Todos penetraron a la habitación del asombro
el fuerte y el débil entraron a dormir
los recién nacidos deseaban inútilmente escapar
los muertos estaban complacidos
Lo cierto es que aquello era una maravilla
las mujeres vigilaban los sueños
las palmeras se desnudaban tímidas
piedras gigantescas rompían ventanas
La habitación sin medida se había hecho en pocos días
Rufianes
curas
sordomudos
aves
lograron también asilo
Sobre el grifo de agua
crecían los que tenían tallo
raíz
memoria
Debajo de la tierra se colaban los que podían hacer magia
Que había en la habitación
que hasta los ciegos veían
todo
nada
la habitación permanecía muda