Un rayo de sol dibujaba arabescos sobre la sábana. Con los dedos, seguí esas líneas caprichosas hasta la pared, donde el rugoso enlucido les hacía perder nitidez.
La lluvia había cesado. El jardín, el aire y hasta los árboles que rodeaban la casa parecían recién plantados por la intensidad de sus colores y de sus aromas.
Una rana nadaba solitaria en la piscina, recordándome - en una absurda asociación de ideas- a una Marilyn desnuda en otros lares y en otra piscina.
Caminé descalza sobre las losetas de piedra tosca. Mis pies se arañaron y busqué , entonces, la frescura de la hierba mojada. El jardín era hermoso por su peculiaridad: ninguna planta ornamental se hallaba sembrada en él. Los meandros que describiría el sendero aparecían festoneados por plantas aromáticas: lavanda, tomillo, romero, albahaca, orégano y salvia. Me desentendí del dolor causado por los rasguños en las plantas de mis pies, para regresar al sendero. Caminé al albur de sus curvas pasando, primero, la mano por los macizos, para llevarlas luego a la nariz. El perfume de esas plantas lavadas por la lluvia se me antojó más exquisito que cualquier esencia mezclada por un avezado perfumista.
Abrí la cerca de la piscina y me senté en el borde con los pies dentro del agua. La rana se quedó quieta, nadó hasta el extremo opuesto y, saltando, se escapó. Allí, a solas pero no sola, contemple el océano verde y plateado de los nudosos olivos.
Un golpe seco turbó la paz del jardín encantado. Una pera, oronda y amarilla, se desprendió de su pedúnculo y cayó a tierra con un sonoro "plof", devolviéndole a la realidad.
El cielo se cubría de nuevo. Blancas nubes manchadas de gris tapaban el sol. Era la hora de volver, mas quise disfrutar un poco más del jardín silencioso. Bajo esa oscuridad creciente, el verde de la hierba y de los árboles se tornaba más intenso, y el agua más plomiza.
A lo lejos, se divisaba una antigua villa rodeada de viñedos. En una loma, una torre era el único recuerdo de un castillo destruido ha mucho ya.
Cuando las nubes comenzaban a vaciar su carga sobre mí, caminé sin prisa hacia la casa. Un baño caliente y una taza humeante , sin duda, estaban esperándome.
Comentarios
Escribes muy bonito compañera.
Quizá...por ponerte un pero chiquito, la comparación de la rana con la Monroe no es muy afortunada, aunque siempre metes algún ligero golde de humor, como ese pof, algo característico en tí, que te voy conociendo.
he pasado hoy una buena tarde leyendoles a todos.
Gracias por leer este texto que acababa de sacar del horno.
Como no andabas por aquí este verano, no supiste que nos íbamos a la Toscana y a Turín. A pesar de que nosotros solemos viajar bastante, he vuelto muy impresionada de aquellas tierras. ( La verdad es que tanto Cáceres como Salamanca también me impresionaron el verano pasado, verbi gratia).
Creo que estas vacaciones van a dar para alguna que otra historia.
En cuanto a lo de Marilyn, comentábamos mi chico y yo que a podría resultar chocante o no gustar a algunos lectores. Pero es que fue la imagen que se me vino a la mente cuando vi a la ranita nadando plácidamente en la piscina. En mi descargo, diré que la rana era preciosa, toda una miss en el mundo de los batracios anuros.
Ahora en serio, necesito el humor para vivir. No es un recurso al que eche mano en todas mis historias, pero hoy lo necesitaba. ¿Tú sabes la llorera que me dado esta tarde entre la lluvia, la nostalgia y las preciosas poesías que he leído?
Siempre, siempre, en momentos de tensión y de tristeza me sale un golpe de humor, a veces apropiado y otras extemporáneo. Pero como bien has dicho, es algo característico en mí.
Te agradezco tu comprensión. Hasta pronto, compañera.
También a mí me sorprendió encontrarme con bosques y con unas colinas tapizadas de viñedos y de olivos. Nos saludaban a nuestro paso ciervos y jabalíes , desde la cuneta de la carretera.
Nosotros estábamos en San Casciano in val de Pesa. Hasta la zona de Siena y de San Gimignano, el paisaje es como lo describo. Más al sur, hacia Chiusi y hacia Padovana, se parecía a lo que describes tú. El norte - Prato, Pisa, Lucca, Arezzo, era a intervalos verde y boscoso o más llano y de color ocre.
Llovió mucho y refrescaba por las noches. Pero aún pudimos disfrutar de ese cielo lavanda y de los atardeceres de color rosa en la Piazza de la Signoria.
Abrazos.
Estoy de acuerdo con Suina en que en este paisaje de belleza bucólica e intimista,desentona el que aparezca Marilym. Me gustaría más dejar todo el protagonismo a la rana; me gustan mucho estos animales.
Te felicito por esta bella prosa poética; ha sido un relajante paseo. Gracias por compartirlo.
Un abrazo.
¡Oh, sí, sí! Tanto Suina como tú tenéis razón, con lo de Marilyn.
Yo ya sabía que ese detalle tonto desaparecería cuando la trasladarse a mi cajón "desastre" My Way.
Es que ayer me sentía muy melancólica. Tanta lluvia y las emocionantes poesías me hicieron recordar y sentirme nostálgica. Mis hijos no estaban, mi chico andaba atareado en su despacho y me puse muy triste. Necesitaba ser "malilla" y reírme un poco, para romper esa atmósfera. Me reí y mii chico se rio conmigo. De repente, se disolvió la niebla y volví a sentirme bien. Como me dijo Lily, hay que mirar lo bueno que se tiene en el presente y yo tengo mucho por lo que alegrarme.
Gracias por tu benevolencia. Y me alegra que hayas disfrutado de ese paseo. Me quedan muchos todavía, y si quieres, te invitó a acompañarme.
Ya sabes, si andas descalza por ahí a mí me interesará. Me ha gustado y sorprendido que hagas prosa poética. La próxima vez avísame que si no me lo pierdo!:rolleyes2:
Incluso hice tres intentos de escribir poesía, pero en el último alguien me dijo - con buen criterio, creo- que lo que yo había dicho otros lo habían expresado muchas veces y mucho mejor. Así que lo dejé para volcarse en narrativa. De vez en cuando, el cuerpo me pide esto. ¡ Pero me da un miedo ponerme cursi!
Si me dejo caer de nuevo por ahí, te lo diré.
Claro que es refrescante con tanta lluvia y con tanta piscina...
Ahora en serio, gracias,Nae.
Lo de la rana me ha encantado
En resumen: ha sido un recorrido por las sensaciones bien narrado por la protagonista de la historia y con aromas poéticos.
Se te da bien la prosa poética, galana