frases para entenderlas, que hagan detener la lectura porque hay que volver atrás para encontrar sentido a lo que leemos. En este caso (y estos casos existen y abundan), dejo la lectura porque no la disfruto, no puedo meterme en la historia -sea buena o no, no lo sabré-. Escribir así es estropear historias y estropear la experiencia lectora.
No se trata de ser perfeccionistas como lectores, sino como escritores. Si el propio escritor no se esfuerza, ¿por qué debe esforzarse el lector? Que el escritor haga su trabajo para que el lector pueda hacer el suyo. Repito, no hablo de alguna frase o alguna errata, sino de publicar borradores no revisados, esperando que el lector no dé importancia a tanto error.
isabel veiga
Isabel, esta entrada te interesa. Está en "Promociona tu obra"
Mejor un hasta luego que un adiós
Por el momento, me he separado de mi novia, a la que le llevaba seis años y con la que llevaba cinco de relación, porque estaba viendo que nuestra unión no iba a ninguna parte. Mi ya ex novia es una mujer de padres adinerados y dedica demasiado tiempo y esfuerzo a organizar eventos de la alta sociedad, y yo me gano la vida como un simple médico rural, trabajando más de quince horas al día. Pero mi principal diferencia con ella consistía en mi desaprobación de ese falso aparato social en el que sabe desenvolverse a las mil y una maravillas, y la de ella en que se resistía a que la aconsejase sobre su modo de ver la vida. La mayoría de las conversaciones que habíamos tenido durante nuestro noviazgo, eran anodinas, inconsistentes, y yo quería saber su visión acerca del problema del existir; qué significaban para ella, verbigracia, el Amor, la Vida, la Felicidad, la Amistad, la Suerte, la Soledad, la Sensibilidad y la Muerte. Ocho conceptos llenos de zozobras y de una profunda intensidad.
Antonio Chávez López
Sevilla mayo 2004
el pasar del tiempo te la da con queso
Antonio Chávez López
Sevilla febrero 2022
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Sobre todo mi ídolo desde mi adolescencia, ya fallecida
Esas diez biografía son de diez personajes, cada cual en su rol, que más han llamado mi atención desde siempre. Hay más de mi interés, pero ya las iré insertando.