Viajar de noche,
viajar sin rumbo
solo con la guía que
el corazón ofrece.
Cerrar los ojos
a las advertencias
que la seguridad grita,
para seguir caminos intransitados,
recodos de soledad,
trayectorias intuidas.
No poder ver
signos o seguridades,
ni puertos tranquilos
por largo, largo tiempo.
Vivir de un modo
que nadie entiende,
negarse el consuelo
de compañeros de ruta.
Con un solo propósito:
hacer de la vida
una sinfonía nunca oída.
Comentarios
Es música silenciosa,
un viaje a ninguna parte,
un arcoiris sin colores,
un buscar, sin encontrarte...
Gracias por esos hermosos, hermosos versos. Como siempre tu amor nostàlgico cantando. Me gustò mucho.
Amparo, gracias de nuevo por tu calidez.
Un abrazo para todos.
Comparto tu deseo de "hacer de la vida una sinfonía nunca oída".
Un abrazo.
Muchas gracias por los amables comentarios.
Bueno, tambièn me alegra este mini retorno.
No tengo mucho tiempo de leer y comentar y menos de escribir en estos dias pero siempre paso a darme una vueltita.
¿viste Amparo? esta hija pròdiga està a medias pero no se ha ido del todo.
Hacìa un tiempo que no miraba la pàgina pero justo pasè y vi tu comentario y contestè desde luego. Y me dio por escribir esto.
Les dejo un beso invernal, ay que frìo!!!!
Un saludo, serrana.
Amparo sigues tan traviesa como siempre. Pues, no, lamentablemente Jack y yo vivimos en extremos diferentes del planeta sino que no se me escapaba ja,ja,ja. Bueno, es broma.
Un fuerte abrazo a ambos.