Muchas veces me quedo mirando a ese señor con bigote, sombrero y con voz cavernosa que sentado incómodamente en un sucio autobús urbano, ojea el ya típico periódico gratuito en busca de alguna absurda noticia escrita quizás por algún absurdo periodista.
Luego lo meto donde lo quiero meter y le doy personalidad. Y voila.
Otras veces, el desafortunado protagonista o sus más desafortunados satélites son personas muy cercanas a mi. Unas que me caen bien, otras que admiro y otras con las cuales tengo que redimir la vomitona cuando les miro a la cara.
Algunas veces me invento los personajes, de cabo a rabo, pero suele suceder que estos, tienen menos fuerza, menos personalidad y un destino incierto .
Yo no puedo imaginarme bien un personaje si no le he adjudicado antes un rostro,unos gestos,una forma de moverse,una voz...,por eso siempre pongo en la piel de mis personajes a alguna persona conocida,la personalidad me la invento,aunque algunas veces va condicionada por la de la persona en cuestión.
Algunos son completamente inventados, pero debo reconocer que los que más fuerza tienen, los que más llegan al que leen son los que están basados en alguien conocido. El que lo lee no lo sabe, pero yo sí .
Ahora, nunca son 100% como alguien, sino una mezclilla. Un poquito de este, un poquito de aquel...
Bien, pues mis personajes son totalmente inventados (de momento) y no se corresponden con nadie conocido (no podría hacerlo, mis personajes necesitan ser algo que me cuesta encontrar a mi alrededor.
Eso si, para los detalles físicos (aspecto, tics, etc) me fijo en cosas cotidianas (la televisión, una revista, etc.). El aspecto sociológico, obviamente es totalmente inventado (los recuerdos, su situación en el escenario y la trama, sus estudios, amigos, vecinos, etc.), para su aspecto psicológico..., ese me cuesta más, en ocasiones me viene solo a la mente y luego lo acabo de perfilar, pero yo, casi siempre intento observar a los actores de cine, luego me meto en un par de páginas web de psiquiatria, para comprobar las diferentes personalidades y poco a poco empiezo a construirlo..., muchas veces tengo que cambiarlo, pero en fin.
Sin duda el aspecto psicológico para mi es donde dedico mas esfuerzo y empeño. Esa construcción me gusta afianzarla y exagerarla con los dialogos y en ocasiones utilizo la voz del narrador, pero esta última la dejo para el aspecto sociologico y el fisico, la parte psicológica debe nacer del propio dialogo, (sus reacciones, tartamudeos, titubeos, miedos, tics reiterativos).
Resumiendo..., leer alguna página de psicología, de las distintas personalidades y sus características e incidir en ellas a traves de la dinámica de los diálogos, esa es mi forma, amen de los sueños, recuerdos, y la voz del narrador, y siempre son inventados para cada novela.
Me sumo a lo que dice Malube. Los personajes suelen venir de observaciones, de invenciones, de aportes personales (a veces muy personales), pero siempre con "mezclilla", como dice ella.
De todas formas, aunque entiendo a Amando y es una opción válida a la hora de crear personajes, insiste en que es capaz de inventar completamente a sus personajes, sin que estén basados en nada, y eso es virtualmente imposible (o improbable).
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Ahora, nunca son 100% como alguien, sino una mezclilla. Un poquito de este, un poquito de aquel...
Eso si, para los detalles físicos (aspecto, tics, etc) me fijo en cosas cotidianas (la televisión, una revista, etc.). El aspecto sociológico, obviamente es totalmente inventado (los recuerdos, su situación en el escenario y la trama, sus estudios, amigos, vecinos, etc.), para su aspecto psicológico..., ese me cuesta más, en ocasiones me viene solo a la mente y luego lo acabo de perfilar, pero yo, casi siempre intento observar a los actores de cine, luego me meto en un par de páginas web de psiquiatria, para comprobar las diferentes personalidades y poco a poco empiezo a construirlo..., muchas veces tengo que cambiarlo, pero en fin.
Sin duda el aspecto psicológico para mi es donde dedico mas esfuerzo y empeño. Esa construcción me gusta afianzarla y exagerarla con los dialogos y en ocasiones utilizo la voz del narrador, pero esta última la dejo para el aspecto sociologico y el fisico, la parte psicológica debe nacer del propio dialogo, (sus reacciones, tartamudeos, titubeos, miedos, tics reiterativos).
Resumiendo..., leer alguna página de psicología, de las distintas personalidades y sus características e incidir en ellas a traves de la dinámica de los diálogos, esa es mi forma, amen de los sueños, recuerdos, y la voz del narrador, y siempre son inventados para cada novela.
Y acabo, que voy corto de tiempo,
¿Y si me tomas a mi como modelo?... te podrías convertir en un Best Seller... jajajaja
Joder, hoy me siento idiota. jajajaja.
De todas formas, aunque entiendo a Amando y es una opción válida a la hora de crear personajes, insiste en que es capaz de inventar completamente a sus personajes, sin que estén basados en nada, y eso es virtualmente imposible (o improbable).