Si en tal caso
ayer no pude
levantar mi cuerpo
de la cama,
es por la sencilla razón,
de una pérdida,
un vino, que me rompieron
por completo mi corazón.
Sentir tu perversa
seducción,
son llamas en mis manos,
tu astucia,
tu aroma que me acobarda,
telón de fondo,
para una nueva novela,
con final perdido,
arrodillado ante dios,
por causarte un dolor,
en aquella cama
caprichosa, rodeada de velas.
Fui el mejor chiste,
para tu espejo,
un tanto roto,
pero con la imagen
de una mujer despechada,
como una malvada,
sin escrúpulos, sin perdonar.
Por acudir a una loca gitana,
desconcertado perdí mi dinero,
me envolví en una superstición,
creyendo tener la oportunidad
de volver a encontrarme
con tus labios más bonitos,
ya con mis ojos desvanecidos,
me contaron en mis oídos,
que me dejaste por mi mejor amigo.
Comentarios
gracias por comentar, amparo.
saludos.